Amenaza de Aborto: Causas, Síntomas y Tratamiento

La amenaza de aborto es un estado de alerta que sugiere que puede ocurrir un aborto espontáneo antes de la semana 20 del embarazo. Es un tema que preocupa a muchas futuras mamás, y es crucial saber hasta qué semana hay amenaza de aborto y cómo se puede desarrollar esta situación.

🛑 SÍNTOMAS y RECOMENDACIONES para una amenaza de aborto | Reina Madre💜

En este artículo, responderemos a tus dudas más frecuentes para que puedas vivir esta etapa con mayor tranquilidad y la mejor información.

¿Por qué se produce la amenaza de aborto?

El aborto espontáneo se define como la interrupción espontánea del embarazo antes de la semana 22. El aborto espontáneo, entendido como aquel que tiene lugar de forma natural sin intervención médica ni quirúrgica, se produce comúnmente. De hecho, ocurre hasta en el 40% de los embarazos y es más frecuente en mujeres mayores.

Sus causas pueden ser tanto fetales como maternas, aunque en muchas ocasiones no se llega a saber el origen exacto del aborto y puede deberse a la combinación de varios factores (multifactorial). La causa exacta por la que se produce una amenaza de aborto tampoco se conoce, aunque parece que hay algunos factores que parecen incrementar la probabilidad de que esto ocurra.

Es el caso, por ejemplo, de las alteraciones cromosómicas en el feto o la exposición a tóxicos. Además, las mujeres mayores de 40 años tienen más probabilidad de sufrir una amenaza de aborto. Otros factores que incrementa el riesgo de aborto son la obesidad, el tabaco, los problemas asociados a la placenta (placenta previa o desprendimiento de la placenta), el estrés, las anomalías uterinas, la infecciones durante la gestación, etc.

Factores de riesgo de la amenaza de aborto.

Factores de riesgo que aumentan la amenaza de aborto:

  • Problemas cromosómicos en el feto.
  • Enfermedades maternas como problemas en glándula tiroides, diabetes, sobrepeso u obesidad.
  • Edad de la madre superior a 35 años y/o edad del padre superior a 40 años.
  • Caídas o accidentes.
  • Exposición a tóxicos ambientales.
  • Consumo de drogas.
  • Enfermedades infecciosas.
  • Enfermedad autoinmunitaria en la mujer como el síndrome de anticuerpos antifosfolipídicos.
  • Estudios invasivos en el feto.
  • Problemas hormonales en la madre.
  • Problemas en la compatibilidad de tejidos materno-filiales.
  • Anomalía uterina.
  • Embarazo ectópico.
  • Estrés.

Una de las enfermedades infecciosas que puede padecer la mujer embarazada y que puede poner en riesgo al feto es la infección urinaria. Quédate tranquila, inicialmente esta patología puede ser tratada fácilmente con antibióticos y la infección urinaria solo puede desencadenar en una amenaza de aborto si no se inicia el tratamiento a tiempo, lo que causaría que la cistitis infecciosa continuara agravándose.

Síntomas de amenaza de aborto

Existen varios síntomas en las embarazadas que pueden significar que hay riesgo o amenaza de aborto. Estos síntomas o signos de amenaza de aborto son muy variados y, por ello, es importante que sea un médico, tras la valoración de la situación, quien determine si existe riesgo real de perder al bebé.

El sangrado vaginal en las primeras semanas de gestación es un síntoma frecuente de esta situación. Aproximadamente la mitad de las mujeres con este síntoma en el primer trimestre de embarazo sufre un aborto natural. Una de las causas más comunes de estos sangrados son los hematomas intrauterinos (pequeñas acumulaciones de sangre en la cavidad uterina), que en los casos más graves pueden acabar en un desprendimiento de placenta.

