Chupones para Bebés: Tipos, Materiales y Seguridad

El chupete es un complemento muy utilizado en las primeras fases del desarrollo del bebé. Ya seas mamá primeriza o vayas a regalar un chupete próximamente, posiblemente te hayas topado con que existen varios tipos de chupetes. Pero… ¿cómo eliges el chupete perfecto para tu bebé? Aunque su uso tiene múltiples beneficios, es importante conocer cuál es el mejor chupete para un recién nacido, ya que, un uso inadecuado puede provocar deformaciones futuras en la mordida.

En nuestro dentista infantil de Valladolid te contamos qué tipos de chupetes hay en el mercado y cuál es el mejor chupete para un recién nacido y para niños más mayores. Lo primero a tener en cuenta para elegir el mejor chupete es que garantice su seguridad.

Entendemos que los presupuestos sean limitados, pero dentro de cada rango de precios hay suficientes artículos a elegir como para tomar una decisión lo más informada posible. Se trata de un accesorio que, posiblemente, usará a diario. Va a estar relacionado con su salud bucal, así como con su estado de ánimo y la conciliación del sueño.

Tipos de Chupones

Existen 3 tipos de chupetes principalmente a la hora de clasificarlos que corresponde con el material del que el chupete está hecho: silicona, látex y plástico.

Generalmente se dividen por franjas de edad: de 0 a 6 meses, de 6 a 18 meses y más de 18 meses. La primera clasificación de tipos de chupetes se realiza por grupo de edad. Aunque depende de las marcas, se pueden mover en distintas franjas, lo normal es encontrar chupetes para recién nacidos hasta los seis meses, desde los seis a los 12/18, y a partir de los 12/18 meses en adelante.

  • Talla 1 (de 0 a 6 meses de edad del bebé). Este tipo de chupetes es para recién nacidos, desde los 0 a 6 meses de edad, y están diseñados específicamente para adaptarse a sus primeras necesidades: boca pequeña y delicada. Suelen tener una tetina pequeña, blanda, ser de forma ergonómica y un sueño higiénico, con protectores o similares.
  • Talla 2 (a partir de 6 meses de edad). Esta segunda talla corresponde con esos tipos de chupetes que presentan unas características diferentes, como una tetina más grande, de materiales más resistentes y no tan blandos y con el escudo más amplio, pues son creados para los pequeños de más de 6 meses de vida y hasta los 18 meses incluso, momento en el cual la boca del pequeño está más activa y en crecimiento.
  • Talla 3 (a partir de los 12 o 18 meses). Esta talla es ideal para los pequeños de más de 12 meses, momento en el cual son más activos y curiosos, necesitando entonces un chupete más robusto y seguro.

También la forma de la tetina, si es la tradicional o la anatómica, que se adapta a la forma del paladar.

  • Chupete tetina anatómica: su tetina anatómica de látex imita la forma del pezón materno durante la succión por lo que resulta muy apropiada para el bebé, especialmente en los recién nacidos.
  • Chupete tetina redonda: estos chupetes son los más tradicionales con forma esférica y voluminosa. Se le llama también chupete tipo cereza y la tetina es de la forma tradicional, redonda y simétrica.

Si existen diferentes tipos de chupetes es porque cada uno cuenta con características que se adaptan al desarrollo bucodental del bebé. Las tetinas son más blandas y ligeras para no generar mucha presión sobre las encías, y los escudos son más pequeños para adaptarse a su carita.

Los chupetes diseñados para estas edades son más robustos para resistir el mordisqueo, con un tamaño acorde a su boca.

¿Cómo elegir un chupete?

Materiales de los Chupones

Es la eterna duda a la hora de elegir los chupetes para el bebé: ¿de látex o de silicona?, aunque no todos los criterios que se deben valorar a la hora de elegir el más apropiado se centran en el material con que está hecha la tetina.

Látex. Este material es de origen natural, pues está fabricado a partir del caucho. El látex es muy flexible, por lo que se adapta bien a la boca del bebé y, por eso mismo, suele gustarles y estimularlos más. Sin embargo, retiene más olores y sabores que la silicona y el caucho, por lo que tendrás que cambiárselo con más frecuencia. Se les suele presentar como la alternativa ecológica y sostenible, ya que el caucho tiene un impacto menor para el medio ambiente que otros materiales, como el plástico.

Es duradero, a pesar de que se desgasta con cierta rapidez y que su color marrón característico se oscurece con el uso, adquiriendo una apariencia sugerente de que está sucio. Y además retienen los olores Por todo ello necesitan ser lavados con asiduidad y reemplazarlos antes. Resisten mejor los mordiscos y los tirones cuando empiezan a salir los dientes. También se adaptan muy bien al paladar.

Silicona. Es un material sintético, algo más duro y menos elástico que el látex, y de color transparente. Los chupetes de silicona son sencillos de limpiar e higienizar, además de firmes y duraderos. No absorbe olores, aunque sí puede adquirir el color de los colorantes que contienen los alimentos. Su mayor dureza los hace menos resistentes a los tirones y los mordiscos.

Plástico. El plástico suele usarse más en la parte del cuerpo y escudo del chupete, ya que es un material duradero y más robusto que los anteriores.

Pero, ¿cuál es mejor? La respuesta es salomónica: los dos, aunque depende de la edad del bebé. Los especialistas recomiendan que que en los primeros meses se opte por el chupete de silicona, mientras que en el momento en que empiezan a salir los primeros dientes el de látex puede ser la mejor opción. Pero la elección será siempre la del bebé.

