Cólico Nefrítico: Causas, Síntomas y Tratamiento

El cólico nefrítico es una afección de los riñones y las vías urinarias que puede resultar muy dolorosa y que afecta de forma muy distinta a cada persona que lo sufre. En la gran mayoría de los casos, un cálculo renal se expulsa de forma natural y solo hay que paliar el dolor con ayuda de un urólogo especialista, pero en otras ocasiones es necesario aplicar un determinado tratamiento dirigido al cólico nefrítico.

Para prevenir y tratar eficazmente el dolor de un cólico nefrítico es crucial conocer sus síntomas, causas y todas las opciones de tratamiento disponibles. En Paracelso Sagasta estamos comprometidos con tu bienestar y tu salud renal. Si experimentas algún síntoma de cólico nefrítico o quieres prevenir futuros episodios, puedes acudir a nuestra clínica en Zaragoza. Te ofreceremos una atención completa, personalizada y precisa.

¿Qué es un Cólico Nefrítico?

El cólico nefrítico es un dolor intenso que se presenta a la altura de los riñones o de los conductos urinarios. Esta afección también es conocida como cólico renal, y requiere de atención médica de urgencia para acabar con el motivo de que los riñones se dilaten y dejen de generar un dolor que puede llegar a ser difícilmente soportable.

El cólico en el riñón consiste en una oclusión de las vías urinarias provocada principalmente por cálculos renales o piedras (litiasis). Como consecuencia de esta obstrucción se produce un dolor intenso a la altura del riñón en el costado, la cintura o en un lado de la barriga.

El cólico nefrítico es un dolor súbito y fuerte en la zona lumbar que aparece de forma brusca y no es continuo, sino que aumenta y disminuye. Se trata de un episodio clínico agudo que se genera por una obstrucción en las vías urinarias que impiden que la orina siga su curso normal hasta la uretra.

La existencia de un cálculo renal no es extraña, el problema llega cuando éste es del tamaño suficiente como para despertar el dolor del cólico nefrítico al descender por los uréteres.

La causa principal del cólico nefrítico es la presencia de cálculos o piedras en el interior del riñón o en los uréteres. En otras ocasiones, el cólico nefrítico es secundario no a una litiasis, sino a una estenosis (estrechez) en la pelvis renal o el uréter, que puede ser congénita o adquirida.

La causa principal del cólico en el riñón es una litiasis renal y suele presentar una incidencia elevada ya que se producen unos 500 casos por cada 100.000 pacientes.

Síntomas del Cólico Nefrítico

Existen diferentes síntomas de un cólico nefrítico, pero estos son los principales:

  • Dolor intenso en la zona lumbar que se extiende hacia los riñones, la zona inguinal y los genitales. Dicho dolor puede ser variable, y puede estar acompañado además por una molesta sensación de ardor y escozor al miccionar.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dificultades a la hora de orinar y necesidad de hacerlo muy poco a poco.
  • Oscurecimiento de la orina, que además puede ir acompañado de olores desagradables.

A pesar de que el síntoma más importante del cólico en el riñón es el dolor en la zona de la cintura, también se suele irradiar a otras zonas como la vejiga y los genitales, pues dependerá de la zona donde se encuentre la oclusión.

Por supuesto, ninguno de estos síntomas debe ser ignorado.

Características del dolor:

  • Se siente, de forma repentina, en la parte inferior de la espalda en la zona lumbar, por debajo de las costillas.
  • Es tan fuerte que produce vómitos, taquicardias, mareos y sudores fríos.
  • No cesa con el reposo.
  • Produce molestias al orinar.

Depende de la altura a la que se detiene la litiasis. Así, las litiasis renales que obstruyen el riñón a nivel de la pelvis renal o el uréter más alto suelen producir dolor lumbar del mismo lado, a menudo asociado a náuseas y vómitos.

A medida que la piedra obstruye a nivel más bajo, los síntomas cambian. Por ejemplo, cuando la litiasis alcanza el uréter medio es común que nos encontremos con un dolor que ha pasado de la espalda al abdomen o el flanco. También puede asociar alteraciones intestinales o sangrado.

Las piedras pélvicas suelen producir dolor abdominal bajo o inguinal, y cuando éstas están a nivel de la vejiga, es común que las personas noten síntomas parecidos a los de infección de orina o sensación de hormigueo genital en ese lado.

En muchas ocasiones el dolor del cólico es leve o moderado, y es perfectamente tolerable. Sin embargo, sí es cierto que algunas personas sufren ataques de cólico nefrítico verdaderamente graves en intensidad y que solo pueden ser controlados con analgesia inyectable.

