Cómo introducir el biberón si el bebé toma lactancia materna

La transición del pecho al biberón es un proceso que requiere paciencia y comprensión. La Organización Mundial de la Salud y UNICEF coinciden en la necesidad de iniciar la lactancia materna exclusiva desde la primera hora hasta los 6 meses de vida del bebé; a partir de entonces, se introduce el biberón y la lactancia mixta de forma progresiva. Por fortuna, dar la bienvenida al biberón no tiene por qué suponer un shock.

La transición del pecho al biberón tampoco es cuestión de simple voluntad, ni existen guías que revelen la fecha exacta en que realizarla con éxito. La madre debe identificar en qué momento su hijo es más receptivo al biberón.

CONFUSIÓN TETINA PEZÓN | 🤱🍼 CÓMO hago para que mi BEBÉ QUIERA EL PECHO

Reflejo de succión y adaptación al biberón

Un aspecto menos conocido, pero fundamental al momento de quitar el pecho y ofrecer el biberón, es la pérdida progresiva del reflejo de succión. Este reflejo es innato en los recién nacidos y les permite alimentarse de manera automática durante las primeras semanas de vida. Cuando el reflejo comienza a desaparecer, el bebé necesita aprender a succionar de forma más consciente y voluntaria (entre el tercer y cuarto mes de vida).

Muchos bebés que toman solo pecho y no tienen chupete, tienen muchas dificultades para estar cómodos con el biberón. Les suelen producir muchas arcadas y lo pasan muy mal con un biberón en la boca. Los bebés tienen un reflejo en la boca que les protege de atragantamientos y ahogos, este reflejo se activa cuando la comida o un objeto sobrepasa la mitad de la lengua. Por esa razón, la tetina les suele dar asco cuando la tienen en la boca. El reflejo, a medida que el bebé crece, se va trasladando hacia atrás, pero sigue presente.

La única solución es intentar que la tetina no entre demasiado en su boca, pero esto a la vez hace que el bebé cierre demasiado la boca para poder succionar y luego puede hacer lo mismo en el pecho. Cuando el bebé succiona el pezón, éste se alarga en su boca y llega hasta la unión entre paladar duro y el blando. El pezón solo toma la forma de las tetinas anatómicas (las que son aplastadas por uno de sus lados) cuando el bebé no succiona del todo bien. Si mama con eficacia el pezón tan solo se alarga dentro de su boca, pero sigue de forma redondeada.

Poner una tetina en la boca de un bebé es como comprar un número de lotería. Es muy probable que no te toque, pero te puede tocar. Lo mismo pasa con las tetinas, hay bebés que saben succionar del pecho y de la tetina sin problemas y nunca se van a confundir. Pero otros no saben gestionar la succión del pecho y la de la tetina, esto les crea confusión y pueden llegar a no saber mamar, a rechazar el pecho. Por lo tanto, en cierta medida todas las tetinas pueden producir confusión al bebé e interferir en la lactancia.

Claves para una transición exitosa

1. Elección del biberón y la tetina

El biberón elegido desempeña un papel clave en la eficacia del destete. De todos sus elementos, la tetina es sin duda el más importante, al estar en contacto con la cavidad oral del pequeño. En neonatología, se recomienda el uso de tetinas anatómicas, es decir, que reproduzcan fielmente el pezón de la madre y disminuyan la sensación de extrañeza o rechazo en los primeros compases.

Si no hay más remedio que darle la leche en biberón lo más importante es que el bebé esté sentado, no tendido y el biberón esté lo más horizontal posible para que el bebé pueda regular el flujo que recibe.

Hay quién dice que una madre nunca puede dar un biberón porqué el bebé lo va a rechazar siempre. Dicho esto, si debes darle la leche en biberón se lo puedes dar tú, no es necesario que lo haga otra persona. Muchas madres se sienten peor por no poder hacerlo ellas y no poder alimentar a su hijo. Aunque si lo que pasa es que se lo estás dando para acostumbrarlo al biberón y para que esté listo para cuando no te tenga a su lado nuestra recomendación es que no lo hagas.

