Para muchos niños, el chupete es un objeto muy importante que les proporciona consuelo y bienestar. Sin embargo, hay un límite a su uso y a cierta edad debe desaparecer de su vida. Pero realmente ¿para qué sirven los chupetes para niños? Los chupetes son dispositivos «pacificadores» utilizados para satisfacer las necesidades del bebé que se han utilizado durante siglos. Los chupetes para bebés de hoy en día tienen diferentes formas y tamaños.
Beneficios del Chupete
Los chupetes pueden satisfacer las necesidades de su bebé durante la succión no nutritiva. La succión es un reflejo normal infantil. Todos los bebés tienen una necesidad de chupar, pero la cantidad de succión varía de un bebé a otro. Para muchos bebés las ganas de chupar parece ser más de lo que se necesita para su nutrición. Muchos bebés quieren chupar cuando están cansados, aburridos o necesitan de consuelo.
- Los chupetes pueden ayudar a su bebé a dormir.
- Los chupetes pueden reducir el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Hay una serie de estudios que han identificado una incidencia sustancialmente menor de SIDS en los bebés que usan chupetes en comparación con aquellos que no lo hacen.
- Uno de los beneficios del uso del chupete es que tranquiliza al bebé y ayuda al niño a reducir sus niveles de ansiedad y dolor.
- Además, el uso del chupete también minimiza el riesgo de muerte súbita.
Riesgos del Uso Prolongado del Chupete
Sin embargo, en algunas situaciones puede causar que las bocas en desarrollo crezcan de forma incorrecta, lo que conlleva a un desarrollo anormal de los dientes. El uso del chupete es una práctica habitual en los primeros meses de vida del bebé, ya que proporciona calma, consuelo y ayuda a conciliar el sueño. Sin embargo, un uso prolongado o inadecuado puede tener consecuencias negativas en el desarrollo bucodental. A partir de cierta edad, el uso continuado del chupete puede interferir en el correcto desarrollo de la cavidad oral:
1. Alteraciones dentales y maxilares
El uso prolongado puede favorecer la aparición de:
- Mordida abierta anterior: cuando los dientes frontales superiores e inferiores no se tocan al cerrar la boca. Esto puede alterar la masticación y dificultar la pronunciación de ciertos sonidos.
- Mordida cruzada: desequilibrio en la alineación de los dientes superiores e inferiores. A diferencia de la mordida abierta anterior, esta maloclusión no se soluciona de forma espontánea cuando desaparece el hábito del chupete.
- Paladar estrecho y elevado: la presión constante del chupete puede modificar la forma del paladar, afectando a la erupción y posición de los dientes permanentes.
- Dientes deformados: el uso excesivo del chupete, especialmente en etapas en las que la dentición está en desarrollo activo, puede influir negativamente en la posición y orientación de los dientes temporales, generando inclinaciones o separaciones anómalas.
Estas maloclusiones pueden afectar a la masticación, el habla, la respiración y la estética facial, y podrían requerir tratamiento ortodóntico en el futuro si no se corrigen a tiempo.
2. Retraso en el desarrollo del lenguaje
El uso frecuente del chupete durante el día puede interferir en el balbuceo y la práctica del habla, lo que puede retrasar el desarrollo del lenguaje oral. Además, si el niño mantiene el chupete constantemente en la boca, es menos probable que ejercite los músculos orales implicados en el habla.
3. Dependencia emocional
Si el chupete se utiliza como única vía para calmar al bebé, existe el riesgo de crear una dependencia emocional que dificulte su retirada progresiva. Esto puede generar frustración y ansiedad en el niño cuando se intente dejar el hábito.
Además:
- Puede llegar a afectar a su dentadura.
- El niño puede hacerse daño. Cuando comienza a correr y a saltar, el riesgo de que se caiga hacia adelante aumenta.
- Puede frenar un poco su desarrollo emocional y social. Si siempre que se siente triste o aburrido recurre al chupete, el niño no aprende otras formas, como el entretenerse con juguetes, Y le impide relacionarse bien con otros niños de su edad.
- El uso de chupetes (o chuparse el dedo) más allá de la edad de 5 años puede afectar a la forma de la boca o los dientes de su hijo, lo que hace sobresalir o descoloca los dientes.
- Los chupetes aumentan el riesgo de infecciones del oído. El uso del chupete parece ser un factor de riesgo en el desarrollo de la infección del oído medio (otitis media).
