Embarazo y Seguridad Alimentaria: Qué hacer si has consumido leche en mal estado

Durante el embarazo, es crucial prestar especial atención a la alimentación para asegurar la salud tanto de la madre como del bebé. Una de las preocupaciones comunes es la intoxicación alimentaria, especialmente si se han consumido alimentos en mal estado.

Intoxicación Alimentaria: Causas y Síntomas

Una intoxicación alimentaria ocurre cuando consumimos alimentos contaminados por bacterias, virus o parásitos. Esto puede provocar síntomas como vómitos, diarrea, dolor abdominal, fiebre, deshidratación y, en algunos casos, malestar general.

¿Qué es una intoxicación alimentaria o toxiinfeción alimentaria? La intoxicación alimentaria es la manifestación clínica provocada por ingerir sustancias tóxicas en alimentos o por comer alimentos o bebidas contaminadas. La causa más común son los microorganismos infecciosos -bacterias y virus, principalmente- o las toxinas que estos producen, por lo que propiamente deberíamos hablar de toxiinfección alimentaria (TA).

Cuando hablamos de TA producida por virus o bacterias, esta suele cursar de manera aguda, lo que quiere decir que comienza de manera repentina y su duración es breve -habitualmente menos de una semana-. Generalmente, los síntomas son leves y se curan de manera espontánea, sin necesidad de tratamiento, aunque, en algunos casos, pueden prolongarse o causar complicaciones graves, dependiendo del microorganismo y del estado de salud y edad de la persona afectada.

¿Cuáles son sus factores de riesgo? Aunque puede afectar a personas de todas las edades, tienen más probabilidades de padecer una intoxicación alimentaria o de que sus consecuencias sean más graves:

  • Los bebés y niños pequeños.
  • Las mujeres embarazadas.
  • Los ancianos.
  • Las personas con una enfermedad crónica.

¿Qué hacer si sospechas de una intoxicación alimentaria?

Si te encuentras en un estado miserable, y pegado al cuarto de baño porque te da miedo estar demasiado lejos y no llegar a tiempo, es importante saber cómo actuar.

  1. Mantente hidratada: La diarrea y los vómitos generan una rápida pérdida de líquidos y electrolitos, lo que puede provocar deshidratación. Reponer los electrolitos es muy importante. Puedes consumir líquidos adecuados o aguas ricas en sales minerales para hidratarte correctamente.
  2. Opta por alimentos suaves: En los primeros días, es mejor que evitemos alimentos que contengan mucha grasa, picantes o difíciles de digerir. Es mejor que nos decantemos por comidas suaves como arroz, plátanos, manzanas, sopas y pan tostado.
  3. Evita ciertos alimentos: Alimentos fritos, picantes, con mucha grasa o dulces pueden empeorar la diarrea y los malestares de nuestro estómago.
  4. Descansa: Un envenenamiento alimentario te puede dejar exhausto y débil.

Alimentos recomendados: Plátanos, arroz, compota de manzana y pan. Patatas, galletas “crackers” o zanahorias cocidas, que son “amables” con el estómago. Repón los líquidos perdidos con agua, bebidas tonificantes no gaseosas, zumos de frutas o caldos. Claras de huevo, copos de avena Alimentos con alto contenido de agua: tomates, berenjenas, apio, fresas, melón. Todos tienen un alto contenido de agua y aportan vitaminas A,B y C, además de minerales como potasio y magnesio. Evita los alimentos con mucha fibra Infusiones: pueden ser de gran ayuda. Por ejemplo, los tés de jengibre reducen el mareo y se sabe que los de menta ayudan con el malestar matutino durante el embarazo.

Durante la intoxicación puedes sentirte tan mal que pienses que nunca más querrás comer, pero es importante que lo hagas, (como lo es que bebas).

Si los síntomas persisten o se agravan, ponte en contacto con tu médico de familia. Si sigues vomitando, ves sangre en las deposiciones o tienes fiebre alta, no dudes en llamarle.

Si bien es una experiencia desagradable, las intoxicaciones alimentarias graves son raras, y remiten solas en cosa de una semana.

Listeriosis y el Embarazo

La listeriosis es una enfermedad causada por la bacteria Listeria Monocytogenes, un microorganismo intracelular que puede sobrevivir a la refrigeración y a la congelación. Normalmente, esta infección se contrae al consumir alimentos mal procesados, sobre todo fiambres, vegetales crudos y productos lácteos sin pasteurizar.

