Las enfermedades que pueden producir cálculos renales (piedras en el riñón) son procesos crónicos y recidivantes, es decir, que pueden volver a reproducirse con el tiempo. La incidencia de la litiasis urinaria (cálculos o piedras en los riñones y/o vías urinarias) se ha visto incrementada en las últimas décadas, llegando incluso a convertirse en un problema de salud pública, ya que muchos pacientes precisan de ingresos hospitalarios o presentan severas complicaciones como sepsis.
En la formación de un cálculo influyen múltiples enfermedades y factores (genéticos y fundamentalmente ambientales). En este sentido, numerosos estudios científicos han demostrado que la dieta juega un papel primordial en la formación de las litiasis urinarias y que una alimentación correcta y equilibrada podría prevenir esta enfermedad.
El cólico nefrítico es la causa más frecuente de dolor urológico en las personas, afectando a dos millones de españoles, la mayoría de ellos de entre 35 y 50 años. Supone entre el 2% y el 5% de todas las urgencias hospitalarias. El 25% de la población española ha sufrido o sufrirá en algún momento cálculos renales o piedras en el riñón. Este problema, muy doloroso, está muy relacionado con la alimentación.
Los cálculos renales (o “piedras”) se forman cuando ciertas sustancias de la orina se concentran y cristalizan. Además del tratamiento médico, la alimentación es clave para prevenir recurrencias y aliviar síntomas. El síntoma típico es un dolor intenso que puede irradiar a la ingle, a veces con náuseas o sangre en orina. El diagnóstico y el tipo de cálculo se confirman con análisis y pruebas de imagen.
La literatura científica actual propone que una disrupción en el balance de la solubilidad de las sales en la orina lleva a la sobresaturación de las mismas, siendo este el mecanismo para la formación de las piedras en el riñón, uréter o vejiga. Estos mecanismos de sobresaturación de la orina se relacionan significativamente con malos hábitos dietéticos y con una disminución de la ingesta de agua, siendo este el principal factor.
Importancia de la Nutrición en la Prevención de Cálculos Renales
La nutrición está fuertemente asociada al riesgo de padecer piedras en el riñón, uréter o vejiga (litiasis). La dieta más efectiva para proteger contra las piedras en el riñón o en las vías urinarias es aquella rica en frutas y vegetales, moderada en productos lácteos, pobre en proteínas animales y sal y con una alta ingesta de líquidos, preferiblemente agua. Con cálculos renales, la dieta se personaliza por tipo de piedra.
En general: hidrátate, reduce sal, modera proteína animal y evita bebidas azucaradas. Para oxalato, limita altos en oxalato; para úrico, baja purinas.
Respuesta rápida: ¿Qué comer con cálculos renales? Depende del tipo. En todos: más agua, menos sal, proteína animal moderada y evitar bebidas azucaradas. Oxalato cálcico: no bajes el calcio dietético y limita alimentos muy ricos en oxalato. Ácido úrico: reduce purinas (vísceras, marisco, alcohol). Cistina/fosfato: plan individual con tu equipo clínico.
Es importante recordar beber suficiente agua, ya que puede ayudar a prevenir su desarrollo. Además, es crucial mantener una vida saludable para evitar enfermedades como la obesidad. Un exceso en el índice de masa corporal (IMC) se relaciona con un pH urinario ácido que, a su vez, va ligado a un descenso de la excreción de sustancias como amonio, sodio, fosfato y urato, lo que hace que las personas obesas tengan mayor probabilidad de padecer litiasis por formación de piedras de oxalato cálcico, fosfato cálcico y litiasis de ácido úrico. Controle su peso. La obesidad es uno de los factores asociados a la formación de cálculos.
La principal causa de la formación de los cálculos es “la insuficiente ingesta de líquidos, que origina una orina muy concentrada”. De hecho, “el 80% de las piedras en el riñón aparecen asociadas a la dieta y a los hábitos de vida que tenemos hoy en día en el mundo occidental”.
La litiasis renal es una enfermedad muy común, caracterizada por la formación de piedras en el riñón o en la vía urinaria. El síntoma característico es el dolor (cólico renal) que se produce cuando el cálculo obstruye la vía urinaria. Un porcentaje relativamente elevado de pacientes va a tener una recurrencia de la litiasis.
Recomendaciones Generales para la Dieta
- Líquidos: Una ingesta suficiente de agua es el factor más importante para prevenir la formación de piedras en el riñón, uréter o vejiga. Por cada 200 mL de agua, el riesgo de litiasis se reduce un 13%. Los refrescos parecen estar asociados a un mayor riesgo de eventos litiásicos, mientras que la cafeína y los zumos cítricos no lo están. Se deben ingerir un mínimo de dos litros de líquidos diarios, para garantizar, al menos, dos litros de orina al día. En situaciones de calor extremo o ejercicio físico intenso, se debe aumentar, incluso más, la ingesta de líquidos.