Autores especulan que la succión continua sobre un chupete podría alterar la presión dentro de la cámara del oído medio donde se pueden formar las infecciones del oído. También fue identificado en este estudio que prolonga o un uso más frecuente de chupetes estaba relacionado con una mayor incidencia de infecciones del oído medio que uso restringido.
¿Cuánto tiempo se debe usar el chupete?
Por su parte, la Junta Americana de Odontología Pediátrica recomienda eliminar su uso antes de los 3 años de edad, momento en el que todavía los efectos adversos son reversibles en poco tiempo ya que no habrán producido malformaciones mandibulares o deformaciones óseas que modifiquen la arcada dental definitiva. Por eso se recomienda que desde temprana edad los más pequeños también estén incluidos en los seguros dentales, ya que la sanidad pública en España cubre algunos servicios, pero se queda corta en muchos otros, sobre todo si se trata de los servicios bucodentales.
Cuándo y cómo retirar el chupete
Los expertos recomiendan comenzar la retirada del chupete entre los 12 y 18 meses y eliminarlo por completo antes de los 2 años para evitar efectos negativos en la salud bucodental. Algunos consejos para una retirada progresiva y respetuosa:
- Limitar su uso solo a momentos de sueño o consuelo.
- Sustituirlo por otros objetos de apego, como peluches.
- Retirarlo de forma gradual, empezando por eliminarlo durante el día.
- Reforzar positivamente los avances con elogios y caricias.
TIPS y consejos para quitarle el Chupete/Chupón a tu Bebé
Elección del chupete adecuado
Si decides ofrecer chupete a tu bebé, es importante elegir uno que respete el desarrollo oral:
- De forma anatómica o fisiológica, que imite el pezón materno.
- De tamaño adecuado a la edad del bebé.
- Con base flexible y ventilada.
- Cambiarlo regularmente si se deforma o deteriora.
Tipos de Mordedores
El tipo más común mordedor tiene una forma parecida a un chupete, con una anilla en el extremo que queda fuera de la boca, para que el bebé pueda sujetarlos con una o ambas manos y una parte de goma en el extremo opuesto, que es la que muerde. Algunos mordedores contienen un líquido o gel especial que permite meterlos en el congelador o en la nevera para que estén más fríos.
El mordedor en forma de collar no tienen asa de sujeción ya que va atado alrededor del cuello de la madre, evitando así que caiga tantas veces al suelo. Por último, aunque presenta características y objetivos distintos a los hasta ahora reseñados, están las “mallas para fruta”, que tienen una asa como un chupete por un lado y una redecilla de plástico en el otro. Estos mordedores se utilizan para que el bebé comience a masticar trocitos de fruta, evitando riesgos de asfixia, pero es importante utilizarlos con prudencia, respetando las medidas higiénicas.
Qué tener en cuenta al elegir un chupete
- Materiales y Durabilidad: Los chupetes de silicona son más suaves y duraderos que los chupetes de látex, y también son más resistentes al agua y más fáciles de limpiar.
- Uso Responsable del Chupete: No debes dejar al bebé con el chupete todo el tiempo, ya que esto puede afectar el desarrollo correcto de la boca y el habla.
Cuidados complementarios para proteger la salud bucodental
- Realiza una limpieza diaria de encías con una gasa húmeda desde los primeros meses.
- A partir de la erupción del primer diente, inicia el cepillado con un dedal o cepillo infantil.
- Evita mojar el chupete en sustancias azucaradas.
- Programa la primera visita al odontopediatra entre los 6 y 12 meses de edad.
- Evita el hábito de succión del pulgar.
- Es recomendable la lactancia materna durante los seis primeros meses para favorecer el correcto desarrollo de los maxilares.
Recomendaciones Finales
El chupete, aunque puede ser un recurso muy útil, no debería ser un sustituto permanente de otros métodos de consuelo o de la alimentación. La elección del chupete adecuado para tu bebé es una decisión que va más allá de la simple comodidad. Consulta con tu pediatra, dentista pediátrico o farmacéutico, lee reseñas de otros padres y, sobre todo, observa las reacciones y comodidad de tu hijo con el chupete que elijas.
La clave está en acompañar al pequeño en cada etapa, observar sus necesidades y tomar decisiones informadas. En Dental Company, contamos con especialistas en odontopediatría que te acompañarán desde el inicio para garantizar una sonrisa sana desde el primer día.