La mayoría de tetinas sí tienen flujos diferentes según la edad del bebé pero de nuevo no es más que un producto no necesario. Si el bebé toma la leche de una tetina de flujo lento es mejor mantenerlo siempre que sea posible.

2. Temperatura de la leche

La diferencia de temperatura entre la leche del biberón y la materna puede ocasionar malestar y rechazo en el recién nacido. Para evitar este escenario, se aconseja calentar previamente el biberón, hasta igualar su temperatura con la leche del pecho de la progenitora. Como norma general, la leche materna se encuentra a 32 grados centígrados aprox.

Calentar la leche materna extraída será útil para reproducir la temperatura de tu leche naturalmente tibia cuando amamantas a tu bebé. No calientes el biberón a una temperatura más alta que la temperatura corporal. Como siempre, nunca utilices el horno de microondas para calentar un biberón. Siempre verifica la temperatura de un biberón calentado antes de dárselo a tu bebé.

3. Ofrecer leche materna extraída

Con frecuencia, la negativa del bebé a las tomas en biberón se debe a la leche artificial o de fórmula. Para conseguir una transición fluida y sin berrinches, se recomienda ofrecerle en primer lugar la leche materna extraída con sacaleches u otros accesorios.

Cada vez es más común que las madres tengan que dejar a sus hijos a una edad más temprana para reincorporarse al trabajo. Además de la comprensible preocupación de tener separarte durante horas de tu bebé, existe también el temor de tener que parar la lactancia dada la imposibilidad de atenderla a demanda.

Con la ayuda de un sacaleches, puedes extraerte la leche, almacenarla en un contenedor estéril y conservarse en el frigorífico o en el congelador, así poco a poco puedes ir creando un banco de leche que permitirá alimentar a tu bebé con leche materna incluso cuando estés en el trabajo o fuera de casa.

4. Paciencia y Rutina

Para el recién nacido, pasar del pecho materno a biberón requiere tiempo. Que en un principio se muestre reacio y proteste es natural dentro de ciertos límites. Numerosos pediatras animan a adoptar una rutina para, con suavidad y cariño, vencer la resistencia del bebé y lograr que se alimente a través del biberón.

No es un camino de rosas, en especial cuando se necesita destetar a un bebé obsesionado con el pecho. No existen fórmulas mágicas que permitan completar esta transición en un abrir y cerrar de ojos.

Si es necesario que sustituyas más de una toma, sustituye una toma con biberón cada 3-5 días. Esto evitará que se te acumule la leche si no puedes extraertela. Si no te extraes la leche corres el riesgo de que tu suministro de leche disminuya.

Tipos de lactancia

La lactancia puede vivirse de muchas formas, y todas son válidas:

  • Lactancia materna exclusiva: el bebé se alimenta solo del pecho.
  • Lactancia mixta: se combina el pecho con leche extraída o leche de fórmula mediante biberón.
  • Alimentación exclusiva con biberón: ya sea con leche materna o fórmula.

Todas estas opciones forman parte de una crianza consciente y amorosa. Muchas madres optan por introducir el biberón sin dejar de dar el pecho. El sacaleches permite a muchas madres seguir ofreciendo leche materna incluso cuando no pueden estar presentes físicamente en las tomas. También es útil para aliviar el pecho, aumentar la producción o preparar reservas de leche.

Tipos de Sacaleches

Existen varios tipos según tus necesidades:

