¿Cómo Estimular la Lactancia Antes del Parto?

Una de las preocupaciones más frecuentes durante la lactancia, especialmente entre las madres primerizas, es si están produciendo la cantidad de leche suficiente y adecuada para alimentar a su bebé. No obstante, la mejor manera de que el pecho produzca la cantidad de leche que el bebé necesita es realizar una lactancia a demanda.

¿Cómo se Produce la Leche?

Durante el embarazo, la glándula mamaria se desarrolla y prepara para producir leche debido al efecto de las hormonas (prolactina y oxitocina). Una vez que se expulsa la placenta tras el parto, el cerebro materno fabrica prolactina cuando el bebé mama. Gracias a ello, el pecho comienza a fabricar leche (al principio calostro). Después, el olor, el contacto y el chupeteo del bebé, hacen que se produzca oxitocina en el cerebro de la madre.

Esta hormona también se conoce como la hormona del amor porque favorece que la madre se enamore de su bebé. Su efecto es exprimir y empujar la leche hacia el pezón. Cuanto más se vacía el pecho y más tomas hace el bebé, más leche se produce. Así, la cantidad se adapta a lo que el bebé necesita desde las primeras gotas de calostro. Si no hay succión, ni se vacía la mama, cesa la producción de leche y el pecho vuelve al estado “durmiente” previo al embarazo. Pero si de nuevo hay succión frecuente, las mamas pueden “despertar” y volver a fabricar leche.

Extracción Prenatal de Calostro: ¿Es Seguro?

Es cierto que cuando se habla de extracción prenatal suele cundir el pánico. Ya que se suele asegurar que la estimulación del pezón produce la liberación de oxitocina, y esto puede conducir durante el embarazo a que la mujer padezca un aborto espontáneo o a un parto prematuro, aunque esto no esté apoyado con evidencia científica. Además, desde hace años, la evidencia científica ha demostrado que la lactancia durante el embarazo no supone ningún riesgo para la madre, el feto ni para el bebé.

Así pues, la extracción de calostro, que se realiza una vez al día, es una situación mucho más limitada y acotada que un bebé mamando cada poco tiempo. *Solo en casos muy concretos en los que la madre sienta contracciones al amamantar o tenga pérdidas cuando da el pecho, el médico puede recomendar no extraer calostro o amamantar durante el embarazo.

Beneficios de la Extracción Prenatal de Calostro

Hay muchas madres que se pueden beneficiar de la extracción prenatal para disponer, después del parto, de pequeñas cantidades de calostro que eviten la necesidad de ofrecer leche artificial al bebé. También con estos pequeños suministros evitamos bajadas de azúcar y evitamos una pérdida excesiva de peso. De esta manera, empiezan la lactancia evitando las interferencias que puede causar la leche artificial en sus lactancias.

Además:

  • Las mujeres con hipoplasia mamaria, es decir, con escaso tejido mamario pueden tener dificultades para establecer una lactancia materna exclusiva. Y durante los primeros días los bebés pueden experimentar una bajada de peso importante. La extracción de leche previa al embarazo parece estimular la glándula para un rendimiento máximo.
  • Algunas mujeres que padecen síndrome de ovario poliquístico van a tener dificultades para establecer su lactancia.
  • En las cesáreas programadas la madre y el bebé pueden estar separados unas horas. Las recomendaciones son mantener a la madre y al bebé en contacto a pesar de la cesárea. Pero si no fuera posible y el bebé tuviera que ser separado de su madre o estar con el padre, se le podrá ofrecer calostro para calmar sus llantos.
  • Los bebés con un crecimiento intrauterino retardado no pueden perder demasiado peso en los días posteriores al nacimiento. El calostro extraído previamente les va ayudar a frenar la perdida de peso habitual después del nacimiento.
  • Un bebé al que se le detecta una patología durante el embarazo es muy probable que sea separado de su madre después del parto. Si contamos con calostro extraído, el bebé podrá ser alimentado de la manera más óptima desde el primer momento de vida.
  • Una mujer que ha tenido experiencias previas de baja producción de leche puede verse favorecida del aprendizaje que supone la estimulación del pecho durante el embarazo a la vez que la continuación de la estimulación de la glándula justo después del parto permite establecer la producción de leche al máximo. Evita los riesgos asociados a la ingesta de un suplemento de fórmula durante los primeros días de vida.

