Una de las preocupaciones más frecuentes durante la lactancia, y especialmente entre las madres primerizas, es si están produciendo la cantidad de leche suficiente y adecuada para alimentar a su bebé. No obstante, la mejor manera de que el pecho produzca la cantidad de leche que el bebé necesita es realizar una lactancia a demanda.
¿Cómo saber si el bebé está bien alimentado?
En muchas ocasiones, saber si el bebé se está alimentando bien es motivo de preocupación, especialmente para las madres que se preguntan si su producción de leche es la adecuada. Cuando el bebé está mamando, resulta complicado saber qué cantidad de leche toma. No obstante, hay ciertas cosas en las que los padres pueden fijarse para saber si su recién nacido está mamando lo suficiente y está bien alimentado:
- Ganancia de peso constante: Es normal que el bebé, en los primeros días de vida, pierda hasta un 10% del peso que tenía al nacer por la pérdida de fluidos. Sin embargo, el bebé debe recuperar pronto el peso que ha perdido y debe volver a pesar lo mismo que al nacimiento a los 10-15 días.
- Cambio frecuente de pañal: Un recién nacido bien alimentado moja 6 o más pañales diarios (será alguno menos en los primeros días de vida) y hace caca al menos 3 veces al día. La orina debe tener un color claro y la caca será negruzca en los primeros días e irá cambiando a más amarillenta.
- Tomas frecuentes: A modo orientativo, un bebé puede mamar unas 8-12 veces al día o más. Sin embargo, esto es solo una orientación, ya que la lactancia debe ser a demanda, es decir, siempre que el bebé muestre señales de querer mamar y durante el tiempo que desee.
- Estado feliz y contento entre las tomas.
Además, siempre se debe acudir a los controles médicos pautados para el recién nacido. Así, el pediatra podrá comprobar que el bebé está suficientemente alimentado y podrá resolver cualquier duda.
¿Qué hacer si el bebé no se alimenta correctamente?
Si el bebé no toma suficiente leche, a pesar de una lactancia a libre demanda, lo más probable es que la técnica de lactancia y el agarre al pezón no sea el adecuado. Esto puede llevar a que el pecho no se estimule correctamente por el bebé y a la reducción en la producción de leche, puesto que el cuerpo interpreta que no es necesario producir más.
En este caso, lo mejor será consultar con la matrona o con un especialista en lactancia, para que pueda corregir la técnica de lactancia. De este modo, con una estimulación efectiva por una buena técnica de lactancia, aumentará la producción de leche. Por otro lado, los casos en los que la madre realmente produce poca leche materna para alimentar al bebé son poco frecuentes. También puede verse afectada la producción de leche si el bebé es prematuro, por ciertos medicamentos y por cirugías mamarias previas.
Siempre se debe consultar al especialista en estas posibles situaciones o si se piensa que el bebé no está alimentándose de manera suficiente por cualquier otro motivo.
¿Cómo hacer que las mamas produzcan más leche?
En primer lugar, es importante decir que cuanto más mama el bebé y vacía el pecho, la madre producirá una mayor cantidad de leche para poder cubrir sus necesidades. Por ello, será importante estimular esta producción de leche poniendo al pecho al bebé a mamar a demanda (o si esto no es posible, con la ayuda de un sacaleches o mediante extracción manual).
Algunos consejos útiles para aumentar de manera natural la producción de leche de las mamas pueden ser:
- Iniciar la lactancia materna cuanto antes tras el nacimiento del bebé.
- Seguir una lactancia a demanda (el bebé decide cuándo quiere mamar y durante cuánto tiempo) y hacer tomas durante la noche. De modo general, el bebé hará unas 8-12 tomas diarias.
- Alternar la mama que se ofrece al bebé, para conseguir la estimulación de ambos pechos. El bebé debe mamar de un pecho hasta que desee, lo que le permitirá vaciar el pecho y tomar la leche del final que contiene más grasas y calorías y, por tanto, hará que se encuentre más saciado. Una vez vaciado un pecho, se le puede ofrecer el otro por si desea seguir mamando.
- Beber suficiente agua para mantenerse hidratada y llevar una alimentación variada, equilibrada y saludable.
- Evitar cualquier posible situación de estrés y estar descansada y relajada.
- Extraer leche con un sacaleches tras la toma si el bebé no ha vaciado alguno de los pechos o, incluso, entre tomas. También es importante realizar extracciones regulares en la vuelta al trabajo, cuando el bebé no está con la madre, para que el pecho continúe la producción de leche.
