Cómo Bañar a un Recién Nacido con el Cordón Umbilical: Guía Paso a Paso

¿No sabes por dónde empezar con el primer baño de tu recién nacido? A muchos padres les pasa lo mismo. Bañar a un bebé por primera vez puede parecer complicado, pero no tiene por qué serlo.

Bañar por primera vez a un recién nacido puede intimidar un poco, pero es una sensación compartida por muchos padres. Si quieres aprender a bañar a un recién nacido o simplemente necesitas una guía práctica, estas instrucciones paso a paso te facilitarán las cosas. Desde preparar el espacio hasta el momento de lavar y secar: cada paso puede ser tranquilo, seguro y, sobre todo, agradable para ambos. A continuación, te explicamos cómo prepararte y qué esperar.

Aquí tienes un pequeño resumen de lo que aprenderás en este artículo:

  • No es necesario bañar al bebé todos los días. Con dos o tres veces por semana es suficiente.
  • Comienza con baños con esponja. Hasta que el muñón del cordón umbilical se haya caído, esta es la forma más segura de cuidar su higiene.
  • Comprueba siempre la temperatura del agua. Debe estar alrededor de los 37,8 °C y no superar los 38 °C. No dejes nunca al bebé sin supervisión.
  • Utiliza solo lo necesario. Un jabón suave y sin perfumes para bebés es suficiente, y no es necesario para cada baño.
  • Sécalo con cuidado e hidrátalo si es necesario. Procura que el bebé no coja frío y esté cómodo después del baño.

Sigue leyendo para descubrir cómo bañar a un recién nacido paso a paso, desde la preparación del espacio hasta el momento de secarlo e hidratar su piel.

CÓMO y Cuándo BAÑAR A UN bebé RECIÉN NACIDO 🌊 (paso a paso) El primer baño del bebé

¿Cuándo y Cómo Empezar a Bañar al Bebé?

¿Cuándo estará listo el bebé para su primer baño en la bañera? ¿Cuándo es seguro pasar de los baños con esponja a un baño en una bañera para bebés o en el fregadero? Según la American Academy of Pediatrics, es mejor esperar a que el muñón del cordón umbilical se haya caído y la zona esté curada antes de empezar con baños en la bañera.

Normalmente, el cordón umbilical tarda en caerse entre 7 y 15 días después del nacimiento. Por lo general, se cae en la primera semana, pero en ocasiones puede tardar de dos a tres semanas.

Llegado el momento, el primer baño del bebé en la bañera debe ser tranquilo y breve, procurando en todo momento que se sienta seguro. Si el bebé está incómodo o molesto, puedes recuperar temporalmente los baños con esponja. No hay prisa; la experiencia de cada bebé es diferente y se trata de avanzar a su ritmo.

Durante las primeras semanas, cuando el bebé tenga todavía el muñón del cordón umbilical, quizá tengas dudas sobre cómo bañarlo. En este caso, solo debes realizar baños con esponja.

Un baño con esponja es muy sencillo: envuelve al bebé en una toalla y límpialo con un paño húmedo y agua jabonosa. Hazlo sobre una superficie cómoda, por ejemplo, un cambiador. El bebé debe estar envuelto en la toalla y luego vamos limpiando parte a parte.

Lo ideal es que el muñón se seque y se caiga por sí solo; por ello, hasta ese momento solo se recomiendan baños con esponja. Una vez que el muñón se caiga, quizás puedas descubrir si el ombligo del bebé es hacia fuera o hacia dentro.

Mientras el cordón no haya caído, lo ideal es evitar mojarlo demasiado. Aunque siempre se aconseja mantenerlo seco, el cordón puede mojarse sin problema durante la limpieza. De hecho, es fundamental mantenerlo limpio para evitar infecciones.

No es preciso esperar a que se caigan los restos del cordón umbilical y cicatrice el ombligo para el primer baño del bebé. Aunque la humedad constante es perjudicial para su ombligo, si después del baño se seca y cuida debidamente, no hay ningún riesgo. Aunque tampoco hay prisa por darle su primer baño, ya que los bebés nacen con una capa protectora que hidrata su piel y previene las infecciones.

Si tienes estas preguntas, ¡no te preocupes! Una de las dudas más comunes es cuándo bañar al bebé por primera vez. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo ideal es esperar al menos 24 horas después del nacimiento antes de darle el primer baño. Si no es posible esperar tanto, se recomienda un mínimo de 6 horas.

