La lactancia materna es una etapa hermosa y beneficiosa tanto para la madre como para el bebé. Sin embargo, muchas madres experimentan dolor e inflamación en los pezones durante este período. Afortunadamente, existen diversas estrategias para aliviar estas molestias y asegurar una experiencia de lactancia más placentera.
Causas del dolor en los senos durante la lactancia
Las posibles causas del dolor en los senos durante la lactancia son diversas, desde un agarre incorrecto del bebé hasta una infección o una obstrucción del conducto. Aparte de un mal agarre al pecho por parte del bebé, existen otras posibles causas del dolor durante la lactancia. A continuación, se detallan cada una de ellas:
- Agarre incorrecto del bebé: La causa principal del dolor en los pechos durante el periodo de lactancia es la incorrecta colocación del bebé en el mismo. Además, si el bebé no se agarra correctamente al pezón puede que no esté tomando la cantidad de leche correspondiente. Un agarre inadecuado del bebé al pecho es la causa más común. Al principio nadie está seguro de hacerlo bien. Como te hemos comentado, el dolor es el mejor indicativo. Si no hay dolor, todo va bien. Mejora la posición del bebé al pecho. Asegúrate de que el pezón y parte de la areola de tu pecho están dentro de la boca de tu bebé. Él extrae la leche mediante los movimientos de la mandíbula y la lengua, no chupando del pezón. En YouTube encontrarás vídeos que explican cómo colocar al bebé para darle el pecho, aunque siempre será más eficaz que consultes con tu matrona, tu pediatra o un grupo de apoyo a la lactancia.
- Sequedad del pezón: Debido a un cuidado inadecuado, al uso de ciertos jabones o por la humedad debida al uso de sostenes confeccionados con telas sintéticas que pueden aumentar la sudoración y disminuir la evaporación.
- Heridas: Causada por el uso incorrecto del extractor de leche, por un tamaño de la copa extractora inadecuado o por los dientes del bebé en caso de que ya tenga.
- Infecciones por hongos: Especialmente por candidiasis. En estos casos, lo mejor será acudir al médico lo antes posible. Suele causar ardor y dolor de la piel del pecho, puede aparecer una mancha roja que duele al tocarla, así como fiebre y malestar general. Aplica compresas calientes sobre el pecho. Eso estimulará el flujo de leche y te ayudará a drenar los conductos obstruidos. Uno de cada 20 recién nacidos desarrolla una candidiasis oral que puede haberse transmitido por la lactancia materna. Consulta con tu médico o comadrona para confirmar el diagnóstico. Te pueden prescribir una crema antimicótica que deberás aplicarte en ambos pezones y en la boca del bebé, una vez finalizada la toma. Si el dolor en el pezón empeora después de dar el pecho y continúa pasada una hora, la causa puede ser una infección por hongos (una micosis o candidiasis). Si la causa es una candidiasis, será necesario usar una crema antimicótica sobre los pezones y en la boca del bebé para tratar la infección.
- Frenillo corto: Bebé con frenillo corto que impedirá el movimiento completo de la lengua. Un estudio ha demostrado que el 79% de las mujeres con grietas en el pezón que han desarrollado una infección por Staphylococcus aureus, mejoró con antibióticos por vía oral y solo el 5% desarrolló una mastitis (inflamación del tejido mamario causada por la acumulación de leche). La mastitis es otras de las causas que suele hacer que las madres abandonen la lactancia materna. Aproximadamente 1 de cada 10 mujeres que amamantan desarrolla una mastitis. Una anquiloglosia, o frenillo sublingual corto, también puede ser un impedimento. Esta telita que hay debajo de la lengua si es muy grande no permitirá al bebé poner la lengua debajo de la areola.
- Obstrucción del conducto: Provocando dificultad para la salida de la leche. Esto va a generar inflamación localizada y tensión.
- Vasoespasmo en el pezón: En caso de que el pezón se vea pálido, duela al acabar de amamantar y después vuelva a su color normal. Esto sucede porque la sangre no puede pasar debido a una lesión en el pezón por un mordisco, grietas o una infección.
- Ingurgitación mamaria: Si no se produce un vaciado adecuado tras la subida de leche durante los primeros días de vida del bebé, entonces tendrá lugar un fenómeno conocido como ingurgitación mamaria. Como consecuencia de ello, el pecho tendrá un elevado tamaño, estará endurecido y rojo, pudiendo desencadenarse una mastitis o inflamación del tejido mamario.
