Chupetes con Tapa para Bebés: Beneficios y Riesgos

Durante los primeros meses de vida, los bebés tienen una necesidad imperiosa de succionar para relajarse, tranquilizarse, calmarse. Es la succión no nutritiva o succión afectiva, que no les sirve para alimentarse/nutrirse. En bebés amamantados, generalmente esta necesidad de succión se cubre con el pecho. De hecho, esta succión no nutritiva también favorece el establecimiento de la lactancia materna, pues con la mayor succión la madre aumenta y regula su producción.

Cuando la madre no está disponible, el chupete puede ser un aliado para cubrir esta necesidad. En bebés alimentados con biberón, esta necesidad no se ve satisfecha, por lo que se recurre al chupete. Realmente es al revés, es el chupete el que intenta cubrir esta necesidad innata de succión no nutritiva del bebé.

El uso del chupete y su recomendación ha sido de siempre un asunto muy controvertido. Es una decisión personal y conociendo la información (sus riesgos y beneficios) y realizando un uso responsable del mismo, buena decisión será.

El chupete, también conocido como “chupón o pipo”, resulta muy útil para la mayoría de los padres y supone un problema para otros. Se trata de una especie de pezón fabricado con materiales como silicona o látex y que se suele utilizar para calmar al bebé cuando llora.

La conveniencia o no de permitir que los niños utilicen el chupete viene siendo motivo de continua polémica. Las modernas técnicas que permiten la obtención de imágenes tridimensionales del feto durante el embarazo han demostrado que éste recurre frecuentemente a introducirse el pulgar en la boca para succionarlo.

El argumento principal que utilizan los padres para justificar el uso del chupete radica en el hecho comprobado de que tranquiliza al bebé cuando llora y todos los demás recursos no han funcionado cuando llora o está nervioso. Además, los estudios realizados en todo el mundo por organizaciones como la Academia Americana de Pediatría aportan otras ventajas más importantes para la salud del niño.

Asimismo, se han aportado teorías según las cuales el uso del chupete reduce el riesgo de que en el futuro el niño sufra caries en los dientes.

Una idea del grado de controversia generado sobre el usos del chupete lo proporciona el cólico del lactante. Unos especialistas recomiendan utilizarlo cuando se producen, ya que tranquiliza al bebé y, como consecuencia también a los padres.

Algo similar sucede con otros argumento que algunos especialistas arguyen en contra del uso del chupete, especialmente en cuanto se refiere a su salud bucodental.

A la vista de todos estos datos, todo parece indicar que el uso del chupete puede ser aconsejable al menos mientras dure la lactancia, pues los beneficios son mayores que los inconvenientes.

Qué tener en cuenta al elegir un CHUPETE. 👶🏻👶🏼👶🏾

Beneficios del Uso del Chupete

Los defensores del uso del chupete apelan a una serie de beneficios. A continuación, se enumeran algunos de ellos:

  • Tranquiliza y reconforta.
  • Fuente de consuelo y calma el llanto.
  • Ayuda a relajarse y a conciliar el sueño.
  • Aporta seguridad y confianza.
  • Efecto analgésico no farmacológico (alivia el dolor, por ejemplo en vacunación).
  • Evita que se succionen el pulgar.
  • Satisface el reflejo de succión.
  • Ayuda a calmar al bebé cuando llora y a relajarlo.
  • Proporciona distracción al bebé.
  • Ayuda a conciliar el sueño al bebé.
  • Su uso durante el sueño previene el síndrome de muerte súbita del lactante, sobre todo en bebés no amamantados, debido a que activa los mecanismos cerebrales que controlan las vías respiratorias superiores y como barrera mecánica. En este sentido podría ser beneficioso en bebés no amamantados, ya que carecen del efecto protector de la lactancia materna.

Además, hay estudios que afirman que el uso del chupete contribuye al desarrollo de los mecanismos cerebrales encargados del control de las vías respiratorias. Por tanto, el uso del chupete podría reducir el riesgo de la muerte súbita del lactante.