Preparación para el Baño

Coge lo que necesites y prepara el espacio

Antes de empezar, es importante tener todo lo necesario a mano. Así evitarás tener que ir a buscarlo cuando tu bebé ya esté en la bañera. Tenerlo todo a mano no solo facilita el proceso, sino que también mejora la seguridad del bebé.

  • Una bañera para bebés
  • Una toalla suave con capucha
  • Un paño suave limpio o una esponja
  • Una taza o un recipiente pequeño para enjuagar
  • Jabón y champú delicados para bebé, sin perfume (opcional)
  • Loción para bebé, si quieres hidratarle la piel después
  • Un pañal limpio, toallitas y un cambio de ropa

Recuerda tener siempre a mano una toalla suave para envolver al bebé inmediatamente después del baño. Procura que la temperatura del espacio sea la adecuada y que no haya corrientes del aire, así el bebé estará cómodo cuando esté desnudo. Puedes colocar la toalla antes del baño para poder envolverlo enseguida. Prepara también el ambiente elegido, asegurándote de que sea cálido y sin corrientes de aire: mantén la temperatura ambiente en torno a los 20-23 grados, para que el bebé no pase frío.

Para el baño, necesitarás una bañera adecuada o también puedes optar por utilizar el lavabo, siempre que sea seguro y la superficie se haya limpiado previamente. Es aconsejable no llenar la bañera en exceso, 10-15 cm de agua suelen ser suficientes.

Tener todo listo antes de empezar evitará que te preocupes o tengas que dejar al bebé desatendido. Al prepararte para el primer baño del bebé, es importante tener en cuenta algunos consejos clave para asegurar una experiencia segura y tranquila para los dos.

Primero, asegúrate de tener la temperatura adecuada para el agua (37 ºC) y del baño (24 ºC). Un buen baño debe empezar con la temperatura del agua adecuada, especialmente durante el invierno, cuando hace frío, para evitar que el peque se enfríe y para que le resulte más agradable. Así mismo, si hace frío, calienta ligeramente el cuarto de baño antes de introducir a tu bebé.

La temperatura del agua

La temperatura del agua para el baño del bebé debe controlarse para que no esté muy caliente para no quemarle, ni muy fría. No es necesario usar un termómetro, basta con comprobar con vuestro codo si el agua quema o está demasiado templada.

La piel del recién nacido es muy delicada, por lo que es fundamental que la temperatura del agua sea la adecuada. De esta forma, evitaremos que pueda enrojecerse o sensibilizarse. Para medir la temperatura, puedes usar un termómetro de baño o simplemente probar el agua con el codo o el dorso de la mano. También existen modelos de bañeras para bebé que llevan incorporado el termómetro.

El agua debe ser tibia, aproximadamente a unos 37,8 °C, y no puede superar los 38 °C. Comprueba la temperatura con la muñeca o con el codo. Llena la bañera o el lavabo con agua, sin superar los 100-15 cm. La temperatura del agua es crucial: debe rondar los 36-37 grados. Compruébala siempre con un termómetro digital, al menos las primeras veces. Una temperatura agradable hace que la hora del baño sea tranquila y segura para el bebé.

Llena la bañera solo con unos 5 cm de agua. Remueve el agua para igualar la temperatura.

Paso a Paso: El Baño Seguro y Agradable

¿Te gustaría saber cómo bañar a un recién nacido y conseguir que la hora del baño sea más fácil? Sigue estos sencillos pasos para que la experiencia sea segura y agradable:

  1. Prepara la bañera: Pon una toalla en el fregadero o la bañera y llénala con aproximadamente 5 cm de agua tibia.
  2. Pon al bebé en la bañera: Sujeta la cabeza del bebé con una mano y ponlo poco a poco en el agua empezando por los pies. La cabeza y la parte superior del cuerpo deben estar fuera del agua. Procura que el baño sea rápido para que no coja frío.
  3. Lávalo con suavidad: Lávalo con agua o, si lo prefieres, con un jabón suave para bebés. Evita que coja frío echándole agua con una taza. Usa un paño suave para lavarle la cara.
  4. Lávale el cabello: Si el recién nacido tiene cabello, lávaselo con champú suave para bebés una o dos veces por semana. Sujétale la frente al enjuagar para evitar que el jabón le entre en los ojos.
  5. Sécalo y ponle una loción hidratante: Envuelve al bebé en una toalla suave nada más salir del agua. Sécalo con palmaditas y aplica una loción hipoalergénica sin perfume cuando la piel esté seca.
  6. Trata la costra láctea: Si es necesario, cepilla suavemente el cuero cabelludo al lavar el cabello para que se caigan las escamas sueltas.

