Cólicos por Infección Vaginal: Causas y Tratamiento

Con la llegada del verano, varias patologías genitourinarias femeninas se vuelven más frecuentes. Es crucial identificar la causa subyacente para determinar el tratamiento más adecuado. A continuación, exploraremos las causas, síntomas y tratamientos de las infecciones vaginales más comunes, así como consejos para su prevención.

Vulvovaginitis Micótica (Candidiasis)

En primer lugar, hablaremos de la vulvovaginits micótica. El origen de estas patologías nace por un sobrecrecimiento de cándida en el intestino. El problema surge cuando el equilibrio de la microbiota intestinal se altera y descienden los microorganismos beneficiosos: entonces la cándida prolifera de manera excesiva y se vuelve patógena, de forma que produce toxinas y compromete la permeabilidad intestinal y la funcionalidad de otras partes del cuerpo.

Tratamiento

En caso de un episodio agudo de vulvovaginitis por cándida se propone usar, en primer lugar, soluciones vaginales para aliviar rápidamente la sintomatología y proteger la microbiota vaginal. Son soluciónes calmantes y respetuosas que no barre la protección natural de la zona vaginal, y contienen normalmente aguas de Manzanilla, Caléndula, gel de Aloe, y extracto de semillas de pomelo (GSE) para combatir la infección. En paralelo, el tratamiento que debe utilizarse debe cubrir cualquier microorganismo que cause la vaginitis (ya sean hongos o bacterias), para poder garantizar la resolución del problema y no dejar posibilidad a una reinfección. La utilización de estos dos productos garantiza un tratamiento seguro, sea cual sea el agente infeccioso, y ayuda a restaurar y preservar la salud vaginal para protegerla de cualquier agente agresivo.

Si abordamos la problemática teniendo en consideración que la solución debe hacerse a nivel intestinal, podemos ayudar a resolver las reinfecciones vaginales con un protocolo de tratamiento que solucione la disbiosis intestinal y recupere la microbiota beneficiosa, que es la que impide que cándida vuelva a crecer descontroladamente. Estos tratamientos incluyen:

  • Comprimidos (a base de extractos de plantas, GSE y prebióticos).
  • A base de probióticos.

Esta integración probiótica es fundamental para que los patógenos no crezcan, por lo que puede convertirse en un complemento perfecto en los casos de tratamiento antibiótico que tiene de consecuencia una infección vaginal como daño colateral. Este tratamiento complemento, supone una solución para tantas mujeres que llevan años sufriendo este tipo de patologías repetitivas.

Factores de Riesgo

  • El consumo de antibióticos: como hemos dicho anteriormente, consumir antibióticos, reduce las poblaciones fisiológicas de bacterias intestinales, pero debemos recordar que cándida es un hongo, por lo que es totalmente resistente a la acción antibiótica.
  • Alimentación incorrecta: las cándidas son hongos de la familia de las levaduras, y como toda levadura, se alimenta principalmente de hidratos de carbono.
  • Estrés: tener un ritmo de vida agitado, libera mucho cortisol y genera que nuestro intestino quede vulnerable a desequilibrios microbianos. Las personas que sufren de estas problemáticas deben reducir el nivel de estrés para impedir las recaídas de vaginitis.

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Bienestar de las Vías Urinarias: Cistitis

A continuación, trataremos sobre el bienestar de las vías urinarias. Una de las patologías relacionadas más comunes es la cistitis, una inflamación de la vejiga causada por una infección que afecta a dichas vías. El porcentaje de mujeres que la padecen es significativamente mayor al de los hombres y 1 de cada 2 mujeres sufre cistitis, al menos, una vez en la vida.

La proximidad anatómica entre uretra y recto permite a los microorganismos patógenos fisiológicamente presentes a nivel intestinal, como Escherichia coli, Staphylococcus epidermidis o Enterococcus faecalis, migrar hacia las vías urinarias inferiores, adherirse en la salida de la uretra y comenzar a subir por ella, pudiendo llegar hasta la vejiga. Como en el caso de las cándidas, el origen del microorganismo que causa cistitis es intestinal.

El Problema de los Antibióticos

Los antibióticos para combatir la cistitis, al ser consumidos de manera oral, destruyen la microbiota fisiológica que hace frente al crecimiento de patógenos. De esta manera, después del tratamiento, el nicho dejado por las bacterias buenas va a ser ocupado por bacterias patógenas (entre las que se encuentras E. coli y otras bacterias causantes de cistitis). El gran riesgo del consumo de antibióticos para esta infección es que la bacteria infecciosa, se hará resistente al fármaco, por su uso repetitivo, lo que pone en riesgo serio a la persona, en sucesivas recaídas.

