¡Hola, mamá y papá! Seguramente estarás preocupado por cómo abrigar a tu bebé para dormir. Esta cuestión tan simple puede ser una decisión muy abrumadora cuando eres padre de un recién nacido. Afortunadamente, te daremos unas pautas básicas para que puedas hacer que tu bebé tenga una noche cómoda y con un sueño ininterrumpido. Y te ayudaremos a saber a qué temperatura mantener la habitación de su bebé y, quizás lo más importante, en qué momento podrá aflojar las reglas cuando se trata de mantas y otras coberturas.
Una de las dudas más frecuentes de los padres es cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir. El miedo a que el bebé esté demasiado abrigado o, por el contrario, que pase frío, es algo que supone una preocupación para los padres. Y es que el descanso del bebé es fundamental para su correcto desarrollo, por eso debemos procurar que lo haga en las condiciones óptimas. A la hora de vestirlo para ir a dormir debemos tratar de que el bebé esté cómodo y seguro.
El sistema del recién nacido para regular su temperatura corporal es inmaduro en los primeros meses de vida, es por ello que debemos garantizar su bienestar y confort abrigándolos correctamente en función de la temperatura a la que que el bebé esté expuesto.
Temperatura Ideal para el Sueño del Bebé
La temperatura ambiente ideal debe estar entre 18º a 20º grados por la noche, por lo que si tu casa tiende a funcionar fría o cálida, deberás ajustarla con capas. La temperatura óptima para el sueño del bebé suele situarse entre los 18°C y 21°C. Si la temperatura ambiente es agradable para ti, es apropiada para el bebé.
El sistema de calefacción ideal para bebés son los radiadores de gas o eléctricos porque proporcionan un calor agradable y uniforme. Por otro lado, en verano no es recomendable abusar del aire acondicionado porque seca el ambiente y puede provocar un resfriado. Es mejor usarlo con moderación para enfriar la atmósfera de la habitación y luego apagarlo mientras el bebé duerme.
Cómo Vestir al Bebé Según la Estación
Cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir en verano
- El verano y la primavera son las épocas más cálidas y calurosas y es por ello que no necesitaremos abrigar al bebé con mantas, sábanas o pijamas gorditos.
- Lo ideal para tapar a un bebé recién nacido en verano es utilizar una muselina o una manta finita si vamos a estar en lugares donde el aire acondicionado está fuerte.
- Para dormir durante la noche bastará con un pelele de algodón de manga corta y, como mucho, un saco finito encima del pijama. Pero habrá lugares en los que, por la temperatura, no necesitarás ni el saco.
Cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir en invierno
- El invierno es una época fría pero a la hora de abrigar al bebé para dormir, debemos tener muy en cuenta la temperatura que tenemos en el interior de casa y abrigarlo en función de esta temperatura interior.
- Lo habitual en invierno es vestir al bebé con un body de manga larga, un pijama de terciopelo o algodón (según la temperatura que haya en casa) y un saco de dormir que podrá variar entre TOG1 y TOG2 según la temperatura de la estancia.
- En todo momento debemos procurar el confort del bebé para que pueda dormir con la temperatura correcta y sin molestias.
Si viene una noche muy fría prepara la ropa más calentita para tu bebé. Ya sea un par de pijamas ajustados de lana o de dralón (lana para bebé) o un saco de dormir sobre el pijama de algodón.
Accesorios Recomendados para el Sueño del Bebé
Dentro de los productos que más recomendamos para tapar a un bebé recién nacido se encuentran los siguientes: ropa de algodón 100% cómoda (body y pijama o pelele), manta, muselina y saco de dormir. Dependiendo de la estación del año y la temperatura interior de la casa o de la habitación del bebé tendrás que adaptar la cantidad de ropa que lleva para que el bebé pueda dormir cómodo toda la noche.
Sacos de Dormir
Un saco de dormir de buena calidad garantiza un sueño agradable y seguro para el bebé. Por una parte, evita los sobrecalentamientos, ya que la transpirabilidad del material hace que el calor no se acumule. Por otra parte, el bebé no pasa frío porque dentro del saco no puede destaparse por mucho que se mueva. Además, un saco de dormir para bebé no llega a tapar ni la boca ni la nariz del pequeño.
Hay sacos de dormir de distintos materiales, como algodón o forro polar. Son preferibles los tejidos naturales y transpirables, lavables a 40 °C y aptos para secadora. Un saco de dormir para el verano debe ser ligero, sin forro y de manga corta (o sin mangas).
Un saco de dormir para el invierno debe estar forrado en función de la temperatura y debería tener mangas largas para cuando haga más frío.
Valor TOG: ¿qué es?
El valor TOG, diseñado para proteger al bebé del sobrecalentamiento mientras duerme, indica cómo de cálido es un saco de dormir.
- 1.0 TOG: Valor de los sacos de dormir que cuentan con un forro ligero, no tienen mangas y son adecuados para temperaturas ambiente de entre 18 y 24 °C. En combinación con un body ligero de manga corta o un pijama fino, tu bebé estará convenientemente tapado para las noches calurosas.
- 2.5 TOG: Son polivalentes y están hechos para su uso durante todo el año (temperaturas ambiente recomendadas de entre 15 y 21 °C). Están acolchados y no tienen mangas. En los períodos de entretiempo, puedes combinar este saco de dormir con un pijama largo, por ejemplo.