El dolor del cólico típicamente sube y baja. Es importante apuntar que el típico cólico nefrítico se caracteriza por un dolor oscilante, muchas veces relacionado con la toma de líquido -especialmente alcohol-. Por contra, el dolor típico de ataque renal no se relaciona ni con el movimiento ni con la posición. Cuando tenemos un cólico, no existe ninguna posición en la que el dolor cede.

Respecto al sangrado, es muy común durante el cólico nefrítico. De hecho, la inmensa mayoría de personas con litiasis renales que obstruyen la salida del riñón presentan hematuria micro o macroscópica.

También es muy común que el cólico nefrítico asocie alteraciones gastrointestinales. Las más comunes son el estreñimiento, la disminución de la emisión de gases, y las náuseas y vómitos.

Existen varias circunstancias que obligan a ir a urgencias cuando tenemos dolor de riñón. La primera y más importante es la fiebre, puesto que no es típica del cólico. Cuando coexiste un cólico nefrítico con fiebre y escalofríos es imperativo acudir a urgencias dado que puede apuntar a la existencia de una infección urinaria (pielonefritis obstructiva), que exige la realización de exploraciones complementarias y el inicio de tratamiento.

Lo mismo ocurre con cuando el dolor se acompaña de náuseas y vómitos incoercibles, puesto que no será posible controlar el dolor con analgesia vía oral. En esa situación será necesario controlar la clínica digestiva, además del dolor, antes de plantear el alta del paciente.

En general un cólico nefrítico dura unas horas. Si el dolor se prolonga durante más de un día o si aparece fiebre hay que descartar complicaciones, por lo que el paciente debe ser valorado en una urgencia médica.

Ante un posible cólico nefrítico se requiere siempre la evaluación por un médico.

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Causas del Cólico Nefrítico

El cólico en los riñones se debe, por lo general, por la presencia de una piedra o cálculo renal en los uréteres, que son los estrechos conductos por los que la orina pasa desde los riñones a la vejiga. Estos cálculos renales son piedras formadas por sales de calcio o ácido úrico generalmente, que se forman en el riñón y que, si adquieren un tamaño considerable y se desprenden hacia los uréteres, pueden obstruirlos y no dejar pasar la orina que va rumbo a la vejiga.

Estos cálculos en ocasiones tienes un origen genético hereditario o metabólico. En otros casos hay factores que favorecen su formación:

  • Baja ingesta de líquidos
  • Exceso de peso.
  • Dieta inapropiada.
  • Algunas enfermedades.
  • Suplementos y medicamentos inadecuados.

Para prevenir futuros episodios de cólico nefrítico, es fundamental que comprendas las causas subyacentes de esta condición.

  • Cálculos renales. La obstrucción por cálculos renales es la causa más común del cólico nefrítico.
  • Estrechamientos del uréter.
  • Compresión externa.
  • Hábitos no saludables.
  • Origen desconocido.

Tipos de Cólicos Nefríticos

Los cólicos renales se pueden clasificar en dos tipos diferentes. Por un lado, el cólico nefrítico simple, que es el más habitual y suele presentar los síntomas ya mencionados. Por otro lado, se encuentra el cólico renal complicado y supone una serie de complicaciones como infección urinaria, obstrucción en pacientes con un solo riñón y obstrucción bilateral.

Diagnóstico del Cólico Nefrítico

La obstrucción de los uréteres provocada por un cálculo renal, y la consiguiente inflamación de estos órganos, produce un dolor muy característico en la fosa renal, hacia los flancos. Este dolor, aunque comienza en la zona lumbar, se extiende rápidamente hacia las ingles y la zona genital.

Aún así, es indispensable solicitar una cita médica con premura con los especialistas de urología del Hospital La Moraleja, donde además de un examen físico, estos pueden solicitar algunas de las siguientes pruebas diagnósticas para confirmar si el paciente está sufriendo un cólico renal:

  • Análisis de sangre
  • Radiografía de los conductos urinarios.
  • Análisis de orina.
  • Ecografía.
  • TAC.

Alcanzar un diagnóstico seguro cuanto antes es la clave para poder combatir el dolor y eliminar la fuente de esta molesta afección.

El mejor método diagnóstico actual es la realización de un TAC, que permite observar piedras de calcio pero también de ácido úrico.

Lo primero de todo, para conseguir un correcto diagnóstico de cólico en el riñón es la analítica clínica y las características del dolor, así como la exploración física.