- Calcio: Normalmente la ingesta diaria de calcio no excede los 1,2 g. Un consumo balanceado de productos lácteos es capaz de reducir la absorción intestinal y la excreción urinaria de oxalato comparado con una dieta pobre en calcio, siendo protector para la litiasis. Eliminar el calcio dietético puede ser contraproducente. Suele recomendarse mantener calcio de alimentos y reducir oxalato muy alto, además de sodio.
- Sodio: Una ingesta elevada de sodio se asocia tanto con la hipertensión como con la enfermedad cardiaca y al riesgo de sufrir cálculos renales o en las vías urinarias. Aunque la restricción dietética de sodio es deseable en los pacientes litiásicos, es difícil de conseguir debido a su presencia oculta, sobre todo, en alimentos enlatados y precocinados. La llamada "comida basura" es una fuente ingente de sodio.
- Proteínas: Las proteínas animales se han asociado a un mayor riesgo para la formación de piedras en el riñón o en las vías urinarias, mientras que las proteínas vegetales y las de productos lácteos no. Un aumento en el consumo de carne se ha asociado a un pH urinario ácido, un balance de calcio negativo y a la reducción de la excreción urinaria de sustancias solubles que inhiben la formación de piedras (solutos anti-litogénicos). Se recomienda reducir la ingesta de proteínas de origen animal a máximo 0,8-1 gr/kg peso y día.
- Frutas y vegetales: Las comidas alcalinizantes son uno de los factores más importantes para la protección ante los cálculos. Su consumo aumenta los solutos anti-litogénicos como el citrato, el potasio y el magnesio. Una dieta rica en frutas y vegetales es muy recomendable para los pacientes litiásicos. Se recomienda consumir al menos 3 piezas de fruta al día y 2 raciones de verdura al día (con la exclusión de aquellas con alto contenido oxálico).
Además de esto, se deben evitar los azúcares en la medida de lo posible. Refrescos azucarados y bebidas energéticas no ayudan. El alcohol puede empeorar algunos perfiles. Prioriza agua y bebidas sin azúcar. El azúcar y la harina refinada son dos elementos recurrentes en nuestra dieta pero no por ello hay que dejar de controlarlos.
Para reducir la adición de sal en las preparaciones, puede añadir especias como pimienta, laurel, ajo en polvo, zumo de limón, tomillo, romero, etc.
Alimentos Ricos en Oxalato: Por Qué Evitarlos
El oxalato es un compuesto que se halla en algunos alimentos (arándanos, bayas, café, chocolate, espinacas, cerveza, soja, etc.) y que también se produce como producto de desecho por el cuerpo. La cantidad exacta de oxalato en las diferentes comidas es difícil de estimar debido a su variabilidad, incluso en el mismo alimento.
Aunque se dice que la ingesta de demasiado oxalato puede causar cálculos renales en algunas personas, se ha demostrado que la cantidad de oxalato ingerido es un factor de riesgo menor para la enfermedad litiásica, mientras que su absorción intestinal está fuertemente influenciada por factores externos como la ingesta de calcio. Por tanto, la restricción de oxalato en la dieta se aconseja solamente en pacientes con aumento probado en su consumo.
Para realizar una dieta baja en oxalatos es importante tener en cuenta que el contenido de ácido oxálico de los alimentos puede variar en función de las estaciones, la variedad, el estado de maduración y la parte de la planta consumida. Se debe evitar el consumo del salvado de trigo, avena, arroz, etc.
Limitar alimentos muy ricos en oxalato: espinacas, acelgas, remolacha, ruibarbo, frutos secos en exceso, cacao/chocolate, salvado de trigo. En oxalato cálcico: vigila raciones de alimentos muy oxalatos.
Alimentos ricos en oxalatos:
- Espinacas, acelgas y remolacha: verduras muy nutritivas, pero con alto contenido en oxalatos que incrementan el riesgo de litiasis renal. Deben sustituirse por vegetales bajos en oxalatos, como el calabacín, la coliflor o el pepino.
- Ruibarbo y cacao: dos ingredientes que concentran oxalatos en grandes cantidades. El chocolate negro, en particular, se considera uno de los productos que más favorecen la formación de cálculos.
- Frutos secos y semillas: aunque son saludables para el corazón, almendras, anacardos, cacahuetes y nueces deben limitarse en pacientes con antecedentes de cálculos renales.