Vaginosis Bacteriana (VB)

Es probable que no hayas oído hablar de la Vaginosis Bacteriana (VB). La mayoría de las personas presentan los siguientes síntomas:

  • Olor desagradable
  • Flujo vaginal acuoso
  • Flujo vaginal grisáceo o blanquecino
  • Empeoramiento de los síntomas anteriores tras las relaciones sexuales o durante la menstruación

Cada persona es diferente y algunas mujeres con VB no experimentan ningún síntoma. Debes saber que la VB no es una infección de transmisión sexual y no debería causarte molestias ni irritación.

Causas

La vagina tiene una flora formada por bacterias que ayudan a mantenerla saludable. Cuando hay más bacterias favorables (lactobacilos) que negativas (anaeróbicas) significa que la flora vaginal está equilibrada. Cuando hay más bacterias negativas, significa que la flora vaginal está desequilibrada, lo cual puede provocar vaginosis bacteriana.

Diagnóstico

Mediante un examen pélvico, el médico busca si hay signos de infección. El médico puede diagnosticar una vaginosis bacteriana a partir de tus síntomas y de estudios de una muestra de flujo vaginal para evaluar si las células vaginales tienen una proliferación de bacterias. El médico también puede evaluar el pH de tu flujo vaginal, ya que un pH más básico (>4,5) está asociado con la vaginosis bacteriana.

Tratamiento

Para la vaginosis bacteriana, se puede realizar un tratamiento con antibióticos orales, crema o supositorios de inserción vaginal. Todos estos tratamientos para la vaginosis bacteriana requieren una receta. Las opciones más comunes son Flagyl (nombre genérico: metronidazol) y Cleocin (nombre genérico: clindamicina).

Infección por Candidiasis Vaginal

Una infección por candidiasis vaginal es una infección por hongos que provoca ardor, comezón y enrojecimiento en la vagina y la zona que la rodea. Una infección por candidiasis también puede cambiar la consistencia de tu flujo vaginal y, generalmente, hacerlo más espeso y más blanco.

Causas

La vagina tiene un nivel equilibrado de levaduras (incluida la cándida) y de bacterias. Algunas bacterias impiden que las levaduras crezcan demasiado rápido. Cuando se altera el equilibrio y las levaduras sanas crecen sin control, puede generarse una infección por candidiasis.

Diagnóstico

El médico puede diagnosticar una infección causada por levaduras a partir de tus síntomas y de estudios de una muestra de flujo vaginal. Esta prueba no solo permite confirmar una candidiasis sino que también identifica el tipo de hongo que causa la infección, para que el médico pueda recetar un tratamiento más efectivo.

Tratamiento

Las candidiasis suelen responder bien a los medicamentos antifúngicos, que se ofrecen en comprimidos, cremas o supositorios vaginales. Las cremas y los supositorios se aplican en la vagina y, por lo general, se usan solo unos días o una semana. Por ejemplo, Monistat y Terazol. Otra opción es una dosis única o doble de un medicamento oral llamado Diflucan (nombre genérico: fluconazol).

Dolor Vaginal: Causas y Tratamientos

Si tienes dolor, molestia o flujo vaginal, consulta a tu médico de inmediato para identificar la causa. El médico puede confirmar si tienes una infección vaginal o si tus síntomas se deben a otra causa, como sequedad vaginal, síndrome genitourinario de la menopausia (antes denominado “atrofia vaginal”) o una infección de transmisión sexual. Si sueles tener infecciones vaginales, tal vez te convenga usar un humectante vaginal. Estos dolores pueden afectar de diferentes maneras e incluso durante las actividades diarias.

Se trata de una afección que muchas veces está relacionada con un desequilibrio en la flora bacteriana normal de la vagina, lo que resulta en una inflamación e irritación de la vulva. Cuando la vaginitis se debe a la menopausia, causa inflamación de los tejidos vaginales y enrojecimiento por disminución estrogénica.

Causas del Dolor Vaginal

  1. Aunque el dolor vaginal por la inserción de tampones es menos común, es también una de sus principales causas, especialmente si este no es colocado de manera correcta o no posee el tamaño adecuado. También, ciertos ingredientes que se encuentran en los tampones pueden causar sensibilidad o alergias en algunas mujeres.
  2. Algunas veces los dolores vaginales pueden deberse a un dolor muscular, es decir, cuando estos se han lesionado.