Es sabido que los bebés nacen con una gran capacidad y necesidad de succión, de hecho, es un reflejo innato. Hasta se ha observado in utero a los bebés succionando un dedo. Se cree que es por el efecto calmante que tiene, por lo que el chupete para dormir podría ser un aliado, pero es un tema mucho más complejo.

Es mejor que chupar dedo: los bebé siempre están en busca de succionar algo, es un reflejo. En muchas ocasiones optan por su pulgar u otros dedos, lo que puede llevar a problemas dentales si la succión no se detiene antes de los dos años y, lógicamente, es más sencillo quitar un chupete.

Ayuda durante largos viajes: los viajes, tanto en coche como en avión, barco o tren, pueden poner a un bebé de mal humor fácilmente y ningún padre quiere que su hijo sea la causa de molestias para nadie. Para esos momentos, el chupete puede ser de gran ayuda. Asimismo, es particularmente útil para los viajes en avión si se le tapan los oídos al niño.

Ayuda a calmar al bebé: en algunas ocasiones, los bebés simplemente están molestos. No tienen hambre ni sueño, su pañal está limpio y siguen llorando. Un chupete puede ser justo la solución para esos casos.

Son una buena distracción: hay situaciones donde es necesario distraer a los bebés de lo que está pasando, como durante las visitas al doctor, para vacunación u otros procedimientos. También pueden desviar la atención del pequeño si se siente mal por cólicos u otra modestia.

Reduce el riesgo de muerte súbita: múltiples estudios parecen haber encontrado una correlación entre el uso del chupete y menor riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL). Las razones no están claras, pero se cree que el chupete para dormir puede estabilizar la respiración y la frecuencia cardíaca durante el sueño.

Otro punto a favor de dormir con chupete para los recién nacidos es que, como ya se dijo, reduce el riesgo de muerte súbita. Además de ser un factor protector contra el SMSL, el chupete también disminuye el riesgo de asfixia durante el sueño. Esto es debido a que puede que haga más difícil que el niño ruede y quede boca abajo; esta posición durante el sueño está asociada con el SMSL y la asfixia. De igual forma, el chupete para dormir puede actuar como un obstáculo entre la cara del bebé y el colchón, una almohada o una cobija.

Otros investigadores piensan que dormir con chupete puede ayudar a los bebés a desarrollar mejores reflejos y músculos respiratorios.

Inconvenientes del Chupete

No todo son ventajas. Su uso precoz en bebés amamantados, su uso excesivo y su uso prolongado (sobre todo más allá de los 24 meses) puede provocar algunos ya conocidos riesgos para la salud del bebé:

  • Puede interferir en la instauración de la lactancia materna. Por ello se recomienda no ofrecer hasta que la lactancia materna esté bien establecida, aproximadamente alrededor del mes de vida.
  • Su uso durante las primeras semanas de vida incrementa los los problemas de instauración de lactancia por la confusión entre pezón y chupete (ya que su succión es diferente).
  • Si el bebé reduce las tomas de pecho porque su necesidad de succión no nutritiva se ve satisfecha con el chupete puede haber un descenso de la producción de leche y en consecuencia reducción de la ganancia de peso. También se ha asociado a un aumento de riesgo de destete precoz.
  • Problemas de maloclusión dentaria si hay un uso excesivo y prolongado. Puede alterar la mordida (mordida abierta o cruzada posterior) y puede deformar el paladar (lo hace más ojival, alto y abovedado, que puede comprometer la respiración).
  • La alteración de la mordida y el paladar favorece la malposición de la lengua, pudiendo provocar:
    • Compromiso de la respiración nasal, favoreciendo una respiración oral anómala.
    • Problemas de masticación con deglución atípica.
    • Alteración en el lenguaje.
  • Aumenta el riesgo de infecciones de oído (otitis media aguda).
  • Dificulta el desarrollo del lenguaje: problemas en el habla y la articulación de las palabras.
  • Aumento de infecciones en la boca (candidiasis).
  • Caries si se endulza.
  • Necesidad de chupete para dormir y re-dormirse en los despertares.

