Cómo dejar el pañal nocturno: Consejos y recomendaciones para una transición exitosa

Quitar el pañal al bebé es una de esas tareas difíciles para los padres. Y algo que hay que tener muy en cuenta es que nunca se debe intentar precipitar la retirada porque la evolución de cada niño es distinta. Además, otra cosa que se debe considerar es que no tienen por qué estar preparados para dejar de usar el pañal de día al mismo tiempo que el de noche. Por eso, lo mejor es, ante todo, ser respetuosos con el peque, no forzar las cosas y dejar que la naturaleza actúe.

En el emocionante proceso de acompañar a nuestros pequeños en su transición hacia la independencia, uno de los hitos más significativos es quitar el pañal por la noche. Esta etapa marca un importante paso hacia la autonomía y el crecimiento de nuestros hijos, pero también puede generar dudas y preguntas en las madres que buscan orientación y consejos para hacerlo de manera adecuada.

¿Cuándo empezar a quitar el pañal nocturno?

Que los niños dejen de ponerse pañal por la noche significa que deben controlar su micción nocturna y que, por tanto, deben aprender a controlar sus esfínteres. Entre los 12 y los 24 meses, se puede empezar la retirada del pañal de día porque el niño empieza a contar con madurez tanto en el esfínter como en la vejiga. En el caso del pañal nocturno se puede comenzar desde los dos años, aunque a partir de los tres hay que ser más activos con el abandono absoluto. No obstante, también hay que ser conscientes de que hasta los cinco años podría mantenerse el uso del mismo sin que sea algo preocupante. De hecho, algunos expertos consideran que tener algunas “fugas” nocturnas son normales incluso hasta los siete años de edad, por lo que no hay que obsesionarse con una edad concreta. Eso sí, si le empieza a costar dejarlo después de los cinco años, se debe consultar con el médico.

Señales de que ha llegado el momento

Algunas señales te indicarán que es la hora de la retirada y que el niño está preparado para dormir sin pañal:

  • Se despierta seco más de cuatro o cinco noches seguidas durante la semana.
  • También cuando se levanta sin mojarse de la siesta (aunque debemos tener en cuenta que el tiempo de sueño es de mucha menos duración).
  • Han pasado meses desde que ya no utiliza pañal de día.
  • No quiere usar el pañal por la noche y lo rechaza.

Consejos para quitar el pañal nocturno

Si ya no utiliza pañal durante el día y estás pensando en que quizá es el momento de dejar el nocturno, mira algunas claves para hacerlo sin dramas.

  • Mejor en verano: Como hace más calor, estará de por sí más cómodo sin pañal. Además, en el caso de mojarse por la noche, evitaremos que se enfríe y que pueda coger un resfriado por la humedad. También será menos engorroso lavar toda la ropa de la cama como mantas, colchas o edredones que puede usar el niño en invierno.
  • Será más fácil si siempre va al baño antes de ir a dormir.
  • Preferiblemente optaremos por enseñarle a ir al váter y explicarle que poco a poco lo conseguirá.
  • Asegúrate de que pueda ir al baño solo durante la noche. Es recomendable dejar una pequeña luz encendida en su habitación o incluir luces nocturnas en el trayecto.
  • Ponle un pijama cómodo que pueda subir y bajar con facilidad.
  • Atención a los horarios.
  • Refuerzo positivo con un calendario.

Lo recomendable es que el pequeño primero deje los pañales durante el día y comience a hacer sus necesidades en el orinal (o en el váter con un adaptador), manteniendo aún el pañal durante las noches. El momento de retirar el pañal por las noches llegará cuando el pequeño se despierte con el pañal limpio durante varios días, porque se levanta o te avisa cuando tiene ganas de ir al baño durante la noche.