Cómo sujetar al bebé de forma segura

Sostener bien al bebé durante el baño le transmite una sensación de protección y le ayuda a sentirse más confiado. Con la mano no dominante, sujétale la cabeza y el cuello; con la otra mano, lávalo. Si utilizas una bañera para bebés, sujétalo siempre con una mano. Nunca lo dejes sin vigilancia.

Llegados a este punto, es el momento de sumergir al bebé en el agua. ¿Cómo hacerlo con seguridad y suavidad? Pasa el brazo por detrás de los hombros del bebé mientras sostienes una mano bajo su axila. Para lograr una postura cómoda y segura durante el baño del recién nacido, podéis colocar su cabeza sobre vuestro antebrazo y sujetarlo con vuestra mano bajo su axila. Así tendréis la otra mano libre para lavarlo. Puedes sujetar al bebé con una mano bajo su axila y apoyar su cabeza en tu antebrazo.

Cuando todo esté listo, sujeta la cabeza de tu bebé con una mano y, con la otra, ve metiéndole poco a poco en el agua, comenzando por los pies. Sujétalo con una mano detrás de su cabeza y otra bajo su cuerpo. Primero moja sus pies y ve sumergiéndolo poco a poco para que no se asuste.

Lavado y Aclarado

Comienza a lavar el cuerpo de tu bebé de arriba abajo con un poco de jabón suave para bebés. Lava suavemente de arriba hacia abajo con jabón para bebés y usa un champú suave si tiene pelo. El pelo también se puede lavar, al igual que el resto del cuerpo. Basta con poner una gota de champú con ph neutro en vuestra palma de la mano y masajear el cuero cabelludo del bebé con vuestros dedos. Después debéis aclararlo bien con agua, evitando que le entre jabón en los ojos.

Usa una esponja suave para limpiarle la carita, el cuerpo y los pliegues. Evita siempre usar demasiado jabón, con un poquito es más que suficiente. Aunque el jabón sea suave, un exceso podría resecar su piel. Una vez limpito, aclara muy bien con la mano o con una taza de baño.

Secado e Hidratación

Al salir del baño, hay que envolver al bebé con una toalla y secarle con toques suaves, sin frotar en exceso. Envuélvelo en una toalla suave nada más salir del agua. Sécalo con palmaditas y aplica una loción hipoalergénica sin perfume cuando la piel esté seca. No frotes la piel del bebé con fuerza, porque es muy delicada y sensible.

Presta especial atención a la zona de pliegues que puede haber en axilas, cuello, piernecitas o detrás de las orejas. El bebé pierde calor rápidamente, y, además, cuando salga del baño puede tener una mayor sensación de frío. No frotes la piel del bebé con fuerza, porque es muy delicada y sensible.

Secar bien, sin frotar. Este paso es esencial no sólo durante el baño, sino en cada cambio de pañal. Recuerda que no debes friccionar ni restregar la toalla contra su piel, porque podrías irritarla. Siempre a toquecitos.

No es necesario usar cremas hidratantes todos los días, pero si queréis aprovechar el momento para darle un masaje relajante, éstas deben ser adaptadas a su edad: libres de colorantes, perfumes, parabenos y ftalatos.

Frecuencia y Momento Ideal para el Baño

Quizás te sorprenda descubrir que un recién nacido no necesita muchos baños. Con bañarlo tres veces a la semana es suficiente, siempre que la zona del pañal se limpie a fondo en cada cambio. Lo más recomendable es no bañarlo a diario, porque puede resecarle la piel. Basta con bañar al bebé dos o tres veces por semana. En verano se puede aumentar la frecuencia debido al sudor.

No hay una hora perfecta para bañar al bebé. La decisión es de cada familia: elige un momento en que no preveas interrupciones y el bebé esté tranquilo. Quizá prefieras bañar al bebé durante el día, cuando esté más despierto. Otra opción es incluir el baño en la rutina de acostarlo. Si tienes previsto bañar al bebé después de una toma, espera un rato para que su estómago se haya asentado.

Realmente, no hay un momento concreto para bañar a tu bebé, sino que serás tú el que decida cuándo bañarle en función de tu disponibilidad o preferencias. Esto depende de los padres. No hay un momento específico. Puede ser por la mañana si deseas que esté más despierto o por la noche para que esté más relajado antes de dormir.