- Té negro y verde: bebidas muy consumidas, pero con un aporte elevado de oxalatos. Sustituirlos por infusiones de manzanilla o rooibos puede ser una mejor opción.
- Soja y derivados: el tofu y la leche de soja contienen cantidades que pueden acumularse si se consumen con frecuencia.
En una dieta para piedras en el riñón se recomienda moderar o eliminar estos alimentos, sobre todo si ya se ha identificado que los cálculos son de oxalato cálcico.
Proteínas Animales y Cálculos de Ácido Úrico
El consumo excesivo de proteínas de origen animal puede alterar el pH de la orina, haciéndola más ácida, lo que facilita la aparición de cálculos de ácido úrico.
Los alimentos a limitar son:
- Carnes rojas y embutidos: aportan purinas que, al degradarse, se convierten en ácido úrico. Además, contienen grasas saturadas que afectan a la salud cardiovascular.
- Vísceras como hígado, riñones o sesos: especialmente ricas en purinas, representan un alto riesgo para personas con litiasis recurrente.
- Pescados azules (sardina, anchoa, arenque): muy nutritivos pero problemáticos si se consumen en exceso, por su aporte en purinas.
La recomendación es sustituirlos por carnes blancas magras como pollo, pavo o conejo, y aumentar el consumo de proteínas vegetales en legumbres bajas en oxalatos.
Un consumo elevado de carne está asociado tanto a un aumento del metabolismo de las purinas (moléculas orgánicas que forman parte de nuestro ADN) como a la carga ácida, favoreciendo la nefrolitiasis úrica al reducir el pH urinario y aumentar la excreción urinaria de ácido úrico, especialmente en pacientes afectados por el síndrome metabólico y diabetes. En úrico: prioriza legumbre/ave/pescados bajos en purinas.
El Sodio: Enemigo Silencioso del Riñón
El sodio es uno de los principales factores de riesgo en la formación de cálculos. Un consumo elevado hace que los riñones eliminen más calcio por la orina, lo que aumenta la probabilidad de que se formen cristales.
Alimentos a evitar por su exceso de sal:
- Embutidos y quesos curados: además de proteínas y grasas, contienen altas dosis de sodio.
- Comida rápida y snacks salados: pizzas, hamburguesas, patatas fritas o galletas saladas.
- Conservas y sopas instantáneas: suelen incluir sal añadida para mejorar el sabor y la conservación.
- Pan industrial: aunque no siempre se percibe, es una fuente importante de sodio en la dieta diaria.
Adoptar una dieta para evitar un cólico nefrítico implica cocinar con poca sal, utilizar hierbas aromáticas y preferir alimentos frescos frente a los ultraprocesados.
Bebidas que Aumentan el Riesgo de Litiasis
No solo la comida influye. Las bebidas también tienen un papel fundamental en la aparición de cálculos renales:
- Refrescos azucarados y de cola: su contenido en ácido fosfórico y azúcares eleva la excreción de calcio y ácido úrico.
- Alcohol en exceso: altera el equilibrio hídrico, favorece la deshidratación y puede modificar el metabolismo del ácido úrico.
- Café en grandes cantidades: aunque una taza diaria puede ser segura, un consumo excesivo aumenta la excreción de calcio.
La mejor estrategia es mantener una hidratación adecuada con agua y complementarla con infusiones suaves, evitando bebidas industriales y estimulantes en exceso.
Azúcares y Carbohidratos Refinados
El consumo habitual de bollería, repostería, dulces y bebidas azucaradas no solo incrementa el riesgo de obesidad y diabetes, sino también de cálculos renales.
Otros Consejos Dietéticos
- Fibra: La fibra tiene un gran efecto sobre la absorción de calcio ya que se une a este catión en el intestino dificultando su absorción. Sin embargo, hay que tener en cuenta que muchos alimentos ricos en fibra tienen un elevado contenido en oxalato, lo cual puede ser contraproducente.
- El consumo excesivo de vitamina C (ácido ascórbico) pueden aumentar la eliminación de oxalato en orina.
- El citrato dietético puede ser útil en algunos casos, pero no “disuelve” cualquier cálculo.
- Vitaminas/minerales pueden cambiar el riesgo según dosis y tipo de cálculo.
Pautas Alimenticias Recomendadas para Cólicos Nefríticos
Existen unas pautas alimenticias recomendadas para los cálculos renales, principal motivo de aparición de los cólicos nefríticos. Entre los cálculos más comunes podemos encontrar los producidos por sales de calcio -oxalato y fosfato-, ácido úrico, estruvita o cistina.