Técnica de Extracción de Calostro

La técnica es infinitamente simple:

  1. Empezamos con un lavado de manos a fondo durante mínimo un minuto.
  2. Tenemos que tener en cuenta que el calostro fluirá lentamente, gota a gota. Y que es posible que las primeras veces que se realiza la técnica salgan unas pocas gotas de calostro o incluso ninguna.
  3. Una vez hayamos realizado la extracción de calostro de los dos pechos, recogemos el calostro con jeringa de insulina o similar.
  4. En ningún caso deben aparecer contracciones o dolor en el vientre.
  5. El día del parto hay que transportar el calostro refrigerado al hospital. Se puede usar una nevera de refrescos llena de hielo o de placas de hielo.

De la misma manera hay que fomentar que el bebé mame con frecuencia y vaya realizando tomas, siendo proactivos los primeros días. Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé.

¿Cómo Hacer que las Mamas Produzcan Más Leche?

En primer lugar, es importante decir que cuanto más mama el bebé y vacía el pecho, la madre producirá una mayor cantidad de leche para poder cubrir sus necesidades. Por ello, será importante estimular esta producción de leche poniendo al pecho al bebé a mamar a demanda (o si esto no es posible, con la ayuda de un sacaleches o mediante extracción manual).

Algunos consejos útiles para aumentar de manera natural la producción de leche de las mamas pueden ser:

  • Iniciar la lactancia materna cuanto antes tras el nacimiento del bebé.
  • Seguir una lactancia a demanda (el bebé decide cuándo quiere mamar y durante cuánto tiempo) y hacer tomas durante la noche. De modo general, el bebé hará unas 8-12 tomas diarias.
  • Alternar la mama que se ofrece al bebé, para conseguir la estimulación de ambos pechos. El bebé debe mamar de un pecho hasta que desee, lo que le permitirá vaciar el pecho y tomar la leche del final que contiene más grasas y calorías y, por tanto, hará que se encuentre más saciado. Una vez vaciado un pecho, se le puede ofrecer el otro por si desea seguir mamando.
  • Beber suficiente agua para mantenerse hidratada y llevar una alimentación variada, equilibrada y saludable.
  • Evitar cualquier posible situación de estrés y estar descansada y relajada.
  • Extraer leche con un sacaleches tras la toma si el bebé no ha vaciado alguno de los pechos o, incluso, entre tomas. También es importante realizar extracciones regulares en la vuelta al trabajo, cuando el bebé no está con la madre, para que el pecho continúe la producción de leche.

En cualquier caso, siempre se puede solicitar la ayuda del pediatra y de un especialista en lactancia. Ellos podrán ayudar a la mujer a saber si su producción de leche es la adecuada, si la técnica de lactancia es la correcta y si su bebé se está alimentando bien.

¿Cómo Saber si el Bebé Está Bien Alimentado?

En muchas ocasiones, saber si el bebé se está alimentando bien es motivo de preocupación, especialmente para las madres que se preguntan si su producción de leche es la adecuada. Cuando el bebé está mamando, resulta complicado saber qué cantidad de leche toma. No obstante, hay ciertas cosas en las que los padres pueden fijarse para saber si su recién nacido está mamando lo suficiente y está bien alimentado:

  • Ganancia de peso constante. Es normal que el bebé, en los primeros días de vida, pierda hasta un 10% del peso que tenía al nacer por la pérdida de fluidos. Sin embargo, el bebé debe recuperar pronto el peso que ha perdido y debe volver a pesar lo mismo que al nacimiento a los 10-15 días.
  • Cambio frecuente de pañal. Un recién nacido bien alimentado moja 6 o más pañales diarios (será alguno menos en los primeros días de vida) y hace caca al menos 3 veces al día. La orina debe tener un color claro y la caca será negruzca en los primeros días e irá cambiando a más amarillenta.
  • Tomas frecuentes. A modo orientativo, un bebé puede mamar unas 8-12 veces al día o más. Sin embargo, esto es solo una orientación, ya que la lactancia debe ser a demanda, es decir, siempre que el bebé muestre señales de querer mamar y durante el tiempo que desee.
  • Estado feliz y contento entre las tomas.

Además, siempre se debe acudir a los controles médicos pautados para el recién nacido. Así, el pediatra podrá comprobar que el bebé está suficientemente alimentado y podrá resolver cualquier duda.

¿Qué Hacer si el Bebé No se Alimenta Correctamente?

Si el bebé no toma suficiente leche, a pesar de una lactancia a libre demanda, lo más probable es que la técnica de lactancia y el agarre al pezón no sea el adecuado. Esto puede llevar a que el pecho no se estimule correctamente por el bebé y a la reducción en la producción de leche, puesto que el cuerpo interpreta que no es necesario producir más.