Pese a que el uso del chupete aporta una serie de ventajas, también puede suponer algunos inconvenientes:

  • No es igual la succión del chupete que la del pezón de la madre, por lo que su utilización puede dificultar la lactancia, en especial, lo chupetes con forma de cereza.
  • Aumenta el riesgo de otitis media aguda: algunos expertos hablan de que el uso del chupete favorece el paso de bacterias por la nariz y el oído, provocando infecciones en el oído medio.
  • Provoca la desviación de los dientes, especialmente cuando se usa el chupete durante mucho tiempo y no se utiliza el tipo de chupete adecuado.
  • Aparecen llagas en las mucosas del paladar y de la boca.

Además, es posible que si el bebé requiere del chupete para dormir, comience a llorar cuando se le caiga de la boca durante la noche. Por tanto, el uso del chupete puede crear una dependencia del mismo. También puede incrementarse el riesgo de sufrir candidiasis en la boca o caries si se impregna el chupete con sustancias como, por ejemplo, la miel.

Es un hecho que el uso del chupete es controversial, ya que, como todo, también tiene sus desventajas.

Interferencia con lactancia: como ya se mencionó previamente, una de las principales razones por las que muchos están en contra de los chupetes es por la confusión con el pezón. Para los bebés que aún están aprendiendo a tomar leche, un chupete puede representar una importante barrera en este aprendizaje.

Problemas dentales: si el niño sigue usando un chupete después de los 24 meses, su uso continuo puede causar desviación de la dentadura.

Aumenta el riesgo de candidiasis oral: la cándida es un hongo que se encuentra naturalmente en la boca humana, pero puede llegar a proliferar más de lo normal. Si el chupete no se limpia adecuadamente o se cambia, puede infectarse con microorganismos que pueden llevar a esta condición.

Puede ser difícil que el niño lo abandone: si un niño lleva un par de años usando un chupete para calmarse, puede ser un reto que lo deje llegado el momento.

Aumenta el riesgo de infecciones en el oído: según estudios, existe una fuerte correlación entre mayor frecuencia de infecciones del oído y el uso del chupete.

A parte, si el niño mantiene la boca abierta o tiene dificultades al pronunciar ciertos sonidos, es una de las dudas más comunes entre madres y padres es si el uso del chupete puede dificultar el desarrollo del habla.

Factores que Influyen en la Alteración del Desarrollo Maxilofacial

Existe una relación directa entre los factores que expongo a continuación y los efectos negativos.

  • Tipo de chupete
  • Tiempo y frecuencia de uso
  • Intensidad de succión
  • Factores genéticos
  • Duración de uso

Chupete y Lactancia

El Comité de Lactancia Materna de la AEPED ha realizado una revisión del tema y lanza estas recomendaciones:

  • En los recién nacidos amamantados se debe evitar el chupete durante los primeros días de vida. No se desaconseja cuando la lactancia materna está bien establecida, habitualmente a partir del mes de vida (fuerza de la recomendación B).
  • En los niños lactados artificialmente la recomendación del uso del chupete durante el sueño es especialmente importante para reducir el riesgo del SMSL (fuerza de la recomendación B).
  • Para evitar otros efectos adversos del uso del chupete se recomienda, en todos los niños, limitar su uso hasta los 12 meses de edad, lo cual incluye las edades de máximo riesgo del SMSL y aquellas en las que el lactante tiene más necesidad de succionar (fuerza de la recomendación B).

Para comenzar por el inicio, hay que saber que un chupete es un objeto hecho de goma, plástico o silicona que busca actuar como sustituto del pezón de la madre. Todo depende de si el bebé es lactante o no.

En el caso de si la madre está ofreciendo lactancia materna, la Asociación Española de Pediatría recomienda esperar hasta que la madre y el bebé tengan una rutina de lactancia establecida. El pezón y el chupete son diferentes y algunos recién nacidos encuentran más fácil succionar un chupete que un seno, lo que puede complicar la lactancia materna.

En el caso de que el bebé tome leche a través de un biberón estos pueden usar el chupete desde el primer momento.