- Mastitis: Es una inflamación del pecho que puede ir acompañada de infección o no. Hay que saber que no es lo mismo una obstrucción que una mastitis, aunque es cierto que las obstrucciones no resueltas pueden derivar a ella. Dependiendo del tipo se pueden detectar una variedad de síntomas de mastitis. Suelen ocurrir por un vaciado del pecho insuficiente y producen inflamación y dolor.
Las mastitis agudas son las clásicas que producen inflamación local (con dolor, enrojecimiento, etc.) acompañada de síntomas de gripe (cansancio, dolor muscular, escalofríos, malestar general o incluso fiebre). Este tipo es el más conocido, por tanto, es bastante sencillo de diagnosticar. Esta clase tiene un tratamiento con antiinflamatorios y/o antibióticos.
Las mastitis subagudas son las más frecuentes y sin embargo las menos diagnosticadas. Este tipo cursa con dolor, inflamación local (pero sin enrojecimiento), sensación de pinchazos en una mama o de escozor, sin síntomas de gripe y normalmente es otro tipo de mastitis sin fiebre. A veces no tiene ningún signo externo visible y esto dificulta su detección y otras veces la madre tiene un dolor moderado pero constante.
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Cómo prevenir el dolor en los senos
Uno de los consejos para prevenir este tipo de molestias durante la lactancia es optar por prendas de telas transpirables y naturales, evitando el uso de almohadillas protectoras. En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio. Si el motivo del dolor en los senos durante la lactancia es una mala colocación del bebé en el pecho, entonces deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola.
Es fundamental ofrecer en primer lugar el pecho que menos duela y no esperar a que el bebé llore para amamantarlo.
¿Cómo aliviar el dolor de senos en la lactancia?
Si la madre decide optar por la lactancia materna, entonces este momento debe ser mágico y hay que evitar sufrir durante el mismo. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para reducir las molestias en los pezones mientras se está amamantando:
- Utilizar conchas mamarias que se colocan dentro del sujetador cuando no se está amamantando. Esto evita que la tela del sujetador roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
- Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre.
- Aplicar gasas de hidrogel y compresas de agua con sal.
- Extender un poquito de aceite de oliva en los pezones y en la areola antes de empezar a sacar leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se curen.
- Colocar un chorro o un paño de agua caliente para desobstruir el conducto de la leche.
- Si, pese a aplicar todos estos consejos, el dolor en los senos continúa, lo mejor será consultar con un especialista y seguir todas sus indicaciones.
En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio.
Remedios caseros para el dolor de los pechos durante la lactancia
Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes:
- Repartir una pequeña cantidad de leche materna sobre el pezón después de cada toma.
- Lavar el pecho con agua caliente tras cada toma y secar bien.
- Aplicar aceite de oliva sobre el pezón mediante masajes circulares.
- Usar una infusión de manzanilla o aloe vera sobre el pezón.
Si el motivo de las molestias durante la lactancia es un mal agarre del bebé, lo recomendable sería cambiar la postura para amamantar. Las hojas de repollo también pueden ser útiles para aliviar los síntomas durante la lactancia, ya que reduce el dolor y la inflamación de los senos.
Dolor en los senos al mantener relaciones durante la lactancia
Sí. A lo largo del periodo de lactancia materna, la sensibilidad de los pechos aumenta. Por ello, es normal sentir molestias en los senos si se mantienen relaciones sexuales y se ejerce presión sobre los mismos. Sin embargo, no hay ningún inconveniente para mantener relaciones sexuales durante la lactancia si se evita que los pechos sean comprimidos.
Otras recomendaciones
- Evita lavarte el pecho antes y después de las tomas. Esto favorece la aparición de las grietas. ¿Por qué?
- Utiliza alguna protección que impida el roce del pezón con el sujetador o con la ropa.
Tabla resumen: Causas y soluciones para el dolor en los senos durante la lactancia
| Causa | Solución |
|---|---|
| Agarre incorrecto | Asegurar un agarre profundo, con la boca del bebé cubriendo el pezón y parte de la aréola. |
| Congestión mamaria | Amamantar con frecuencia, extraer leche si es necesario para aliviar la presión. |
| Conductos obstruidos | Aplicar compresas calientes, masajear suavemente el área afectada. |
| Mastitis | Consultar a un médico, amamantar con frecuencia del lado afectado, asegurar vaciado completo. |
| Grietas en los pezones | Aplicar leche materna, usar crema de lanolina, mantener la piel limpia y seca. |
