Los métodos anticonceptivos son estrategias diseñadas para impedir o reducir significativamente las probabilidades de fecundación y, por ende, el embarazo durante las relaciones sexuales con penetración vaginal. Su uso se generalizó a mediados del siglo XX como una forma de planificación familiar y control de la natalidad, rompiendo la asociación entre la relación sexual y la concepción.
Existen varios tipos de anticonceptivos, clasificados según su composición y mecanismo de acción. A continuación, exploraremos cómo las pastillas anticonceptivas, uno de los métodos más utilizados, previenen la fecundación.
La Píldora Anticonceptiva
Clasificación de los métodos anticonceptivos
Existen multitud de maneras de clasificar los métodos anticonceptivos. Por ejemplo, se pueden tener en cuenta los diferentes parámetros que se comentan a continuación:
- Masculinos o femeninos: en función de si lo usa el hombre o la mujer.
- Orales o no orales: hace referencia a si los anticonceptivos se toman en forma de pastillas o si se colocan en otro lugar del cuerpo.
- Hormonales o no hormonales: en base a si incluyen hormonas en su composición.
- Temporales o permanentes: en función de la duración de la anticoncepción.
- Reversibles o irreversibles: hace referencia a la esterilización total del hombre o la mujer.
Un mismo anticonceptivo puede incluirse en varios de estos grupos que hemos descrito. Por tanto, para una comprensión más clara de cómo funciona cada uno, nos basaremos en su mecanismo de acción para describirlos a lo largo de este artículo, así como las principales indicaciones.
Anticonceptivos hormonales: El papel de las pastillas anticonceptivas
Estos son los métodos anticonceptivos más utilizados en la mujer. Los anticonceptivos hormonales se componen de versiones sintéticas de las hormonas sexuales femeninas, normalmente de estrógenos y la progesterona. Los anticonceptivos hormonales pueden estar compuestos por estrógenos, que impiden la ovulación, y progesterona, que evita la preparación endometrial y altera el moco cervical; o solamente por progesterona.
Su mecanismo de acción consiste en alterar los niveles hormonales naturales en la mujer para impedir que tenga lugar la ovulación y así no haya posibilidad de fecundación por parte del esperma. Además, los anticonceptivos hormonales también alteran el endometrio y el moco cervical, y evitan que el útero se prepare para la implantación embrionaria.
La fiabilidad de los anticonceptivos hormonales es muy alta (98-99%), siempre que se utilicen correctamente y siguiendo las indicaciones médicas.
Además de su función anticonceptiva, estos métodos hormonales de anticoncepción tienen otras aplicaciones: ayudan a controlar las hemorragias vaginales de la menstruación y sirven para el tratamiento de enfermedades como la endometriosis.
No obstante, los anticonceptivos hormonales también presentan algunos inconvenientes. Puesto que actúan regulando el sistema hormonal propio de cada mujer, muchas de las que los usan sufren efectos secundarios indeseados. Además, no todas las mujeres pueden utilizar anticonceptivos hormonales y no previenen del contagio de las ETS.
Tipos de pastillas anticonceptivas
Podemos clasificarlas en función de su contenido hormonal:
- Combinada: utiliza dos tipos de hormonas diferentes (estrógenos y gestágenos) para controlar la ovulación.
- Mini-píldora: sólo contienen un gestágeno.
Los estrógenos y los gestágenos son hormonas sintéticas que se parecen en su estructura al estrógeno y a la progesterona propios. Los estrógenos más usuales son el etinilestradiol y el estradiol, mientras que entre los gestágenos hay más variedad: drospirenona, levonorgestrel, desogestrel, dienogest, clormadinona, etonogestrel, gestodeno… hay muchos gestágenos, pero sólo el desogestrel están comercializado como mini-píldora en España.
Los estrógenos y los gestágenos se combinan de varias maneras y en varias cantidades, de manera de adecuarse a las diferentes necesidades de las mujeres.
Mecanismos de acción de las pastillas anticonceptivas
Hay varios mecanismos que impiden un embarazo, siendo el gestágeno el gran responsable de casi todos ellos:
- Es el gran inhibidor de la ovulación. Si el ovario no libera óvulos, no hay posibilidad de que se produzca un embarazo.