La lactancia materna puede ser un mayor reto para los bebés que nacieron prematuramente, ya que sus músculos de succión son más pequeños y débiles.

Si vamos a dar pecho, podemos usar chupete, pero debemos de ser cautos durante los primeros días de vida hasta que la lactancia materna esté bien establecida. Ofrecer el pecho a demanda y utilizar el pezón materno como elemento reconfortante y primera opción.

Siendo estrictos no debería usarse el chupete en los recién nacidos alimentados al pecho hasta que la técnica estuviese perfectamente instaurada.

¿Cómo Elegir el Chupete Adecuado?

El chupete, como hemos comentado, no es imprescindible ni necesario en todos los bebés. Aunque tampoco hay que demonizarlo. Si queréis usarlo debéis conocer los tipos que hay, y que os asesoréis del mejor chupete. En el mercado existe gran infinidad de tipos de chupetes, y aunque no hay chupete perfecto (todos interfieren de una manera u otra en el desarrollo maxilofacial si se realiza un mal uso), los hay más adecuados y respetuosos con la boca del bebé.

Primero vamos a ver en qué se diferencian los diferentes chupetes del mercado:

Según su talla/tamaño:

  • Talla 1: 0-6 meses
  • Talla 2: 6-18 meses
  • Talla 3: 18-36 meses

Según forma de la tetina:

  • Anatómico: la parte más superior plana y la inferior redondeada. Podría ser adecuado siempre y cuando se utilice en posición adecuada, ya que no deformaría en este caso el paladar. Sin embargo, menos recomendable porque pueden darle la vuelta.
  • De bola o cereza: el cuello se ensancha de forma gradual para acabar en una forma redondeada. Los odontopediatras coinciden en contraindicar esta forma, porque por su gran tamaño deforman mucho el paladar.
  • Fisiológicos: tetina simétrica por ambos lados, pudiéndose colocar en cualquier posición en la boca sin aumentar los riesgos. Aunque no hay evidencia científica clara, los odontopediatras recomiendan la fisiológica ya que altera menos la boca, siempre que su cuello sea fino.

Según material:

  • Látex y caucho: resistente, aunque duran menos con la pérdida de su flexibilidad. Mayor riesgo de infección, se hinchan con su uso, absorben olores y sabores, y riesgo de alergia. Natural, muy blando y elástico. Tiende a absorber olores y humedad.
  • Silicona: más resistente y elástico, aunque son vulnerables al desgarro. No se altera su forma. No absorbe olores ni sabores. Duradero y más higiénica (menos riesgo de infección). Inerte, higiénico, no absorbe olores ni sabores. Puede rasgarse si se corta.

¿Qué requisitos debe cumplir el chupete que elija para mi peque?

No hay chupete ideal, sino menos malo. La evidencia es muy controvertida, y todavía no hay una certeza clara en la elección del chupete. La atención se focaliza principalmente en la tetina, ya que es la parte del chupete que altera el desarrollo de la boca y por tanto problemas a nivel de la succión, masticación, respiración y habla.

  • Debe cumplir las normas europeas
  • Material resistente, antialérgico y no tóxico.
  • Tetina:
    • Material: preferiblemente de SILICONA.
    • Forma: FISIOLÓGICA. Cuanto más aplanada y flexible, más fisiológica con la boca del bebé. La de cereza es la más invasiva pues deforman más.
    • Talla: PEQUEÑO. 0-6 meses. A más pequeña la tetina, menos invasiva. No aumentar el tamaño con la edad: “La boca del bebé crece, el chupete no”. Solo el escudo para que cubra toda su boca.
    • Dureza: lo más FLEXIBLE posible, para que no ejerza presión en el paladar.
  • Cuello (unión tetina-carcasa):
    • Lo más fino y flexible posible. El grosor de la unión tetina-escudo debe ser delgada, ya que es donde apoyan los dientes, y de este modo no perjudicar la posición dental.
  • Escudo: Flexible (para evitar que se lo enclave si hay una caída o golpe), ligero, no debe separarse de la tetina y con nariz libre con buena ventilación (dos orificios).
  • Evitar cadenas/chupetero:
    • El peso del mismo hará que el bebé deba succionar con más intensidad para mantenerlo en la boca, y por tanto habrá más riesgo de alteraciones.
    • Si lo tiene a mano a todas horas hará un uso excesivo. Lo ideal sería limitarlo a pocos momentos (por ejemplo, para dormir o calmar el llanto).
    • No cadenas largas, por riesgo de estrangulamiento.

