Cómo inducir un aborto en perras: Métodos, riesgos y consideraciones

Si tu perra está embarazada y necesitas información sobre la interrupción del proceso, es crucial contar con información precisa y detallada. Una situación delicada requiere que conozcas las opciones disponibles para controlar la vida reproductora de tu perra y evitar el nacimiento de cachorros no deseados. Este artículo aborda un tema sensible: cómo interrumpir el embarazo de una perrita, ofreciendo información sobre métodos, riesgos y consideraciones importantes.

Razones para considerar la interrupción del embarazo en perras

Existen diversas razones por las cuales podrías considerar la interrupción del embarazo en tu perra:

  • Se ha escapado mientras aún estaba en celo y existe el riesgo de que la hayan montado.
  • El tamaño del macho era demasiado grande para ella.
  • La perra es demasiado joven o demasiado vieja y la gestación puede ser arriesgada.

Métodos para interrumpir el embarazo en perras

En caso de que se produzca un embarazo no deseado de la perra, existen varias formas de acabar con la gestación. La esterilización con cirugía es una de ellas, pero también ciertos medicamentos. Conocer sus riesgos y ventajas ayuda a elegir la mejor opción.

1. Esterilización quirúrgica

Esterilizar a la perra no es solo un modo eficaz para prevenir embarazos cuando se toma la decisión de no criar camadas de cachorros en casa. Si la perra se escapa, y logra aparearse con un perro, es un modo además de frenar el desarrollo embrionario. La esterilización quirúrgica de la hembra es uno de los métodos más seguros para interrumpir un embarazo incipiente.

La castración del perro es una intervención quirúrgica sencilla que consiste en la extracción de los órganos reproductores. Al extirpar el útero de la hembra de perro, los embriones adheridos a sus paredes también son eliminados. La esterilización en hembras se recomienda a partir del año de edad, cuando la perra ya ha tenido su primer celo.

Pero a medida que la gestación avanza, el crecimiento embrionario continúa, y el riesgo para la perra a la hora de enfrentarse a una cirugía de esterilización aumenta. En cualquier caso, se trata de una intervención que debe ser llevada a cabo por su veterinario de confianza.

Un perro castrado pierde el interés por las escapadas en busca de pareja. Y la agresividad que poseen algunos animales también suele frenarse con la esterilización. En el caso de las hembras, reduce la probabilidad de desarrollar tumores y los molestos embarazos psicológicos.

La castración quirúrgica de un animal es un proceso irreversible. Por lo que no es adecuado en caso de no haber descartado criar una camada de nuestra mascota en el futuro. En estos casos se debe recurrir a los tratamientos químicos.

2. Aborto con fármacos

Existe un gran número de fármacos para interrumpir los embarazos no deseados de la perra. Estos medicamentos contienen inhibidores de la hormona progesterona, que es esencial para la gestación. Cuando se bloquea la actividad de la progesterona, se frena con ella el embarazo.

Entre los fármacos más conocidos se encuentra Alizin® (Aglepristone), un medicamento veterinario comercializado para inducir el aborto en las perras gestantes al impedir el mantenimiento de la gestación o la implantación del embrión en el útero si se administra en etapas muy tempranas. La dosis recomendada es de 10 mg de aglepristona por kilogramo de peso corporal de la perra en estado de gestación, administrado por vía subcutánea.

El mecanismo de actuación de este producto se basa en la competencia con una hormona, la progesterona, por los receptores uterinos. La aglepristona es lo que llamamos una antihormona, ya que compite con la hormona de la progesterona por los receptores uterinos y evita que haga su trabajo, que consiste en llevar adelante la gestación.

CASTRAR O NO CASTRAR A MI MASCOTA/ CUAL ES LA VERDAD AL RESPECTO?

Consideraciones sobre Alizin®

  • Administración: Siempre debe ser administrado por un médico veterinario.
  • Dosis: Se basa en el peso de la perra.
  • Efectos secundarios: Puede causar dolor e inflamación en el sitio de aplicación, pérdida de apetito, excitación, diarrea y depresión.
  • Contraindicaciones: No debe emplearse en perras con enfermedades hepáticas, renales, diabetes, enfermedad de Addison, o en gestaciones avanzadas.

