Cólicos por Infección: Causas, Síntomas y Tratamientos

Los cólicos pueden tener causas muy distintas según la edad, el sexo o los hábitos de vida. Se presentan en distintas formas, desde los típicos cólicos estomacales provocados por gases, hasta los cólicos menstruales o los que experimentan los recién nacidos durante sus primeras semanas de vida. Reconocer los síntomas es clave para identificarlos y poder tratarlos sin llegar a tener complicaciones.

El dolor abdominal es una de las molestias más habituales. Puede ser debido a un dolor leve o intenso, pero resulta tremendamente molesto. En muchos casos, se presenta como un cólico, es decir, un dolor intermitente, que aparece y desaparece. Y, aunque suelen ser benignos, pueden generar preocupación, especialmente cuando afectan a bebés o se acompañan de otros síntomas como hinchazón abdominal, náuseas o fiebre. Por eso, vamos a explicarte qué son los cólicos y cómo se producen, para que puedas identificarlos lo antes posible y aliviar sus síntomas.

¿Qué son los Cólicos y cómo se Producen?

Cuando nos referimos a un cólico estamos haciendo referencia a un dolor abdominal inesperado. El paciente siente una presión o espasmo intenso. Lo característico de lo cólicos, y lo que permite identificarlos, es que el dolor de estómago aparezca de manera intermitente y esté asociado, en la mayoría de los casos, con movimientos involuntarios del intestino.

En el caso del sistema digestivo, los cólicos pueden aparecer a causa de la acumulación de gases o de alimentos sin digerir. También pueden deberse a infecciones, como la gastroenteritis, que irritan la mucosa intestinal y provocan contracciones dolorosas.

En las mujeres, los cólicos menstruales son provocados por las contracciones del útero durante el proceso de descamación del endometrio. Estas contracciones, aunque naturales, pueden volverse muy dolorosas cuando hay un desequilibrio hormonal o condiciones subyacentes como miomas o endometriosis.

Incluso en los recién nacidos, el sistema digestivo, aún inmaduro, puede provocar episodios frecuentes de cólicos en bebés.

5 técnicas de masajes para calmar los cólicos en recién nacidos y bebés |AAP

Síntomas Comunes de los Cólicos según la Edad

La forma en que se manifiestan los cólicos varía dependiendo de la etapa de la vida de los pacientes:

  • Bebés lactantes: Se detectan por el llanto intenso del bebé, puños cerrados, piernas encogidas y cara enrojecida. Esta conducta suele durar varias horas a lo largo del día, en repetidos días a lo largo de la semana. Aunque no representan un problema médico grave, sí requieren paciencia y observación por parte de los padres. Y, por supuesto en caso de persistir, es importante acudir al pediatra para que valore la situación del menor.
  • Durante la infancia: Los cólicos estomacales pueden deberse a infecciones leves, ansiedad o consumo de ciertos alimentos. Los niños pueden quejarse de dolor de barriga sin fiebre ni otros síntomas claros, lo que complica el diagnóstico.
  • En adolescentes: Los primeros cólicos menstruales suelen coincidir con la aparición del ciclo menstrual, y aunque son comunes, no deben subestimarse si limitan las actividades diarias.
  • En los adultos: El dolor abdominal tipo cólico puede asociarse con comidas copiosas, intolerancias alimentarias, o trastornos digestivos funcionales. También es frecuente encontrar síntomas como hinchazón abdominal, gases, cambios en el ritmo intestinal o malestar general. Muchas personas describen estos episodios como una presión que “va y viene”, y suele ir acompañada de estrés o la falta de sueño.
  • En las mujeres: Los cólicos intensos durante la menstruación a veces pueden confundirse con otros problemas ginecológicos o incluso con condiciones como un embarazo bioquímico, especialmente cuando se acompañan de sangrado irregular o dolor persistente.

Causas Frecuentes de los Cólicos

Las causas que pueden derivar en cólicos son muy variadas, pero algunas de las más habituales son:

  • Acumulación de gases en el intestino.
  • Los cambios hormonales que aparecen durante la menstruación.
  • Infecciones gastrointestinales, como la ya mencionada gastroenteritis, que pueden provocar dolor abdominal, fiebre y diarrea.
  • Inmadurez del sistema digestivo en lactantes, que puede generar los típicos cólicos en bebés durante los primeros meses.
  • También pueden estar provocados por problemas emocionales, ya que factores como la ansiedad o el estrés pueden alterar el aparato digestivo y facilitar la aparición de los cólicos estomacales.