En cualquier caso, siempre se puede solicitar la ayuda del pediatra y de un especialista en lactancia. Ellos podrán ayudar a la mujer a saber si su producción de leche es la adecuada, si la técnica de lactancia es la correcta y si su bebé se está alimentando bien.
¿Mi bebé está tomando la leche del final?
Esta es la pregunta que se han hecho muchas madres. Quizá tú te lo estás preguntando y hoy vamos a dar respuesta a esta inquietud, y estamos seguras de que la respuesta te va a sorprender. Una pesadilla que han tenido muchas madres es poder saber cuándo su bebé está tomando la llamada “leche del principio” o cuándo está tomando la “leche del final”.
Asesoras de lactancia, comadronas, IBCLC… hemos insistido y repetido hasta la saciedad −y durante años− la importancia de que el bebé llegue a tomar la leche del final del pecho. La leche materna es el único alimento que experimenta variaciones en su composición. Y uno de los componentes que más varía es la grasa.
Para entendernos, podemos imaginar que las moléculas de grasa de la leche son muy pesadas, y avanzan lentamente pegadas a las conductos para llegar al pezón. Esto hace que se necesite un rato para que por fin lleguen al bebé. Nos hemos empeñado en repetir que era importante que los bebés llegaran a la leche del final y quizá habría sido más simple hablar de la importancia de la lactancia a demanda y sin restricciones durante la toma.
No podemos saber qué está tomando en cada momento. El pecho es mágico y si se permite que el bebé mame a libre demanda, conseguirá adaptarlo perfectamente a sus necesidades en cada momento. El pecho es opaco, no nos permite ver su contenido. El único que sabe qué está tomando en cada momento es el bebé. Por tanto, nosotras no vamos a saber qué está tomando pero podemos estar seguras de que él sí lo sabe.
Tienes dos pechos y sólo debes saber que con un pecho por toma, durante los primeros meses, los bebés tienen de sobras para alimentarse. Así pues, deja que elija el menú, deja que decida cuándo y cuánto quiere mamar. Deja que sea él el que se suelte y diga basta. Confía en tu cuerpo. Tu cuerpo y tu bebé estáis intensamente conectados y a partir de la demanda de tu bebé, tu cuerpo reaccionará fabricando una leche óptima en cada momento.
En resumen, lo de la leche del principio y la leche del final ha sido una complicación más añadida para las madres lactantes, un tema que ha preocupado a muchas madres de manera innecesaria.
Hacemos aquí un inciso especial dirigido a bebés prematuros, de bajo peso o que todavía no han recuperado el peso del nacimiento. Hasta que el bebé no pueda establecer “su demanda” será necesario que lo ayudemos a mantenerla y ofrecerle el pecho un mínimo de cada 2 horas durante el día y cada 3 por la noche.
¿Los consejos son diferentes para los niños que toman pecho y para los que toman leche artificial?
No. Es lo mismo para los que maman que para los que toman leche artificial. La alimentación complementaria se debe iniciar sobre los 6 meses de vida. La leche materna siempre seguirá siendo a demanda. Los que toman leche artificial se debe asegurar que no sea inferior a medio litro de leche al día.
¿Qué beneficios tiene seguir dando de mamar?
La leche materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo. Para un niño mayor de un año la leche materna sigue siendo un alimento muy bueno y completo. Tiene grasas y proteínas muy sanas y muchas vitaminas y minerales. Durante los periodos que están enfermos suelen querer mamar todo el rato y la leche materna les da todo lo que necesitan.
No hay que olvidar todas las defensas que tiene la leche materna.
Los niños que toman leche materna por encima del año son más seguros en sus relaciones y saben manejar mejor sus emociones. Además se previene el maltrato. Cuando son adolescente tienen mejor relación con sus padres. Y de adultos tienen mejor salud mental.
¿Cuándo se da el pecho si ya come otras comidas?
La alimentación es “complementaria” del pecho. No sustituye al pecho. Hasta los 12 meses la alimentación complementa el pecho. No lo sustituye. El pecho se sigue dando a demanda. Puede ser que el niño lo quiera antes de comer, después, en medio… Y sobre todo a demanda por la noche. Así nos aseguramos que no se retira el pecho.
Parece que se tiene menos riesgo de alergias a los alimentos si seguimos dando el pecho. Si se decide dejar de dar el pecho siempre se aconseja el destete natural. Si el niño pide de mamar se lo damos y dejamos de ofrecerle el pecho. Así se respeta el ritmo del niño y la leche de la madre se regula.
Alimentación complementaria, ¿cuánto y cuándo?
