¿Es malo el antojo de cerveza durante el embarazo? Riesgos y recomendaciones

La gran mayoría de las embarazadas sabe que beber cualquier cantidad de alcohol durante el embarazo puede afectar el adecuado desarrollo del embrión o tener consecuencias negativas para el desarrollo de su bebé. Por todo ello, la recomendación más saludable durante el embarazo es el consumo cero.

El alcohol pasa la barrera placentaria y puede provocar daños irreversibles en el desarrollo físico y mental del bebé. Por ejemplo, si el consumo de alcohol se realiza durante el desarrollo embrionario, antes de las semanas 9 o 10 de gestación puede provocar malformaciones. Si es después, dependerá de la cantidad ingerida para que el bebé desarrolle de modo más o menos intenso el síndrome alcohólico fetal antes descrito.

Por tanto, los daños estarán directamente relacionados con las cantidades de alcohol ingeridas y su frecuencia. Este consumo de alcohol debe incluso ser responsable varios meses antes de intentar quedarse embarazada.

Cerveza sin alcohol: ¿una opción segura?

En este sentido existe una gran bebida para las embarazadas que es la cerveza sin nada de alcohol (la que se denomina "00"), ya que es un buen nutriente y tiene abundantes vitaminas y minerales. Se trata de un producto que solemos consumir por lo general fuera de casa con los amigos o en reuniones sociales.

Contiene pocas calorías, unas 32Kcal por 100cc, no aporta grasas, pero sí abundantes hidratos de carbono, vitaminas, minerales y proteínas. Una cerveza de 33cl aportaría unos 15 a 20 µg de ácido fólico, que es el 10 por ciento de lo aconsejable tomar al día.

Las embarazadas podéis tomar la cantidad que deseéis siempre dentro de los límites de la moderación y responsabilidad. Dos o tres "cañitas" cuando salimos sería lo ideal, pero no hay que consumir más de 600-700 ml al día. El ácido fólico además de prevenir la anemia megaloblástica, tiene otras funciones como prevenir los defectos del tubo neural (espina bífida), así como la hipertensión y otros eventos cardiovasculares durante el embarazo al disminuir la homocisteína, que es un aminoácido muy importante en su metabolismo.

Por todo, ello os animo a que consumáis cerveza sin nada de alcohol no solamente en los actos sociales o con los amigos sino también en casa al comer o cenar.

Alimentos a evitar durante el embarazo

Llevar una alimentación adecuada y saludable durante la gestación es fundamental no solo para mantener la salud de la futura madre sino para que el bebé nazca sano y sin complicaciones, ya que se alimenta directamente a través de la madre.Por ello, algunos alimentos no están aconsejados durante la gestación puesto que podrían causar alteraciones en el desarrollo o enfermedades en el bebé. Por ejemplo, las embarazadas deben evitar fumar, beber alcohol, comer alimentos poco cocinados, sushi, etc.

7 Alimentos PROHIBIDOS en el #embarazo ❌👇¡NO COMAS ESTO!👇

Existe una serie de alimentos que se recomienda no consumir durante el embarazo o reducir su ingesta para procurar que el bebé se forme y crezca en un ambienta óptimo.Cabe mencionar que no hay alimentos (aunque sí sustancias) totalmente prohibidos, simplemente es mejor reducir el consumo de algunos productos para evitar riesgos innecesarios.

A continuación, se enumera una serie de consejos generales sobre las pautas nutricionales y los alimentos desaconsejados en las futuras madres. Pese a ello, no hay que olvidar que cada embarazo es diferente y, por ello, las embarazadas deben priorizar las recomendaciones del médico.

Sustancias tóxicas a evitar durante la gestación

En los meses de embarazo se recomienda evitar el consumo de sustancias tóxicas que pueden afectar al desarrollo del futuro bebé, ya que éste recibe una dosis directamente. Las principales sustancias tóxicas a evitar durante el embarazo son las siguientes:

  • Alcohol: se relaciona con un riesgo mayor de sufrir abortos espontáneos, así como discapacidad física e intelectual en el bebé.
  • Tabaco: algunas de las complicaciones obstétricas que se asocian a fumar durante el embarazo se encuentran la placenta previa, el parto prematuro o el bajo peso al nacer.
  • Drogas: existe relación entre el consumo de drogas y las malformaciones congénitas, así como problemas de conducta y aprendizaje.

Tampoco se aconseja consumir alimentos fritos y grasosos. Además, es importante reducir el consumo cafeína. El café, té de hoja negra y los refrescos de cola tienden a aumentar el ácido úrico seroso, lo que dificulta la tarea de los riñones.

Por otra parte, también se debe utilizar la sal con precaución para reducir la retención de líquidos y otras posibles complicaciones. Si las embarazadas toman alimentos salados, es posible que tenga un efecto negativo en el desarrollo renal del bebé según algunos estudios. Además, el consumo de sal durante la gestación incrementa el riesgo de sufrir preeclampsia en la madre.

Alimentos crudos y toxoplasmosis

Uno de los aspectos más controvertidos en relación a la dieta de las embarazadas es el consumo de alimentos crudos debido a la posible transmisión de infecciones como la toxoplasmosis o la listeriosis.

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por protozoos que puede transmitirse por el contacto con animales contagiados, especialmente gatos, y también por el consumo de verduras crudas que puedan estar contaminadas con heces de estos animales o por la ingesta de algunas carnes crudas.

Por esta razón, se recomienda lavar bien las frutas y verduras e incluso utilizar productos desinfectantes aptos para la alimentación. Asimismo, se aconseja consumir la carne bien hecha puesto que el parásito muere con las altas temperaturas.