- 3.5 TOG: En invierno y a temperaturas ambiente inferiores a 18 °C, deberías optar por estos sacos de dormir. Están forrados y los puedes encontrar tanto sin mangas como con manga larga, según la temperatura. En los días fríos, tu bebé estará calentito por la noche con este saco de dormir, un body de manga larga y un pijama largo.
Muselinas
La muselina es una gasa de algodón finito que cada vez es más popular debido a la gran cantidad de usos que se le pueden dar.
Algunos de los usos más comunes que se le dan a las muselinas son:
- Para tapar ligeramente al bebé en ambientes más frescos.
- Para secar suavemente la piel del bebé del sudor o al darse un baño en la playa por ejemplo. Al ser muy finitas su capacidad de absorción no es la misma que la de una toalla pero puede sernos útil para secar ligeramente al bebé.
- Para taparnos al dar el pecho al bebé y evitar distracciones con estímulos externos.
- Para colocarla en la arena de la playa, por ejemplo, y permitir que el bebé juegue encima de la muselina así no se llenará tanto de arena ni se quemará con la arena.
- Envolver al bebé para que duerma más cómodamente.
Consejos Adicionales para un Sueño Seguro
No le abrigues en exceso
Abrigar demasiado al bebé puede ser contraproducente. Es cierto que su temperatura corporal es algo superior a la de los adultos y que los recién nacidos pueden tener el sistema de regulación corporal inmaduro y son mucho más sensibles a las temperaturas, pero arroparle demasiado puede producir erupciones en la piel por el sudor, temperatura corporal más alta de lo normal e irritabilidad y molestias por la falta de comodidad.
Para saber si abrigamos en exceso a nuestro bebé debemos utilizar el sentido común y fijarnos en su estado general: si está tranquilo, si llora, si está sudando o tiene las mejillas sonrosadas, etc. Todos estos indicadores nos están dando pistas de cómo se encuentra la temperatura corporal del bebé. Para regularla bastará quitarle alguna capa de ropa o añadirla en caso de que la necesite.
Para conocer la temperatura del bebé lo mejor es guiarnos por el cuello, la barriguita o la nuca ya que los bebés suelen tener las manos y los pies generalmente fríos y esto no sería un buen indicador de su temperatura corporal.
Evita objetos peligrosos
A la hora de cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir en la cuna, debemos evitar que en ella tengan cualquier tipo de objeto que no sea indispensable para el sueño del bebé.
Está totalmente desaconsejado que en la cuna haya peluches, almohadas, cojines, juguetes, etc. ya que pueden tapar accidentalmente la cara del bebé y provocar asfixia. La ropa de cuna (sábanas, mantas, etc) debe estar correctamente asegurada para evitar que pueda acabar en la cara del bebé cuando este se mueve. Las mantas y sábanas deben estar firmemente sujetas debajo del colchón para que el bebé no las pueda sacar con sus movimiento y la altura máxima de estas prendas será por debajo de los brazos del bebé para evitar que le puedan tapar la cara.
Asegura los protectores de cuna o chichoneras
Es habitual que coloquemos protectores de cuna o chichoneras para evitar que el bebé se golpee con la cabecita al dormir. Debemos asegurarlos correctamente y comprobar que están correctamente atados de forma regular para evitar que éstos puedan caer en la cara o encima del bebé mientras duerme.
Actualmente todos los sets de chichonera vienen equipados para asegurarlos correctamente a la cuna y que protejan al bebé de darse golpes contra la estructura de la cuna de forma totalmente segura.
Elige ropa cómoda
Otro de los consejos sobre cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir, lo ideal es que tanto la ropa de cuna como la ropa para el bebé sean de algodón 100%. El algodón es un material natural, orgánico y que permite que la piel del bebé transpire.
Equípate con bodies y pijamas de algodón 100% con los que el bebé pueda dormir amplio y confortable.
Comprueba la temperatura y humedad de la habitación
Una correcta temperatura en la habitación del bebé hará que nos resulte más fácil poder abrigarle para que pueda dormir cómodamente. Se recomienda que la habitación del bebé esté en una temperatura media, entre 20 y 23º C.
La humedad es otro factor que debemos tener en cuenta y si el ambiente es muy seco debemos valorar hacernos con un humidificador. Una correcta humedad en el ambiente hace que los mocos se expulsen con más facilidad y evitaremos resfriados, bronquitis y sequedad en las fosas nasales.
Con una temperatura y humedad adecuadas, el ambiente será mucho más agradable y permitirá que el bebé duerma mejor.
Recomendaciones Adicionales
- Envolver a un bebé es beneficioso y calmante, especialmente para los recién nacidos.
- La cuna o moisés debe estar libre de sábanas, protectores, mantas, almohadas, cuñas, posicionadores y peluches sueltos.
- Según la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), tu pequeño siempre debe colocarse boca arriba sobre una superficie firme para dormir.
Finalmente, te vamos a indicar como puedes saber si un bebé está cómodo durmiendo. Para ello deberás tocar su cuello, barriga o pecho para saber cómo se encuentra. Si una de estas tres partes del cuerpo está caliente o sudoroso quiere decir que tiene calor. Y te recomendamos que le quites una capa o bajes la temperatura ambiente.
Tabla de temperaturas y vestimenta recomendada
| Temperatura ambiente | Vestimenta recomendada | TOG recomendado |
|---|---|---|
| 18-20°C | Body de manga larga, pijama de terciopelo o algodón y saco de dormir | TOG 1-2 |
| 20-23°C | Body de manga corta, pijama fino y saco de dormir ligero | TOG 0.5-1 |
| 24°C o más | Body de manga corta o solo pañal | Sin TOG o muselina ligera |
