¿Cuándo se sienta un bebé solo? Desarrollo y consejos

La sedestación es un paso crucial en el desarrollo psicomotor del bebé, marcando un hito importante en su crecimiento. Este proceso, que se refiere a la capacidad de sentarse, se desarrolla de manera gradual y natural a medida que el bebé madura y fortalece los músculos del cuello y la espalda, lo que le permite ganar equilibrio y estabilidad.

¿Qué es la sedestación?

La sedestación se refiere a la posición de estar sentado. El bebé va adquiriendo poco a poco esta capacidad para sentarse y mantenerse sentado sin ayuda, lo que supone un nuevo hito en su desarrollo psicomotor. Este proceso va ocurriendo de manera espontánea y natural, a medida que el bebé va adquiriendo madurez y fortaleciendo su cuello y su espalda, lo que le permite ir ganando equilibrio y estabilidad.

Inicialmente, el bebé será capaz de levantar su cabecita, lo que irá fortaleciendo sus músculos del cuello. Poco a poco, irá adquiriendo la habilidad de sentarse y, en un primer momento, utilizará sus manos como apoyo y para ganar equilibrio para no caerse, lo que le permite permanecer en la posición de sedestación cierto tiempo.

Se dará la sedestación en anillo, llamada así porque el bebé se sienta con las piernas flexionadas, lo que da lugar a un "anillo". Luego, el pequeño va siendo capaz de sentarse con las piernas extendidas e irá combinando ambas posturas.

La sedestación es un gran paso en su desarrollo y el primero para aprender otras posiciones que vendrán en el futuro como la bipedestación (mantenerse de pie) y caminar.

¿Cuándo aprende el bebé a sentarse solo?

De modo general, un bebé adquiere la capacidad para sentarse de manera autónoma y de mantenerse en esta postura entre los 6-9 meses de edad. Sin embargo, es importante mencionar que hay que respetar el ritmo de desarrollo de cada bebé y que la fecha mencionada en la que los bebés consiguen la sedestación no es exacta, solo orientativa, ya que cada bebé es único.

Además, en los bebés que suelen lograr antes la sedestación, es posible que haya influido beneficiosamente si han realizado ejercicios con sus papás para favorecerlo. Esto no significa presionar ni obligar al bebé a que se siente, sino realizar ejercicios que estimulan al bebé a alcanzar esta postura.

Sin embargo, si entre los 9-12 meses de vida, el bebé no ha conseguido sentarse, es conveniente consultarlo con el pediatra. Quizá simplemente necesite más actividad, estímulos y más tiempo de juego.

Como nos indica la doctora, cada niño tiene su propio ritmo, la mayoría empieza a estar preparado para sentarse entre los 6 y los 8 meses. Hay algunos trucos y estrategias para facilitarle este paso. Una de ellas, nos comenta la doctora, que es el tummy time o tiempo boca abajo.

“Es muy importante dedicar tiempo a poner al bebé boca abajo desde las primeras semanas de vida. Además de todo esto, se pueden incorporar juegos que estimulen el movimiento y fortalezcan el tronco, animar al bebé a girarse, desplazarse o alcanzar objetos.

Una de las prácticas más importantes, ya desde las primeras semanas de vida, es la hora de Tummy Time, es decir, colocar el bebé boca abajo durante breves periodos a lo largo del día, siempre bajo la supervisión de un adulto. Esta actividad contribuye significativamente al fortalecimiento de los músculos necesarios para alcanzar la posición sentada.

De hecho, ayuda a mejorar el tono muscular del bebé, favoreciendo el desarrollo de los músculos del cuello, la espalda, el abdomen y los brazos. También reduce el riesgo de plagiocefalia, el aplanamiento del cráneo que puede producirse con la posición supina prolongada.

¿Cómo puedo enseñar a mi bebé a sentarse?

Para que tu pequeño pueda sentarse solo, deberá desarrollar fuerza y equilibrio en el tronco, la espalda, la cabeza y el cuello. Estas son algunas de las cosas que puedes hacer para que tu bebé aprenda a sentarse:

  • Cuando controle bien la cabeza, anímale a que la levante mientras está bocabajo con un juguete o sonajero. Esta posición es buena para reforzar los músculos de la espalda y el cuello, que son los que hacen que se mantenga erguido.
  • Si en este tiempo ves que tu bebé tiene fuerza para levantar el pecho, comienza a sentarlo. Sujétalo fuerte y apoya su espalda en un cojín o una esquina del sofá. De este modo, aprenderá a mantener el equilibrio en esta nueva posición.
  • Tu hijo puede comenzar a ponerse en «trípode» mientras esté sentado, por lo que se inclinará hacia adelante mientras extiende los brazos para sostener la parte superior del cuerpo. Coloca un juguete delante de él para que intente acercarse.
  • Con el tiempo, podrá maniobrar por su cuenta para sentarse sin ayuda ni necesidad de hacer el «trípode». Cuando tu bebé tenga nueve meses podrá jugar un rato mientras está sentado en el suelo. De hecho, incluso girará el cuerpo para coger los juguetes.

Ventajas de la sedestación

Si bien es cierto que hay que vigilar la postura del bebé cuando adquiere la sedestación (para evitar posibles problemas como desviaciones de cadera o columna), sentarse en una postura adecuada tiene muchas ventajas para el bebé. Entre ellas:

  • Gana independencia, autonomía y seguridad.
  • Puede coger objetos y jugar con ellos, ya que no necesitará apoyarse con las manos y las tendrá libres. Esto además podría contribuir a su desarrollo cognitivo y de la motricidad fina.
  • Experimenta una nueva forma de ver el mundo, de interaccionar y socializar desde una nueva perspectiva, lo que favorece su desarrollo.
  • Favorece la respiración.
  • Adquiere una postura simétrica, que evita deformidades óseas y musculares.

