Cuando se trata de vestir a un bebé para dormir, encontrar el equilibrio perfecto para que no pase ni frío ni calor y pueda dormir cómodo y seguro es fundamental. Asegurar un sueño seguro y reparador para el bebé es una de las mayores preocupaciones.
En Alondra nos tomamos muy en serio la seguridad y el bienestar de los más peques de la casa. No te sorprenderá si te decimos que esta es una de las dudas más frecuentes que tienen los papás y mamás primerizas. Posiblemente te preguntes esto antes de tener a tu peque en brazos por primera vez.
Antes que nada, vamos a contarte algunas cuestiones básicas que debes tener en cuenta para adaptar el entorno de tu peque. ¡Venga! ¡Entremos en materia!
Es crucial entender que los recién nacidos y los bebés pequeños regulan peor su temperatura corporal que los adultos. «En sus primeros meses de vida el bebé todavía no regula del todo su temperatura corporal, por lo que es importante evitar la pérdida de calor o el calentamiento excesivo del niño, teniendo en cuenta que, por inmadurez, la termorregulación puede ser ineficaz», comunica la Asociación Española de Pediatría en la Guía práctica para padres.
La pauta que hay que seguir es de puro sentido común: “El niño no necesita más ropa de la que pueda precisar un adulto”, indican en Cuídame, guía para padres y madres del Gobierno de Aragón.
¿Cuánta ropa debe llevar mi bebé? Cómo vestir a tu bebé según la temperatura 👶🌡️| Maternar.co
Temperatura Ideal y Ropa Adecuada
La temperatura ambiente puede influir en la calidad del sueño y el bienestar del pequeño. Durante los primeros meses, los grados ideales para el sueño del recién nacido se sitúa entre los 18°C y 21°C. La temperatura óptima para el sueño del bebé suele situarse entre los 18°C y 21°C. Es recomendable verificar regularmente la temperatura de la habitación mientras el bebé duerme, especialmente en condiciones climáticas extremas. Utiliza un termómetro: Lo más rápido y fiable para conocer la temperatura de la habitación es emplear un termómetro de ambiente.
Si dispones de un vigilabebés con cámara, puedes comprobar si se mueve más de lo habitual o está incómodo. Si la piel se siente húmeda o demasiado caliente es señal de que el pequeño está demasiado abrigado. A la hora de acostar al pequeño, un truco muy práctico para saber si tiene frío o calor es palpar suavemente su nuca y su cuello.
Tal y como te vistes tú, deberías vestir a tu bebé. Un bebé en invierno necesita algunos cuidados especiales, pero un detalle que parece lógico y que muchas mamás y papás pasan por alto en su afán por proteger a sus peques del frío, es que los recién nacidos no pasan más frío que los adultos.
La regla de oro es vestir al bebé con una capa de ropa más de la que usted usaría para estar cómodo en esa misma temperatura ambiente. Dependiendo del ambiente del lugar en el que estés durmiendo a tu bebé, necesitará que lo abrigues más o menos. Como puedes ver, saber cómo abrigar a tu bebé depende bastante de tu instinto y el sentido común.
Ropa para Diferentes Estaciones
- Verano: En las épocas más cálidas, opta por prendas ligeras de algodón que permitan la transpiración de la piel del bebé. En verano, opta por prendas ligeras y transpirables, como bodies de algodón o pijamas de una sola capa.
- Invierno: En días frescos, añade una capa adicional como un saco de dormir o una manta fina. En invierno, añade una capa adicional de ropa, como un pijama más grueso o un saco de dormir acolchado. Si estás esperando un invierno muy frío, opta por abrigar a tu bebé con un pijama más gordito, de tipo body, para asegurar que no se le queda descubierta ninguna parte del cuerpo. Puedes elegir un pijama de lana suave o algodón grueso.
La AEP aconseja que la ropita del bebé sea «holgada y cómoda» para que no le apriete. Respecto al material, tanto para la ropa de vestir, como para la ropa de cuna o cama, tiene que ser suave y de tejido no alergénico como, por ejemplo, el algodón. Para las estaciones más calurosas del año en Alondra también tenemos la solución. Los sets de sábanas infantiles están compuestos por tres piezas: una sábana encimera y una funda para almohada 100% de algodón y una sábana bajera ajustable fabricada con popelín.