La respuesta a esta pregunta la tiene la madre y el bebé. Lo mejor es observar al niño y darle de comer cuando quiera y la cantidad que acepte sin forzar. Lo ideal sería hacerlo de forma gradual. Una vez al día al principio en el momento más conveniente para la madre y el niño. Después aumentar las tomas a dos,... No es necesario que coincidan con nuestras propias comidas al principio.
¿Se pueden hacer papillas con la leche de la madre?
Sí. Los cereales se pueden mezclar con leche materna, con agua o con leche de fórmula hasta que tenga una consistencia ligera. A medida que el bebé se acostumbra al sabor y la textura, se podrá hacer más espesa y con más cantidad.
Es mejor elegir cereales para bebés fortificados con hierro con el cereal de arroz o la harina de avena. Hay que revisar la etiqueta de los cereales. Debe de poner que lleva un solo ingrediente: cereal de arroz o harina de avena. No debe tener fruta, ni leche, ni leche de fórmula, ni yogur, ni azúcar.
¿Cómo se mantiene la lactancia materna si la madre se incorpora al trabajo?
Muchas madres cometen el error de pensar que al volver a trabajar tienen que destetar a sus hijos. Y además que los tienen que haber acostumbrado al biberón antes de que vuelvan a trabajar.
Hay muchas posibilidades para compaginar el trabajo con la lactancia materna:
- Se pueden juntar todas las horas de permiso de lactancia en jornadas completas. Así se puede retrasar la vuelta al trabajo.
- También la ley permite pedir una reducción de jornada o una excedencia. En España esta opción se acompañada de menos ingresos.
- A lo mejor tu puesto de trabajo te permite tener a tu hijo para alimentarlo al pecho cuando lo necesite. Ya sabemos que esto ocurre pocas veces.
- Otra opción es que el cuidador pueda llevar al niño al lugar de trabajo para que la madre le dé de mamar allí mismo. O bien que la mamá salga del trabajo y se acerque a dónde está el niño a la hora de lactancia o en sus descansos.
- Es bueno hacer un banco de leche para que la persona que cuida del bebé se la dé cuando la madre no está. Es fácil extraer tu leche y conservarla.
- Si el bebé tiene más de 6 meses se puede dar la alimentación complementaria cuando la madre no está.
- Hay que recordar que es bueno que el otro progenitor haga uso de todos los derechos que tiene por cuidado de su hijo. Durante esta época de crianza hay que atender muchos asuntos y entre dos resultan más llevaderos y evitan la sobrecarga solo de las madres. Esta vivencia familiar no hay que perdérsela.
La vuelta al trabajo es un momento de crisis para toda la familia. El espacio de la lactancia materna da la oportunidad de recuperar el tiempo perdido y compensar la separación.
¿Es bueno usar el sacaleches y hacer un banco de leche antes de empezar a trabajar?
Sí. Es bueno hacer un pequeño banco de leche. Si no lo has necesitado antes puedes empezar 15-20 días antes de volver a trabajar. No creas que te vas a quedar sin leche. La leche no se acaba. Donde hay madre, hay leche.
Puedes empezar con poca cantidad. Unos 50-60 ml. Después se podrá congelar lo que el bebé necesite para cada toma. Es bueno revisar todo lo que tienes que controlar para que la leche se conserve en buen estado.
Si no está la madre se come su comida y cuando está ella sólo quiere mamar, ¿es normal?
Es normal que tras la vuelta al trabajo de la madre pasen ciertas cosas:
- El bebé no quiera comer cuando falta la madre: Ni leche, ni otros alimentos. Ni en ningún tipo de recipiente. Es normal. No pasa nada. No hay que forzar ni obligar. Dentro de unas semanas se pasa.
- Que le pida más de mamar cuando vuelve del trabajo: es un gran cambio para el bebé que la madre falte durante tanto tiempo. Al mamar más frecuente se asegura que la madre pasa tiempo junto a él. Esto también es pasajero.
- Pida más de comer por la noche: Por el mismo motivo anterior. ¡Paciencia!
- El bebé esté mejor de lo que esperabas: Esto pasa muchas veces. Podemos estar muy preocupadas y agobiadas por ese momento, pero los bebés se adaptan rápido.
Cuando esté enfermo hay que darle más veces de mamar. La leche de la madre suele ser su alimento favorito.
Estimula la producción de leche para mejorar la salud
Tu familia, tu pediatra y amigos son los primeros pilares en los que debes apoyarte ante cualquier duda o dificultad con respecto a la leche materna y tu producción. Pregunta en tu hospital por grupos de apoyo a la lactancia para que participes si así lo deseas. Déjate ayudar y verás cómo todo resulta mucho más fácil.