Además del sangrado vaginal, otros síntomas habituales son el dolor de espalda y del abdomen. Estos dolores pueden ser cólicos abdominales: dolores o fuertes presiones en el vientre similares al dolor de la menstruación. Pueden ocurrir con o sin sangrado vaginal. También puede sentirse dolor lumbar: fuertes pinchazos en la parte baja de la espalda, en la zona lumbar.

Además, las molestias propias del embarazo pueden verse reducidas o incluso desaparecer. Sin embargo, estos síntomas no significa que necesariamente se va a producir un aborto espontáneo. Muchas veces la gestación sigue su evolución normal.

Principales síntomas de una amenaza de aborto:

  • Sangrado vaginal: puede ser más o menos abundante e incluir coágulos.
  • Calambres abdominales.
  • Dolor en pubis, vientre, espalda o abdomen.
  • Expulsión de coágulos.

Ante estos síntomas es natural que te preguntes cuándo pasa la amenaza de aborto, aunque en este momento recabar información no es la prioridad. Es imprescindible que inicies lo antes posible el seguimiento médico ya que de no tratar la amenaza de aborto espontáneo en los primeros síntomas se pueden generar complicaciones, complicaciones que afectarían tanto a la madre como al bebé.

Entre estas complicaciones, la madre puede llegar a sufrir anemia como consecuencia de los sangrados vaginales, o en el peor de los casos, enfrentarse a un aborto retenido, además, toda la unidad familiar corre el riesgo de desarrollar depresión si finalmente se llega a producir el aborto.

Otras complicaciones pueden impactar directamente sobre el embarazo como el desprendimiento de placenta, el parto prematuro y las hemorragias postparto.

Pruebas diagnósticas

Cuando se produce una amenaza de aborto, la primera decisión que tomará el médico será realizar una ecografía vaginal o abdominal para comprobar la cantidad de sangrado, el desarrollo del bebé y su latido cardíaco. Además, el especialista evaluará el cuello uterino a través de un examen pélvico.

Otra de las pruebas ante de una amenaza de aborto será un análisis de sangre a la embarazada para determinar:

  • El nivel de beta-hCG durante unos días o semanas para confirmar que la gestación sigue.
  • El conteo sanguíneo completo (hemograma) para saber la cantidad de sangre que se pierde.
  • El nivel de progesterona.
  • La medición de glóbulos blancos para averiguar si existe infección.

En función del resultado obtenido en cada una de estas pruebas, el especialista tomará la mejor forma de proceder en cada situación.

Procedimiento de diagnóstico:

  1. Técnicas de diagnóstico por imagen: ecografía doppler y ecografía abdominal o vaginal.
  2. Exploración física: valoración de la cuantía del sangrado vaginal y el estado del cuello del útero.
  3. Análisis de sangre.

Las ecografías permiten valorar los siguientes parámetros:

  • Latido cardíaco del feto.
  • Desarrollo fetal.
  • Viabilidad del embarazo.

En los resultados del análisis de sangre se podrán valorar los siguientes aspectos:

  • Niveles de hormona gonadotropina coriónica humana, también conocida como hormona del embarazo o HCG.
  • Niveles de progesterona.
  • Cantidad de anticuerpos en la madre.
  • Cantidad de sangre perdida.

En base a estas pruebas y su posterior valoración médica se puede diagnosticar la amenaza de aborto y actuar en consecuencia, teniendo en cuenta los protocolos pero individualizando también a cada mujer.

Amenaza de aborto con latido

Cuando hablamos de amenaza de aborto con latido nos referimos a aquella situación en la cual en la ecografía se ha podido identificar el latido cardíaco embrionario y en este caso, la probabilidad de aborto final es inferior al 5%.

Tratamiento frente a una amenaza de aborto

En los casos de amenaza de aborto, el médico explicará a la paciente las pautas que debe seguir. Algunas recomendaciones cuando existe riesgo de aborto espontáneo son:

  • Evitar mantener relaciones sexuales.
  • Reposo relativo o absoluto, según la gravedad de los síntomas.
  • Evitar comer embutidos o alimentos cárnicos no procesados.
  • No tomar medicamentos no prescritos por el médico.