Precauciones Importantes

  • Jamás descuides a tu bebé en la bañera.
  • Vigila la temperatura del agua y del ambiente. El baño debe estar cálido (22-25 °C) y el agua alrededor de 37 °C. Usa un termómetro para asegurarte.
  • El agua ni muy caliente ni muy fría. No alargues mucho el baño. El baño del bebé debe ser breve, especialmente en los primeros meses de vida. Sujétalo con firmeza, pero con suavidad. No lo dejes solo en ningún momento.

Si se te olvida algo, sácalo siempre fuera del agua y llévatelo contigo; nunca lo dejes desatendido. Sobre todo, De este modo, no perderás nunca de vista a tu bebé y evitarás situaciones de peligro: si lo dejas solo, podría inhalar agua o resbalar y hacerse daño.

Cuidado del Cordón Umbilical Durante el Baño

Durante el baño del bebé, limpia el cordón umbilical con agua tibia y un jabón neutro suave. No es necesario usar antisépticos, alcohol u otros productos en el cordón. Es importante estar alerta ante signos de posible infección en la zona del cordón umbilical, como enrojecimiento, inflamación, secreción amarillenta maloliente o sangrado excesivo.

¿Qué pasa si se moja el cordón umbilical?

Aunque siempre se aconseja mantenerlo seco, el cordón puede mojarse sin problema durante la limpieza. De hecho, es fundamental mantenerlo limpio para evitar infecciones.

¿Es malo bañar a un recién nacido?

Los bebés nacen cubiertos de una capa protectora llamada vérnix caseosa, que les ayuda a mantener la temperatura, evita infecciones, nutre la piel y facilita la adaptación al entorno.

Signos de Alerta en el Cordón Umbilical

Uno de los cuidados que hay que tener presente cuando ya tienes a tu bebé recién nacido en casa es el cordón umbilical, ya que si no se cura adecuadamente podría traer consecuencias y molestias para tú bebé. Por ello, es fundamental saber todo sobre los cuidados de un bebé recién nacido y su cordón umbilical. El cordón umbilical es lo que une a tu bebé a la placenta mientras estuvo en tu vientre, fue el medio por el cual el bebé recibió sustancias nutritivas y oxígeno.

Cuidar a bebés recién nacido no es tarea fácil, y aunque pienses que has tenido todo el cuidado, esto no exime de un proceso infeccioso en esa área, la mayoría de ellos se dan y sin aviso previo. Lo primero que debes hacer es observar si ha quedado un granuloma. En este caso podrías acercarte a una enfermera para que le eche un vistazo y le dé su visto bueno, y que además te diga si es necesario el uso de nitrato de plata el cual cauteriza el granuloma, evitando así que se infecte. Si no hay granuloma lo recomendable es seguir controlando el ombligo de tu bebé varios días más.

Muchas veces, luego de ser retirado por completo el cordón umbilical, vemos como en la ropita del bebé se evidencian ciertas manchas de sangre n el área del ombligo ¡no te alarmes! Es normal que a los padres y a las madres os surjan dudas acerca del baño del bebé o recién nacido.

Preguntas Frecuentes

Las preguntas más frecuentes que de seguro sueles hacerte sobre el cordón umbilical son: ¿Cuándo curarlo? ¿Cómo hacerlo? ¿Qué hacer si tiene mal aspecto? Muchos doctores recomiendan curarlo con alcohol y algodón o con la utilización de una gasa que rodee su abdomen.

¿Se pueden dar juguetes de baño a un bebé?

Los recién nacidos no necesitan juguetes para el baño: el agua es entretenimiento suficiente. A medida que el bebé crezca, puedes añadir un plus de diversión a este rato con juguetes que floten o incluso libros para el agua.

Recursos Adicionales

  • American Academy of Pediatrics. Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5.
  • Organización Mundial de la Salud (OMS). Recomendaciones sobre cuidados posnatales para la madre y el recién nacido.
  • MedlinePlus. «Baño del recién nacido». Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., actualizado en 2023.
  • HealthyChildren.org (sitio web oficial de la American Academy of Pediatrics). «How to Bathe Your Newborn».
  • Asociación Española de Pediatría (AEP). Guía práctica para padres. Desde el nacimiento hasta los tres años.
  • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). «Umbilical Cord Care». Actualizado en 2022.

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