Los cólicos renales son fuertes dolores en la zona de los riñones, el costado o incluso un lateral de la zona abdominal. Es crucial conocer sus síntomas, causas y todas las opciones de tratamiento disponibles para prevenir y tratar eficazmente el dolor de un cólico nefrítico.
¿Qué es el Cólico Nefrítico?
El cólico nefrítico es la presentación clínica más frecuente de la litiasis renal. Se trata de un episodio clínico agudo que se genera por una obstrucción en las vías urinarias que impiden que la orina siga su curso normal hasta la uretra. El cólico nefrítico se caracteriza por la aparición repentina de un dolor en un lado del abdomen o de la región lumbar, que aparece y desaparece y produce una sensación de pinchazo o quemazón.
Si siente una presión constante acompañada de un gran malestar, es importante buscar atención médica. En Paracelso Sagasta estamos comprometidos con tu bienestar y tu salud renal. Si experimentas algún síntoma de cólico nefrítico o quieres prevenir futuros episodios, puedes acudir a nuestra clínica en Zaragoza. Te ofreceremos una atención completa, personalizada y precisa.
Síntomas del Cólico Nefrítico
Un episodio nefrítico se produce sin previo aviso y se siente de forma repentina en la parte inferior de la espalda. Este dolor tiene las siguientes características:
- Dolor en la zona costo-lumbar, suele ser muy agudo y aparecer de manera brusca.
- El dolor es tan fuerte que produce vómitos, taquicardias, mareos y sudores fríos.
- El dolor no cesa con el reposo.
- Produce molestias al orinar.
- Brusco e intenso, se inicia en la región lumbar y avanza hacia delante, muy cerca del pubis.
- En ocasiones viene acompañado de dolor al orinar, afectación general, sudoración, náuseas y vómitos.
- Suspensión de la expulsión de líquidos, es el síntoma más claro y el de mayor gravedad.
Otros síntomas comunes son:
- Fiebre.
- Disuria: dificultad o dolor al orinar.
- Polaquiuria: necesidad de orinar muchas veces y en cantidades escasas, acompañada por una sensación de necesidad urgente de orinar.
- Hematuria (sangre en la orina). Puede estar en pequeñas cantidades (se detecta en los resultados de un análisis de orina), o puede ser visible.
- Anuria: no hay secreción de orina.
Por supuesto, ninguno de estos síntomas debe ser ignorado.
Causas del Cólico Nefrítico
CÓLICO NEFRÍTICO (CÓLICO de RIÑÓN) - Todo lo que necesita saber
La principal causa es una obstrucción del canal urinario provocado normalmente por una piedra o cálculo renal. Estos cálculos pueden bloquear el flujo de orina y causar una obstrucción dolorosa en el paciente.
La causa más frecuente es una obstrucción provocada por la acumulación de sales minerales que se convierten en arena y después crean un cálculo (o piedra), que impide el avance de la orina desde el riñón hacia la vejiga. Esto origina una dilatación de la vía urinaria y como consecuencia un malestar.
Las causas subyacentes de esta condición son:
- Cálculos renales. La obstrucción por cálculos renales es la causa más común del cólico nefrítico.
- Estrechamientos del uréter.
- Compresión externa.
- Hábitos no saludables.
- Origen desconocido.
No se conoce una causa exacta que nos diga cómo se llegan a formar este tipo de piedras, pero sí se suelen ligar a la genética y a la falta de líquidos. «Existe una tendencia genética a formar cálculos, pero lo que más lo provoca es ingerir bajos volúmenes de líquidos», aclara Fernando Simal, de la Sociedad Española de Nefrología (SEN). De ahí que en verano necesitemos incrementar el consumo de agua, ya que el exceso de calor puede deshidratarnos y derivar este tipo de problemas.
Diagnóstico del Cólico Nefrítico
El diagnóstico de cálculos se realiza ante la sucesión de uno o varios cólicos nefríticos. No obstante, el paciente tiene que acudir a un médico para realizarse las pruebas necesarias. Lo primero de todo, para conseguir un correcto diagnóstico de cólico en el riñón es la analítica clínica y las características del dolor, así como la exploración física.