También es recomendable que la embarazada lleve un estilo de vida saludable, con una alimentación variada que aporte todos los nutrientes necesarios. La mujer debe evitar el consumo de drogas, alcohol y tabaco durante el embarazo.

Una amenaza de aborto no significa que éste se vaya a producir. Por tanto, es fundamental estar tranquila y relajada. El apoyo emocional en estos momentos es muy importante, así como seguir las indicaciones del médico.

El reposo es fundamental en casos de amenaza de aborto.

El tratamiento de la amenaza de aborto va a depender de la causa o factor de riesgo que se haya podido establecer, aunque en ocasiones no va a ser necesario realizar ningún tratamiento específico, sino seguir las recomendaciones higiénico-dietéticas que nos brinde el equipo médico.

Veamos algunos ejemplos de los tratamientos farmacológicos que pueden emplearse ante una amenaza de aborto:

  • Cuando existen problemas con la proteína sanguínea Rh por incompatibilidad, siendo la madre Rh negativo y el bebé Rh positivo, se procederá a una inyección de inmunoglobulina Rh.
  • Insuficiencia luteínica: Si se detecta una insuficiencia se puede administrar hormona gonadotropina coriónica humana o HCG para evitar un aborto espontáneo. También puede utilizarse progesterona en dosis muy controladas pero este uso es controvertido porque no se ha comprobado totalmente su utilidad.
  • Enfermedad autoinmunitaria con presencia de anticuerpos antifosfolipídicos: En el caso de que la madre padezca esta enfermedad, se optará por el uso de corticoesteroides para suprimir la respuesta inmune así como de ácido acetilsalicílico.

Recomendaciones tras el diagnóstico:

  • Es necesario el reposo y evitar las relaciones sexuales.
  • Evita cualquier tipo de tóxicos: no fumes ni consumas ningún otro tipo de droga.
  • No debes consumir alimentos cárnicos sin procesar y evita los embutidos.
  • No consumas medicamentos sin prescripción médica e informa a tu matrona antes de tomar cualquier complemento nutricional.

Tras el diagnóstico de amenaza de aborto se realizará un seguimiento médico de forma constante donde se valorará el estado de salud de la madre así como la viabilidad del embarazo y el desarrollo fetal.

¿Cuándo termina la amenaza de aborto?

La amenaza de aborto espontáneo termina al finalizar las primeras 20 semanas de embarazo.

¿Cuánto tiempo dura el sangrado?

El sangrado vaginal característico de una amenaza de aborto puede prolongarse en el tiempo, de hecho, es un sangrado que nos podemos encontrar hasta la semana 20 de embarazo, pero que debería menguar una vez la amenaza de aborto ha sido diagnosticada y se ha iniciado el tratamiento necesario, siendo el más básico el reposo.

No obstante, no debemos confundir el sangrado de una amenaza de aborto con el sangrado de implantación. El sangrado de implantación es una pequeña cantidad de manchado provocado por el óvulo fertilizado cuando éste se adhiere al revestimiento del útero.

El sangrado de implantación es ligero y no dura mucho, en algunas mujeres puede durar solo de 24 a 48 horas mientras que en otras este leve sangrado puede durar de 10 a 14 días. Hay signos claros en el sangrado de implantación que nos permiten diferenciarlo de un sangrado que suponga una amenaza de aborto:

  • El sangrado es escaso.
  • Su color es rosa suave o bien sangrado marrón, similar al de la final de la menstruación.
  • No se acompaña de coágulos y tampoco de dolor intenso.

Si el color del sangrado es rojo o bien hay presencia de coágulos, debes acudir inmediatamente al médico. Si tienes dudas acerca de si el sangrado que experimentas es sangrado de implantación o supone una amenaza de aborto, no dudes en consultar con tu matrona, ya que en ocasiones ambos sangrados pueden confundirse.

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