Kéfir y Leche Fermentada: Aliados Esenciales Durante el Embarazo

No existe una fórmula mágica para una alimentación saludable durante el embarazo, pero sí hay alimentos beneficiosos para la salud de las embarazadas, y para mitigar algunas de las complicaciones y molestias propias de esta etapa. Esos son, sin duda, los que contienen probióticos.

Uno de los alimentos tendencia en los últimos años es precisamente el kéfir, un derivado lácteo de doble fermentación hecho a base de combinación de bacterias probióticas y levaduras en una matriz de proteínas, lípidos y azúcares, con múltiples beneficios para las futuras mamás.

¿Por Qué el Kéfir es Beneficioso Durante el Embarazo?

Son muchos los motivos por los que es beneficioso tomar este alimento para las madres embarazadas y en lactancia.

  • Mejora la absorción de nutrientes: Tener una buena flora intestinal será esencial para asimilar bien los nutrientes y para evitar algunas enfermedades del sistema digestivo. El kéfir lo que hará será mejorar la absorción de nutrientes, equilibrando tu flora intestinal.
  • Equilibra la flora intestinal: En todos los casos, una de las causas es un desequilibrio en el ecosistema bacteriano, donde se favorecen las bacterias perjudiciales frente a las beneficiosas.
  • Frena náuseas y vómitos en el embarazo: Los productos lácteos fermentados o con probióticos se han relacionado con la prevención de los vómitos durante el embarazo. El kéfir suele frenar las náuseas y los vómitos del embarazo. No será un producto determinante en encontrarte mejor, pero sí que ayudará.
  • Protección frente a infecciones: Comer kéfir controla los microorganismos del cuerpo. Implica tener más bacterias en nuestro cuerpo y por lo tanto, entrenar a nuestros glóbulos blancos para luchar contra agentes externos.
  • Previene la diarrea y el estreñimiento: También, prevendrá la diarrea y el estreñimiento, reduciendo las complicaciones durante el embarazo.
  • Reduce complicaciones durante el embarazo.

Tipos de Kéfir

Existen tres tipos de kéfir: de leche, de agua y de té o kombucha que es una bebida fermentada de ligero sabor ácido, algunos opinan que el de agua es mejor que el de leche, pero el más extendido y conocido es el kéfir de leche. Los tres tipos son el mismo kéfir, con la misma microflora, pero adaptados a medios distintos, esto quiere decir que los beneficios que nos aportan son los mismos.

El Kéfir como Desayuno o Acompañamiento

El kéfir se ha convertido en una muy buena opción como desayuno, merienda o acompañamiento de alguna comida. Se trata de un producto lácteo muy parecido al yogur que se logra fermentando un conjunto de levaduras y bacterias. Es por eso que, además de nutritivo y rico, es sano.

Lo cierto es que el kéfir es una gran fuente de probióticos que, en general, son recomendables para todos. Además, este alimento se puede lograr gracias a la combinación de la leche normal, la de cabra, otras leches no lácteas y hasta de granos de kéfir que pueden ser fermentados en agua. Así, se ha convertido en una fuente de proteínas, lípidos y azúcares con una infinidad de beneficios.

Una de las máximas preocupaciones de las mujeres embarazadas, al tomar un producto lácteo, como puede ser el queso, es si este ha sido pasteurizado. Lo que sucede con el kéfir, en la mayoría de ocasiones, es que sí lo ha estado. Así, el kéfir que compramos en cualquier tienda ha sido pasteurizado, lo que hace que se eliminen aquellas bacterias que no son beneficiosas ni para el bebé ni para su madre.

A rasgos generales, y si se siguen todos estos preceptos, el kéfir es de un producto totalmente recomendado para las mujeres en estado de gestación. Así, son muchos los motivos por los que deberás consumirlo y seguro que se convertirá en una buena opción para picar entre horas.

¿Cómo Incorporar el Kéfir en tu Dieta?