En este caso, lo mejor será consultar con la matrona o con un especialista en lactancia, para que pueda corregir la técnica de lactancia. De este modo, con una estimulación efectiva por una buena técnica de lactancia, aumentará la producción de leche.

Por otro lado, los casos en los que la madre realmente produce poca leche materna para alimentar al bebé son poco frecuentes. También puede verse afectada la producción de leche si el bebé es prematuro, por ciertos medicamentos y por cirugías mamarias previas.

Siempre se debe consultar al especialista en estas posibles situaciones o si se piensa que el bebé no está alimentándose de manera suficiente por cualquier otro motivo.

Relactar: Recuperar la Lactancia Perdida

Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé. Además, es una forma de relación especial madre-hijo que muchas mujeres desean disfrutar. A veces, un mal consejo, una separación imprevista o un problema de salud puede interrumpirlo. Relactar es recuperar la lactancia perdida. Si lo deseas puedes conseguirlo. Para ello necesitarás ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore.

Algunas mujeres consiguen recuperar la lactancia por completo, otras necesitan la recuperan de forma parcial. Cualquier cantidad de amamantamiento será buena para la madre y para el bebé. Si lo deseas, merece la pena intentarlo.

¿De Qué Depende Tener Éxito en la Relactación?

El éxito de la relactación y la cantidad de leche que se produce depende de:

  • La edad del bebé (cuanto más pequeño más fácil será conseguirlo).
  • El tiempo transcurrido tras el parto (más fácil si han pasado menos de 3 meses).
  • Que haya o no enfermedades maternas (diabetes, hipotiroidismo, hipertensión y algunas causas de infertilidad) o problemas de los pechos (poco desarrollados o cirugía mamaria).
  • Si hubo una lactancia previa con buena producción.
  • La frecuencia de las tomas o de las extracciones de leche (cuanto más frecuentes y largas, mayor probabilidad de éxito).
  • Tu deseo de amamantar, tu determinación, perseverancia, paciencia y el apoyo de tu entorno.

Pasos para la Relactación

  1. Estimular la producción de leche:
    • Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca: Usa un sistema para ofrecer el alimento al pecho (relactador).
    • Cuando no se desea usar relactador o el bebé lo rechaza: Ofrece siempre el pecho antes y después de las tomas de suplemento y ofrece los dos pechos en cada toma.
    • Si el bebé no se engancha al pecho o para aumentar más la estimulación: Aplica masaje y realiza extracción manual o con un sacaleches durante al menos 10 minutos, al menos 7 veces al día.
  2. Favorecer que el bebé se enganche al pecho:
    • Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil.
    • Si tu bebé no se engancha al pecho: Aplica un poco de leche extraída sobre el pecho, ofrece el pecho con el relactador desde el principio, háblale, no le obligues, ten paciencia.
  3. Sustancias para aumentar la producción de leche:

    El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Todos pueden tener efectos secundarios para la salud, consulta con tu médico antes de tomarlos.

Mitos sobre la Preparación del Pezón Durante el Embarazo

Uno de los grandes mitos sobre la lactancia es la creencia, todavía existente, de que es necesario preparar el pecho y en particular el pezón durante el embarazo. Es suficiente teclear en Internet para que aparezcan todo tipo de artículos hablando de masajes, aceites o cremas que, según ellos, “endurecen el pezón” y nos aseguran la ausencia de grietas, facilitando la lactancia una vez que nazca nuestro bebé.

Pero, ¿hay algo de cierto en ellos? La mama cambia desde los primeros momentos del embarazo. Evita aros, varillas o ballenas que puedan comprimir algún área de la glándula. Evita manipular el pezón o masajear vigorosamente el pecho durante el embarazo. Ninguna crema, masaje o aceite que utilicemos antes del parto nos asegura que no tengamos grietas o molestias al amamantar a nuestro bebé.

Consejos Finales para una Lactancia Exitosa

  • Asesórate sobre la lactancia materna: acude a los cursos de preparación al parto y lee sobre los diferentes puntos de vista que existen respecto a la lactancia.
  • Empieza bien: coloca el bebé al pecho en cuanto puedas, estará contigo manteniendo el contacto precoz piel con piel así que aprovecha y ofrécele el pecho.
  • Buena posición para la lactancia: coloca al bebé frente a ti, su barriguita frente a tu abdomen, con su boca sobre tu pezón y deja que investigue.
  • Ofrece el pecho a demanda.
  • Utiliza un buen sujetador de lactancia y mantén la higiene adecuada, una ducha al día con un jabón de pH neutro es suficiente.

Como producir más LECHE MATERNA | Recetas para Mamás

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