Criar a dos bebés a la vez no es sencillo, pero tampoco hay que pensar que se trata de una ‘misión imposible’. Si estás esperando mellizos o gemelos y además no tienes experiencia con hijos mayores, no desesperes: podrás llegar a todo. Eso sí, deberás tener una organización muy precisa y tener muy clara tus prioridades. Será cansado, pero también excepcional.
Los padres de mellizos o gemelos saben bien que sus hijos tienen personalidades diferentes pese a que parezcan dos gotas de agua. Muchos expertos en educación sugieren a los padres con gemelos o mellizos que los eduquen como si fueran niños con edades diferentes atendiendo a las necesidades de cada uno en cuanto a su carácter, sus gustos y su personalidad.
Fomentando la individualidad desde el principio
Lo primero que han de tener en cuenta los padres de gemelos es la idiosincrasia de cada niño, su personalidad y su individualidad. A pesar del estrecho vínculo que conecta a los gemelos incluso desde antes del nacimiento, cada niño es único. Hay que evitar tratarlos como si fueran una sola persona. Es esencial que perciban su individualidad e identidad personal.
Aquí te damos algunos consejos para fomentar la individualidad:
- Evita vestirles iguales. Resulta un tópico ver niños mellizos o gemelos vestidos exactamente igual y no es del todo favorecedor para ellos. Con ropa distinta, tanto ellos mismos como el resto de personas les verán como dos niños diferentes. Recuerda que la imagen que construyas de ellos desde que son pequeños va a ser importante para que crezcan con un autoestima sano, y hacerles creer que son iguales no es nada recomendable.
- Evita llamarles ante los demás y a ellos mismos "gemelos" o "mellizos".
- Sus cumpleaños son eventos diferentes y por tanto hay que respetar las invitaciones individuales de cada uno si así lo desean.
- No repartas las cualidades entre ellos. Muchas veces, los padres ditinguen a sus hijos como "el torpe o el avispado", y no estamos favoreciendo para nada la integridad de los niños. Al contrario, estamos limitando que su desarrollo sea pleno.
- Atiende a sus gustos por separado.
- Para poder dar independencia a los niños lo ideal es hacer rutinas diferentes con ellos. Por ejemplo, es buena idea que intercambien el lugar donde se sientan en el coche o en la mesa.
- Cada niño es diferente y debes de atender sus necesidades por separado.
- No te sientas culpable por atender a uno más que a otro.
Para seguir promoviendo la idea de individualidad a pesar de que físicamente sean muy parecidos, podemos, si es posible, tener para cada uno una habitación distinta. Puedes diferenciar con una pegatina los juguetes que tengan iguales.
¿Se pueden evitar los celos entre hermanos?
Manejo de conflictos y celos entre hermanos
Los hermanos gemelos a menudo muestran ciertas ventajas para aprender valores como la empatía, además de mostrar más facilidad para las relaciones interpersonales y más soltura al establecer vínculos decomplicidad con otros niños de su edad. Sentir celos de un hermano/a es una emoción natural, sana y a veces necesaria dentro del propio desarrollo del niño, es intrínseco a la naturaleza humana. Desde Caín y Abel hasta nuestro siglo han existido los celos por los hermanos, y si además es un hermano/a gemelo o mellizo incide este sentir mucho más.
Rutinas y organización: Claves para sobrevivir
Es fundamental, por tanto, hacer una gestión lo más adecuada posible del sueño y tomarse como prioridad intentar regular las rutinas de los bebés a la hora de dormir cuando ya empiezan a desarrollar sus ritmos circadianos. Lo que a Silvia y a Hugo les resultaba de gran utilidad era dormir “cada progenitor a un bebé en su cuna siempre por separado, no en la habitación de los padres”. Cada vez lo irás gestionando mejor. Lo que a Silvia le servía era “coger a un bebé al tiempo que intentaba calmar al otro hablándole, cantando...”, nos cuenta. “Esto último me relajaba mucho a mí”.
La organización es clave para una crianza exitosa y, de nuevo, más aún si se trata de dos recién nacidos. Siempre que sea posible, lo ideal sería contar con ayuda externa para, al menos, lograr mantener la casa limpia, pero si no es así, lo fundamental es priorizar: cubrir las necesidades de los bebés y poner mucho más atrás en la lista de prioridades otras tareas; si la casa no está tan limpia como de costumbre, no desesperes, ya irás teniendo tiempo para tenerlo todo (o casi todo) como debería.
Céntrate en organizar los cuidados y las rutinas de tus hijos y, en la medida de lo posible, al cuidado personal (es necesario que tú estés bien para que lo estén tus niños). Pide ayuda siempre que lo necesites a otros familiares.
En cuanto a lo que los bebés se refiere, eso sí debe estar todo muy ordenado. Los pañales, los productos de higiene y ropa de cambio siempre a mano en el cambiador y la bañera, así como biberones limpios en todo momento.
Apoyo mutuo y tiempo en pareja
Animar a tu pareja cuándo él o ella se encuentra más desanimado y que tu pareja te anime a ti cuando seas tú quien se encuentra en momentos bajos es importantísimo para una crianza exitosa. Los primeros días y semanas será casi imposible, pero a medida que vayan creciendo un poco los bebés, es más que recomendable pasar tiempo en pareja.
Seguridad en el hogar
Revisa toda la casa y protege enchufes, puertas, ventanas y todo lo que es un riesgo en potencia para ellos. De nuevo, es fundamental organizarse con la pareja u otros miembros de la familia, pero procura reservar tiempo para estar a solas con cada uno de tus bebés. “Parece que no llegas a nada y que lo haces todo mal, pero de repente se automatiza y llegas”, asegura. Volverás “a respirar al ser más mayores, en torno a los 3 años”, que empiezan a ser más autónomos y a jugar más entre ellos. Todo pasa, así que relájate y disfruta de la maternidad.