Como recomendación de nuestros especialistas en odontopediatría proponemos intercalar el uso de chupetes fabricados con ambos materiales. Para recién nacidos es más aconsejable utilizar los de silicona y, una vez que los primeros dientes han comenzado a erupcionar, pasar al chupete de látex.

Los chupetes de látex generalmente no son aptos para lavavajillas a menos que el fabricante así lo especifique.

Seguridad y Mantenimiento

Todas ellas son cuestiones importantes en relación a la seguridad del chupete. Los chupetes deben ser lo suficientemente sólidos como para que no se separen en pequeñas partes con las que el niño pueda atragantarse o asfixiarse. No se debe comprar el chupete con una cadena o cinta, ya que si son largas tienen riesgo de estrangulación. “Nunca hay que llevar el chupete colgando de una cinta colocada alrededor del cuello”. Los chupetes con cuerda corta y con una pinza enganchada a la ropa del niño tienen menos riesgo.

Como explica la Asociación Española de Pediatría (AEP), todos los chupetes sirven siempre que se ajusten a la normativa europea, en sus diferentes tamaños y formas. Debe ser lo bastante fuerte como para que no se separen las partes, especialmente la tetina, para que el bebé no se la trague accidentalmente.

Es necesario comprobar los chupetes con frecuencia, ya que se deterioran con el tiempo. Revisa si tiene buena consistencia, que no haya fisuras, agujeros u otros signos. Los chupetes suelen deteriorarse con el tiempo. Los chupetes se pueden lavar con agua y jabón y aclararlos con agua del grifo abundante para que no quede ningún resto. Muchas de las decisiones que toman mamás y papás al adquirir artículos para el bebé se basan únicamente en el precio.

Es recomendable ofrecer el chupete cuando la lactancia materna está ya bien asentada, lo que ocurre generalmente al mes de vida. Los chupetes se pueden lavar con agua y jabón, enjuagándolos bien para que no queden restos.

Además, el disco del chupete debería tener agujeros para favorecer la ventilación y contar con una anilla o tirador para poder sacarlo de la boca más fácilmente.

En cuanto a la higiene, hay que cambiar el chupete periódicamente para evitar la aparición de bacterias y limpiarlo con agua a menudo. No se deben pasar los chupetes de una boca a otra para evitar el traspaso de gérmenes. Tampoco hay que guardar el chupete suelto en un bolso o bolsillo, sino que debe hacerse en su caja.

Ventajas y Desventajas del Uso del Chupete

El uso de chupetes conlleva tanto beneficios como riesgos.

Ventajas:

  • Satisface el reflejo de succión.
  • Ayuda a calmar al bebé cuando llora y a relajarlo.
  • Proporciona distracción al bebé.
  • Ayuda a conciliar el sueño al bebé.
  • Además, hay estudios que afirman que el uso del chupete contribuye al desarrollo de los mecanismos cerebrales encargados del control de las vías respiratorias. Por tanto, el uso del chupete podría reducir el riesgo de la muerte súbita del lactante.

Desventajas:

  • Uno de los inconvenientes del uso de chupete durante el sueño en niños de menos de un año, es que puede interferir con el establecimiento de una lactancia materna adecuada y prolongada. No es igual la succión del chupete que la del pezón de la madre, por lo que su utilización puede dificultar la lactancia, en especial, lo chupetes con forma de cereza.
  • Aumenta el riesgo de otitis media aguda: algunos expertos hablan de que el uso del chupete favorece el paso de bacterias por la nariz y el oído, provocando infecciones en el oído medio.
  • Provoca la desviación de los dientes, especialmente cuando se usa el chupete durante mucho tiempo y no se utiliza el tipo de chupete adecuado.
  • Aparecen llagas en las mucosas del paladar y de la boca.
  • Además, es posible que si el bebé requiere del chupete para dormir, comience a llorar cuando se le caiga de la boca durante la noche. Por tanto, el uso del chupete puede crear una dependencia del mismo. También puede incrementarse el riesgo de sufrir candidiasis en la boca o caries si se impregna el chupete con sustancias como, por ejemplo, la miel.

Es recomendable retirar el chupete al llegar el año de edad. El síndrome de muerte súbita del lactante es excepcional por encima de esta edad, así que a partir de ese momento no tiene ningún beneficio evidente, además, puede aumentar el riesgo de padecer otitis media.

¿Cuándo y Cómo Quitar el Chupete?

Como es obvio, el bebé no puede usar el chupete eternamente. Conforme pasa el tiempo, los inconvenientes del uso del chupete superan a los beneficios. Por ello, lo más aconsejable es retirar el chupete a partir de los entre los 12-24 meses de edad. Sin embargo, esto puede variar según cada caso.

No existe una única forma para retirar el chupete, sino que dependerá de la dependencia de cada niño o niña. Por ejemplo, una buena idea es hablar con el pequeño o la pequeña y explicarle que se va haciendo mayor y, por eso, ya no tendrá que usar el chupete.

Además, es importante no quitarle el chupete si ha sucedido o va a suceder un evento importante en la familia como la llegada de un nuevo miembro a la familia.

En cualquier caso, durante el proceso de retirada del chupete, lo más importante es no enfadarse, tener paciencia y ser consciente de que cada niño o niña necesita su tiempo para ello.

Conocer los tipos de chupetes te puede ayudar a tomar una decisión acorde a las necesidades de tu bebé, preferencias y etapa de desarrollo. El uso del chupete tiene ventajas como la inducción a la calma y la reducción del riesgo de muerte súbita, pero escoger uno inadecuado es contraproducente. Ahora, con la información que tienes, ¡seguro que aciertas!

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