Tipos de Cólicos: Digestivos, Menstruales y del Lactante

La clasificación de los cólicos se basa en su origen, esto permite entender mejor los síntomas y elegir el tratamiento más adecuado para tratarlos. Los 3 tipos de cólicos son los siguientes:

  • Cólicos digestivos: Se relacionan con la alimentación y el funcionamiento intestinal. Suelen aparecer después de las comidas o durante episodios de ansiedad. A menudo están vinculados a intolerancias alimentarias o a trastornos funcionales como el síndrome del intestino irritable.
  • Cólicos menstruales: Son habituales en mujeres jóvenes, pero también pueden afectar a mujeres adultas con desequilibrios hormonales. Aparecen unos días antes o durante la menstruación, y pueden ir acompañados de fatiga, irritabilidad o dolor lumbar. Cuando los cólicos son incapacitantes o cambian de intensidad, conviene consultar con un especialista.
  • Cólicos del lactante: Estos episodios de llanto prolongado, sin causa médica aparente, aparecen durante los primeros 3-4 meses de vida de los bebés. Pueden ser provocados, entre otros factores, por tener todavía el sistema digestivo inmaduro o por gases. Aunque no suelen requerir medicación, pueden aliviarse con masajes, cambios en la alimentación materna o medidas de contención física como porteo.

¿Cómo Aliviar los Cólicos en Casa?

La mayoría de los cólicos pueden tratarse en casa si no se acompañan de señales de alarma y sus síntomas no empeoran. Algunos remedios caseros incluyen:

  • Tomando los anagésicos prescritos por el especialista o su medico de cabecera.
  • Puede ayudar aplicar calor en la zona dolorida.
  • No existen alimentos prohibidos, pero dependiendo del tipo de cálculo será aconsejable disminuir la ingesta de ciertos alimentos. En general siempre se aconsejará disminuir la sal y proteínas de la dieta.

El Cólico Nefrítico

El cólico nefrítico se caracteriza por la aparición repentina de un dolor en un lado del abdomen o de la región lumbar, que aparece y desaparece y produce una sensación de pinchazo o quemazón. La causa principal del cólico nefrítico es la presencia de cálculos o piedras en el interior del riñón o en los uréteres. En otras ocasiones, el cólico nefrítico es secundario no a una litiasis, sino a una estenosis (estrechez) en la pelvis renal o el uréter, que puede ser congénita o adquirida.

En un primer momento el tratamiento debe centrarse en controlar el dolor mediante analgesia (antinflamatorios), que inicialmente se tomarán por vía oral, pero que en ocasiones, si el dolor es muy intenso y persistente, serán de administración intravenosa, por lo que deberá acudir al servicio de urgencias de un hospital.Si el cólico nefrítico no mejora a pesar de dichos tratamientos y comienza con algún signo de complicación (empeoramiento de la función renal, infección severa con fiebre, dolor insoportable…) en ocasiones será necesaria la derivación urinaria.

La principal causa es una obstrucción del canal urinario provocado normalmente por una piedra o cálculo renal. No se conoce una causa exacta que nos diga como se llegan a formar este tipo de piedras, pero si se suelen ligar a la genética y a la falta de líquidos.

Algunos síntomas del cólico nefrítico son dolor intenso en zona lumbar, mareos, sudores y náuseas.

Cuando la causa es una litiasis renal (cálculo o piedra) y este va descendiendo a lo largo del uréter. En estos casos el dolor se irradia desde la zona renal hacia abdomen bajo y los genitales.

En algunas ocasiones, el paciente presenta además escalofríos y fiebre alta. Cuando ocurre esto, quiere decir que el paciente tiene además una infección urinaria.

La causa más frecuente de cólico nefrítico es un cálculo renal que se ha desprendido del riñón. En su descenso el cálculo puede obstruir la eliminación de orina.

Los pacientes con cólico nefrítico deben ser tratados del dolor en un servicio de urgencias. El cuadro es muy doloroso y suele necesitar medicación intravenosa. Habitualmente se utilizan analgésicos y antiinflamatorios. Una vez que el dolor ha cedido pueden continuar con tratamiento oral de forma ambulatoria.

Infecciones Gastrointestinales Comunes

Más allá de problemas funcionales, existen muchísimos microorganismos patógenos capaces de instaurarse en el epitelio intestinal, generando síntomas como diarrea, vómitos, disminución de peso y mucho más.

Algunas de las infecciones gastrointestinales comunes son:

