¿Chupete sí o chupete no? Esta es una de las decisiones que deben tomar los padres cuando tienen un bebé, y para ello, es necesario estar informado de las ventajas e inconvenientes que tiene su uso. Si deciden hacer uso del chupete, es importante saber cuándo poner chupete al bebé y cuándo dejar de utilizarlo.
Si ya has sopesado los pros y contras del chupete para tu recién nacido y has decidido qué es lo mejor, probablemente ahora te estés preguntando cuándo darle el chupete al bebé y cuál es el momento idóneo para ello. Es completamente normal tener muchas preguntas, como ¿cuándo debo usar el chupete para mi recién nacido? o ¿cómo combinar el chupete y la lactancia materna?
El uso del chupete para el bebé recién nacido depende de varios factores, como calmar el llanto de tu bebé, reducir su estrés durante los procedimientos dolorosos, además de ayudarles a que se duerman.
CHUPETE ¿SÍ o NO? 👍🏼👎🏾 ¡Conoce los pros y contras!
¿Cuándo se puede poner chupete al bebé? ¿Hay una edad recomendada?
Si finalmente decidimos emplearlo, hay que tener en cuenta cuándo comenzar a ponerlo. Según la Asociación Española de Pediatría, en su revisión del Uso del chupete y lactancia materna: “En los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante los primeros días de vida y no desaconsejarlo cuando la lactancia materna está bien establecida, habitualmente a partir del mes de vida, edad en la que comienza el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. En los niños lactados artificialmente, la recomendación del uso del chupete es especialmente relevante, ya que presentan otras características que pueden aumentar el riesgo del SMSL”.
De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría, se debería evitar el chupete durante los primeros días de vida. Un recién nacido puede usar el chupete una vez que la lactancia materna esté bien establecida, generalmente alrededor del primer mes de vida de tu bebé.
Una de las razones por las que la AEP recomienda evitar el uso del chupete durante los primeros días de vida es porque el uso precoz de este en bebés amamantados podría alterar el amamantamiento. Esto es debido a que no se succiona de la misma manera el pecho para alimentarse que el chupete, por lo que puede provocar que el recién nacido no sepa agarrarse bien al pecho de la madre para alimentarse. Por ello es preferible que se comience a utilizar pasadas las primeras 3 o 4 semanas de vida del niño.
Si bien la mayoría de los bebés no tienen problemas para cambiar la forma natural del pezón artificial, todavía hay pruebas contradictorias sobre si el uso temprano del chupete puede causar desórdenes de alimentación. Se recomienda posponer la introducción del chupete hasta que el método y patrón de alimentación del bebé estén bien establecidos.
En este artículo, te proporcionaremos toda la información necesaria sobre cuándo es bueno darle el chupete a los bebés recién nacidos y cómo introducir el chupete a tu bebé recién nacido de forma cómoda y segura para tu pequeño. Sigue leyendo para conocer toda la información esencial, así como trucos y consejos sobre el uso del chupete.
Pros y contras del uso del chupete
Antes de decidir si vas a darle el chupete a tu pequeño o no, es necesario que conozcas los pros y los contras del uso del mismo para valorar si es necesario y beneficioso para tu bebé su uso.
Pros
- Los chupetes tienen una función calmante y tranquilizadora en el bebé. Los recién nacidos tienen una necesidad muy grande de succionar, por ello, el chupete, cuando no están tomando pecho, satisface la necesidad de succionar y les calma.
- Ayuda a reducir el riesgo del síndrome de muerte infantil súbita. Hay evidencia científica que demuestra la asociación entre el uso del chupete durante el primer año del niño y reducir la posibilidad de SMSL.
- Ayuda a conciliar el sueño y reduce el estrés y el dolor. Debido a su función calmante, el uso del chupete ayuda a que los niños concilien mejor el sueño, ya que reduce el estrés y el dolor.
Contras
- Síndrome de confusión. Debido a que el chupete y el pezón de la madre no se succionan de la misma manera, si el lactante es amamantado puede que no succione bien del pecho de la madre por el uso del chupete.
- Está comprobado que el uso del chupete más allá del tiempo recomendado puede provocar deformaciones en la boca, reduciendo el ancho transversal del arco maxilar.
- Según el artículo de investigación La relación de la alimentación con biberón y otras conductas de succión con el trastorno del habla en preescolares patagónicos “Se encontró que aquellos que usaron un chupete durante 3 años o más tenían una probabilidad relativa tres veces mayor de trastornos del habla”. “Los resultados de este estudio indican que los comportamientos de chuparse los dedos y el uso prolongado de un chupete durante 3 años o más pueden ser perjudiciales para el desarrollo óptimo del habla en los niños pequeños.”
- El ensayo clínico El chupete como factor de riesgo de otitis media aguda afirma que “El uso del chupete parece ser un factor de riesgo prevenible de OMA en niños. Su restricción a los momentos en que el niño se estaba quedando dormido evitó eficazmente los episodios de OMA.”
¿Cómo usar el chupete?
Como hemos podido verificar, hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de elegir si vamos a ofrecerle el chupete al recién nacido. Igualmente, queremos recordar que el reflejo de succión también provoca que muchos bebés se lleven el dedo a la boca, por lo que, en estos casos, el uso del chupete es positivo, ya que el chupete se le puede quitar cuando lo veamos preciso, en cambio, el hábito de llevarse el dedo a la boca es mucho más complicado de eliminar.