Tratamientos para el Dolor Vaginal

Dependiendo de lo que esté causando el dolor vaginal, será conveniente alguno de los siguientes tratamientos:

  1. Cuando el dolor vaginal es causado por infecciones por hongos o bacterias, o también por el conducto urinario, los tratamientos se basan en medicamentos de tipo oral, cremas o supositorios vaginales durante unos días o una semana, dependiendo de su gravedad.
  2. Otra opción son las hormonas, como cremas o supositorios vaginales, para aliviar el ardor y reducir la sequedad vaginal. Además, se pueden utilizar suplementos de estrógenos para aumentar el flujo sanguíneo a la vagina y mejorar la lubricación.
  3. La fisioterapia y los ejercicios de Kegel pueden ayudar a controlar el piso pélvico, aliviando síntomas del dolor vaginal y mejorar la función sexual.
  4. El calor aumenta la circulación sanguínea y puede ayudar a relajar los músculos y reducir el dolor, mientras que el frío reduce la inflamación y ayuda a entumecer el área afectada para aliviar el dolor.

Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) y Vulvovaginitis

Las enfermedades de transmisión sexual son aquellas en las que la principal vía de infección es el contacto íntimo. Son numerosas las pacientes que acuden a urgencias por esta causa, tanto por la clínica como por las implicaciones sociales. Los síntomas más frecuentes son dolor abdominal bajo, sangrados vaginales, o flujo vaginal excesivo o molesto.

Las vulvovaginitis son uno de los problemas principales en la práctica clínica diaria del ginecólogo. La úlcera genital cuya etiología principal es el herpes, seguida de la sífilis y el chancroide incrementa el riesgo para contraer la infección por el VIH y modifica el curso de otras enfermedades de transmisión sexual.

La enfermedad pélvica inflamatoria engloba a las infecciones del tracto genital superior femenino.

Tipos de Vulvovaginitis

  • Vulvovaginitis candidiásica: representa el 25% de las vaginitis y el 90% de las mismas. Está producida por Cándida albicans. La clínica característica es el prurito intenso acompañado de leucorrea blanquecina en forma de grumos y no maloliente. A su vez produce eritema, edema vulvar y dispareunia.
  • Vaginosis bacteriana: Clínicamente es característica la existencia de un flujo maloliente (olor a pescado) de color blanquecino-grisáceo, fluido, homogéneo y en cantidad moderada.
  • Tricomoniasis: La Trichomona vaginalis es un parásito protozoario anaerobio. Tiene su ubicación de forma única en el tracto genital. La clínica se caracteriza por la existencia de una secreción vaginal profusa, abundante, de color gris-amarillento-verdoso, fluida, espumosa y maloliente.

Diferenciación entre Cistitis y Candidiasis

La cistitis es una infección urinaria producida por bacterias y la candidiasis es una infección vaginal provocada por hongos. Sin embargo, en ocasiones sus síntomas pueden confundirnos y nos cuesta identificar la infección que padecemos. Ante cualquier molestia asociada a la cistitis o a la candidiasis, lo mejor es visitar a tu médico.

Síntomas Diferenciales

  • Los síntomas más comunes de una cistitis son el escozor o dolor al orinar y las ganas recurrentes de ir al baño.
  • Por su parte, la candidiasis se relaciona con síntomas como picor en la vagina y vulva, aumento y cambios de color del flujo, olores intensos y dolor durante las relaciones sexuales.

Prevención

  • Procura tener la zona genital seca.
  • Cuida la higiene genital con jabones íntimos formulados especialmente para esta zona.

Vaginitis: Causas, Síntomas y Complicaciones

De la mano de Juan Mario Troyano Luque, catedrático de Obstetricia y Ginecología y presidente de la Comisión Científica de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), analizamos qué es la vaginitis, sus causas y síntomas más frecuentes, así como sus posibles complicaciones y tratamiento.

La vaginitis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de los tejidos de la vagina a causa de una infección determinada. Por lo general, suele existir también una afección de los genitales externos (vulvovaginitis), y una inflamación del cuello del útero (cérvix) o cervicovaginitis.

¿A quién afecta?

Fundamentalmente, la vaginitis afecta a mujeres en edad reproductiva, bien por alteraciones en el sistema natural vaginal o por infecciones transmitidas. Sin embargo, también pueden sufrir vaginitis:

  • Niñas: dada su escasa actividad hormonal y, en ocasiones, una deficiente higiene.
  • Mujeres en la menopausia: al producirse una atrofia genital.
  • Mujeres gestantes: a causa de una mayor concentración de glucógeno en las células vaginales por la actividad hormonal de la gestación, lo que provoca frecuentes infecciones por hongos, de escasa repercusión, pero muy molestas.