La listeriosis cobra especial importancia durante el embarazo, ya que la bacteria puede transmitirse al feto a través de la placenta y causar problemas muy graves en su desarrollo o incluso un aborto. Además de las embarazadas, las personas con el sistema inmune debilitado también pueden sufrir complicaciones muy graves.

Síntomas: En muchas ocasiones, la listeriosis puede confundirse con el virus de la gripe, ya que tienen síntomas muy similares:

  • Dolor de cabeza.
  • Dolor muscular.
  • Fiebre.
  • Náuseas o diarrea.

No obstante, alrededor del 30% de las infecciones de listeriosis son asintomáticas, lo cual dificulta su diagnóstico.

Listeriosis en el embarazo: Si la mujer embarazada se contagia de listeriosis, aún presentando síntomas leves o casi inexistentes, esta infección puede transmitirse al feto y tener consecuencias fatales, como una muerte fetal intrauterina, un parto prematuro o la muerte del bebé después de su nacimiento.

Prevención de la listeriosis

Al igual que ocurre en el caso de la toxoplasmosis, las embarazadas pueden contagiarse de listeriosis si no tienen precaución a la hora de preparar los alimentos, mantener unas correctas medidas higiénicas o consumir productos inadecuados.

A continuación, vamos a comentar las medidas preventivas más importantes que deben tener en cuenta las embarazadas para no contagiarse de listeriosis.

Medidas higiénicas y de conservación

Uno de los principales problemas de la bacteria Listeria Monocytogenes es su resistencia al calor y al frío. Ni los tratamientos con sal ni la congelación logran su destrucción. Solamente es seguro cocinar los alimentos a una temperatura muy elevada.

Además, es muy importante lavarse siempre las manos con agua y jabón para manipular los alimentos, así como los utensilios utilizados para cocinar, consumir los alimentos de origen animal a los pocos días de comprarlos y lavar bien las frutas y verduras con un cepillo adecuado.

Medidas alimentarias

A pesar de todo lo comentado hasta ahora, hay algunos alimentos que las mujeres embarazadas tendrán que evitar durante toda la gestación con tal de extremar las precauciones y evitar la listeriosis:

  • Pescados y mariscos crudos.
  • Fiambres como el jamón o el jamón york, sobre todo si no vienen envasados.
  • Salchichas Frankfurt y carnes preparadas que no hayan sido cocinados de forma intensa.
  • Quesos de pasta blanda como el queso brie, el queso feta o el camembert.
  • Quesos elaborados con leche no pasteurizada.
  • Leche sin pasteurizar o productos derivados de esta leche cruda.
  • Patés no esterilizados o sin enlatar.
  • Ensaladas o vegetales ya preparados y listos para comer.

Tampoco estaría indicado tomar patés o carnes para untar refrigeradas. Sin embargo, las embarazadas podrían tomar patés enlatados o no perecederos.

Tratamiento de la listeriosis

La listeriosis se trata con antibióticos, normalmente ampicilina y gentamicina de forma combinada durante unas 3 semanas.

De hecho, en las mujeres embarazadas, es habitual iniciar un tratamiento precoz de la listeriosis ante cualquier sospecha clínica como, por ejemplo, fiebre de origen desconocido.

Los cultivos del agente Listeria Monocytogenes pueden tardar unas 48 horas, así que es muy importante empezar con el tratamiento precoz y, en caso de confirmarse la listeriosis, adaptar la pauta de antibióticos.

Alimentos a Evitar Durante el Embarazo

Durante el embarazo tienes que preocuparte de proporcionar a tu bebé todos los nutrientes necesarios para que pueda crecer bien, y también debes evitar comer aquello que pueda causarle algún daño.