Antes de despedirse definitivamente del pañal es recomendable sustituirlo por pañales tipo calzoncillo o braguita, más fáciles de subir y bajar. Prioriza la ropa cómoda fácil de poner y sacar para que pueda hacerlo solo sin necesidad de la asistencia de un adulto. Evita cremalleras y botones y dale protagonismo a las cinturas de goma ancha o los vestidos. Visita el baño cada mañana, después de cada comida y antes de salir de casa. Enséñale el proceso con una demostración práctica. ¡Ten paciencia!

Si se le escapa el pipí porque se despista jugando, no se lo tenemos en cuenta; pero si aguanta hasta el wc, se le felicita.

¿Qué hacer ante un retroceso?

En ocasiones, niños que llevaron a cabo la ‘operación pañal’ con éxito incluso por las noches vuelven a tener escapes tiempo después. Los motivos pueden ser diversos, como que el pequeño en realidad no estaba lo suficientemente preparado desde el punto de vista madurativo y, en ese caso, volver a necesitar el pañal por las noches es algo completamente normal. Pero no siempre es así y los padres deben estar atentos porque puede ser el reflejo de algo más.

Si “ha existido una previa adquisición de la habilidad durante al menos 6 meses y se ha retrocedido en el proceso”, hablamos de “enuresis secundaria”, nos explica Marina Martín Ramos, psicóloga y neuropsicóloga infantil y coordinadora de los centros NeuroDei. “Aquí es muy posible que lo que pueda estar interfiriendo en la re-adquisición de este hábito sean variables de tipo socio-emocional”. Por tanto, “habría que valorar de forma precisa, ya que existe un amplio conjunto de circunstancias que pueden estar causando la presentación de esta sintomatología tan visible tanto para los padres como para el niño”.

Causas de la enuresis nocturna o secundaria

Para buscar las causas de la enuresis, lo que primero es comprobar que no existe ninguna causa médica. “Recomendamos que acudan a urología para que descarten en primer lugar que exista algún problema de tipo fisiológico que pueda estar interfiriendo en el proceso de adquisición de este hábito, aunque normalmente cuando se ha producido una retirada del pañal de forma exitosa y estable durante el tiempo, de por sí este hecho nos está indicando que es muy improbable que exista una condición médica que pueda estar produciendo el retroceso en esta capacidad”.

Algunas causas comunes pueden ser:

  • La llegada de un hermanito.
  • Cambio de colegio o de vivienda habitual.
  • Gestión emocional.
  • Relaciones sociales.

Es esencial que los progenitores estén atentos a “verbalizaciones que ponen en duda su autoestima o autoconcepto, modelos de afrontamientos evitativos que le impiden gestionar determinadas situaciones, rasgos de ansiedad fisiológica o cognitiva, hermetismo o dificultad para comunicarse con sus figuras de referencia u otro tipo de características”.

“Es muy importante cómo nos dirigimos a nuestros hijos”, apunta Marina Martín, dado que es probable que sientan vergüenza y procuren evitar hablar de lo que les ocurre. “Es fundamental que les validemos y recojamos emocionalmente y que podamos ponernos en su lugar, identificando cómo se pueden sentir”.

Sobre todo las primeras noches, es mejor optar por no ponerle de nuevo el pañal, puesto que eso le puede llevar a cierta sensación de fracaso que podría reforzar la enuresis.

Consideraciones finales

Sin embargo, es importante saber que hasta los 5-6 años puede haber algunos escapes y pueden mojar la cama, sin que esto sea motivo de preocupación, ya que se considera normal.

No hay ningún problema importante hasta los 5 años en el caso del pis diurno, y 6 en el nocturno y 4 en el caso de la caca. Hemos de tener presente, que en principio, todo niño sano, sin alteraciones neurológicas o de otro tipo, va a controlar esfínteres algún día.

Edad Control diurno Control nocturno Control de heces
Hasta 5 años Normal Puede haber escapes Normal
Hasta 6 años Controlado Puede haber escapes Controlado

Si tu pequeño o pequeña ha crecido y está preparado para quitar el pañal, esperamos que nuestros consejos os faciliten el proceso y ayuden a lograrlo con éxito.

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