Para comprender cómo era Belén en tiempos de Jesús, es necesario remontarnos a sus orígenes y analizar su contexto geográfico, económico, cultural y religioso. Belén, cuyo nombre en hebreo, Bet-Léjem, significa "Casa del pan", era una pequeña aldea ubicada en una región montañosa de Judea, a unos nueve kilómetros de Jerusalén.
Vista aérea de Belén en la actualidad
Ubicación y geografía
La ciudad de Belén está situada sobre dos colinas rocosas a unos 777 metros sobre el nivel del mar, cerca del Desierto de Judea, al sur de Jerusalén. Al pie de la loma comienza un extenso llano donde se cultiva trigo y cebada. La ciudad tenía buenos campos de cereales y sus habitantes vivían de la agricultura y la ganadería.
Historia y significado
Se calcula que Belén fue fundada por los cananeos hacia el año 3000 antes de Cristo. Es mencionada en algunas cartas enviadas por el gobernador egipcio de Palestina al faraón, en torno al año 1350 a. C. Más adelante, cuando se hizo el reparto de las tierras entre las tribus del pueblo elegido, Belén quedó asignada a la de Judá y fue cuna de David, el pastorcillo -hijo menor de una familia numerosa- elegido por Dios como segundo rey de Israel.
La tradición judía vio en las palabras de Miqueas un vaticinio sobre la llegada del Mesías. También san Juan, en su Evangelio, se hace eco de cuál era la opinión dominante entre los judíos del tiempo de Jesús acerca de la procedencia del Mesías: ¿No dice la escritura que el Cristo viene de la descendencia de David y de Belén, la aldea de donde era David?
Belén en el siglo I
A comienzos del siglo I, Belén era una aldea que no contaría con más de un millar de habitantes. La formaban un reducido conjunto de casas diseminadas por la ladera de una loma y protegidas por una muralla que estaría en malas condiciones de conservación, o incluso desmoronada en buena parte, ya que había sido construida casi mil años antes.
La pequeña aldea de Belén siguió contando los días de su monótona existencia agrícola y provinciana hasta que acaeció el inaudito acontecimiento que la haría famosa para siempre en el mundo entero. En aquellos días se promulgó un edicto de César Augusto, para que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento fue hecho cuando Quirino era gobernador de Siria. Todos iban a inscribirse, cada uno a su ciudad. José, como era de la casa y familia de David, subió desde Nazaret, ciudad de Galilea, a la ciudad de David llamada Belén, en Judea, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta (Lc 2, 1-5). Unos ciento cincuenta kilómetros separaban Nazaret de Belén.
Interior de la Basílica de la Natividad
Las casas y la vida cotidiana
Las casas de Belén eran humildes y, como en otros lugares de Palestina, los vecinos aprovechaban las cuevas naturales como almacenes y establos, o bien las excavaban en la ladera. Es de suponer que las casas fueran todas de construcción de piedra caliza y como argamasa utilizarían el barro. Por supuesto no tenían cúpulas, eso era costoso para una pobre habitación de unos cuantos metros cuadrados. Si tenían terraza construida de tierra prensada (las que eran de construcción). Por otro lado al ser un pueblo pequeño, no tenia murallas. Las calles era de suponer que fueran estrechas.
Economía y alimentación
La vida en Belén giraba en torno a la agricultura, la ganadería y las tradiciones religiosas judías. Su dieta reflejaba las prácticas comunes de la región mediterránea bajo el dominio romano, pero también estaba profundamente influida por las leyes dietéticas judías (kashrut). Tales regulaciones determinaban qué alimentos podían consumirse y cómo debían prepararse, consolidando una alimentación simple pero nutritiva.
Cultivos: Los cereales, como el trigo y la cebada, eran los cultivos más comunes y se utilizaban principalmente para elaborar pan. El pan de cebada, más barato y accesible, era consumido por las familias humildes, mientras que el de trigo, más costoso, estaba reservado para ocasiones especiales o para los habitantes más acomodados. Otro pilar de la agricultura betlemita era el aceite de oliva, que se obtenía mediante prensas artesanales de los frutos del olivo.
Olivos, un cultivo esencial en Belén
Ganadería: La cría de ovejas y cabras era especialmente importante, ya que estos animales proporcionaban carne, leche y lana, cubriendo las necesidades alimenticias y de vestimenta. En un entorno donde la carne era un lujo reservado para festividades religiosas o eventos importantes, los productos lácteos, como el queso y el yogur, estaban muy presentes en el menú diario de los betlemitas.
Tabla de alimentos comunes en Belén en tiempos de Jesús
| Alimento | Uso | Disponibilidad |
|---|---|---|
| Trigo y cebada | Pan, alimento básico | Común |
| Aceite de oliva | Cocina, aderezo, iluminación | Común |
| Uvas y vino | Consumo fresco, bebida | Común |
| Ovejas y cabras | Carne, leche, lana | Común |
| Pescado en salazón | Alimento complementario | Ocasional |
El nacimiento de Jesús
San Mateo (2,1) y San Lucas (2, 1-20) hablan del nacimiento de Jesús en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes, bajo el imperio de César Augusto; y en un establo "porque no había lugar para ellos en la posada". El Protoevangelio de Santiago dice que fue en una cueva.
“Aconteció que por aquellos días salió un decreto de César Augusto, ordenando que se empadronase todo el mundo". Y sucedió que mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del parto, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no habí sitio para ellos en la posada” (Lucas 2, 1-7).
El pesebre es venerado en la capillita que se encuentra casi enfrente del altar del Nacimiento. También se venera igualmente en ese lugar el Altar de los Reyes Magos que está junto al del pesebre.
Gruta de la Natividad en Belén
La Basílica de la Natividad
Más tarde, el emperador Constantino, a instancias de su madre (Santa Elena), construyó en el 326 la Iglesia de la Natividad sobre gruta donde nació Jesús. Esta basílica es la misma que mandó construir Justiniano en el 529. Tiene forma de cruz latina con el transepto rematado en ábsides. Los capiteles, de mármol blanco, son de estilo corintio. Sobre ellas todavía pueden encontrarse restos de mosaicos del siglo XII, que representaban a los antepasados de Jesús, así como los siete primeros concilios ecuménicos.
Sin duda, es el lugar más sagrado, razón y centro de la Basílica: el lugar tradicional del nacimiento de Cristo, justo debajo del Altar Mayor de la Basílica. Se accede a la Capilla por los tramos de unas escaleras desgastadas, que se hallan a ambos lados del gran coro. La estrella señala el lugar del Nacimiento de Cristo.
Jerusalén en tiempos de Cristo. Una maqueta que ayuda a comprender cómo vio Cristo la Ciudad Sagrada
Los belenes
Se entiende como tal la representación plástica del nacimiento de Jesús por medio de figuras. A partir del siglo XIV los monjes franciscanos difundieron la costumbre de colocar en las iglesias una representación de la escena del nacimiento de Cristo durante las fiestas de Navidad. La fabricación artesanal de figuras para el belén está documentada desde el siglo XV. Existían talleres que realizaban estas imágenes en muchas regiones de Europa.
Belén de arena
El Belén es introducido en España, al igual que ocurriera en otros lugares de Europa, por la orden franciscana en el siglo XV. Primeramente en Cataluña, donde se establece la costumbre del pesebre y posteriormente por Castilla y Andalucía. Solo se representaba el nacimiento del Niño Jesús en el pesebre.
