A partir de los 6 meses de edad, un bebé ya está preparado para comenzar con lo que se conoce como alimentación complementaria y, por tanto, podemos introducir alimentos nuevos en su dieta. Entre estos alimentos, los frutos secos son una excelente fuente de nutrientes esenciales que pueden beneficiar la salud y el desarrollo de los bebés de varias maneras.
¿Por Qué Introducir Frutos Secos en la Dieta del Bebé?
Es importante que los incluyamos de forma habitual en su dieta, por lo que con cuidado y poco a poco, no tienen por qué convertirse en un problema. Además, las últimas evidencias científicas no demuestran que introducirlos más tarde consiga reducir la posibilidad de que aparezca una alergia. De hecho, estudios recientes sugieren que la introducción temprana de frutos secos, alrededor de los seis meses, podría prevenir hasta el 77% de las alergias alimentarias hasta la adolescencia.
Riesgos y Precauciones al Introducir Frutos Secos
A pesar de que los frutos secos son alimentos muy completos y nutritivos, debemos seguir ciertas precauciones desde el primer momento en el que decidimos incorporarlos a la dieta de nuestros hijos, porque son alimentos duros y pequeños con una gran peligrosidad para los niños. Según la propia Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), “son la principal causa de atragantamiento en niños de entre uno y cuatro años”.
La razón es que los niños pequeños aún no tienen los molares en su dentadura, con lo que no pueden realizar una buena masticación, además de que la coordinación entre la deglución y el cierre de la glotis no es todavía completa. De ahí que la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda esperar, al menos, hasta los 4 o 5 años para su introducción de manera completa.
Fuente: eresmama.com
Los frutos secos son uno de los alimentos más alergénicos y pueden desencadenar reacciones alérgicas graves en algunos bebés. Son la segunda causa de alergia alimentaria de origen vegetal. En España, la nuez es la gran protagonista de las alergias, seguida de la avellana, la almendra y el cacahuete. Cualquier fruto seco puede dar alergia. Además son altamente alergénicos, capaces de producir grandes reacciones incluso en cantidades muy pequeñas.
Los que producen alergia con más frecuencia son los cacahuetes, las nueces y las avellanas, principalmente porque son los que más se consumen. Aunque la almendra y las pipas de girasol que también se consumen bastante, en cambio, no producen alergias tan a menudo.
¿Cuándo y Cómo Introducir los Frutos Secos?
Durante muchos años, los profesionales de la salud recomendaban no introducir los alimentos que más alergias causan (soja, trigo, huevo, pescado, frutos secos, marisco, leche de vaca y cacahuetes) hasta el año como mínimo. Para algunos alimentos, la recomendación era esperar hasta los dos o tres años. Sin embargo, esta práctica de retrasar la introducción del huevo en bebés o de otros alimentos alergénicos podría haber contribuido al incremento de los casos confirmados de alergias alimentarias en bebés.
En los últimos años, las recomendaciones han cambiado y los científicos han descubierto que, cuando tu bebé esté listo desde el punto de vista del desarrollo, no hay necesidad de esperar a darle estos alimentos una vez que hayas iniciado la alimentación complementaria. Los resultados de estos estudios concluyen que, si retrasas la introducción del huevo o los frutos secos en bebés, además de otros alimentos que pueden provocar alergias más allá de los 10 meses, el riesgo de alergia alimentaria en bebés puede incrementarse.
Se ha sugerido que introducir estos alimentos antes y comerlos de forma regular en pequeñas cantidades puede contribuir a que el sistema inmunológico del bebé tolere mejor algunos de estos alimentos y a evitar reacciones alérgicas.
Formas Seguras de Introducir Frutos Secos:
- En crema: Como, por ejemplo, una crema de cacahuetes. Puedes untarla sobre una tostada o agregarla a su papilla o yogur, además de poner un poco sobre la fruta.
- Triturados en yogures o purés: Los frutos secos triturados pueden ser agregados a yogures o purés para bebés para aumentar el sabor y la textura de los alimentos.
Tanto esta opción como la anterior son las más seguras para la introducción de los frutos secos.
Alergia a frutos secos en niños
¿Qué Hacer Si Sospechas de una Alergia?
Los síntomas más típicos incluyen ronchas en la piel (urticaria), hinchazón de labios, vómitos, dolor abdominal o diarrea. Estos síntomas habitualmente aparecen de forma inmediata o antes de una hora tras la ingesta del fruto seco, por lo que resulta fácil sospechar que se trata de una alergia. El único tratamiento efectivo demostrado hasta ahora para la alergia a los frutos secos es EVITAR SU CONSUMO.
Hay que evitar tanto su ingesta directa como la de los alimentos que los contengan. Por eso, es necesario consultar el etiquetado de los productos elaborados que se consumen (cereales de desayuno, galletas, repostería, helados, salsas, panes con semillas, turrones, cremas de chocolate, etc.) porque muchos de ellos contienen frutos secos.
Recomendaciones Adicionales:
- Espera y observa: Dale una pequeña ración de estos alimentos por separado y espera un par de días antes de probar con otro para que puedas identificar si un determinado alimento le provoca una reacción.
- Si tu bebé tiene eccema, un historial familiar de alergias, o cualquier alergia alimentaria actual, habla con tu pediatra antes de introducir alimentos alergénicos.
Consideraciones Finales
Para facilitar su introducción, lo mejor es que lo consultes con tu pediatra. Recuerda que la clave está en la precaución, la paciencia y la observación para garantizar una introducción segura y beneficiosa de los frutos secos en la dieta de tu bebé.
