La llegada de un bebé a casa siempre es una alegría, aunque a veces la adaptación a la alimentación da algunos problemas, sobre todo, de llantos, dolores de tripita y noches sin dormir. Son los temidos cólicos del lactante.
Los cólicos del lactante son un hecho común entre los recién nacidos, pues los sufren el 20-30% de ellos. Pueden empezar en torno a las dos semanas de vida y prolongarse durante algunos meses. Pero lo que sí es cierto es que ponen a prueba la paciencia de los padres y su capacidad de angustia a causa del llanto, fuerte e incontrolable, con el que manifiesta el dolor que siente y que es más intenso aún durante la noche. Sin embargo, no es nada grave, aunque tampoco se sabe muy bien qué los causa.
Aquí te contaremos cómo aliviar estos cólicos en bebés, cuáles son sus síntomas y qué tratamientos naturales hay para quitarlos.
Aprende a hacer un masaje para aliviar los cólicos del bebé
¿Qué son los Cólicos del Lactante?
El cólico del lactante es un trastorno muy común en los primeros meses de vida del bebé y se caracteriza por un llanto intenso y prolongado sin que haya una causa aparente. La definición más habitual de este trastorno es la de “episodios de llanto intenso y vigoroso al menos 3 horas al día, 3 días a la semana durante al menos tres semanas en un bebé sano y bien alimentado”, aunque cada bebé puede vivirlo de una forma diferente.
Aunque se trate de un problema pasajero que suele desaparecer después del cuarto mes de vida, deberás ayudarle y prepararte para afrontar una situación que suele generar ansiedad para los padres y trastornos en el sueño y problemas de conducta a los niños: los cólicos de los bebés.
Causas de los Cólicos y Gases en Bebés
Durante sus primeras semanas y meses de vida, el sistema digestivo del bebé aún está en maduración. Además, ciertos factores como una posición inadecuada durante la toma o una anquiloglosia (frenillo corto) pueden dificultar la succión y favorecer la entrada de aire.
Los gases son comunes en los lactantes y pueden causar malestar y llanto inconsolable. Los gases son una parte normal del sistema digestivo de los bebés y ocurren cuando el aire se acumula en el estómago o los intestinos. Los bebés pueden tragar aire mientras comen o lloran, lo que puede causar una acumulación de gases en su sistema digestivo.
Las causas del cólico en lactantes suelen estar provocados por causas digestivas y lo más recomendable es que acudas a tu pediatra habitual para que evalúe a tu bebé y pueda poner tratamiento farmacológico en caso de que sea necesario. Debes de tener en cuenta que es un proceso complejo: no sólo son gases, no sólo son dolores de tipo espasmo (retortijones), no sólo es falta de una flora intestinal adecuada, no sólo es cierta intolerancia a la proteína de la leche de la vaca que puede provenir de la leche de fórmula o de la leche materna si ésta toma lácteos en su alimentación…
Factores que contribuyen a la acumulación de gases:
- Tragar aire durante la alimentación: Los bebés pueden tragar aire mientras se alimentan si no están en una posición adecuada o si están tomando el biberón muy rápido.
- Intolerancia a la lactosa: Algunos bebés pueden tener dificultades para digerir la lactosa, el azúcar presente en la leche materna o en la fórmula.
- Alimentación inadecuada: Si estás amamantando, los alimentos que consumes pueden afectar a tu bebé a través de la leche materna.
- Movimiento insuficiente: La falta de movimiento puede contribuir a la acumulación de gases en los bebés.
Síntomas de Gases en Bebés
Es importante saber identificar cuándo un bebé sufre de gases. El llanto inconsolable, el vientre hinchado o la irritabilidad en los bebés pueden ser señales claras de que los gases están haciendo de las suyas.
Reconocer los gases en el recién nacido no siempre es sencillo, ya que la sintomatología puede significar muchas otras cosas y puede incluso darse también en bebés sanos. Sin embargo, entre los indicadores más frecuentes de la presencia de gases en el recién nacido podemos encontrar:
- Irritabilidad: El bebé llora constantemente con rabia y sin motivo aparente y muestra, además, una expresión de dolor en su rostro.
- Tripa hinchada: Los gases producen cierta hinchazón en el vientre del bebé.
- Abdomen distendido.
- Flexión de las piernas hacia el pecho: Esto es una señal de que el bebé, por sí mismo, está intentando expulsar los gases.
- Otras manifestaciones de que el bebé puede tener gases es la expulsión de eructos y ventosidades, así como regurgitación o dificultad para tragar.
Remedios Naturales y Consejos para Aliviar los Cólicos
Para prevenir los cólicos infantiles existen remedios naturales que facilitan la eliminación de los gases.
Infusiones para bebés:
Las infusiones destinadas a los bebés deben ser ligeras y, preferiblemente, a temperatura tibia.