¿Qué causa vaginitis?

En una mujer joven con actividad hormonal normal, la vagina mantiene una flora o ecosistema favorecido por la acción de los estrógenos, que son las hormonas encargadas de mantener el desarrollo, grosor y elasticidad del epitelio vaginal (la capa de tejido que cubre las paredes internas de la cavidad vaginal). Cuando esta actividad hormonal cesa o disminuye, el ecosistema vaginal puede deteriorarse y favorecer la aparición de vaginitis, al disminuir la acidez del flujo genital y, por tanto, las defensas naturales de la zona.

Esta enfermedad no solo se da cuando ese sistema natural vaginal se altera, sino también cuando se sufre cualquier tipo de agresión, bien por infecciones transmitidas o por desequilibrio de los gérmenes existentes habitualmente en esa flora vaginal.

De hecho, más del 80% de las mujeres que presentan síntomas de vaginitis tienen infecciones provocadas por:

  • Bacterias.
  • Hongos (candidiasis).
  • Parásitos (trichomonas).

Por otro lado, y si bien en menor proporción, la vaginitis puede ser causada también por un virus, como el Herpes Simple (VHS) o el Papiloma Humano (HPV), provocando lesiones genitales.

Factores de Riesgo

Algunos de los factores que aumentan el riesgo de padecer vaginitis son:

  • Haber sufrido otras infecciones genitales anteriores (Gardnerella, Chlamydias, Gonococia, etc…).
  • Sufrir enfermedades de transmisión sexual (ETS): además de producir una vaginitis, pueden ocasionar enfermedades más graves como la Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EPI).
  • La práctica de coitos de riesgo (sin medidas de precaución) o tener un alto número de parejas sexuales distintas.
  • El uso de dispositivos intrauterinos (DIU).
  • La toma de anticonceptivos hormonales: aunque no son la causa, sí favorecen la infección, al mantener constantes las dosis hormonales e influenciar la composición de la flora vaginal.
  • El uso de antibióticos o corticoides.
  • Sufrir enfermedades asociadas como la diabetes: puesto que pueden provocar la descompensación metabólica.
  • Utilización de ropa inadecuada o de tejidos que impiden la transpiración genital.
  • El abuso cotidiano de compresas o salvaslips.
  • Los baños en piscinas mal higienizadas o con exceso de cloro: ya que disminuyen la acidez vaginal habitual.

Síntomas de la Vaginitis

Todas las vaginitis presentan habitualmente síntomas asociados y comunes como:

  • Aumento importante del flujo genital.
  • Flujo de un color distinto y más espeso durante todo el ciclo menstrual.
  • Flujo maloliente e irritante y, a veces, con discreto sangrado.
  • Picor vulvo-vaginal de predominio nocturno y con aumento tras el coito.
  • Ardor genital intenso.
  • Molestias urinarias (al contacto de la orina con los genitales).
  • Dolor en el coito (dispareunia).

Tipos de Vaginitis y Síntomas

En función del germen causante, existen diferentes tipos de vaginitis que causan síntomas y molestias específicas:

Vaginitis Bacteriana

Responsable del 30% de las vaginitis. Su síntoma más habitual es el aumento del flujo genital con color grisáceo y un olor desagradable, similar al del pescado.

Vaginitis por Hongos

Causante del 20% de los casos de vaginitis. Sus síntomas son:

  • Prurito (picor) genital intenso, sobre todo vulvar.
  • Enrojecimiento marcado de la vulva y la vagina.
  • Flujo blanquecino y pastoso que recuerda al yogur.
  • Recaídas frecuentes, sobre todo durante el embarazo.

Vaginitis por Parásitos (Trichomonas)

Se trata de una infección de transmisión sexual, frecuente en más de un 50% de pacientes de riesgo o personas que mantienen relaciones sexuales sin protección con múltiples parejas. Se caracteriza por la aparición de un parásito dotado de una cola (flagelo) que le permite moverse dentro del flujo genital y que crece en ambientes pobres en oxígeno. Aunque esta infección es asintomática en un 40% de mujeres afectadas, sus signos más habituales son:

  • Aumento exagerado de flujo genital (leucorrea).
  • Flujo de color verdoso “pistacho” con pompas/espuma por fermentación del flujo genital.
  • Enrojecimiento vaginal marcado y del cuello uterino.
  • Picor vulvar y vaginal.
  • Mal olor genital.
  • Molestias urinarias.
  • Dolor durante el coito (dispareunia).
  • Dolores abdominales bajos.