Los 5 mejores alimentos para aumentar la producción de leche materna de forma natural
¿Qué alimentos pueden mejorar la calidad de la leche materna?
Mantener una dieta saludable y equilibrada es fundamental para mejorar la calidad de la leche materna. Algunos alimentos específicos pueden ayudar a aumentar la calidad de la leche materna y asegurar que tu bebé reciba todos los nutrientes que necesita para crecer y desarrollarse adecuadamente.
- Alimentos ricos en proteínas: carnes magras, huevos, pescados y legumbres.
- Grasas saludables: aguacate, aceite de oliva y frutos secos.
- Verduras y frutas frescas: fuente de vitaminas y minerales esenciales.
- Verduras de hojas verdes: espinaca y col rizada, ricas en calcio.
Por otro lado, es importante evitar alimentos procesados y comidas rápidas que contengan grasas saturadas y aditivos químicos. Estos alimentos pueden reducir la calidad de la leche materna y no proporcionar los nutrientes que tu bebé necesita para crecer y desarrollarse adecuadamente.
Los pediatras pueden brindarte información y consejos personalizados sobre qué alimentos debes incluir en tu dieta para mejorar la calidad de la leche materna. Además, pueden brindarte recomendaciones sobre la cantidad de calorías y nutrientes que debes consumir diariamente para producir leche materna de alta calidad.
Colores de la leche materna
La leche materna puede tener varios colores y tonalidades, ya que como hemos explicado en otras ocasiones, es un fluido vivo y cambiante:
- Blanco: Es el color de la leche madura, fundamentalmente durante la primera mitad de la toma, ya que la leche tiene más contenido en agua y sustancias hidrosolubles.
- Amarillo: Es el color del calostro, que es la leche de los primeros días de lactancia. Es una leche más espesa, más escasa, pero muy nutritiva y con componentes de altísimo valor biológico.
- Rojo: A veces, y sobre todo durante los primeros días de lactancia, pueden aparecer grietas en los pezones (por un agarre incorrecto del bebé al pecho), que ocasionen leves sangrados, lo que puede ocasionar que la leche tome un color rojizo.
- Marrón.
- Verde: Si la madre consume mucha verdura de hoja verde, la leche puede adoptar esta tonalidad.
Como veis, la leche materna continúa asombrándonos. Ahora ya sabéis que puede adoptar muy diferentes tonalidades, y sigue siendo estupenda para el consumo del bebé. De todas formas, ante cualquier cambio no esperado o que se mantenga en el tiempo, consulta con tu médico o matrona.
Remedios naturales para aumentar la producción de leche materna
Querer dar el pecho no siempre es suficiente para hacerlo. Son muchas las madres que se enfrentan a diversas dificultades a la hora de amantar a su bebé. Es cierto, que en muchas ocasiones se idealiza la lactancia materna, pero por desgracia no es ni mucho menos un camino de rosas, sino que conlleva un gran esfuerzo. Son muchos los retos que es necesario afrontar, aunque por fortuna cuentas con ayuda para hacerlo.
En las siguientes líneas queremos mostrarte algunos remedios naturales para aumentar la producción de leche materna. En primer lugar, lo más importante si tienes problemas con tu lactancia es que recurras a profesionales que puedan darte el asesoramiento que necesitas.
En principio, los remedios naturales para aumentar la producción de leche materna no conllevan ningún tipo de riesgo, salvo que seas alérgica a alguno de ellos. Eso sí, insistimos en la recomendación de consultar con un profesional lo que te está ocurriendo.
- Leche de almendras: La leche de almendras es un gran alimento. Puedes comprarla con facilidad en cualquier supermercado y si te acostumbras, te encantará su sabor.
- Semillas de hinojo: La razón por la que resultan útiles las semillas de hinojo es porque logran aumentar los niveles de estrógenos, una hormona que influye directamente en la producción de leche.
- Canela: Suele resultar muy eficaz para estimular la producción de leche. Son muchas las formas en las que puedes consumir la canela. Por ejemplo, puedes añadirla a tu té o café.
- Ajo y jengibre: Tanto el ajo como el jengibre son dos ingredientes que tienen muchos beneficios para tu salud, por ejemplo, a nivel inmunológico.
- Zumo de granada: La granada no es solo una fruta deliciosa, también te puede resultar muy útil para conseguir aumentar la producción de leche.
Ahora ya conoces algunos remedios naturales para aumentar la producción de leche materna.