Debemos saber que se trata de un producto muy versátil que aceptará una infinidad de opciones. Una de las formas más sencillas, y a la vez más ricas, es colocar el kéfir en un bol, como si fuera un yogur, y añadir los toppings que más te gusten. Estos pueden ser arándanos, frambuesas o fresas. Además, podrás incluir frutos secos y un poco de miel para endulzar. Otra buena idea será realizar un bizcocho de kéfir. Para ello, deberás utilizar los ingredientes que ya usas normalmente como es la harina, el azúcar, levadura, sal, aceite y huevos. Eso sí, incorporando este nuevo alimento, el kéfir. Lo que hará este producto será proporcionarle más esponjosidad. Además, podrás tomarla de una infinidad de opciones.

Alimentos que DEBES COMER en el embarazo (10 nutrientes recomendados)

Además, el kéfir también quedará bien como topping para cualquier crema.

El Microbioma y la Lactancia

La microbiota de la madre (cuya composición depende de múltiples factores, entre ellos la alimentación) va a jugar un papel muy importante en la instauración de la flora intestinal del bebé, tanto durante la gestación como durante la lactancia.

Existen determinadas situaciones durante la lactancia que alteran el equilibrio del ecosistema bacteriano de la flora materna, entre las que se encuentran las infecciones en el pezón, la obstrucción, la mastitis o los abscesos. En todos los casos, una de las causas es un desequilibrio en el ecosistema bacteriano, donde se favorecen las bacterias perjudiciales frente a las beneficiosas.

Por otro lado, en los últimos años se ha estudiado la relación entre el consumo de probióticos en la madre lactante y sus efectos sobre determinadas patologías del bebé, y se ha observado que la suplementación con dichos probióticos en la madre puede ser beneficiosa en la prevención y tratamiento de las diarreas o gastroenteritis agudas y de la enterocolitis necrosante del bebé.

También existen investigaciones que asocian el consumo de probióticos durante la lactancia con la mejora y prevención del cólico del lactante (parece que los bebés que sufren cólicos tienen menor cantidad de Lactobacillus y bifidobacterias en su intestino), la piel atópica o la infección por Helicobacter pylori.

A pesar de que no se han encontrado consecuencias nocivas por el consumo de probióticos, es necesario realizar ensayos clínicos aleatorizados y controlados con un número adecuado de pacientes para poder confirmar estas hipótesis.

Otros Alimentos Fermentados Beneficiosos

Además del kéfir, existen otros alimentos fermentados que pueden ser beneficiosos durante el embarazo y la lactancia:

  • Yogur y leches fermentadas: Se recomienda a embarazadas y lactantes el consumo de al menos 3 raciones de lácteos diarias. Los Lactobacillus y bifidobacterias son las bacterias predominantes en el yogur.
  • Chucrut: Se obtiene de la fermentación de la col (o de otras hortalizas).
  • Miso: La sopa de miso es tradicional de Japón y se elabora al fermentar una pasta hecha con semillas de soja y/o cereales (centeno, frijoles, arroz, cebada) con koji (proporciona las enzimas necesarias para romper los polisacáridos y transformarlos en azúcar).
  • Kombucha.
  • Tempeh.
  • Kimchi.
  • Encurtidos.

La Importancia del Microbioma Materno

Lo que la madre come afecta en gran medida a la calidad de la leche materna. Algo que aparece repetidamente en los estudios es la importancia de un vibrante microbioma digestivo en la madre lactante. No sólo un intestino sano es un tema común en la nutrición de la lactancia, también está relacionado con todos los aspectos de la salud y la inmunidad.

Antes de que nazca un bebé, su microbioma intestinal es bastante sencillo. Los estudios sobre el desarrollo del microbioma fetal antes del nacimiento han constatado la presencia de bacterias sanas en el líquido amniótico, pero no colonizadas específicamente en el intestino.

Es durante y justo después del parto cuando el intestino del bebé se puebla de cepas bacterianas. La leche materna refuerza la colonización y la maduración de las bacterias ya presentes en el intestino. Y también aporta su propia variedad especial de bacterias.

Las madres lactantes, en su empeño por producir leche, pueden asegurarse de que su propio intestino se beneficia durante el embarazo y posteriormente. Una forma de garantizar que los bebés reciban suficientes bacterias buenas para proteger su organismo es ingerir kéfir a diario.