La siguiente tabla resume las recomendaciones por edad del bebé para el chupete:

Edad del Bebé Chupete Recomendado Consideraciones
0-6 meses Talla 1, silicona, forma fisiológica Tetina pequeña y flexible
6-18 meses Talla 2, silicona, forma fisiológica Asegurarse de que el cuello sea fino
18-36 meses Talla 3, silicona, forma fisiológica Limitar el uso para evitar problemas dentales

Otros Consejos

Sobre su inicio:

  • No ofrecer en amamantados hasta que la lactancia esté bien establecida. Suele ocurrir alrededor del primer mes de vida. El síndrome de muerte súbita es excepcional en menos de esta edad y la lactancia materna juega un papel protector muy importante.
  • En bebés con fórmula: se puede ofrecer desde los primeros días.

Sobre las características del chupete:

  • Forma fisiológica, con el cuello muy fino, flexible y talla 0-6. Preferiblemente de silicona.

Sobre su uso:

  • Uso responsable.
  • Limitarlo al mínimo tiempo posible, usándolo en momentos puntuales cuando no podamos sustituir la demanda de otra manera.
  • Si lo usamos para calmar al bebé, una vez calmado retirarlo.
  • No es necesario volver a colocar el chupete si se cae durante el sueño.
  • Buscar alternativas al uso del chupete.
  • No fijar a la ropa, pues así lo usará más a menudo
  • No untar el chupete en soluciones dulces ni miel.

Sobre sus cuidados:

  • Cambiarlo con frecuencia. Cada mes y medio, o antes si se deteriora.
  • Lavarlo con agua y jabón, y aclarar con abundante agua.
  • No es necesario esterilizar continuamente

Sobre su retirada:

  • Empezar a retirarlo idealmente entre los 12 y 18 meses de edad. El SMSL es excepcional por encima del año de edad. No más tarde e los 24 meses, pues las alteraciones que provoca en la dentición por encima de esta edad son más difíciles de corregir.

¿Cómo Quitarle el Chupete?

Como es obvio, el bebé no puede usar el chupete eternamente. Conforme pasa el tiempo, los inconvenientes del uso del chupete superan a los beneficios. Por ello, lo más aconsejable es retirar el chupete a partir de los entre los 12-24 meses de edad. Sin embargo, esto puede variar según cada caso.

No existe una única forma para retirar el chupete, sino que dependerá de la dependencia de cada niño o niña. Por ejemplo, una buena idea es hablar con el pequeño o la pequeña y explicarle que se va haciendo mayor y, por eso, ya no tendrá que usar el chupete.

Además, es importante no quitarle el chupete si ha sucedido o va a suceder un evento importante en la familia como la llegada de un nuevo miembro a la familia.

En cualquier caso, durante el proceso de retirada del chupete, lo más importante es no enfadarse, tener paciencia y ser consciente de que cada niño o niña necesita su tiempo para ello.

Estrategias para una retirada respetuosa

  1. Elige bien el momento.
  2. Redúcelo de forma gradual. Esta reducción paulatina le da al niño control y seguridad.
  3. Usa cuentos o rituales de despedida. Los cuentos infantiles sobre dejar el chupete son una herramienta maravillosa.
  4. Sustituye el chupete por otro objeto de consuelo. Puedes ofrecer un peluche especial, un cojín, una mantita o incluso una canción.
  5. Evita castigos o presiones. En ese caso, es recomendable hablar con él abiertamente. A partir de esa edad, muchos niños pueden entender explicaciones sencillas y participar en el proceso de forma activa.

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