Vaginitis por Virus

Las más frecuentes son causadas por el virus del Papiloma Humano (HPV) y por el virus del Herpes Simple (Tipo 2) (HSV-2). La transmisión de ambos virus está provocada por contacto sexual, y se manifiesta en mayor grado en la primera infección, aunque, como la mayoría de los virus de acción local, puede reactivarse en la mujer a lo largo de su vida, dando lugar a síntomas muy molestos. Algunos de ellos son:

  • “Ardor” intenso genital: como pinchazos de alfileres.
  • Dolor vulvar y enrojecimiento genital.
  • Vesículas genitales que se rompen, con salida del líquido interior.
  • Ulceraciones cutáneas.
  • Ganglios inguinales.
  • Verrugas genitales (en forma de coral): frecuentes en el caso del Virus del Papiloma Humano.

Complicaciones de la Vaginitis

Si se trata adecuadamente, la vaginitis no entraña ningún conflicto terapéutico, aunque algunas de las complicaciones que puede provocar, excepcionalmente y dependiendo del germen, son:

  • Infecciones urinarias de vías bajas (uretritis).
  • Úlceras genitales.
  • Verrugas genitales.
  • Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EPI) o infertilidad.
  • Inflamación intestinal crónica (rectitis).
  • Artritis o hepatitis.
  • Cáncer de cuello uterino, vulva y/o vagina.
  • Cáncer oral/laringe/anal, según hábitos sexuales con parejas de riesgo.
  • Infecciones fetales graves, si se está embarazada.

Tratamiento de la Vaginitis

La vaginitis tiene tratamiento, aunque este variará en función del germen causante. El ginecólogo valorará las características de los signos clínicos de la paciente (flujo, olor, enrojecimiento vulvar…) así como la existencia de posibles alergias, resistencias o embarazo. En algunos casos, para completar el diagnóstico, será necesario realizar un cultivo de vagina, cuello uterino, uretra y ano. Una vez establecida la causa, suelen emplearse fármacos (antibióticos), cremas o geles antimicrobianos, con el fin de minimizar también la sintomatología molesta expresada por la paciente (picor, dolor, aumento exagerado del flujo genital, mal olor etc.). Durante el tratamiento se recomienda no mantener relaciones sexuales y evitar las duchas vaginales y los tampones.

Diez Claves para Prevenir la Aparición de Vaginitis

  1. Mantén una vida sexual sana.
  2. Minimiza el riesgo de infecciones.
  3. Sigue una adecuada higiene íntima.
  4. Recuerda que la vagina debe estar libre de gérmenes.
  5. Usa ropa interior holgada y de tejidos que permitan la transpiración.
  6. No abuses de los tampones y salvaslips.
  7. Extrema las precauciones en verano.
  8. Abandona el tabaco y alcohol.
  9. Haz partícipe a tu pareja del riesgo de infección.
  10. Acude periódicamente al ginecólogo para las revisiones médicas.

Vulvovaginitis Infecciosas: Agentes Responsables

Los principales agentes responsables de las vulvovaginitis infecciosas son: Trichomona vaginalis, Candida albicans y Gardnerella vaginalis. A continuación, se presenta una tabla comparativa:

Agente Síntomas Diagnóstico Tratamiento
Trichomona vaginalis Leucorreas abundantes, malolientes y espumosas, amarillo-verdosas, con escozor vaginal, prurito vulvovaginal, disuria y dispareunia. Examen "en fresco" de las secreciones vaginales o cultivo en medio específico de Diamond. Metronidazol (2 g por vía oral en monodosis, o 500 mg/8 h durante 7 días por vía oral) y el tinidazol (2 g por vía oral en monodosis).
Candida albicans Vulvovaginitis con leucorrea blanca, cuajada, prurito vulvovaginal, escozor y dispareunia. Cultivo en medio específico (Saboreaud) o examen microscópico directo de las secreciones vaginales. Derivados imidazólicos por vía oral o local (cremas y óvulos vaginales).
Gardnerella vaginalis (Vaginosis bacteriana) Aumento de la secreción vaginal, sin signos de inflamación clínica y ausencia notoria de leucocitos. El flujo vaginal abundante suele tener un olor fétido, un aspecto cremoso y un color grisáceo. Cuadro clínico compatible y estudio de las condiciones del flujo vaginal (pH elevado, olor a aminas, células clave). Metronidazol (500 mg/12 h/7 días, por vía oral, o con óvulos vaginales, 500 mg/día, 7 días).

Es fundamental el diagnóstico y tratamiento precoz de estas infecciones para evitar complicaciones y secuelas a largo plazo.

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