¿Se puede comer jamón en el embarazo?

Una duda muy común es si el jamón (y demás embutidos) se debe evitar o no durante el embarazo. Pues bien, varios estudios afirman que es muy poco probable encontrar toxoplasmosis en el cerdo curado en comparación con el cerdo crudo. Sin embargo, las conclusiones acerca del consumo de jamón durante el embarazo no están del todo claras.

Por este motivo, el consejo más generalizado es ser prudente y tomar embutido cocido como, por ejemplo, el jamón cocido. Otra alternativa sería congelar el jamón a una temperatura de -20ºC durante 2-3 días antes de su consumo. Pese a ello, hay especialistas que directamente desaconsejan comer este tipo de alimentos.

Además del jamón, también se debe evitar la carne cruda y los quesos de pasta blanca no pasteurizados, ya que pueden causar listerioris. Esta enfermedad no afecta a la madre, pero puede resultar grave para el feto.

Pescados y mariscos poco o mal cocinados

Los pescados y mariscos poco o mal cocinados, incluido el sushi y los ahumados, también pueden contener la bacteria listeria, así como larvas de anisakis o la bacteria salmonella. Por tanto, estos tipos de alimentos podrían ocasionar infecciones alimentarias. Además, el marisco contiene un elevado contenido en mercurio. Esta sustancia podría ser perjudicial para el desarrollo fetal, ya que afecta al sistema nervioso. Por ello, se suele recomendar evitar comer pez espada, ostras, almejas, etc. sin cocinar.

Lo mejor será cocinar el pescado y marisco siempre, ya que tanto las altas temperaturas evitan la infección por estos parásitos.

Lista de alimentos a evitar

  1. Sushi
  2. Alcohol
  3. Salmón ahumado
  4. Carne poco hecha
  5. Queso de leche cruda
  6. Jamón serrano, chorizo o salchichón (en su versión cruda)
  7. Boquerones en vinagre
  8. La mayonesa o las salsas (caseras)
  9. Nata casera
  10. Pescados con mucho mercurio: tiburón, pez espada, caballa o atún

Alcohol y salud del futuro bebé

La ingesta de alcohol durante el embarazo es una de las principales causas de trastornos congénitos y del desarrollo anormal del recién nacido. Sin embargo, esto se puede prevenir completamente evitando beber alcohol durante las semanas de gestación.

El alcohol consumido por la embarazada puede llegar a los tejidos y órganos fetales a través de la sangre. Además, hay que tener en cuenta que el metabolismo del bebé es más lento y, por tanto, el alcohol en su cuerpo durará más tiempo.

El alcohol ingerido por una mujer embarazada atravesará la placenta y llegará al bebé a través del cordón umbilical. Esto puede causar aborto o muerte del recién nacido. La secuela más grave de beber alcohol durante el embarazo es el "Síndrome Alcohólico-Fetal" (SAF).

Síntomas del Síndrome Alcohólico Fetal (SAF)

  • Retraso de crecimiento antes y después del nacimiento (baja talla y bajo peso).
  • Problemas del funcionamiento del sistema nervioso
  • Malformaciones craneales (disminución del tamaño de la cabeza)
  • Malformaciones faciales: cavidades oculares pequeñas, caída de los párpados, estrabismo, nariz pequeña con puente nasal ancho y labio superior fino.

Beber pequeñas cantidades de alcohol durante el embarazo también puede dar lugar al "Efecto Alcohólico Fetal" (EAF) una expresión incompleta del SAF, con síntomas comunes que revisten una menor gravedad, incluso existen casos en los que el bebé aparentemente no ha sido afectado.

Otros efectos del alcohol en el desarrollo fetal

El consumo de alcohol durante el embarazo puede tener efectos bastantes negativos sobre el desarrollo fetal. Además de los síntomas del síndrome anteriormente comentado y de los problemas físicos que supone, beber alcohol durante el embarazo también puede causar problemas en el desarrollo cognitivo y en la conducta del bebé.

Los niños de madres que han consumido alcohol durante el embarazo pueden presentar retraso en el lenguaje y en las habilidades motoras, además de problemas en el aprendizaje y la atención.

Otros problemas que se asocian al consumo de alcohol durante la gestación son los asociados al comportamiento, ya sea desarrollando hiperactividad, impulsividad o dificultad en el control de las emociones.

Consumo de alcohol y lactancia materna

No existe unas cantidades mínimas de alcohol durante el embarazo que sean seguras. Por tanto, no se puede tomar ni una copa de vino ni una cerveza mientras la mujer esté embarazada. Sin embargo, cuanto mayor sea la cantidad de alcohol ingerida, más graves serán los posibles trastornos.

Además, los efectos del alcohol también son perjudiciales durante la lactancia. Si la madre bebe alcohol durante la lactancia, este pasará a través de la leche y, por tanto, llegará al bebé.

Cabe destacar que hay algunas creencias acerca de posibles beneficios del consumo de alcohol durante la lactancia que son falsas. Por ejemplo, no es cierto que el alcohol incremente la producción de leche materna ni mejora su calidad.

Recomendaciones finales

  • Lo más importante es no seguir consumiendo bebidas alcohólicas una vez que la mujer ha confirmado su embarazo.
  • En el embarazo se recomienda beber alrededor de tres litros a lo largo del día, cantidad que se hace más necesaria en el verano.
  • En el embarazo, los cambios hormonales y fisiológicos que se producen en el organismo de la mujer es necesario llevar una alimentación sana y estar bien hidratada.

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