- Hinojo: Consigue influir sobre las flatulencias y los gases.
- Manzanilla: Esta planta tiene propiedades digestivas, carminativas y antiinflamatorias. Su poder calmante y relajante ayudará al bebé a tranquilizarse.
- Hojas de menta: Especialmente indicadas para aliviar los cólicos.
- Eneldo y anís: El eneldo facilita la digestión y actúa contra las flatulencias.
Sin embargo, es importante recordarles que la medicina y la nutrición infantil han avanzado mucho en los últimos años. Por eso, Marqués aconseja hacerles saber, desde el cariño y el respeto, que las recomendaciones actuales se basan en evidencia científica sólida.
Masajes Suaves
Masajea suavemente el vientre del bebé en sentido horario y ponle sobre el abdomen una bolsa de agua caliente envuelta en una toalla (el calor va muy bien para el dolor). Masajear en el sentido de las agujas del reloj el vientre de tu bebé puede ayudarle a aliviar las molestias que provocan los cólicos del lactante.
Realiza suaves masajes en el abdomen de tu bebé para estimular el movimiento intestinal y aliviar los gases. ¿Sabías que un masaje para el cólico del lactante puede ser la solución definitiva? Eso sí: es muy importante que te asegures de conocer muy bien la técnica. Si no es así, lo mejor es que dejes a tu bebé en manos de especialistas. El método Rubio, en concreto, consiste en aplicar suaves presiones sobre el estómago.
Baños de Agua Tibia
Los baños de agua tibia ayudarán a reducir ese malestar producido por los cólicos del lactante. Si responde bien, un par de baños al día sería lo ideal. Darle un baño tibio a tu bebé puede ayudar a relajar los músculos y aliviar el malestar causado por los gases.
Ejercicios para aliviar los cólicos
Saber cómo tratar cólicos en bebés es complicado pero, además de los consejos anteriores, existen algunos ejercicios que podrás practicar con tu bebé para evitarlos o para calmarlos.
- Mueve las piernas: Acuesta al bebé sobre una superficie plana como, por ejemplo, la cama. Una vez colocado, prueba a estirar y flexionar las dos piernas del bebé al mismo tiempo. También puedes hacer el movimiento de la bicicleta si crees que las molestias de tu bebé están en su punto más alto. La última opción es mover las piernas en sentido circular. Esto le calmará muchísimo e incluso le divertirá.
- Coloca al bebé boca arriba y mueve suavemente sus piernas simulando un pedaleo. Realiza suaves movimientos de las piernas de tu bebé.
Alimentación y Posiciones
La forma en que alimentas a tu bebé puede tener un impacto significativo en la acumulación de gases en su estómago.
- Posición adecuada: Asegúrate de que tu bebé esté en una posición vertical durante las tomas.
- Tomar el biberón con calma: Si estás alimentando a tu bebé con biberón, asegúrate de que esté tomando el biberón con calma y no muy rápido.
- Amamantar con cuidado: Si estás amamantando, presta atención a los alimentos que consumes. Algunos alimentos, como los lácteos o los alimentos flatulentos, pueden causar gases en tu bebé a través de la leche materna.
- Evitar la sobrealimentación: Alimentar en exceso a tu bebé puede hacer que trague más aire y cause gases.
Favorecer el Eructo
Facilita el eructo de tu bebé después de las comidas. El eructo es una forma importante de liberar el exceso de aire que se ha acumulado en el estómago de tu bebé durante la alimentación.
- Tiempo suficiente para eructar: Asegúrate de darle a tu bebé tiempo suficiente para eructar después de las comidas.
- Sostén en posición vertical: Sostén a tu bebé en posición vertical mientras intentas hacerlo eructar.
- Palmaditas suaves: Dale suaves palmaditas en la espalda para estimular el eructo.
- Movimientos de balanceo: Realiza suaves movimientos de balanceo mientras sostienes a tu bebé en posición vertical.
- Cambios de posición: Si tu bebé no eructa después de unos minutos, intenta cambiar su posición.
Cuidado con la alimentación materna
La alimentación materna afecta directamente a la alimentación del bebé. Es cierto que los cólicos son inevitables y que pueden aparecer, aunque tu dieta sea adecuada, pero hay ciertos alimentos que no son recomendables para el bebé, por lo que siempre será mejor evitarlos mientras se esté dando el pecho. Asimismo, siempre será aconsejable hacer varias comidas al día con alimentos frescos y evitar el tabaco en la medida de lo posible.
Tanto si estás embarazada como si estás dando el pecho a tu bebé, has de ser consciente de que todo lo que comas le va repercutir. Trata de eliminar por completo de tu dieta el alcohol, el tabaco, el café y el picante. Estos son productos que solo perjudican a tu bebé.