Durante las épocas más frías del año, lo más aconsejable es vestir al peque por capas, para poder quitarlas de forma fácil en ambientes interiores más cálidos. Puedes emplear, por ejemplo, la ropa de cuna de 60x120 cm o la ropa de cuna de 70x140 cm de Alondra, en función de las medidas que tenga la camita de tu peque. El nórdico viene con el relleno incluido y te servirá para tapar al bebé en los meses de invierno. Por supuesto, tanto la funda nórdica, como el protector, que entran en contacto directo con el bebé, son 100% de algodón.
Para que sea más fácil, puedes intentar que todos los accesorios lleven velcros, así evitas los botones y las cremalleras, que son más incómodos de poner y pueden dejar marcas en el peque.
¿Cuánto Abrigar a un Bebé?
En el documento Cuídame: guía para madres y padres, del Departamento de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón, se especifica que es igual de perjudicial el exceso como la falta de abrigo en los peques. Sin embargo, la guía nos alerta que no debemos medir el frío que el bebé pueda sentir por sus manos o sus pies, ya que los peques suelen tenerlos siempre fríos. Abrigar en exceso a tu bebé puede, en primer lugar, dar pie al Síndrome de Muerte Súbita del lactante. Por otro lado, y en segundo lugar, puede provocarle sudamina o miliaria, como advierte la AEP en su guía.
«Es una erupción frecuente, sobre todo en niños menores de un año. Esta reacción es consecuencia de que el bebé retiene el sudor y se obstruyen sus glándulas sudoríparas. Se puede evitar utilizando prendas de algodón suaves. Si llegase a producirse la sudamina o miliaria, la AEP recuerda: «Es necesario mantener una temperatura ambiental adecuada y darle agua frecuentemente para hidratarlo». A la hora de dormir, la guía del Gobierno de Aragón insiste en no abrigar demasiado al peque ni tapar su cabecita.
Lo más seguro es usar un saco de dormir de bebé (o tog bag), que elimina el riesgo de asfixia asociado a mantas sueltas. El TOG (Thermal Overall Grade) es una medida estandarizada que indica la resistencia térmica de un textil. Cuanto mayor es el número TOG, más abrigado es el saco. Asegura la máxima seguridad con nuestros sacos de dormir ergonómicos, disponibles en todos los valores TOG para cualquier estación.
Si hace frío debemos tapar al bebé con un pijama gordito o un saco para bebés, pero nunca poner sobre él una manta. Puedes tapar a tu bebé de manera segura siguiendo los consejos del post: Cómo tapar a tu peque de manera segura con un saco de dormir para bebé. Si tu bebé es recién nacido, también puedes usar un swaddle o arrullo.
Capas de Ropa para el Saco TOG
- Capa base (Piel): Un body (manga corta o larga) de algodón.
- Capa Intermedia (Abrigo): Un pijama completo.
Incluso dentro de un saco TOG, la ropa que lleva el bebé es crucial. Si la temperatura está en el rango más bajo (18°C) y el bebé lleva un pijama con pies, probablemente no los necesite. Si el pijama no tiene pies y el saco es de un TOG bajo, pueden ser una adición útil.
Medidas de Seguridad en la Cuna
El síndrome de muerte súbita del bebé es la muerte repentina e inesperada, sin causa evidente aún tras una investigación completa, de un bebé de entre 1 mes y 1 año de edad.
La forma más segura de dormir para los lactantes menores de seis meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres.
En la cuna, solo debe estar el bebé. Evitar el uso de textiles como sábanas, mantas o edredones o productos acolchados como nidos, reductores de cuna o cojines posicionadores, ya que representan un riesgo muy elevado. Ni almohadas, ni sábanas para taparle, ni cojines, ni peluches ni sonajeros. Todos estos objetos deben permanecer fuera del espacio de sueño del bebé. Se ha comprobado que muchos casos de muerte infantil están relacionados con la asfixia accidental con almohadas, mantas y peluches que estaban situados cerca del bebé.
