Cómo dejar la leche materna en biberón: Consejos esenciales para una transición exitosa

Cada vez es más común que las madres tengan que dejar a sus hijos a una edad más temprana para reincorporarse al trabajo. Además de la comprensible preocupación de tener que separarte durante horas de tu bebé, existe también el temor de tener que parar la lactancia dada la imposibilidad de atenderla a demanda.

Aquí te proporcionamos información esencial para tomar esta decisión con confianza y tranquilidad, permitiéndote disfrutar plenamente de esta etapa de la vida. Sigue leyendo.

Lactancia materna | Dar el biberón como si fuera pecho

Beneficios de la leche materna en biberón

Al optar por la leche materna en biberón, puedes prolongar el periodo de lactancia independientemente de las obligaciones externas. Con la ayuda de un sacaleches, puedes extraerte la leche, almacenarla en un contenedor estéril y conservarse en el frigorífico o en el congelador, así poco a poco puedes ir creando un banco de leche que permitirá alimentar a tu bebé con leche materna incluso cuando estés en el trabajo o fuera de casa.

¿A partir de cuándo puedo empezar con la lactancia en biberón?

Idealmente, no antes de que la lactancia haya alcanzado su ritmo normal (es decir, un número regular de tomas a horas similares), lo cual suele producirse más o menos a los dos meses de vida. Sin embargo, el sacaleches también resulta útil para evitar posibles congestiones.

Extracción de la leche materna

Hay múltiples motivos para sacarse la leche. El padre desea alimentar al bebé, vas a reincorporarte pronto al trabajo, necesitas dejar a menudo a tu hijo al cuidado de otra persona...

¿A mano o a máquina?

La elección, totalmente personal, se impone por sí sola tras haber probado las diferentes opciones posibles.

Con un sacaleches manual (accionado con una bomba de mano) o eléctrico, ganas tiempo y puedes sacarte unos 150 ml en un cuarto de hora. El principio del sacaleches es igual en las versiones manual y eléctrica: una bomba que, al aspirar el pezón, imita la succión.

En cuestión de segundos, se activa el reflejo de expulsión y la leche sale disparada. Para sacarte bien la leche, emplea un sacaleches de calidad, que sea ligero y fácil de usar y transportar.

  • La versión manual, más discreta, es útil si te sacas leche de forma ocasional o estando fuera de casa. Y es que accionar el gatillo al ritmo del bebé (unas cincuenta veces por minuto) resulta cansino y no siempre es eficaz.
  • Con el sacaleches eléctrico, sólo hay que conectar la máquina y esperar a que se llene el biberón. El modelo de doble bombeo es útil si se dispone de poco tiempo.

Sólo con las manos, presionando desde arriba, puedes sacarte unos 100 ml en un cuarto de hora. Las ventajas de esta opción es que no necesita ningún material específico ni poner ningún cuerpo extraño en contacto con la piel; además, se realiza un masaje en profundidad de todo el pecho, mientras que con el sacaleches sólo se estimula el pezón.

¿Cómo sacar leche materna?

  1. Lávate las manos y el recipiente donde recogerás la leche.
  2. Empieza suavemente con un masaje aureolar: con tres o cuatro dedos, efectúa movimientos circulares desde el exterior del pecho hacia la aureola.
  3. A continuación, avanza progresivamente con las manos planas desde el exterior hacia la aureola y hasta el pezón. Repite este movimiento alrededor de la circunferencia de los pechos.
  4. En tercer lugar, coloca el pulgar en la parte superior del pecho y el índice y el corazón, en la parte inferior, a una distancia de unos 2-3 cm de la aureola. La posición es correcta si los dedos forman la letra C.
  5. A continuación, presiona suavemente la glándula mamaria, apretando horizontalmente hacia la caja torácica y uniendo lentamente los dedos.
  6. Repite el movimiento hasta que deje de salir leche, coloca los dedos alrededor del pecho y vuelve a empezar.

En ambos casos, se trata de estimular la glándula mamaria para que produzca leche.

Importante: si te sacas la leche fuera de la hora de las tomas, las cantidades serán menores los primeros días, que es el tiempo que el cuerpo tarda en adaptarse a esta demanda de sobreproducción.

Compatibilidad del biberón y el pecho

¿Se pueden compaginar el biberón y el pecho?

Sí, una vez que la lactancia está bien establecida. Esto se produce aproximadamente dos meses después de la primera toma. Sin embargo, se recomienda esperar el mayor tiempo posible antes de introducir la tetina, ya que algunos bebés rechazan posteriormente el pecho.

¿Sacarse leche disminuye la producción de leche?

No, al contrario, cuanto más se estimula el proceso de producción de leche, mayor es la cantidad de leche producida.

Conservación de la leche materna

La leche materna tiene una vida útil muy larga siempre que se guarde en un recipiente hermético esterilizado, un biberón limpio o bolsas para leche materna equivalentes sin BPA inmediatamente después de extraerla y se refrigere a una temperatura constante. La duración depende del lugar donde se almacene.

