Cuando una pareja enfrenta dificultades para concebir, es común buscar diversas causas. El trabajo, situaciones familiares y el estilo de vida moderno son factores que pueden generar estrés y afectar el organismo. Pero, ¿puede el estrés impedir el embarazo? ¿O es la dificultad para concebir lo que causa el estrés?
Es crucial entender qué es el estrés y cómo impacta en la fertilidad, tanto femenina como masculina.
Estrés y fertilidad: cómo el estrés daña tus hormonas y qué hacer para revertirlo
¿Qué es el Estrés?
“El estrés es un proceso mediante el cual interpretamos si vamos a poder o no dar una respuesta adaptativa ante lo que estamos percibiendo como una amenaza", explica Olivia de Prado Trigo, Psicóloga Perinatal y directora de la Consulta de Psicología Olivia de Prado. El estrés es la respuesta fisiológica del organismo ante situaciones imprevistas.
El estrés es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones de presión o amenaza. Sin embargo, cuando el estrés se vuelve crónico, puede tener efectos negativos en diversos aspectos de la salud, incluida la fertilidad.
“El estrés no siempre es negativo. En cierta medida es necesario para afrontar las amenazas. Pero cuando el estrés supera unos niveles de intensidad o cuando hay un estrés mantenido en el tiempo, es cuando empieza a ser perjudicial para el organismo.
Los síntomas del estrés pueden manifestarse de diversas maneras:
- Palpitaciones
- Ritmo cardiaco acelerado
- Sudoración
- Temblores
- Sensación de ahogo o asfixia
- Dolor o malestar en el pecho
- Náuseas o malestar abdominal
- Sensación de mareo o desmayo
Otros síntomas se manifiestan en el carácter como “la tristeza, la apatía, el enfado y el miedo”, añade Olivia de Prado.
Impacto del Estrés en la Fertilidad Femenina
En las mujeres, el estrés puede influir directamente en el funcionamiento del sistema reproductivo. El eje hipotalámico-hipofisario-gonadal, que regula las hormonas reproductivas, es altamente sensible al estrés.
“El estrés mantenido en el tiempo provoca en el organismo una serie de alteraciones hormonales, como la hipersecreción de cortisol y el aumento de la secreción de prolactina, que inhibe la ovulación. Son procesos que interfieren en la fertilidad. El estrés afecta, pero no provoca infertilidad. No es un factor determinante.
Cuando una mujer experimenta estrés crónico, el cuerpo libera hormonas del estrés sin parar. Estas hormonas -como el cortisol, la adrenalina y la prolactina- son las encargadas de adaptar el organismo para que pueda enfrentarse al reto o a la amenaza que tiene por delante. Sin embargo, para conseguirlo deben suprimir las funciones no esenciales para la supervivencia, como las que están relacionadas con la reproducción”, concluye el Dr.
En otras palabras, el estrés puede interferir en el proceso de ovulación, impidiendo que se produzca, o que lo haga de forma incorrecta.
La continua ansiedad puede influir en el control hormonal que se realiza en el cerebro. Esto es debido a que el aumento de las concentraciones de la hormona del estrés, el cortisol, puede alterar la frecuencia de liberación de GnRH (hormona liberadora de las gonadrotrofinas FSH y LH):
- La disminución de la segregación de los pulsos de GnRH puede producir amenorrea (ausencia de menstruación).
- La frecuencia aumentada y sobrexposición de la GnRH produce anaovulación (ausencia de liberación de óvulo por parte del ovario).
- El aumento del cortisol también puede influir, en última instancia, en las concentraciones de estrógenos y progesterona.
Los folículos no reciben suficiente cantidad hormonal para crecer y madurar apropiadamente, disminuyendo la libido y la frecuencia sexual, con lo que las posibilidades de alcanzar el embarazo disminuyen si la frecuencia sexual se reducida.
En el caso de que hubiera habido fecundación, la implantación del embrión en el útero depende de los buenos niveles hormonales de estrógeno y progesterona.
Impacto del Estrés en la Fertilidad Masculina
Aunque a menudo se pone más énfasis en la fertilidad femenina, el estrés también afecta significativamente la fertilidad masculina.
Existe cada vez más evidencia de que la calidad del semen se ve afectada por el estrés psicológico, reduciendo así la presencia de hormona luteinizante (LH) y testosterona, afectando la espermatogénesis.
En condiciones de normalidad, la FSH y LH actúan regulando la secreción de la testosterona en el testículo. La testosterona es la hormona que en última instancia interviene y promueve la espermatogénesis, es decir, la creación de espermatozoides.
Cuando se presentan niveles elevados de cortisol en sangre, debido a un miedo constante, las concentraciones de las hormonas reguladas por el cerebro se ven alteradas. Ello aumenta los niveles de FSH y LH y reduce la producción de testosterona, viéndose alterada la producción de espermatozoides.
Esta alteración hormonal repercute negativamente en los parámetros espermáticos, viéndose reducida la concentración, movilidad y morfología de las muestras por verse alterado el proceso de espermatogénesis.
Los estudios sobre infertilidad no sólo han detectado un descenso en la calidad de las muestras seminales en los hombres afectados por estrés crónico, también se puede observar un descenso en el volumen del eyaculado, un descenso de la libido y problemas de disfunción eréctil.