El sueño del bebé y los gases
El sueño es un momento importante para que tu bebé descanse y se recupere, pero los gases pueden interferir con su comodidad y calidad del sueño.
- Posición adecuada para dormir: Coloca a tu bebé en una posición adecuada para dormir.
- Tiempo suficiente para eructar antes de dormir: Asegúrate de darle a tu bebé tiempo suficiente para eructar antes de acostarlo a dormir.
- Movimientos suaves antes de dormir: Antes de dormir, realiza movimientos suaves con las piernas de tu bebé.
- Evita el sobrecalentamiento: Mantén la temperatura de la habitación de tu bebé agradable y evita el sobrecalentamiento.
Otras recomendaciones importantes
- Mantente lo más tranquila posible: Se trata de un proceso natural, no de un problema de salud. Aunque sea una situación difícil de afrontar, tu bebé no sufre ningún problema grave. Los cólicos del recién nacido acabarán desapareciendo espontáneamente entre el tercer y cuarto mes de vida.
- Dale cariño: A veces, está cansado y necesita tranquilidad y sosiego para dormir. En este caso, se debe colocar en una habitación con poca luz y sin ruidos. Si a los 6-7 minutos no se ha dormido, hay que cogerlo y acariciarlo, hacerle sentir que se está cerca de él, hablarle en voz baja y nunca transmitirle angustia.
- Cógelo cuando esté despierto: Es muy importante. Cuando oigas llorar al niño, comprueba que está despierto antes de cogerlo.
Tabla comparativa de remedios para cólicos:
| Remedio | Descripción | Beneficios |
|---|---|---|
| Infusiones | Bebidas a base de hierbas como manzanilla, hinojo y anís. | Propiedades digestivas, carminativas y relajantes. |
| Masajes | Masajes suaves en el abdomen en sentido horario. | Estimula el movimiento intestinal y alivia los gases. |
| Baños tibios | Baños con agua tibia. | Relaja los músculos y alivia el malestar. |
| Ejercicios de piernas | Movimientos suaves de piernas simulando pedaleo. | Ayuda a expulsar los gases. |
| Posición vertical | Mantener al bebé en posición vertical durante y después de la alimentación. | Reduce la ingesta de aire. |
| Eructos | Favorecer el eructo después de cada toma. | Libera el exceso de aire en el estómago. |
Además de las recomendaciones en relación a la postura, existen otras técnicas que pueden servir para ayudar a que el bebé expulse los gases. A continuación, se enumeran algunas de ellas:
- Realizar masajes suaves con movimientos circulares sobre su tripa.
- Aplicar calor local para reducir el dolor causado por los gases y facilitar su expulsión.
- Bañar al bebé con agua tibia.
- Porteo.
Existen también remedios caseros para aliviar los gases del bebé. El más conocido es el uso de infusiones de anís estrellado. Sin embargo, este remedio popular contra los gases no se aconseja en los bebés puesto que podría tener efectos negativos sobre el mismo y provocarle daños neurológicos.
Otra opción como posible solución para los gases en el bebé es recurrir a fármacos específicos. Sin embargo, nunca se debe automedicar al bebé sin consultar previamente con un especialista.
Cuando tu bebé tiene muchos gases y no puede dormir, es una situación angustiante tanto para él como para los padres. Los cólicos del lactante son episodios de llanto intenso y prolongado en bebés sanos, generalmente relacionados con problemas digestivos como los gases. Si tu bebé tiene muchos gases y no puede dormir, podría estar sufriendo de cólicos. Los cólicos del lactante suelen comenzar alrededor de las 2 a 4 semanas de vida y alcanzan su punto máximo a las 6 semanas. Uno de los mayores retos para los padres es conseguir que un bebé con muchos gases pueda dormir.
Colocar al bebé en ciertas posiciones puede ayudar a liberar los gases. El contacto piel con piel no solo calma al bebé, sino que también ayuda a relajar su sistema digestivo. Los probióticos como el L. Reuteri son útiles, pero se recomiendan ser administrados bajo la supervisión de un pediatra. Los gases suelen empeorar durante la noche, interrumpiendo el sueño del bebé y de toda la familia. Un masaje suave en el abdomen puede ser una forma efectiva de ayudar a liberar los gases. Establecer una rutina de sueño puede ayudar a prevenir episodios nocturnos de gases a tu bebé. Evita alimentarlo justo antes de acostarlo y asegúrate de que haga pausas para eructar durante las tomas. Algunas fórmulas pueden ser más difíciles de digerir para los bebés. Si estás amamantando, ciertos alimentos en tu dieta pueden contribuir a los gases del bebé. Algunas infusiones como el hinojo o la manzanilla pueden ser consumidas por la madre lactante para ayudar a reducir los gases en el bebé. Aplicar una almohadilla térmica tibia en el abdomen del bebé puede relajar sus músculos y ayudar a aliviar los gases.