  • Quesos no pasteurizados: En el embarazo no conviene comer quesos brie, cammembert, feta, queso azul o queso fresco sin pasteurizar, a menos que te digan que sí han sufrido este proceso. "Pueden contener bacterias peligrosas como Listeria, responsable de causar listeriosis.
  • Carne cruda o poco cocinada: Cuando vayas a comer una hamburguesa y el camarero te pregunte: "¿Al punto o hecha?", responde sin dudar: "Bien hecha". La carne cruda o poco cocinada puede producir toxoplasmosis.
  • Pescado crudo: ¿Eres una amante del sushi? En ese caso, sentimos darte malas noticias porque en los nueve meses de embarazo conviene que elijas pescado ya cocinado. "No es recomendable consumir ningún pescado crudo ya que puede alojar parásitos como el anisakis", afirma la nutricionista Marta González Caballero.
  • Mayonesa casera: No lo vamos a discutir: la mayonesa casera está mucho más rica que la industrial, pero en el embarazo, no es la más indicada. Los huevos crudos pueden contener una bacteria llamada salmonella.
  • Pescado con alto contenido de mercurio: Algunos acumulan en su carne importantes cantidades de mercurio. "Este tipo de pescado grande durante el embarazo puede provocar a la madre daños renales y también puede verse perjudicado el sistema nervioso, pulmones y riñones del bebé. Si las cantidades son demasiado elevadas puede verse afectada la visión y audición", afirma Marta González Caballero.
  • Alimentos ahumados y marinados: Los alimentos ahumados y marinados, tanto de pescados como de carne, pueden contenerla intacta, ya que la única forma de destruirla es cocinando bien los alimentos, por encima de esos 60ºC.
  • Patés y foies no pasteurizados: Así que rechaza los patés o foies sin pasteurizar. En lo restaurante pregunta al chef por el proceso de pasteurización.
  • Verduras crudas sin desinfectar: Así que si optas por una buena ensalada, asegúrate de que las hortalizas se han lavado con algún desinfectante para uso alimentario. Como este punto es difícil de averiguar en algunos restaurantes, mejor opta por un plato de verdura cocida.
  • Brotes germinados crudos: Durante el embarazo debes tener ciertas precauciones y cocinarlos para consumirlos.
  • Ostras crudas: Algunos alimentos considerados como auténticos manjares no debes ni probarlos, como las ostras.
  • Alcohol: "Durante el embarazo es recomendable abstenerse de tomar alcohol. Las investigaciones demuestran que tomar alcohol durante el embarazo causa daño al bebé dentro del útero y puede llevar a problemas médicos prolongados en el niño después de su nacimiento", explica la nutricionista Marta González Caballero.

Café: Muchos estudios afirman que el café tomado con moderación no es perjudicial durante el embarazo, pero "siempre que no haya contraindicaciones como en el caso de la hipertensión arterial o preeclampsia", como señala la experta en Nutrición Marta González Caballero. Puedes tomar 200 mg de cafeína diarios, que equivale a dos tazas de café al día, pero debes tener en cuenta que otras bebidas también lo contienen, como los refrescos de cola, el té, el chocolate… Abusar de la cafeína puede provocar aborto y bebés de bajo peso.

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Alergia a la Leche vs. Intolerancia a la Lactosa

Es importante distinguir entre la alergia a la leche y la intolerancia a la lactosa, ya que son condiciones diferentes con mecanismos y consecuencias distintas.

Alergia a la leche: Es una reacción adversa del sistema inmunitario a una o más proteínas presentes en la leche de vaca. Los alérgenos más significativos pertenecen a la proteína caseína (alfa-s1-, alfa-s2-, beta- y kappa-caseína) y otras proteínas de suero presentes en la leche (alfa-lactoalbúmina y beta-lactoglobulina).

Dependiendo del tipo de alergia, los síntomas pueden tardar en aparecer de minutos a horas desde el consumo del producto lácteo. En los casos más graves puede tener lugar un cuadro conocido como anafilaxia. Esta es una reacción alérgica extremadamente grave que afecta a todo el cuerpo y aparece al poco tiempo tras la exposición al alérgeno, en este caso el producto lácteo.

El tratamiento definitivo para todos los tipos de alergia alimentaria es eliminar el alimento conflictivo de la dieta, de forma irreversible y permanente. Esta transición a una nueva alimentación debe realizarse de la mano de un nutricionista, pues de lo contrario es posible experimentar efectos adversos a largo plazo.

Intolerancia a la lactosa: Se debe a la incapacidad de digerir la lactosa presente en la leche debido a una deficiencia de la enzima lactasa a nivel intestinal. Los síntomas más comunes son náuseas, dolor abdominal y diarrea.

En este punto, es necesario destacar que tanto la intolerancia como la alergia a los productos lácteos comparten algunos síntomas. Los que más se asocian son las náuseas, el dolor abdominal y la diarrea.

Lista de recomendaciones para prevenir las intoxicaciones alimentarias

Para prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos, deben seguirse las siguientes recomendaciones:

  1. Separa los alimentos adecuadamente.
  2. Conserva en frío.
  3. Sigue la regla de las dos horas.
  4. Más vale tirar que curar.
  5. Lávate y lava adecuadamente los alimentos.
  6. Cocina a la suficiente temperatura.
  7. No tomes leche ni lácteos sin pasteurizar.
  8. En caso de embarazo, evita cualquier alimento poco hecho.
  9. No bebas agua en riachuelos o fuentes si no existe garantía de su potabilidad.
  10. Si viajas a destinos exóticos, no compres bebida o comida a los vendedores ambulantes.

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