Como consecuencia de todo ello, puede haber un descenso en la actividad sexual y, por lo tanto, menor probabilidad de embarazo.
Estrés y Tratamientos de Reproducción Asistida
El estrés también puede influir en el éxito de los tratamientos de reproducción asistida, como la fertilización in vitro (FIV).
Es verdad que cuando una pareja no consigue el embarazo, todas las miradas de familiares y amigos se dirigen a la mujer, y el hombre no nota tanto la presión. "Son ellas las que llevan el mayor peso en la búsqueda del embarazo, ya sea natural o por técnicas de reproducción asistida", afirma la psicóloga.
Si para ser madre tienes que recurrir a tratamientos de fertilidad y esto te altera, ten en cuenta que el estrés "no va a complicar el tratamiento ni va a empeorar el pronóstico, pero sí que va a causar un sufrimiento que se suma al que ya siente la mujer por no poder quedarse embarazada de forma natural. Por eso no dudes en recurrir a una consulta con un psicólogo.
El retraso de la maternidad o la presión social pueden hacer que muchas parejas tengan ansiedad, depresión o sentimiento de culpabilidad por no conseguir el deseado embarazo. Además, si dichos pacientes deciden someterse a un tratamiento de reproducción asistida, se disparan los niveles de estrés.
Por ello, es muy frecuente que las parejas sometidas a un tratamiento de fertilidad encuentren un nivel de desgaste psicológico y sufrimiento muy elevado.
Como hemos visto, está altamente demostrado que aquellas parejas infértiles que deciden enfrentarse a un proceso de fertilidad tienen altos niveles de ansiedad y miedo. Por ello, los especialistas en psicología pueden ayudar a gestionar las emociones a lo largo del tratamiento reproductivo.
Estrategias para Manejar el Estrés y Mejorar la Fertilidad
Si bien no se puede eliminar por completo el estrés de la vida diaria, sí es posible tomar medidas para reducir sus efectos negativos sobre la fertilidad.
Una posibilidad es acudir a una terapia psicológica, tanto si buscas un embarazo natural o por tratamientos de fertilidad. "El estrés puede ser controlado a través del aprendizaje de varias técnicas fisiológicas como la respiración abdominal y la relajación muscular; que ayudan a contrarrestar la sintomatología desagradable que origina ansiedad.
Aquí hay algunas estrategias que pueden ayudar:
- Técnicas de relajación: La meditación, el yoga y la respiración profunda son técnicas eficaces para reducir los niveles de cortisol y promover un estado de relajación.
- Ejercicio regular: El ejercicio regular ayuda a reducir el estrés y mejorar la circulación sanguínea, lo que puede beneficiar la salud reproductiva.
- Sueño adecuado: El sueño tiene un impacto directo en los niveles hormonales y, por ende, en la fertilidad.
- Dieta saludable: Una dieta rica en antioxidantes, vitaminas y minerales ayuda a reducir el estrés oxidativo y favorece la salud hormonal.
- Apoyo emocional: Hablar con un terapeuta, tu pareja o amigos cercanos puede ser muy útil para gestionar el estrés emocional.
Además, “se ha comprobado que seguir las pautas de la dieta mediterránea, beneficiosa para la salud en general, tiene un impacto positivo en la fertilidad”, añade el Dr.
Identificar los estresores: los pequeños detalles del día a día, aquellos que parecen no tener importancia, a veces nos afectan más de lo que pensamos.
Reset de prioridades: de vez en cuando, nuestro cuerpo nos envía notificaciones de “espacio de almacenamiento lleno”, y esos mensajes no vienen del estómago.
Fortalecer los vínculos: en casos de infertilidad o de búsqueda del embarazo, es fundamental fomentar la buena comunicación en la pareja y eliminar los factores de estrés que puedan darse dentro de la relación.
Es fundamental que las parejas cuiden su salud mental para evitar un abandono de los tratamientos de fertilidad por motivos emocionales.
Tip: no dudes en pedir ayuda si te sientes abrumada, ya sea de un profesional o de personas cercanas.
¿Cuándo Buscar Ayuda Médica?
Hay parejas que se deciden antes y otras que son más reticentes, quizás por pudor o vergüenza, pero lo aconsejable es visitar a un especialista ante la cualquier sospecha de estar sufriendo problemas para concebir.
Una vez que la pareja ha decidido acudir a la consulta de un especialista en reproducción y se ha realizado el estudio de esterilidad, se enfrentarán posiblemente a alguno de los tratamientos de los que disponemos en las unidades de Reproducción Humana.
Cuando acudir al médico si no te quedas embarazada? Si para ser madre tienes que recurrir a tratamientos de fertilidad y esto te altera, ten en cuenta que el estrés "no va a complicar el tratamiento ni va a empeorar el pronóstico, pero sí que va a causar un sufrimiento que se suma al que ya siente la mujer por no poder quedarse embarazada de forma natural. Por eso no dudes en recurrir a una consulta con un psicólogo.
Es importante intentar reducir este estrés por tus problemas de fertilidad, ya que se ha demostrado que las mujeres que presentan altos niveles de ansiedad tienen un 30% menos de posibilidades de que sus óvulos sean fecundados.