Sin embargo, tampoco es conveniente que los bebés tengan su movilidad limitada y permanezcan sentados durante un tiempo excesivo, por lo que es buena idea animarlo a cambiar de postura con cierta frecuencia.

Una posición sentada correcta, adquirida de forma espontánea y natural, ofrece numerosos beneficios al sistema musculoesqueletico del niño, además de estimular su desarrollo psicofísico general.

Una vez el niño llega a sentarse, va a necesitar desarrollar su equilibrio en esta posición para evitar caerse cuando manipula o alcanza un juguete, o cuando mueve sus brazos o sus piernas,... pues una cosa es mantenerse sentado, y otra cosa es poder mantenerse esta posición mientras se mueven otras partes del cuerpo.

👉 Cómo ayudar a sentarse a un bebé 👶 3 ejercicios fáciles para estimular a tu bebé.

¿Cómo se puede estimular la sedestación en el bebé?

Hay algunos ejercicios con los que los padres pueden incentivar a los bebés a que hagan ciertos movimientos que fortalecerán sus músculos (de cuello, espalda, brazos y abdominales) para favorecer que lleguen a adquirir la posición de sedestación. Entre ellos está:

  • Con una manta o alfombra (ideal si es una alfombra de juegos) y dejando al bebé boca abajo. Se le pueden ofrecer objetos para llamar su atención y que levante la cabeza o, incluso, intente agarrarlos. También se puede probar a tratar de que el bebé se dé la vuelta.

¿Cómo saber si el bebé está preparado para la sedestación?

La sedestación o la capacidad para sentarse por sí solo la va adquiriendo el bebé poco a poco, a medida que se van fortaleciendo los músculos de su cuello y espalda.

Por ello, algunos signos de que está fortaleciendo sus músculos pueden ser también indicativos de que pronto podrá sentarse, como cuando se incorpora cuando va en su sillita o cuando es capaz de girarse por sí mismo de boca abajo a boca arriba y al contrario.

No obstante, no se debe forzar al bebé a que adquiera la postura de sedestación.

Si el bebé ha recibido la estimulación y el apoyo adecuados, entre los 6 y los 9 meses deberían aparecer aparecer algunos signos claros de progreso hacia la posición sentada:

  • El bebé es activo y empieza a gatear o arrastrarse;
  • Puede hacer transiciones entre distintas posiciones, por ejemplo, de tumbado a sentado y de gateando a sentado, o viceversa;
  • Empieza a mostrar interés por ponerse de pie, intentando agarrarse y levantarse;
  • Una mejora visible en la manipulación de objetos.

¿Qué hacer a la hora de comer?

No es necesario que el bebé pueda sentarse sin ayuda para empezar a usar la trona a la hora de comer. Sin embargo, debe tener suficiente tono muscular para sostener la espalda en posición semierguida por sí solo.

Alrededor de los 6 meses, la mayoría de los bebés tienen suficiente tono muscular para sostener la espalda y sentarse durante breves períodos de tiempo, como durante las comidas. Sin embargo, es fundamental ayudarles con una trona ergonómica y de buena calidad, como es la trona Cresecendo Up de Chicco, que ofrezca un buen apoyo y mantenga al niño en una posición estable y segura.

Evita obligar al bebé a permanecer sentado durante mucho tiempo fuera del horario de las comidas. El uso de la trona (y, por tanto, la posición sentada) debe limitarse a la hora de comer, que suele durar entre 20 y 30 minutos.

Consejos de seguridad para sentar a tu bebé

Cuando el bebé aprenda a sentarse, debes proteger tu casa, ya que comenzará a moverse de manera independiente en cualquier momento. A continuación, te damos algunos consejos de seguridad que serán claves cuando tu bebé aprenda a sentarse:

  • Antes de que el bebé pueda sentarse, debes bajar el colchón de la cuna hasta que no pueda caerse si se apoya de lado o se lanza contra los barrotes.
  • Comprueba la estabilidad de los muebles y las lámparas de pie grandes.
  • Fija los muebles como estanterías, cajones y soportes para televisores a la pared, ya que pueden volcarse si tu pequeño se apoya para sentarse o levantarse. Es posible que tengas que guardar algunos objetos (por ejemplo, lámparas de pie o elementos decorativos en el suelo) si crees que podría tirárselos encima por accidente.
  • Coloca seguros en las puertas de armarios y cajones donde guardes objetos peligrosos, como cuchillos, productos de limpieza o medicamentos. También te recomendamos colocarlos en cualquier otro cajón para evitar que el contenido se le caiga encima.

En conclusión, como indica la doctora, es normal preocuparse por los ritmos de desarrollo de tu peque, aprender a sentarse solo es un gran paso, así que lo más importante es siempre respetar el ritmo de cada bebé.

Es esencial permanecer alerta ante posibles signos de retraso en el desarrollo motor. Las dudas en torno a cuándo se mantienen sentados los bebés están entre las más relacionadas con la compra de la trona.

Recuerda también que cada bebé es diferente. Tu hijo se mantendrá erguido antes de que te des cuenta, primero con apoyo y luego solo.

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