  • Sacaleches manual: práctico y económico. El sacaleches manual es una opción compacta y sencilla, ideal para aquellas madres que necesitan realizar extracciones ocasionales o esporádicas. Su principal ventaja es que es ligero y fácil de transportar, lo que lo convierte en una opción cómoda para quienes necesitan extraer leche solo en determinadas ocasiones o cuando están fuera de casa. Aunque requiere más esfuerzo físico que un sacaleches eléctrico, es excelente para usar de forma puntual y en situaciones en las que no se necesite un uso frecuente.
  • Sacaleches eléctrico portátil: más rápido, cómodo y eficaz para uso frecuente. El sacaleches eléctrico portátil es una opción más eficaz para las madres que necesitan extraer leche con regularidad, ya que permite hacerlo de manera más rápida y sin esfuerzo. Estos modelos cuentan con sistemas automáticos que proporcionan un flujo constante de leche, lo que acelera el proceso de extracción. Son perfectos para mamás que buscan un dispositivo práctico y cómodo para usar en el hogar o fuera de él. A pesar de ser más potentes que los sacaleches manuales, los modelos portátiles mantienen un tamaño relativamente compacto y son fáciles de transportar, lo que permite a las madres seguir con su rutina diaria sin complicaciones.
  • Sacaleches eléctrico Elvie: innovador, discreto y manos libres. El sacaleches eléctrico Elvie es una de las opciones más innovadoras en el mercado. Se destaca por ser totalmente discreto y manos libres, ya que se coloca dentro del sujetador, sin necesidad de cables ni tubos visibles. Esto permite a las madres extraer leche de forma discreta mientras realizan otras actividades, como trabajar, leer o incluso hacer ejercicio. Su diseño innovador no solo facilita la extracción sin que nadie lo note, sino que también está pensado para ser cómodo y eficaz. Es ideal para mamás que tienen una vida ajetreada y necesitan combinar la lactancia con otras tareas. Aunque es una de las opciones más caras, la comodidad, la discreción y la eficiencia que ofrece hacen que sea una elección popular entre muchas madres modernas.

Almacenaje de la leche materna

Una vez que hayas extraído la leche con cualquiera de estos sacaleches, puedes almacenarla en bolsas o biberones adecuados para lactancia materna. Esto te permitirá ofrecerle la leche a tu bebé sin interrumpir la lactancia, respetando su ritmo y asegurando que siga recibiendo todos los beneficios de la leche materna, ya sea en casa o fuera de ella.

Para almacenar la leche materna de forma segura, lo ideal es usar bolsas específicas para congelación, libres de BPA y precintadas para evitar fugas. Estas bolsas permiten etiquetar la fecha y el volumen extraído, facilitando una organización segura y eficiente en el congelador.

La leche puede mantenerse:

  • Hasta 4 días en nevera (a 4 ºC)
  • Hasta 6 meses en congelador (-18 ºC), aunque se recomienda su consumo antes de los 3 meses para conservar mejor sus propiedades.

Es importante anotar la fecha en la que se guarda cada bolsita y ponerlas en orden de extracción. La leche debe descongelarse de forma progresiva, colocándola primero en la nevera o directamente al baño maría.

Una vez descongelada o extraída, la leche debe calentarse a la temperatura corporal (unos 37 ºC). Los calienta biberones son un gran aliado en este proceso: permiten calentar de forma uniforme y segura, sin riesgo de sobrecalentamiento. En KidsHome contamos con modelos recomendados como el calienta biberones de Suavinex o el de Philips Avent, que permiten controlar la temperatura y mantenerla constante hasta que el bebé esté listo para tomarla. Además, su uso es muy sencillo e intuitivo.

Para comprobar que la leche está a la temperatura adecuada, basta con colocar unas gotas en la parte interna de la muñeca.

Biberones anticólicos

Elegir el biberón adecuado es clave cuando se combina con lactancia materna. Los biberones anticólicos son ideales porque están diseñados para reducir la ingesta de aire durante la toma, lo que ayuda a prevenir cólicos, gases y reflujo en el bebé. Esto se logra gracias a su sistema de ventilación, que permite que el aire entre en el biberón en lugar de en el estómago del bebé. Además, las tetinas de flujo lento imitan el ritmo natural de succión del pecho, lo que facilita la transición entre la lactancia materna y el biberón sin causar confusión. Son perfectas para que el bebé no se frustre y mantenga un ritmo natural de succión, similar al del pecho.