Tratamientos para los Cálculos Renales

Cuando el cálculo renal es inferior a los 10 mm., el cuerpo puede expulsarlo de forma natural empleando la propia presión de la orina, por lo que el tratamiento podría basarse en el alivio del dolor. Sin embargo, si la piedra es más grande, será necesario emplear el tratamiento para el cólico nefrítico más apropiado en cada caso:

  • En casos de cálculos inferiores a 1 cm ciertos medicamentos (Tamsulosina) ayudan a su expulsión espontánea.
  • Litotricia por ondas de choque, más eficaz cuando el cálculo está en el riñón aunque también se realiza en el uréter.
  • Nefrolitotomía percutánea, cirugía para el cálculo cuando se encuentra en el interior del riñón que tiene como objetivo fragmentar la litiasis de gran tamaño y extraer sus fragmentos.
  • Ureterorrenoscopia, introduciendo un endoscopio rígido o flexible por la uretra hasta llegar a los uréteres incluso al riñón para extraer los cálculos ureterales o renales problemáticos.

En un primer momento el tratamiento debe centrarse en controlar el dolor mediante analgesia (antinflamatorios), que inicialmente se tomarán por vía oral, pero que en ocasiones, si el dolor es muy intenso y persistente, serán de administración intravenosa, por lo que deberá acudir al servicio de urgencias de un hospital.

Si el cólico nefrítico no mejora a pesar de dichos tratamientos y comienza con algún signo de complicación (empeoramiento de la función renal, infección severa con fiebre, dolor insoportable…) en ocasiones será necesaria la derivación urinaria.

Los analgésicos habitualmente se administran por vía intramuscular o intravenosa, por ser más eficaces y porque así se impide que puedan ser vomitados.

Otras opciones de tratamiento:

  • Manejo del dolor.
  • Hidratación.
  • Terapia de ondas de choque.
  • Intervención quirúrgica.

¿Se puede prevenir el cólico nefrítico?

Ya hemos contado por qué se produce un cólico nefrítico, ¿pero es posible adelantarse a esta patología para no llegar a sufrirla y no tener que recurrir a un tratamiento para el cólico renal? Saber por qué dan cólicos al riñón es la clave para prevenirlos: si la afección se produce por la acumulación de sales y minerales como el calcio, que se acumulan hasta formar una piedra, lo que hay que hacer es conseguir que dichos cálculos no lleguen a formarse.

  • Acostumbrarse a mantener una correcta hidratación, hay que beber en torno a dos litros de agua y otros líquidos al día.
  • Eliminar la máxima cantidad de sal de la dieta diaria, así como limitar la ingesta de proteínas animales.
  • Aunque se deben ingerir alimentos ricos en calcio, lo más aconsejable es no recurrir a suplementos.
  • Reducir la toma de alimentos ricos en oxalatos, como el chocolate, los frutos secos, el té o las espinacas.

En general, ante un único episodio de cólico nefrítico no suele haber indicación para proceder a un estudio de sus posibles causas. En los adultos sólo se estudian si los cálculos son muy grandes o múltiples, si se producen cólicos nefríticos de repetición o si existe una historia importante de litiasis renal en la familia.

Complicaciones del Cólico Nefrítico

Un cólico nefrítico puede provocar determinadas complicaciones si no se trata. Así, puede provocar infección de orina que podría llegar a pasar a la sangre. Además, la obstrucción total de los uréteres puede hacer que el riñón aumente de tamaño y pueda sufrir daños irreversibles, así como provocar una insuficiencia renal.

Aplicar un tratamiento para el cólico nefrítico a tiempo consigue minimizar cualquier consecuencia negativa tras conseguir extraer el cálculo renal de la zona afectada. A partir de ahí, habrá que aplicar los consejos del servicio de urología del Hospital La Moraleja para evitar en la medida de lo posible la aparición de un nuevo cólico nefrítico y sus secuelas.

Como conclusión, el dolor de cólico renal es muy común y puede acompañarse de otros síntomas. Algunos de ellos obligan a consultar a un profesional de la salud.

Consejos adicionales

  • Tomando los anagésicos prescritos por el especialista o su medico de cabecera.
  • Puede ayudar aplicar calor en la zona dolorida.
  • Siempre que sea posible, orine en un recipiente para observar si expulsa el cálculo o la piedra.
  • No existen alimentos prohibidos, pero dependiendo del tipo de cálculo será aconsejable disminuir la ingesta de ciertos alimentos. En general siempre se aconsejará disminuir la sal y proteínas de la dieta.

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