Recomendaciones para un Sueño Seguro
- Dormir boca arriba: La posición boca arriba es la posición más segura para todos los bebés hasta que tengan 1 año de edad. Dormir de lado no es tan seguro como boca arriba y por tanto no se recomienda.
- Superficie firme y plana: como en un sillón, un sofá, un colchón de agua, una almohada, un edredón, una piel de borrego o un nido reductor.
- Compartir habitación, pero no cama: Se recomienda que duerma en su propia cuna, en la misma habitación que los padres al menos hasta los 6 meses de vida, incluso algunas instituciones alargan esta recomendación hasta los 12 meses. No debe compartir cama con otros niños, adultos o mascotas.
Otros Consejos Útiles
- Es recomendable empezar la rutina de sueño con un baño relajante para el bebé.
- Utiliza un pañal absorbente que mantenga al recién nacido seco durante la noche. Asegúrate de cambiarlo antes de dormir y verificarlo durante la noche si es necesario.
- La o las estancias donde vaya a estar el bebé, por el día, deben tener una temperatura de unos 20-22 ºC y, por la noche, de 18ºC. La cunita deberá ir ubicada alejada de focos de frío o calor excesivo, como ventanas o radiadores. Tampoco bajo estantes o cuadros, los cuales podrían caer encima de él. Además, es muy importante saber qué normativa de seguridad debe cumplir la cuna de tu bebé.
- En cuanto a la ropa para las estaciones más frías, lo ideal es optar por tejidos naturales y transpirables como el algodón orgánico y el punto de lana o la lana merino, que no sueltan pelusas y son suaves, resistentes y confortables. Además, conviene contar con complementos o accesorios que permitan aportar un extra de calidez en determinadas situaciones.
- El recién nacido suele tener las manos y los pies fríos debido a la inmadurez de su sistema circulatorio periférico, pero ello no quiere decir que tenga frío. Además, “la inmadurez cutánea de los recién nacidos y bebés pequeños hace tengan tendencia a enfriarse”, dicen en la Asociación Española de Pediatría. A medida que crece y su sistema circulatorio y la estructura de su dermis se consolidan, la temperatura del bebé se va autorregulando.
- Comprueba la temperatura y humedad de la habitación. Se recomienda que la habitación del bebé esté en una temperatura media, entre 20 y 23º C.
¿Cómo Saber si el Bebé Está Cómodo?
La manera óptima de saberlo es poner tu mano sobre su pecho o la parte superior de su espalda. Observa si el bebé está sudando o tiene la piel caliente, lo que podría indicar que está demasiado abrigado.
Toca su pecho y espalda: Un muy buen indicador de si tu bebé está bien mientras duerme, es tocar la piel del bebé, en la espalda y/o en el pecho. Si le notas frío, es muy probable que esté pasando frío. Si suda, la temperatura es excesiva. Si tiene las manos o los pies fríos, no debes preocuparte. Esto es muy habitual en los bebés recién nacidos o neonatos.
Acción inmediata: Si detecta sudor, retire una capa de ropa inmediatamente.
Mitos Comunes
- ¿Es necesario que el bebé use gorro para dormir? Generalmente, no. Los bebés regulan gran parte de su temperatura a través de la cabeza. Cubrirla puede provocar un sobrecalentamiento peligroso.
- ¿Necesita calcetines? Depende del nivel de frío y del TOG. Si la temperatura está en el rango más bajo (18°C) y el bebé lleva un pijama con pies, probablemente no los necesite. Si el pijama no tiene pies y el saco es de un TOG bajo, pueden ser una adición útil.
Conclusión
Después de estos consejos y recomendaciones no te cabrá duda a la hora de elegir la ropita de cuna para tu pequeño tesoro. En la web Alondra encontrarás todo lo que necesitas para hacerlo... Saber cómo vestir a un bebé para dormir es una de esas dudas que aparecen justo cuando más necesitas tranquilidad: al final del día, con el peque listo para descansar y tú preguntándote si irá cómodo, si tendrá frío o si se despertará por calor.