Posiciones para alimentar al bebé con biberón

Tanto colocarse de forma correcta para alimentar al bebé como la posición del biberón juegan un papel muy importante; mientras que además, el ambiente de alrededor debe ser tranquilo y relajado. Para una posición correcta, recomendamos colocar el brazo alrededor del bebé asegurándote que esté semi sentado con la cabecita apoyada dentro del codo doblado y ligeramente levantada en comparación con el resto del cuerpo. Por otro lado, el biberón tiene que estar inclinado para que la tetina esté siempre llena de leche e impedir así la ingesta de aire. La tetina no tiene que presionar demasiado los labios del bebé y dejar hueco para la respiración de la nariz.

Una postura adecuada es esencial para asegurar un buen agarre y prevenir molestias como grietas, dolores de espalda o fatiga muscular. Algunas de las posiciones más recomendadas son:

  • En Cuna o Cruzada: Ideal para Recién Nacidos

    Esta es una de las posiciones más comunes, especialmente en los primeros días de vida del bebé. En la posición de cuna, el bebé se coloca sobre el antebrazo de la madre, de modo que su cuerpo esté alineado con el de ella y su cabeza repose cerca del pecho. En la variante cruzada, el bebé se coloca sobre el antebrazo contrario al pecho que está amamantando, lo que da un mayor control sobre su cabeza y la posibilidad de ajustar mejor la postura. Esta posición es ideal para los recién nacidos, ya que permite un agarre profundo y es fácil de mantener.

  • Acostada de lado: perfecta para tomas nocturnas o tras el parto

    La posición acostada de lado es excelente para las tomas nocturnas o si te sientes cansada, ya que te permite descansar mientras amamantas. En esta posición, tanto la madre como el bebé están acostados de lado, frente a frente. La madre debe asegurarse de estar bien apoyada con cojines para evitar tensión en el cuello y los hombros. Esta postura es muy útil después del parto, ya que permite a la madre descansar mientras alimenta al bebé sin tener que estar sentada o en una posición incómoda durante largos períodos de tiempo.

  • En caballito: útil si el bebé tiene reflujo

    En esta posición, el bebé se coloca de forma vertical, con su cuerpo erguido y sus piernas sobre el regazo de la madre. La madre lo sostiene bajo la axila, con la cabeza del bebé cerca del pecho para amamantar. Es ideal para reducir el reflujo y aliviar los cólicos, ya que la postura vertical facilita la digestión.

  • En posición de rugby: excelente tras cesárea o con mellizos

    En esta postura, el bebé se coloca a un lado del cuerpo de la madre, de manera similar a cómo un jugador de rugby sostiene la pelota. La madre coloca al bebé bajo su brazo, de manera que su cuerpo quede apoyado en un cojín o almohadilla, y el bebé se alimenta de un pecho a la vez. Esta posición permite un buen control de la cabeza del bebé, lo que facilita un agarre adecuado sin presionar el abdomen (en el caso de una cesárea).

Para mejorar tu comodidad, el uso de un cojín de lactancia es altamente recomendable.

Consejos adicionales

  • Amamanta primero: Primero, ofrécele a tu bebé aproximadamente la mitad de una toma normal, y luego ofrécele entre 30 ml y 60 ml de leche materna extraída o de una fórmula infantil. Esto le ayudará a tu bebé a ser más paciente mientras se adapta al biberón. Si tu bebé aún tiene hambre, vuelve a ofrecerle el pecho.
  • Marca el ritmo de la alimentación: Sostén a tu bebé en una posición vertical cerca de ti para alimentarlo. Sostén el biberón en una posición más horizontal que vertical. Inclina el biberón justo lo suficiente para que la tetina se llene de líquido, permitiéndole así a tu bebé recibir alimento y no solo aire. Luego, toca suavemente su mejilla con la tetina, lo que podría causar que instintivamente voltee hacia ti con la boca abierta.
  • Permite que alguien más trate de alimentarlo: Algunos bebés aceptan el biberón más fácilmente cuando una persona que no sea su mamá se los ofrece. La persona que le dé el biberón a tu bebé debe acurrucarlo para mantener el contacto íntimo que recibe durante la lactancia.
  • Continúa sosteniendo el biberón para que tu bebé se alimente: Nunca utilices objetos para sujetar el biberón porque esto podría interferir en la manera en que traga y disminuir esos importantes momentos de interacción física durante la alimentación. Siempre debes cargar a tu bebé mientras lo alimentas.
  • Toma un receso para permitir que eructe: Haz una pausa para permitir que eructe cada 30 a 45 ml, o si aleja el biberón o voltea la cabeza. Si continúa alejando el biberón, podría estarte diciendo que está satisfecho y que dejes de alimentarlo. Eructar frecuentemente ayuda a disminuir el riesgo de vómito y la irritabilidad a causa de los gases estomacales.