La primera pauta de alimentación para un cólico nefrítico: El líquido, el mejor el agua, es un elemento vital para estar siempre hidratado. En épocas de gran esfuerzo físico y/o alta sudoración por el clima, se tiene que estar especialmente prevenido. A mayor cantidad de líquidos consumidos, la concentración de la orina será menor.
Si corremos el riesgo o ya hemos padecido cálculos renales por sales de calcio, es recomendable reducir nuestra ingesta de alimentos ricos en calcio -pero nunca suprimirlos-, así como aumentar el consumo de fibras del tipo maíz, centeno, avena, soja, arroz integral, etc. Debemos prestar gran interés a la hora de tomar cítricos.
Para intentar evitar los cálculos renales, es necesario rebajar drásticamente la cantidad que ingerimos de proteínas animales. También hay que tener atención sobre las carnes de pescado y también los huevos. Lo ideal es que nos limitemos a una ración diaria de entre 120 y 150 gramos de alimentos ricos en proteínas.
No existen alimentos prohibidos, pero dependiendo del tipo de cálculo será aconsejable disminuir la ingesta de ciertos alimentos. En general siempre se aconsejará disminuir la sal y proteínas de la dieta. La meta depende de tu situación clínica, actividad y clima. En general, se busca orina clara a lo largo del día.
Tips: tomar fuentes de calcio junto a platos con oxalato (p. Importante: No elimines grupos de alimentos por tu cuenta. Desayuno: yogur natural con copos de avena y fruta entera (p. Agua como bebida principal.
Aviso responsable: este contenido es informativo. La dieta para cálculos renales debe basarse en tu tipo de cálculo, análisis de orina/ sangre y prescripción clínica.
Tratamientos para los Cálculos Renales
Cuando el cálculo renal es inferior a los 10 mm., el cuerpo puede expulsarlo de forma natural empleando la propia presión de la orina, por lo que el tratamiento podría basarse en el alivio del dolor. Sin embargo, si la piedra es más grande, será necesario emplear el tratamiento para el cólico nefrítico más apropiado en cada caso:
- En casos de cálculos inferiores a 1 cm ciertos medicamentos (Tamsulosina) ayudan a su expulsión espontánea.
- Litotricia por ondas de choque, más eficaz cuando el cálculo está en el riñón aunque también se realiza en el uréter.
- Nefrolitotomía percutánea, cirugía para el cálculo cuando se encuentra en el interior del riñón que tiene como objetivo fragmentar la litiasis de gran tamaño y extraer sus fragmentos.
- Ureterorrenoscopia, introduciendo un endoscopio rígido o flexible por la uretra hasta llegar a los uréteres incluso al riñón para extraer los cálculos ureterales o renales problemáticos.
¿Se puede prevenir el cólico nefrítico?
Ya hemos contado por qué se produce un cólico nefrítico, ¿pero es posible adelantarse a esta patología para no llegar a sufrirla y no tener que recurrir a un tratamiento para el cólico renal? Saber por qué dan cólicos al riñón es la clave para prevenirlos: si la afección se produce por la acumulación de sales y minerales como el calcio, que se acumulan hasta formar una piedra, lo que hay que hacer es conseguir que dichos cálculos no lleguen a formarse.
Acostumbrarse a mantener una correcta hidratación, hay que beber en torno a dos litros de agua y otros líquidos al día. Eliminar la máxima cantidad de sal de la dieta diaria, así como limitar la ingesta de proteínas animales. Aunque se deben ingerir alimentos ricos en calcio, lo más aconsejable es no recurrir a suplementos. Reducir la toma de alimentos ricos en oxalatos, como el chocolate, los frutos secos, el té o las espinacas.
Un cólico nefrítico puede provocar determinadas complicaciones si no se trata. Así, puede provocar infección de orina que podría llegar a pasar a la sangre. Además, la obstrucción total de los uréteres puede hacer que el riñón aumente de tamaño y pueda sufrir daños irreversibles, así como provocar una insuficiencia renal.
Aplicar un tratamiento para el cólico nefrítico a tiempo consigue minimizar cualquier consecuencia negativa tras conseguir extraer el cálculo renal de la zona afectada. A partir de ahí, habrá que aplicar los consejos del servicio de urología del Hospital La Moraleja para evitar en la medida de lo posible la aparición de un nuevo cólico nefrítico y sus secuelas.
Tomando los anagésicos prescritos por el especialista o su medico de cabecera. Puede ayudar aplicar calor en la zona dolorida.
Aprenderemos el cuidado de la nutrición en personas dependientes y haremos hincapié en la necesidad de una vida saludable para evitar enfermedades como la obesidad.