  1. Helicobacter pylori: Puede producir una inflamación aguda o crónica del epitelio digestivo, lo que facilita la formación de úlceras e incluso cáncer gástrico.
  2. Norovirus: Causa global más usual de la gastroenteritis aguda. La infección suele cursar con síntomas como diarrea líquida, náuseas, vómitos, calambres abdominales, febrícula, sensación de indisposición general y dolores musculares.
  3. Rotavirus: Es la causa más prevalente de deshidratación severa por diarrea en niños menores de 5 años.
  4. Salmonelosis: Cursa con síntomas como diarrea, cólicos estomacales, vómitos, dolor de cabeza, náuseas y, en casos más severos, aparición de sangre en las heces.
  5. Campilobacteriosis: Suele causar diarrea a menudo sanguinolenta, dolor abdominal, fiebre alta, náuseas y vómitos.
  6. Shigellosis: El signo clínico principal de esta infección es la diarrea con sangre o mucosidad. También puede cursar con dolor de estómago, fiebre, náuseas y vómitos.
  7. Infección por E. coli: En este grupo, es de especial interés la infección por Escherichia coli O157:H7, la cual es capaz de causar diarrea con sangre, vómitos y cólicos abdominales intensos.
  8. Amebiasis: Los signos clínicos suelen mostrarse a los 7-28 días después de entrar en contacto con el patógeno y comprenden cólicos abdominales, diarrea (mucosa, pero en general no sanguinolenta), fatiga, flatulencias excesivas, tenesmo y más.
  9. Ascariasis: La mayoría de ellas son asintomáticas, aunque en pacientes especialmente susceptibles, con cargas parasíticas muy altas o niños se puede experimentar anorexia, dolor abdominal y otras complicaciones asociadas.
  10. Giardiasis: Esta infección se trata con medicamentos como tinidazol, metronidazol o nitazoxanida.

¿Qué es el Dolor Abdominal?

Es una molestia que todo el mundo ha experimentado en algún momento de su vida. Es una sensación desagradable que se experimenta en el área entre el pecho y la pelvis. Puede estar causado por diversas condiciones y puede variar en intensidad y ubicación. Así, puede ser agudo o crónico, constante o intermitente, y puede extenderse hacia otras áreas como la espalda o el pecho.

Existen diversos tipos, cada uno de los cuales puede indicar una condición médica diferente. Algunos de los tipos más comunes incluyen:

  • Dolor de tipo cólico: Es un dolor intermitente y repentino que suele ser causado por contracciones musculares en los órganos del sistema digestivo, como los intestinos o la vesícula biliar. Este tipo de cólicos abdominales o cólicos estomacales pueden estar producidos por afecciones como cálculos biliares o cólicos renales.
  • Dolor difuso: Se extiende por todo el abdomen sin una ubicación específica. Puede estar causado por problemas como la gastritis, la inflamación del apéndice o el síndrome del intestino irritable.
  • Dolor localizado: Se concentra en una parte específica del abdomen. Puede ser un síntoma de afecciones como la apendicitis, la pancreatitis o la úlcera péptica.
  • Dolor visceral: Proviene de los órganos internos del abdomen, como el hígado, los riñones o los intestinos. Este tipo de dolor puede ser causado por afecciones como la hepatomegalia, la insuficiencia renal o la enfermedad inflamatoria intestinal.

Causas del Dolor Abdominal

Las causas son numerosas y pueden variar desde problemas leves hasta condiciones médicas graves. Algunas de las más comunes incluyen:

  • Problemas digestivos: El dolor en la boca del estómago puede estar causado por afecciones como la indigestión, el reflujo ácido, la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) o los gases intestinales.
  • Infecciones: Las infecciones en los órganos del abdomen, como la apendicitis, la diverticulitis o la enfermedad inflamatoria pélvica, pueden causar este tipo de dolor.
  • Problemas urinarios: Las infecciones del tracto urinario, los cálculos renales o la inflamación de la vejiga pueden ser la causa.
  • Condiciones crónicas: Afecciones como la enfermedad inflamatoria intestinal, la enfermedad del hígado graso no alcohólico o el síndrome del intestino irritable pueden ser las responsables de esta afección de forma crónica.

Síntomas del Dolor Abdominal

Los síntomas asociados pueden variar según la causa subyacente. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Distensión abdominal
  • Dolor de estómago por estreñimiento
  • Diarrea
  • Fiebre
  • Pérdida de peso

Es importante prestar atención a estos síntomas y buscar atención médica si persisten o empeoran con el tiempo.

Tratamiento para el Dolor Abdominal

El tratamiento dependerá de la causa subyacente. En algunos casos, el dolor puede desaparecer por sí solo sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, en otros casos, puede ser necesario buscar atención médica y seguir un plan de tratamiento específico.

Cuando se experimenta dolor abdominal leve, existen algunos remedios caseros que pueden proporcionar alivio. Estos incluyen:

  • Beber abundantes líquidos.
  • Evitar alimentos grasos y pesados.
  • Aplicar calor en la zona abdominal.
  • Realizar ejercicios suaves.

¿Cuándo hay que Preocuparse por un Dolor Abdominal?

Si persiste o empeora, es importante buscar atención médica. Algunas situaciones en las que se debe buscar atención médica de inmediato incluyen:

  • Severo y repentino.
  • Acompañado de vómitos persistentes, fiebre alta o sangre en las heces.
  • En el embarazo.

Si tienes dolor abdominal y no sabes el motivo, te recomendamos que acudas al médico para que valore lo que te ocurre.

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