Posiciones para eructar

  • Posición sentada: siéntalo sobre tu regazo y sostén su cabeza y su pecho con una mano colocada en la parte de adelante. Inclínalo ligeramente hacia enfrente; frota o palmea suavemente su espalda.
  • Posición sobre el hombro: recárgalo sobre ti, con su barbilla descansando sobre tu hombro; frota o palmea suavemente su espalda.
  • Posición sobre tu regazo: colócalo horizontalmente sobre tu regazo con su pecho recargado sobre el mismo y luego frota o palmea suavemente su espalda.

CONSEJO PRINCIPAL: Siéntate cómodamente. Coloca a tu bebé horizontalmente sobre tu regazo y pon una almohada debajo de tu codo, o apóyate en el brazo de la silla o sillón. Cambia de lado. Hasta los bebés más pequeños comienzan a pesar después de un rato. Habla y toca. Conforme se alimenta, habla tranquilamente, tócalo y mantén el contacto visual. Sé paciente. Si se resiste al biberón, vuelve a ofrecerle tu pecho antes de que cualquiera de los dos se frustre, y luego vuelve a intentar alimentarlo con biberón en la próxima sesión.

Consideraciones finales

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva al menos durante los 6 primeros meses de vida, pues la lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé, pero si esta no es posible o si has tomado la decisión de destetar a tu pequeño, la leche en fórmula es el sustituto adecuado. Antes de iniciar la lactancia artificial, debes consultar con tu pediatra. Introducir el biberón no siempre es fácil. Es un proceso de adaptación que puede durar unos días. El pediatra de tu bebé será el que te dé las mejores pautas para conseguirlo.

Leche de Etapa 2 o continuación: la leche infantil de continuación, como Enfamil Premium COMPLETE 2, cubre las necesidades nutricionales de tu bebé a partir de los 6 meses como parte de una dieta diversificada.

Si escoges la lactancia artificial por la falta de tiempo, porque vuelves al trabajo o por cualquier otro motivo que implique una ausencia momentánea, tendrás que preparar al bebé con tiempo, al menos unos 15 días antes. Busca apoyo en tu pareja o familiares. El biberón hay que introducirlo poco a poco, de esta forma, también conseguirás disminuir la leche materna de forma progresiva sin tener molestias.

Asimismo, en un inicio, puedes sustituir una de las tomas por el biberón y progresivamente ir aumentando la presencia de la leche en fórmula en la dieta de tu bebé. Es importante que le ofrezcas el biberón a tu bebé en las horas en las que suele estar más receptivo y relajado. Sigue una rutina de alimentación llena de cariño y transmítele todo tu amor a tu bebé mirándole a los ojos, acariciándole y hablándole mientras le alimentas. Cambia la tetina del biberón si no acepta la primera.

Se recomienda seguir todas las medidas higiénicas y de seguridad adecuadas para garantizar que preparamos el biberón de forma correcta, pues el sistema inmune de tu bebé aún está en desarrollo. Es por ello que, sobre todo, deberás limpiar y desinfectar la superficie que vas a usar para realizar la preparación de la fórmula, así como lavar y esterilizar los biberones, tetinas y otros utensilios que también son necesarios. esto, prepara la leche de fórmula tal y como se indica en las instrucciones de la etiqueta del envase.

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