Nuestras recomendaciones para el almacenamiento de leche materna son las siguientes:

  • 4 h como máximo a temperatura ambiente (20-25 Cº) entre el inicio de la extracción y el final del consumo por parte del bebé.
  • 48 h como máximo en la nevera a una temperatura inferior o igual a 4 Cº.
  • 4 meses en el congelador a una temperatura de -18 Cº.

Importante: no congeles leche que ya se ha conservado en la nevera.

Tanto si almacenas la leche materna en la nevera como en el congelador, añade una fecha de caducidad a las bolsas o recipientes y utiliza siempre primero la leche más antigua para evitar desperdicios. Se pueden añadir pequeñas cantidades de leche extraída al mismo recipiente refrigerado, siempre que la leche añadida se haya enfriado previamente en la nevera. No se debe añadir leche a temperatura corporal a la leche que ya se ha enfriado.

La leche materna debe conservarse en la parte más fría del frigorífico. Debes almacenar la leche materna en la parte posterior, en el estante situado encima del cajón para las verduras. La puerta del frigorífico, donde la temperatura es menos constante, no es adecuada.

Lugar de Almacenamiento Tiempo de Conservación
Temperatura Ambiente (20-25 Cº) Máximo 4 horas
Nevera (≤ 4 Cº) Máximo 48 horas
Congelador (-18 Cº) Hasta 4 meses

Preparación y Calentamiento de la Leche Materna

La leche materna debe calentarse a temperatura ambiente o corporal, aunque algunos bebés prefieren la leche ligeramente más fría. La forma más fácil y segura de calentar la leche es con un calentador de biberones. De esta forma, puedes descongelar la leche suavemente y/o calentarla de manera rápida y uniforme, lo que preserva la calidad de la leche.

No se recomienda utilizar el microondas, ya que a menudo calienta la leche de forma irregular y puede destruir ingredientes importantes. Además, es posible que aparezcan puntos calientes que pueden quemar la boca de tu pequeño.

La leche congelada se puede descongelar en el calentador de biberones (que conserva la calidad de la leche), en el frigorífico, bajo el grifo o en un recipiente con agua tibia.

Consejo: Una vez descongelada, no se debe volver a congelar la leche materna. Si sobra leche después de la toma, hay que tirarla.

El Biberón Adecuado

El biberón elegido desempeña un papel clave en la eficacia del destete. De todos sus elementos, la tetina es sin duda el más importante, al estar en contacto con la cavidad oral del pequeño. En neonatología, se recomienda el uso de tetinas anatómicas, es decir, que reproduzcan fielmente el pezón de la madre y disminuyan la sensación de extrañeza o rechazo en los primeros compases.

Para conseguir una transición fluida y sin berrinches, se recomienda ofrecerle en primer lugar la leche materna extraída con sacaleches u otros accesorios.

Tanto colocarse de forma correcta para alimentar al bebé como la posición del biberón juegan un papel muy importante; mientras que además, el ambiente de alrededor debe ser tranquilo y relajado.

  • Para una posición correcta, recomendamos colocar el brazo alrededor del bebé asegurándote que esté semi sentado con la cabecita apoyada dentro del codo doblado y ligeramente levantada en comparación con el resto del cuerpo.
  • Por otro lado, el biberón tiene que estar inclinado para que la tetina esté siempre llena de leche e impedir así la ingesta de aire. La tetina no tiene que presionar demasiado los labios del bebé y dejar hueco para la respiración de la nariz.

Si tu pequeño no termina la toma, la leche materna no puede simplemente guardarse. De hecho, la leche que vayamos a calentar de nuevo debe consumirse en un plazo máximo de 1 ó 2 horas; después, no debemos dar esa leche otra vez al niño.

Consejos Adicionales para la Transición

  • Paciencia y Tranquilidad: Un bebé que rechaza el biberón puede hacerte perder rápidamente los nervios. Pero debes permanecer lo más tranquila posible. Ten en cuenta que tu bebé no se va a morir de hambre. Así que si tu bebé rechaza el biberón, es una reacción normal.
  • Temperatura Adecuada: Poco importa si alimentas a tu bebé con fórmula o con leche materna, pero debes asegurarte de calentarla lo más cerca posible de la temperatura de la leche materna. Como norma general, la leche materna se encuentra a 32 grados centígrados aprox.
  • Flujo de la Tetina: La elección de una tetina de flujo más rápido puede liberar la leche demasiado rápido para un bebé amamantado normalmente. Sin embargo, es importante recordar que cada marca tiene su propio caudal.
  • Rutina y Amor: Numerosos pediatras animan a adoptar una rutina para, con suavidad y cariño, vencer la resistencia del bebé y lograr que se alimente a través del biberón.

Recuerda, aunque nuestros expertos médicos han contribuido y verificado la información de este artículo, existen otras fuentes oficiales con recomendaciones sobre la lactancia.

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