Cuando un bebé está en camino, los padres se preocupan por su seguridad y bienestar. La seguridad de los bebés suele ser lo primero para los padres, ya que son tan pequeños y frágiles que necesitan toda la atención y cuidados. No son pocos los padres, sobre todo primerizos, que durante la noche se despiertan continuamente para comprobar que su bebé está bien.
Por suerte hoy en día contamos con diversos complementos para sus cunas y carritos que nos ayudan en la tarea. Uno de estos complementos es el cojín antivuelco, diseñado para proporcionar un entorno de sueño seguro y cómodo, cumpliendo con las recomendaciones de salud infantil.
¿Qué es un cojín antivuelco?
Los cojines antivuelco están compuestos por dos cojines unidos por una banda de tela. Suelen tener un largo de unos 24 centímetros, y un ancho de 35. Su uso es muy sencillo, basta con colocar al bebé entre los dos cojines.
Los cojines antivuelco tienen una anchura aproximada de 35 centímetros de ancho y unos 24 cm de largo. Los cojines antivuelco están diseñados con una forma específica que ayuda a mantener al bebé en posición supina (boca arriba) o de lado, las posiciones recomendadas para prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
Este cojín postural está fabricado con doble gasa de algodón 100% orgánico, materiales suaves y transpirables para garantizar la comodidad del bebé y prevenir el sobrecalentamiento.
Beneficios del cojín antivuelco
Hay varios motivos importantes por los que utilizar un cojín antivuelco. Seguramente tras leerlo, y si estás esperando un bebé, será una de las primeras compras que realices.
Entre los beneficios más destacados se encuentran:
- Prevención del SMSL: Los cojines antivuelco están diseñados para mantener al bebé en la posición supina recomendada para reducir el riesgo de muerte súbita.
- Tranquilidad para los padres: Un cojín antivueco tiene muchas ventajas, una de ellas es la tranquilidad que aporta a los padres.
- Desarrollo normal del cráneo: Los cojines antivuelco sujetan al bebé pero dejan que su cabecita se mueva libremente, permitiéndoles cambiar de postura fácilmente y favoreciendo el desarrollo normal del cráneo.
- Seguridad: Gracias al cojín antivuelco, el bebé no puede rodar sobre un costado o realizar un movimiento que le haga caer.
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Opiniones divididas entre los expertos
Se pusieron de moda hace algunos años y la verdad es que, aunque cómodo, los pediatras no terminan de estar de acuerdo con su uso.
Pues bien, lo cierto es que para muchos estos productos no son recomendables en absoluto, aunque hay otros expertos que están completamente en desacuerdo con esta opinión y que creen que los cojines antivuelco son buenos y que, además, estos aportan muchos beneficios y ventajas a los bebés. De hecho, consideran que podrían ser fundamentales, por ejemplo, para la prevención de la muerte súbita del lactante y, sin embargo, los primeros creen firmemente que podría provocar una asfixia en el bebé.
Como siempre, es el pediatra el que puede aconsejar cuáles son los mejores cuidados para cada bebé. Pero en general, todos deberían utilizar un cojín antivuelco en los primeros meses de vida.
¿Cuándo usar y dejar de usar el cojín antivuelco?
En cuanto a la edad recomendada para usar y dejar de usar un cojín antivuelco hay distintas opiniones. Todo el mundo coincide en que desde el nacimiento debe utilizarse, pero a la hora de retirarlo hay opiniones diversas. Lo mejor siempre, es consultar al pediatra.
Los cojines antivuelco son más adecuados para bebés que aún no tienen la capacidad de rodar por sí mismos. Un cojín antivuelco o nido, como también se denomina, están diseñados para bebés menores de seis meses.
Si decides utilizar alguno de los cojines antivuelco de bebés, debes colocar al bebé en medio de los cojines rulo, de manera que su espalda se sitúe en el de mayor tamaño y la barriga en el otro cojín. En teoría, los cojines antivuelco de bebés sirven para mantener al bebé en una posición y evitar que se mueva aunque, como hemos comentado al inicio de este apartado, cada vez son más los profesionales que abogan por no utilizarlos.
La importancia de la postura al dormir
La postura en que deben dormir los bebés es una de las informaciones más importantes que deben recibir los padres.
Hasta los años 90 del siglo pasado, la postura de decúbito prono, boca abajo, se consideraba la más segura para los lactantes. El primero de estos estudios se llevó a cabo en Nueva Zelanda y, desde entonces han continuado realizándose hasta ahora, llegando todos ellos a recomendar la misma premisa: la mejor postura para que duerma un bebé es la de decúbito supino, es decir, boca arriba.
De hecho, investigaciones actuales analizan también los resultados obtenidos en bebés que duermen de costado. En algunos hospitales los ponen a dormir en decúbito lateral para que el bebé no se ahogue si regurgita o vomita; aunque hay que decir que esto es muy infrecuente ya que un bebé sano puesto a dormir boca arriba, gira la cabeza por instinto en caso de vomitar.
Según los estudios, poner a dormir al bebé de costado es cinco veces más seguro que hacerlo boca abajo. Y ponerlo a dormir boca arriba es el doble de seguro que dormir de costado.