La introducción de alimentos fermentados ricos en probióticos durante el embarazo también puede aportar beneficios para toda la vida.

¿Cómo Empezar a Consumir Alimentos Fermentados?

Consumir alimentos ricos en probióticos es una de las mejores cosas que puedes hacer para influir en la salud de tu hijo. Mientras que la leche materna contiene grasas saludables y bacterias, los alimentos más utilizados para alimentar a los bebés carecen de ambas.

Los alimentos fermentados son como "comida medicinal". Ayudan a la digestión, favorecen la inmunidad y aumentan el contenido nutricional de los alimentos. Aunque ofrecer una variedad de alimentos a los niños les ayuda a desarrollar su paladar, el "ácido" es uno de los sabores que rara vez damos a los bebés. Así, los alimentos tradicionalmente fermentados son una forma maravillosa de introducir sabores ácidos.

Muchos niños consumen alimentos altamente procesados que son abrumadoramente dulces o salados. Estamos formados por más células bacterianas que humanas, y las "buenas" proliferan cuando consumimos alimentos fermentados. Aunque los suplementos probióticos pueden ser beneficiosos, sólo ofrecen unas pocas cepas de bacterias diferentes.

Los alimentos fermentados deberían introducirse gradualmente, comenzando con cantidades muy pequeñas. Es posible que los niños pongan mala cara al principio, pero puede que te sorprendan inmediatamente después pidiendo más. Recuerda que se trata de un nuevo sabor al que han de adaptarse. Es posible que necesiten varios intentos para acostumbrarse al gusto.

Beber kéfir es beneficioso para los niños muy pequeños. Uno de los pasos más importantes que puedes dar y que determinará la salud y el bienestar a largo plazo de tu bebé es asegurar el correcto desarrollo y mantenimiento de su ecosistema interno. Un ecosistema interno saludable es cuando los intestinos del bebé tienen un equilibrio adecuado de microflora beneficiosa (bacterias buenas y levaduras beneficiosas).

La microflora desempeña un papel importante en la lucha contra los virus patógenos, las bacterias y las levaduras. Además de mantener los patógenos bajo control, la microflora también desempeña un papel fundamental para garantizar que el bebé digiera la leche materna.

De este modo, el bebé empezará a alimentarse bien con este nuevo alimento y empezará a ganar peso rápidamente. Dado que el cerebro del bebé aún está muy poco desarrollado, la leche materna, rica en nutrientes, ayudará a nutrir el cerebro del niño. También influirá en su nivel de inteligencia para el resto de su vida.

Para que el bebé tenga un ecosistema interno saludable, la madre debe inocularle una microflora sana al nacer. Los bebés que carecen de una abundancia de bacterias beneficiosas comienzan la vida con dolorosos trastornos gastrointestinales, como gases, cólicos y reflujo. También pueden sufrir estreñimiento infantil. No desarrollan la inmunidad necesaria.

El 80% del sistema inmunitario se encuentra en el tejido linfoide asociado al intestino (GALT). Los bebés que no desarrollan rápidamente un ecosistema interno saludable en su intestino tienen una inmunidad debilitada.

Yogur Durante el Embarazo

Los yogures son un tipo de alimento cuyo consumo contiene cierta incertidumbre. Durante el embarazo sí se puede consumir yogur. Muchas veces la duda surge a la hora de la compra por si la leche que se utiliza en su fabricación está pasteurizada, la respuesta es SÍ. La pasteurización es un proceso térmico que consiste en someter a la leche a un tratamiento suave, sin alterar las características nutricionales del alimento.

El embarazo es un periodo en el que las mujeres deben prestar una atención especial a la dieta, realizando un mayor esfuerzo por cubrir sus necesidades nutricionales. En este sentido, el yogur es un alimento muy completo que presenta una composición nutricional muy similar a la de la leche.

El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano. Por este motivo, mantener los niveles de calcio en el cuerpo es primordial en todas las etapas de la vida. Entre sus funciones, se encuentra el fortalecimiento y estructura de los huesos y dientes.