- Disminuye la habilidad de las trompas de Falopio para mover un óvulo hacia el útero (en caso de una improbable liberación de un óvulo).
- Modifica al moco cervical (moco que se encuentra en el cuello del útero) generando un ambiente que dificulta el paso de los espermatozoides en el aparato reproductor femenino.
- Genera un ambiente uterino poco favorable para la implantación de un óvulo fecundado, en el difícil caso que se produzca una fecundación.
El estrógeno refuerza los efectos anteriores y contribuye al equilibrio del endometrio, evitando sangrados irregulares.
En función del modo de administración, los anticonceptivos hormonales se clasifican de la siguiente forma:
- Pastillas o píldoras anticonceptivas
- Anticonceptivos inyectables
- Parches anticonceptivos
- DIU con liberación hormonal
- Implante anticonceptivo
- Anillo vaginal
Eficacia de las pastillas anticonceptivas
La efectividad se mide utilizando el Índice de Pearl: ¿Cuántas mujeres, considerando un grupo de partida de cien mujeres, se han embarazado a lo largo de un año utilizando un cierto método anticonceptivo? Las anticonceptivas tienen índices muy buenos:
- Con un uso perfecto (más propio de los ensayos clínicos o estudios muy controlados) las pastillas anticonceptivas combinadas tienen un índice de alrededor de 0,3 - 0,4. Es decir, habrá grupos de 100 mujeres en los que se produce un embarazo, habrá grupos en los que no se produzca ninguno.
- Con un uso en la vida real la cosa cambia: el índice de Pearl está alrededor de 9 según el estudio a considerar. Es decir, en un grupo de 100 mujeres, 9 se quedaron embarazadas a lo largo de un año utilizando pastillas anticonceptivas.
Fuente: Planned Parenthood
¿Por qué fallan las pastillas anticonceptivas?
Por muchas razones, entre ellas podemos contar:
- Olvidarse de tomarla.
- Olvidarse de comprarla.
- Interacciones medicamentosas (antibióticos, corticoides o el hipérico, entre otros productos, pueden afectar el buen funcionamiento de las píldoras).
- Diarreas y vómitos (baja la absorción del medicamento).
- Errores por no entender cómo utilizar el método (por ejemplo, no recordar que la minipíldora requiere ser tomada a una hora muy constante y tomarla a cualquier hora del día).
Frente a la duda, es conveniente seguir tomando las pastillas y utilizar además un preservativo para evitar un embarazo no deseado.
Consideraciones adicionales
Es importante destacar que no todas las pastillas anticonceptivas son adecuadas para todas las mujeres. La elección del anticonceptivo debe ser individualizada y realizada bajo supervisión médica, considerando factores como la edad, historial clínico, estilo de vida y preferencias personales.
Además, es fundamental recordar que las pastillas anticonceptivas no protegen contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Por lo tanto, el uso de preservativos sigue siendo esencial para prevenir el contagio de ETS, incluso cuando se utilizan anticonceptivos hormonales.
Finalmente, es crucial que las mujeres estén bien informadas sobre el uso correcto de las pastillas anticonceptivas, los posibles efectos secundarios y las interacciones con otros medicamentos. La consulta con un profesional de la salud es fundamental para resolver dudas y garantizar una anticoncepción segura y eficaz.
Tipos de anticonceptivos hormonales
En función del modo de administración, los anticonceptivos hormonales se clasifican de la siguiente forma:
Pastillas o píldoras anticonceptivas
Se trata de un anticonceptivo en forma de pastillas que deben tomarse diariamente por vía oral. Las píldoras anticonceptivas se componen de estrógenos y gestágenos principalmente.
Entre sus ventajas se encuentran las siguientes:
- Reducen el sangrado y el dolor menstrual.
- Previenen la anemia.
- Regulan el ciclo menstrual.
- Protegen frente al cáncer de ovario y endometrio.
- Reducen el riesgo de Enfermedad Inflamatoria Pélvica.
- Reducen el acné.
Por otra parte, los inconvenientes de este anticonceptivo oral se enumeran a continuación:
- Son de uso diario: requieren una toma al día en la misma franja horaria, lo que puede provocar olvidos.
- Aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
- Tienen efectos secundarios: cambios de peso, aumento y sensibilidad de las mamas, aparición de celulitis, pesadez, depresión, etc.
- Requieren un control médico.
Anticonceptivos inyectables
Este tipo de anticonceptivos consisten en una inyección de hormonas por vía intramuscular. Su duración es de un mes o tres meses en función de la dosis hormonal y tiene una eficacia muy elevada, del 99%.
La principal ventaja de los anticonceptivos inyectables es que elimina el riesgo de olvido en comparación con las pastillas anticonceptivas diarias. Además, la inyección anticonceptiva reduce el acné, los dolores menstruales, el sangrado de la regla, etc.
A pesar de ello, este método anticonceptivo puede tener varios efectos secundarios: sangrado irregular, dolores de cabeza, náuseas, manchas en la piel, aumento de peso o sensibilidad en los senos.
Además, la inyección anticonceptiva no previene de las ETS, requiere un control médico y, en caso de abandono por deseo de embarazo, la ovulación puede tardar un tiempo en restablecerse.
Parches anticonceptivos
Se trata de pequeños parches colocados en la piel que van liberando de forma continuada la dosis hormonal. Aunque su efectividad normalmente es elevada, se puede ver reducida en mujeres con sobrepeso.
Los parches anticonceptivos pueden colocarse en los glúteos, en el abdomen, en la parte superior de la espalda o en la parte exterior alta del brazo y suelen cambiarse una vez por semana.
Las ventajas y desventajas de los parches anticonceptivos son las mismas que en la píldora anticonceptiva, aunque se pueden añadir los siguientes inconvenientes:
- No protegen de las ETS.
- Sangrados leves entre periodos al inicio de su uso.
- Irritación en la piel.
- Posibilidad de desprendimiento del parche.
- No se recomienda su uso en mujeres mayores de 35 años.
- Su efectividad disminuye en mujeres con peso superior a los 90 kg.
DIU con liberación hormonal
El dispositivo intrauterino, conocido por sus siglas como DIU, es un dispositivo en forma de "T" que se coloca en el útero y va liberando hormonas. Esta liberación hormonal impide la implantación del embrión en el útero en el caso de que ocurra la fecundación.
La duración del DIU es de 5 años y es colocado por el médico. Su ventaja es el carácter permanente que permite a la mujer olvidarse de la anticoncepción durante unos años. Por eso, se recomienda el uso en mujeres que han tenido un parto previamente.
Sin embargo, algunos de los inconvenientes que pueden sufrir las mujeres con DIU se detallan a continuación:
- La inserción suele ser dolorosa.
- Puede causar calambres y dolores de espalda.
- Puede ocasionar periodos irregulares y dolorosos.
- Riesgo de inflamación pélvica e inflamación del cuello uterino.
- Riesgo de embarazo ectópico.
- Puede ser expulsado espontáneamente por el cuerpo.
- Coste elevado.
- No previene del contagio de ETS.
Implante anticonceptivo
EL implante anticonceptivo consiste en un pequeño implante de plástico flexible que se coloca bajo la piel del brazo y va liberando la dosis hormonal necesaria para evitar la ovulación.
Su principal ventaja es que puede durar uno, tres o cinco años. Por tanto, es un anticonceptivo permanente con alta eficacia anticonceptiva.
A continuación, se comentan las ventajas y desventajas del implante anticonceptivo:
Ventajas: regula las menstruaciones, reduce el sangrado y evita los dolores.
Inconvenientes: requiere una cirugía menor para su colocación, puede dejar una pequeña cicatriz y las hormonas pueden causar efectos secundarios.
Anillo vaginal
Este anticonceptivo consiste en un aro flexible colocado en el cuello del útero que va liberando hormonas. El anillo vaginal se mantiene en la vagina durante tres semanas y luego se quita.
En la cuarta semana, la mujer tendrá el período y, a la semana siguiente, se pone un nuevo anillo. Su actuación es similar a las pastillas anticonceptivas, con la ventaja añadida de que no debe ser tomado diariamente, sino simplemente se debe extraer cada tres semanas y colocar uno nuevo tras la semana de menstruación.