Una analítica de orina y sangre sería lo óptimo para dar con el diagnóstico. Pero en ocasiones también se recomienda hacer una radiografía de abdomen y la ecografía renal y vesical, que permiten visualizar dónde se halla el cálculo. Además, con estos últimos procedimientos, el médico puede saber las dimensiones de la piedra y la repercusión que provoca sobre el riñón, afirman los expertos de la Fundació Puigvert.
En casos de duda o si se considera necesario, algunos especialistas realizan una tomografía axial computarizada (TAC). Sin embargo, no hay que alarmarse. En el 70 % de los casos diagnosticados se expulsa la piedra por sí sola, así que solo hay que hacer frente al cólico renal.
Tratamiento del Cólico Nefrítico
Si el cólico nefrítico no mejora a pesar de dichos tratamientos y comienza con algún signo de complicación (empeoramiento de la función renal, infección severa con fiebre, dolor insoportable…) en ocasiones será necesaria la derivación urinaria.
El tratamiento inicial debe centrarse en controlar el dolor mediante analgesia (antinflamatorios), que inicialmente se tomarán por vía oral, pero que en ocasiones, si el dolor es muy intenso y persistente, serán de administración intravenosa, por lo que deberá acudir al servicio de urgencias de un hospital.
Se puede reducir el dolor y la expulsión de la piedra gracias a la ayuda de analgésicos y antiinflamatorios, pero sobre todo consumiendo muchos líquidos, de acuerdo con los expertos consultados. Cuando los cálculos no pueden deshacerse con medicamentos, la única alternativa es recurrir a un tratamiento invasivo, pero eso es decisión de los especialistas.
En caso de que el tamaño de la piedra sea demasiado grande, se procederá a una intervención quirúrgica para extraerlos. Para romperlos se pueden utilizar tratamientos como:
- Litotricia por ondas de choque: para romper la piedra en pedacitos.
- Cistoscopia: para examinar la uretra y la vejiga para localizar la piedra.
- Nefrolitotomía percutánea.
Otras opciones de tratamiento incluyen:
- Manejo del dolor.
- Hidratación.
- Terapia de ondas de choque.
- Intervención quirúrgica.
Prevención del Cólico Nefrítico
Por supuesto, la prevención es sustancial en cualquier tratamiento de cólico nefrítico. Para prevenir futuros episodios de cólico nefrítico, es fundamental que comprendas las causas subyacentes de esta condición.
La forma más sencilla para evitar los cálculos, y los consecuentes cólicos, es beber agua. Una correcta hidratación requiere la ingesta de entre 1,5 litros y 2 litros de agua al día, como mínimo. Para saber si estamos bebiendo la suficiente cantidad de agua y líquidos, o si incluimos alimentos ricos en agua que garantizan una correcta hidratación, debemos vigilar la orina.
Es importante comprobar que orinamos, al menos, en cuatro ocasiones desde la mañana a la noche, así como asegurarse de que el color es amarillo pálido o claro. Si la orina es amarilla ocre o más oscura, y no se están tomando vitaminas o medicamentos que la afecten, se debe aumentar la ingesta de agua en dos vasos diarios durante cinco días hasta conseguir orinar al menos en cuatro ocasiones y lograr una pérdida de color y de olor.
Sin embargo, si tienes algún tipo de enfermedad renal, es necesario limitar los líquidos. Así que lo conveniente es que tu médico te indique la cantidad adecuada.
Además, los especialistas de la Fundación Americana del Riñón recomiendan evitar el consumo de alimentos ricos en sal y proteínas, como carnes o huevos. También es recomendable:
- Evitar las comidas picantes.
- Reducir el consumo de alimentos ricos en calcio, como el queso, la leche y los yogures, y optar por una alimentación baja en grasas.
Si crees que estás teniendo un cólico nefrítico, te han diagnosticado piedras en el riñón o eres una persona con propensión a tener este tipo de episodios lo mejor es que el urólogo realice un seguimiento de tu caso.
El cólico nefrítico termina cuando se expulsa la piedra que causa la molestia, sin dejar ningún tipo de secuelas. No obstante si evoluciona y no se trata correctamente hay riesgo de padecer infecciones de orina o pielonefritis (infección de la uretra que afecta a los riñones).
