El dolor menstrual, o dismenorrea, es frecuente en las mujeres durante la menstruación, debido a la liberación de prostaglandinas que provocan la contracción del útero en esta fase del ciclo. Sin embargo, esta no es su única causa. Los cólicos menstruales muy dolorosos, el dolor durante o después de la actividad sexual, los sangrados o pequeñas pérdidas, y los problemas estomacales, entre otros síntomas, suelen padecerlos las mujeres con endometriosis.
Endometriosis
En el abdomen confluyen varios aparatos distintos. En la mujer el dolor del abdomen inferior suele tener un origen ginecológico. Sobre todo suele estar relacionado con el ciclo menstrual, los quistes ováricos y los miomas.
Relación entre Regla y Estreñimiento
El ciclo menstrual tiene una relación directa con el proceso de la digestión. Los cambios hormonales que ocurren durante el ciclo menstrual tienen efecto sobre el tracto digestivo y pueden causar estreñimiento o agudizar la dificultad de evacuación ya existente, por ejemplo a causa de una dieta pobre en fibra.
El estreñimiento causado por la regla suele aparecer tras la ovulación y puede alternarse con un episodio de diarrea al bajar la regla. Esto sucede por el aumento de los niveles de la progesterona justo tras la ovulación.
Al inicio del ciclo menstrual los niveles de esta hormona se mantienen bajos durante la fase folicular. Tras la ovulación, en la fase lútea, aumentan progresivamente sus niveles, unos catorce días antes de que baje la menstruación.
Uno de los efectos de la progesterona es la relajación de la musculatura del tracto digestivo y la consiguiente reducción de la actividad intestinal, pudiendo causar estreñimiento, hinchazón abdominal, ardor en el estómago o náuseas, entre otros síntomas digestivos.
Pero la progesterona no es la única responsable del estreñimiento, también las prostaglandinas tienen su papel. Las prostaglandinas, unos compuestos lipídicos similares a las hormonas, son las responsables de las contracciones necesarias para expulsar el revestimiento del útero y, por tanto, de los dolores menstruales. Otro de sus efectos es el de relajar la zona, lo cual puede afectar al ritmo habitual de las deposiciones.
El estreñimiento forma parte de los trastornos que definen al Síndrome Premenstrual (SPM) que empieza una semana o diez días antes de la regla y va disminuyendo en las horas previas o durante el primer día. Aproximadamente el 80% de las mujeres presentan alguno de sus síntomas, físicos y anímicos, que en algunos casos se experimentan de forma moderada o grave.
Aunque es más común que suceda justo tras la ovulación, el estreñimiento también puede darse durante los primeros días de la menstruación, asociado a la dismenorrea o dolor menstrual que acompaña al flujo. Es bastante frecuente en la adolescencia y motivo recurrente de consultas pediátricas y ginecológicas.
Otro trastorno ginecológico que puede dar lugar al estreñimiento es la endometriosis, una enfermedad crónica causada por el crecimiento extrauterino del tejido que reviste las paredes de la matriz. Las células que conforman este tejido migran fuera del útero y pueden formar adherencias en otras zonas del cuerpo, entre ellas los intestinos o el recto.
También puede ser muy dolorosa la ovulación a mitad de ciclo. Aproximadamente dos semanas tras el inicio de la regla puede sufrirse un dolor en el tercio inferior del abdomen, punzante y coincidente con un flujo más mucoso, como clara de huevo.
En los casos en que aparecen quistes ováricos pueden ser totalmente asintomáticos, pero en otras ocasiones son dolorosos, por su tamaño o bien por su estructura. Si los quistes producen una torsión ovárica el dolor es muy intenso y no mejora con la analgesia.
La torsión de ovario consiste en que este órgano da vueltas sobre sí mismo colapsando así la irrigación sanguínea y, por tanto, produciendo que el tejido ovárico se necrose, es decir mueran sus células. Este accidente precisa de tratamiento quirúrgico urgente.
La torsión ovárica derecha en ocasiones es difícil de distinguir de una apendicitis y puede requerir una cirugía exploradora para poder hacer un diagnóstico de certeza y un tratamiento adecuado. En ocasiones, los miomas uterinos también pueden provocar dolor abdominal, sobre todo por compresión de estructuras adyacentes cuando son de gran tamaño.
Las infecciones de orina pueden dar dolores en el bajo vientre que se confundan con dolores ginecológicos, pero en estos casos una buena historia clínica determinando el tipo de dolor y una analítica de orina ayudan mucho en el diagnóstico. Los cólicos renales pueden dar dolores también en el tercio inferior del abdomen por lo que también deben tenerse en cuenta al hacer un diagnóstico.
Las infecciones del flujo vaginal en algunas ocasiones pueden asociarse a molestias en el abdomen aunque no suelen ser tan fuertes como las de origen urinarios.
Infección urinaria
El Dolor al Ir al Baño y el Suelo Pélvico
El suelo pélvico hace de sostén a los órganos que se encuentran dentro de la cavidad pélvica y que pertenecen a los sistemas urinario, reproductivo y digestivo-excretor. Existen múltiples motivos por los que se puede sufrir dolor al defecar. Cabe destacar que el aparato digestivo-excretor se halla dentro de la cavidad pélvica y está formado por múltiples órganos y estructuras, que pueden sufrir trastornos o lesiones.
El estreñimiento se produce por falta de fibra o deshidratación, y/o malos hábitos defecatorios que hace que las heces sean muy duras y no pasen bien por el canal anal. Se denomina así a la inflamación del recto. Si aparece dolor al ir al baño durante el ciclo menstrual puede ser señal de ella.
Cuando sus músculos o tejidos conectivos se lesionan o debilitan, los órganos pélvicos no son tan bien sostenidos y sus funciones cambian.
Para tratar el dolor al ir al baño es fundamental, en primer lugar, conocer su causa. Así se podrá actuar de forma específica y exitosa. También será valioso cambiar la manera en que vamos al baño haciendo uso de una banqueta o alzador, simulando la posición en cuclillas.
¿Cómo Evitar el Estreñimiento Premenstrual?
Si tus deposiciones son menos frecuentes o más dificultosas antes o durante los primeros días de la menstruación puedes evitarlo o, al menos, reducir este efecto adoptando algunos hábitos saludables.
- Sigue una dieta rica en frutas y verduras. La falta o insuficiente ingesta de fibra favorece el estreñimiento.
- Reduce el consumo de azúcares, alimentos procesados y frituras.
- La suplementación con magnesio puede ayudar a disminuir el estreñimiento asociado a la regla.
- Bebe suficiente agua y otros líquidos como caldos, tisanas o zumos naturales para estar bien hidratada.
- Practicar ejercicio de manera regular favorece el tránsito intestinal.
- No aguantes o dejes para más tarde las ganas de defecar.
- Nunca fuerces la deposición pues podría dar lugar a la aparición de hemorroides.
- No tengas prisa. Tomate el tiempo necesario para ir al baño.
- Evita el uso de laxantes, este tipo de productos debería ser el último recurso. Mejor consultar con el médico.
Además, debes beber mucha agua. Esto es algo que deberíamos hacer siempre pues nos ayuda a mantener la hidratación de la piel, aunque no la hidrate en sí, a que no retengamos líquidos y, en general, a que el organismo funcione correctamente. En concreto, en este momento es importante porque activa el funcionamiento intestinal.
Los masajes son eficaces para eliminar los gases. Con ellos, desde fuera puedes mejorar el tránsito intestinal y hacer que los gases desaparezcan. Una buena forma de facilitar el tránsito intestinal consiste en masajear la piel en la zona del vientre, especialmente cuando se padece hinchazón y dolor. Si bien puede ser un poco incómodo en un primer momento, la activación de los músculos intestinales permitirá liberal los gases de forma natural.
Prueba a hacer ejercicio. Sabemos que cuando se tiene la regla lo último que nos apetece es ir al gimnasio, pero puede ser realmente beneficioso para el dolor menstrual y para los gases. La contracción de los músculos, especialmente los de la pared abdominal, hará que los intestinos se muevan, liberando así el gas atrapado dentro del cuerpo, lo que eliminará la hinchazón y el dolor abdominal.
Yoga para el dolor menstrual
De cualquier forma, ante la duda en un dolor abdominal, y sobre todo en el embarazo, debe consultarse con el médico para descartar patología urgente o grave que precise un tratamiento.