Efectos secundarios de los fármacos abortivos

La medicación abortiva no está exenta de efectos secundarios, y puede causar vómitos y diarreas en la perra. En ocasiones el animal sufre mareos, nauseas y temblores. Los fármacos para frenar la gestación pueden causar efectos secundarios en la perra: vómitos, nauseas y, a veces, convulsiones.

¿Cuándo se puede realizar el tratamiento con Alizin®?

Tu veterinario te informará del momento más adecuado. En general, lo más práctico es tratar a tu perra después de terminar el celo pero sin dejar pasar muchos días. En este periodo se obtiene la mayor eficacia con mínimos efectos secundarios. Tu veterinario también puede realizar, si es necesario, un tratamiento más tardío con buena eficacia y seguridad. Él te informará del tiempo límite de actuación.

Si la perra está en un estado avanzado de gestación, el aborto puede provocar ciertas manifestaciones clínicas. No son graves pero sí un poco más molestas. En ambos casos, debes volver a la clínica cuando te diga el veterinario para completar el tratamiento.

¿Qué síntomas tendrá mi perra tras el tratamiento?

En muchos casos, ninguno. Aunque podría suceder que...

  • La perra se lama con frecuencia su zona genital e ingiera gradualmente los tejidos eliminados.
  • Veamos en ella una secreción vaginal, más abundante y consistente.
  • Que pueda estar deprimida o sin apetito durante unos días.
  • Se muestre excitada o jadee y llore.

¿Puede la perra volver a ser madre en el futuro?

Sí. Las anti-hormonas tienen la ventaja de no alterar la capacidad reproductora. No incrementan el riesgo de infecciones uterinas en la perra y no modifican su fertilidad. La perra puede volver a tener el celo entre 1 y 3 meses después del tratamiento, es decir, antes de lo normal.

Si el aborto se practica mientras la perra aún sigue en celo, se deben evitar nuevas montas durante o después del tratamiento porque la perra podría quedar preñada de nuevo.

Riesgos de abortos tardíos

Solo se detectan signos clínicos en un aborto después de 40 días. El mayor peligro en caso de un aborto tardío es la contaminación de otros perros o incluso de personas con los fetos abortados infectados o con el flujo vulvar infectado.

Causas de abortos en perros

Desde un punto de vista veterinario las causas que pueden provocar un aborto espontáneo pueden ser varias:

  • Hormonales: Durante la gestación cualquier desequilibrio, principalmente hormonal, puede desembocar en un aborto, sobre todo cuando esta alteración se produce en la última fase del embarazo.
  • Microbianas: No es infrecuente que los abortos en perros puedan tener un origen microbiano. Existen patógenos bacterianos como la “brucella” y la “listeria” que en el organismo de una perra gestante pueden causar trastornos capaces de provocar la interrupción del embarazo.
  • Edad avanzada: Uno de los factores intrínsecos que más pueden afectar a un proceso de gestación es la edad de la perra. Los embarazos son un factor de riesgo para la salud de los animales y a medida que la edad del animal es mayor el riesgo de que se produzca un aborto se incrementa.
  • Farmacológicas: Algunos fármacos pueden influir negativamente en el desarrollo de los cachorros, de ahí que el seguimiento veterinario sea vital en esta etapa.

La importancia de la prevención y la consulta veterinaria

La decisión de interrumpir el embarazo en camadas de perros no deseadas es una opción responsable. Interrumpir el embarazo en camadas de perros no deseadas es una opción responsable. Un total de 109.074 perros fueron abandonados en 2010 Si los espermatozoides del macho logran alcanzar los óvulos de la hembra de perro, se produce la fecundación. Comienza el embarazo de la perra: un proceso que acabará entre 63 y 67 días después con el parto de los cachorros.

Es fundamental destacar que nunca se debe intentar inducir un aborto en casa sin la supervisión de un veterinario. Las consecuencias pueden ser fatales para el animal si optamos por métodos inadecuados o si los empleamos incorrectamente. Siempre consulta a un profesional para evaluar la situación y determinar el mejor curso de acción.

Recuerda que la decisión de interrumpir un embarazo canino es compleja y debe tomarse con responsabilidad, considerando el bienestar de la perra y el impacto en la población canina en general.

Publicaciones populares: