Es común que los recién nacidos tengan una apariencia rechoncha, lo que puede llevar a algunos padres a preocuparse al notar que su bebé tiene la barriga hinchada. La tripa hinchada es un rasgo muy común en los bebés, sobre todo hasta los 18 meses de edad. Muchos padres se preguntan si es normal que sus hijos tengan la barriga tan abultada y si eso puede indicar algún problema de salud. Aquí te explicamos las causas más frecuentes y cuándo es necesario consultar al pediatra.
¿Es Normal que un Bebé Tenga la Barriga Hinchada?
Sí, es normal que los recién nacidos y los menores de un año presenten un abdomen más abultado en comparación con los adultos.
Causas de la Barriga Hinchada en un Bebé
La barriga hinchada del bebé se le llama distensión abdominal infantil y consiste en la inflamación de la barriguita desde la parte inferior del tórax hasta la zona pélvica.
Estas son algunas de las razones más comunes:
1. Acumulación de Grasa Parda
Una de las principales causas de la barriga hinchada en los recién nacidos es la presencia de grasa parda, un tipo de tejido adiposo que desempeña un papel crucial en su desarrollo. La grasa parda es más abundante en los bebés que en los adultos, ya que estos últimos requieren menos energía para mantener su temperatura. Gracias a ella, el cuerpo del recién nacido es capaz de mantener su temperatura corporal y producir la energía que necesita para poder vivir. Además, cuando los bebés se ponen enfermos, esta grasa les ayuda a no estar tan débiles.
2. Espacio Abdominal Limitado y Desarrollo de los Órganos
Otra razón para la hinchazón en la barriga de los bebés es la disposición de sus órganos internos en un espacio relativamente pequeño. Los órganos, como el estómago e intestinos, ocupan mucho espacio y, al ser “huecos”, son susceptibles a la acumulación de aire y gases. Estos órganos tienden a hincharse por la acumulación de gases que, en muchas ocasiones, se provocan los propios bebés. Y es que, todavía no controlan demasiado bien la forma de ingerir y tienden a tragar mucho aire.
Además, los músculos abdominales de los bebés aún están en desarrollo y no tienen la fortaleza necesaria para contener la presión interna generada por estos órganos. Por eso, la tripa de los bebés suele sobresalir hacia afuera, dando la impresión de que están hinchados. Cuando nacemos, los músculos abdominales no están todavía desarrollados, por lo que la barriga está más hinchada. Con el paso del tiempo, cuando se empieza a andar o a correr, la musculatura se desarrolla y la barriga se desinflama.
3. Problemas Digestivos Comunes
Aunque la hinchazón suele ser algo normal, también puede estar relacionada con problemas digestivos como la acumulación de gases y el estreñimiento. Los bebés lactantes también pueden tener gases, lo cual puede hacerlos sentir incómodos y causarles llanto y molestias. Los bebés pueden tragar aire durante la alimentación, especialmente si están ansiosos o si la posición de lactancia no es óptima.
Estos problemas digestivos pueden ser influenciados por diferentes factores, como la alimentación, intolerancias a ciertos alimentos, falta de fibra, cambios en la fórmula, estrés o falta de actividad.
Los problemas digestivos son bastante comunes en los bebés lactantes y pueden causar preocupación en los padres. Se trata de esos trastornos que aparecen en el sistema digestivo debido a que todavía está en desarrollo. Cerca de la mitad de los bebés recién nacidos sufren de estos problemitas, mayormente debido a que su sistema digestivo aún está en proceso de maduración.
La diarrea es una de las enfermedades digestivas más comunes en bebés. La diarrea en bebés se caracteriza por un aumento en la frecuencia, volumen y fluidez de las deposiciones. No hay que confundir la diarrea con las heces normales de un bebé. La diarrea es un problema habitual en los primeros meses de vida y en la mayoría de los casos es de corta duración.
El estreñimiento en los bebés se caracteriza por evacuaciones intestinales infrecuentes o dificultosas. Puede ser causado por una variedad de factores, como la dieta, la falta de líquidos, o simplemente la inmadurez del sistema digestivo. Los bebés amamantados a menudo tienen movimientos intestinales menos frecuentes que los bebés alimentados con fórmula.
Algunos bebés pueden ser sensibles o alérgicos a ciertos alimentos que la madre consume si está amamantando, o a ciertos ingredientes en la fórmula. Las alergias alimentarias pueden causar una serie de problemas digestivos, como cólicos, diarrea, sarpullido, y en casos más graves, dificultades para respirar.
Los cólicos del lactante son episodios de llanto intenso y prolongado en un bebé aparentemente sano y bien alimentado. Este llanto por lo general ocurre en la tarde o noche y puede ser muy angustiante tanto para el bebé como para los padres. Se estima que en España hasta el 40% de los lactantes tienen cólicos, lo que se traduce en episodios de llanto intenso e inconsolable por acumulación de gases e inflamación estomacal. Estos episodios aparecen a partir de la primera semana y pueden extenderse hasta los tres meses de vida con una frecuencia diaria. Aunque son muy habituales, todavía no está clara la causa que los produce.
El reflujo gastroesofágico (también conocido como RGE) es cuando la leche y los alimentos regresan desde el estómago hacia el esófago del bebé. Esto puede ser debido a que el esfínter que separa el estómago del esófago es débil o inmaduro. Los bebés pueden regurgitar pequeñas cantidades de leche después de comer, lo cual es normal en muchos casos.
Aliviar los Gases en Bebés
Los gases en bebés son una molestia frecuente, especialmente en los primeros meses de vida. Debido a que el sistema digestivo del bebé aún está en desarrollo, es común que el proceso de alimentación lleve a la acumulación de gases. Estos pueden ser incómodos para el bebé y, en consecuencia, estresantes para los padres.
Los gases en bebés aparecen principalmente por la inmadurez del sistema digestivo, lo que hace que, al succionar, traguen aire que queda atrapado en el estómago e intestinos.
Causas comunes de los gases:
- Tragar aire al alimentarse: Esto sucede tanto en la lactancia materna como con el biberón.
- Posiciones incorrectas al alimentar: Mantener al bebé erguido mientras se alimenta ayuda a reducir la cantidad de aire que traga.
¿Cómo saber si mi bebé tiene gases?
Los bebés suelen manifestar su incomodidad por gases a través del llanto, cambios en el estado de ánimo, o al arquear la espalda y encoger las piernas hacia el abdomen. También pueden mostrar incomodidad al comer o tras la alimentación.
¿Cómo aliviar los gases en bebés?
Aunque los gases son comunes, existen varios métodos para aliviar a tu bebé.
- Masajes en el abdomen: Los masajes suaves en el vientre pueden ayudar a liberar los gases. Tendrás que darle un pequeño masaje con movimientos circulares y en el sentido de las agujas del reloj. No es necesario presionar durante el masaje, ya que incluso podría molestarle.
- Calor: El calor en la zona abdominal puede relajar al bebé y facilitar la expulsión de gases.
- Ambiente adecuado: Algunos bebés se relajan con sonidos de fondo suaves, como los de una lavadora o una aspiradora. Otros, en cambio, prefieren el silencio.
Para lidiar con los gases del bebé es importante que los expulse después de cada toma. Es posible que tu hijo tarde bastante rato en expulsar los gases, pero no lo acuestes sin que lo haya hecho. En ocasiones, incluso tendrás que parar de darle de comer para expulsar los gases y seguir después. Piensa que, cuanto más tumbado o encogido esté el bebé, más gases puede llegar a acumular.
Es muy importante que no dejes al bebé llorando porque quiere comer. Que un bebé llegue al llanto por hambre no es buena señal. Así que, siempre que muestre síntomas de hambre, incluso antes del llanto, ofrécele su toma.
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¿Qué Hacer Cuando un Bebé Tiene la Barriga Hinchada?
Como hemos mencionado, en la mayoría de los casos, una barriga hinchada en los bebés no es motivo de preocupación. La barriga hinchada en un bebé siempre es normal. Los bebés son barrigones. Lo importante es que la barriguita esté blanda y el pequeño no muestre signos de malestar.
Si notas que la barriga de tu bebé está hinchada pero no parece incómodo ni presenta otros síntomas preocupantes, dale masajes en el abdomen, realiza movimientos suaves con sus piernas y verifica su alimentación.
Si le estás dando de mamar, elimina de tu dieta el alcohol, el café y el picante. Colócalo en tu regazo, estirado boca abajo y frótale suavemente la espalda. Ponle música. Mantén la calma y no te agobies. Lógicamente, comenta este problema siempre con el pediatra y consúltale si a tu bebé le puede venir bien tomar algún fármaco que facilite la expulsión de gases o actúe sobre la motilidad del intestino, algún preparado o infusión para la relajación.
¿Cuándo No Es Normal una Barriga Hinchada en un Bebé?
Aunque la tripa hinchada suele ser un signo normal y benigno en los bebés, en algunos casos puede estar asociada a algunas molestias o trastornos digestivos, como los gases o el estreñimiento. Mientras que el estreñimiento se produce por la dificultad o la escasez de evacuación de las heces, y puede provocar malestar, inflamación, dureza o sangrado en el ano de los bebés. La tripa hinchada en los bebés suele ser un fenómeno normal y pasajero, que no debe alarmar a los padres, siempre y cuando no se prolongue o vaya acompañado de otros síntomas.
Pese a que un bebé con la barriga hinchada es normal, existen ciertos signos de alarma que hay que tener en cuenta, puesto que éstos demuestran que algo está sucediendo en la criatura. Ante la detección de cualquiera de los siguientes signos, es importante acudir al pediatra para que pueda valorar la situación y determinar qué hacer.
Debes consultar al pediatra si la hinchazón persiste, si el bebé tiene dificultad para defecar, o si hay un cambio en su apetito.
Signos de Alarma:
- El bebé está incómodo y se muestra irritable durante demasiado tiempo
- La barriga del bebé está muy dura
- Al acariciar su barriguita, el bebé llora mucho
- La criatura deja de tener hambre y no quiere comer
- Hay una pérdida de peso
- Pese a realizar masajes en el abdomen, el bebé sigue estreñido
- Las cacas del bebé tiene moco, sangre o tienen un olor muy fuerte y desagradable
- El bebé está muy decaído
- El tono de piel del bebé no es normal y tiene mal color
Si tu bebé tiene la barriga hinchada y quieres visitar a un pediatra, consulta nuestro cuadro médico.
Ante el nacimiento de un bebé, el pediatra llevará a cabo revisiones periódicas para valorar su estado de salud, su peso y que todo se esté desarrollando correctamente. La barriga hinchada en bebés es algo común, normal y natural, pero ante la presencia de cualquier signo de que algo no está funcionando como debería o los progenitores tienen dudas, es importante acudir al médico para que éste pueda valorar y llevar a cabo el tratamiento que considere oportuno.
Recuerda que cada bebé es único y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro.
Mantener una vigilancia atenta a los síntomas, ofrecer líquidos con frecuencia y seguir las indicaciones del pediatra garantizará el bienestar del bebé.