Un consejo para evitar la dependencia del chupete es dárselo cuando la mamá lo tenga en brazos, para que asocie la calma que le produce con el tacto, olor y cariño que da la madre, que es el mismo que cuando le da el pecho. Así será más fácil poder quitarle el chupete, porque le tranquilizará más estar en los brazos de su madre.
Ahora que ya sabes cuándo utilizar el chupete, y una vez que creas que tu bebé está listo para comenzar a usarlo, aquí encontrarás algunos consejos y pautas que pueden ayudarte a introducirlo de forma efectiva:
- Elige el chupete adecuado
Nuestra recomendación es un chupete de materiales naturales, que estén hechos de una sola pieza, ya que los chupetes que están hechos de varias piezas tienen el riesgo de que si se rompen, el niño se pueda atragantar con ella. Preferiblemente, tener los bordes redondeados y si utilizas un sujeta-chupetes, utilizar uno que la cadena no sea demasiado larga como para que el niño sufra riesgo de estrangulamiento. - ¿Qué hacer y no hacer a la hora de poner chupete al bebé?
Hay algunas malas costumbres que tenemos a la hora de poner el chupete en la boca de nuestros hijos que es mejor evitar.- No usarlo como comodín, intentar usar otros métodos antes. Si el niño llora o está nervioso, no usar el chupete para calmarlo como primera opción, ya que estarás creando una dependencia hacia él. Prueba antes meciéndolo o cogiéndolo entre tus brazos.
- No echarle dulce. El bebé si quiere el chupete lo empleará y si no, no te preocupes, pero no fuerces a tu hijo a usarlo endulzándolo.
- Guardarlo bien. El chupete es algo que va a estar en la boca de tu pequeño, por ello, hay que guardarlo en sitios limpios, si lo llevas en el bolso, mételo en una funda. No es aconsejable llevar el chupete del niño en cualquier lugar.
- Reemplazarlos con frecuencia. Los chupetes sufren deterioros por su uso, por ello hay que estar atentos para cambiarlos. Además, hay que tener en cuenta, que dependiendo de la edad de tu pequeño, el tamaño del chupete y sus características varían.
- Limpiarlo bien. Como ya hemos dicho, es un producto que el niño se lleva a la boca, por lo que debe estar limpio. Los niños hasta los 6 meses aún no tienen el sistema inmunitario maduro, por lo que, lo que se lleve a la boca debe estar limpio y desinfectado.
- ¿Cómo limpiar el chupete?
El método más efectivo para limpiar un chupete es esterilizarlo, así es como te puedas asegurar de que esté libre de bacterias y microbios. Para esterilizarlo puedes utilizar el método natural poniéndolo unos minutos en agua hirviendo, o puedes ayudarte de un esterilizador. Si no también puedes meterlo en el lavavajillas, y a partir de los 6 meses basta con lavarlo con jabón y agua.
Introduciendo el uso del chupete al recién nacido
- El chupete no sustituye a la comida
Si estás amamantando, es importante que cumplas con los horarios regulares de alimentación. En otras palabras, no permitas que el chupete sustituya ni retrase las tomas del recién nacido. La succión libera hormonas que facilitan la plenitud del bebé, así que asegúrate de poner el chupete solo como un medio para satisfacer las necesidades de succión de tu hijo, bien después de las comidas o antes de dormir. - Logra que el bebé use el chupete: no lo fuerces
El chupete está destinado para consolar y relajar al bebé cuando está molesto o necesita succionar, además de ayudarle a dormir mejor. El chupete para tu recién nacido no debería ser algo que le impongas; si el bebé no quiere el chupete, no hay razón para insistirle. - No ates nunca el chupete a ninguna parte
Recuerda no atar nunca el chupete del bebé a ningún lugar. Esto incluye el cuello, las manos y la cuna del recién nacido. - Deja la miel y el azúcar en la despensa
Asegúrate de darle a tu bebé el chupete limpio, tal y como está. No hay necesidad de añadir edulcorantes, azúcar, ni miel. Un chupete que contenga azúcar podría dañar los dientes de tu bebé. - Dáselo a la hora de acostarse
Mientras tranquilizas a tu bebé para que se duerma, darle un chupete puede ayudarle a quedarse dormido, y es una de las mejores ocasiones para dárselo. Los mejores chupetes para los recién nacidos deben ser seguros y, al mismo tiempo, calmar a tu bebé, así que asegúrate de elegir uno que sea seguro, libre de BPA y diseñado para la edad de tu bebé.
¿Hasta cuándo se puede poner el chupete?
Según la AEP “Para evitar otros efectos adversos del uso del chupete se recomienda, en todos los niños, limitar su uso hasta el año de vida, lo cual incluye las edades de máximo riesgo del SMSL y aquellas en las que el lactante tiene más necesidad de succionar” Si aun así decides dejárselo durante más tiempo, recuerda que es aconsejable que el niño deje de utilizarlo a los 3 años, ya que su uso a partir de esa edad puede acarrear deformidades en la mandíbula o problemas en el habla.