En este contexto, los productos lácteos se hacen fundamentales al ser muy buenas fuentes de calcio ya que, su aprovechamiento por parte del organismo es muy eficaz. El yogur, al pertenecer a la familia de los lácteos (alimentos con mayor contenido en calcio), se convierte en un alimento primordial para cubrir los aportes recomendados de calcio al día.

La ingesta recomendada de calcio, durante este periodo, está comprendida entre 1100 y 1200 miligramos por día.

La mujer embarazada experimenta diferentes estados a lo largo de los nueve meses de embarazo. La alimentación es un factor muy importante en la formación y el desarrollo del feto, por lo que debe ser completa, variada y adecuarse a esos cambios físicos y fisiológicos, con el fin de satisfacer las necesidades nutricionales de la madre y del bebé.

Además, en el caso de la intolerancia a la lactosa, los yogures apenas contienen lactosa, por lo que estos alimentos pueden formar parte de la dieta habitual durante el embarazo, para evitar así un posible déficit de calcio. Además, este alimento, contiene una gran variedad de vitaminas como la vitamina A, la B, la D o la B12.

En resumen, el yogur no es que se pueda consumir durante el embarazo, sino que ingerirlo es recomendable debido a sus aportes de minerales y vitaminas. Todos los yogures de Larsa son aptos para el embarazo.

Leche Fermentada vs. Leche Pasteurizada

El Ministerio de Sanidad como parte de la seguridad alimentaria define el yogur como “un producto de leche coagulada obtenido por fermentación láctica mediante la acción de Lactobacillus delbrueckii subsp. Bulgaricus y Streptococcus thermophilus”. Sin embargo, hay que permanecer atentos ya que no todos los yogures provienen de la leche fermentada.

El yogurt al fermentarse obtiene unas características propias de sabor, textura y contenido nutricional. Debe tomar en cuenta que los procesos de pasteurizados matan todas las bacterias vivas que puede contener la leche fermentada y el yogurt natural. Los beneficios de las bacterias vivas es lo que le da un gran potencial al momento de consumir estos alimentos.

Si bien es cierto que, nutricionalmente aportan nutrientes similares; las propiedades características de los probióticos presentes en el leche fermentada y yogur, se pierden en gran medida al ser sometidas a procesos de pasterización. Al entender esto, ya sabemos que la respuesta a la pregunta de, ¿la leche fermentada es lo mismo que pasteurizada?, es negativa.

Si por algún momento te has hecho este tipo de pregunta ¿qué es la leche fermentada o qué es leche fermentada? Se trata de añadir a la leche bacterias vivas que puedan ser más beneficiosa al organismo, puede estar fermentada con lactobacilos o bifidobacterias.

Los lácteos fermentados son beneficiosos consumirlos durante el embarazo pues, logra proporcionar una serie de beneficios al cuerpo. Si nos vamos a la definición, se puede afirmar que un yogurt es una leche fermentada. El problema es que la mayoría de los yogures que consumimos son pasterizados; el yogur pasteurizado después de la fermentación, mata las bacterias vivas que pueda poseer.

Hoy en día con la gran oferta de productos lácteos que podemos encontrar en el supermercado, tenemos a nuestra disposición una gran cantidad de yogures pasteurizados que, tras la fermentación con bacterias vivas, se someten a un tratamiento térmico que destruye dichos organismos.

Para saber si lo que estamos tomando es verdaderamente un yogur, primer debemos prestar atención a la etiqueta, si es pasteurizado no es realmente un yogur ni leche fermentada. Por otro lado, si es leche fermentada con lactobacilos o bifidobacterias es leche fermentada pero no yogur (y debe guardarse siempre en frío).

Tiene una vida útil menor a la del yogur pasteurizado después de la fermentación, por la falta de bacterias vivas. Y esto nos lleva a nuestro siguiente punto: ¿por qué es tan bueno el yogur? Sencillo, por un lado, las bacterias vivas mejoran la digestión de la lactosa, resultando altamente beneficioso en intolerantes a la lactosa. Actúan a nivel gastrointestinal favoreciendo nuestra flora intestinal y ayudando en la digestión.

Publicaciones populares: