Chupete para Bebé: ¿Amigo o Enemigo? Una Guía Completa

El chupete es un objeto que calma y relaja a los bebés, teniendo un poder inigualable sobre ellos, derivado de un instinto muy fuerte de succionar que poseen los seres humanos. ¿Chupete sí o chupete no? Es una de las grandes dudas existenciales que todos nos hacemos cuando vamos a ser padres. A tu alrededor encuentras defensores a ultranza de utilizarlo, que te cuentan maravillas de sus poderes casi mágicos y detractores que prácticamente lo demonizan (y critican ferozmente a quienes osan ofrecérselo a sus peques).

Como todo en la vida, el chupete no es tan bueno ni tan malo como lo pintan. Ni será la panacea para calmar y dormir a tu bebé, ni se le van a torcer todos los dientes por usarlo comedidamente. Ofrecer el chupete o no a tu peque es una decisión muy personal. Además, no todos los bebés lo aceptan, para empezar, así que lo mejor es no hacerte ideas preconcebidas.

En este post te revelamos las principales ventajas e inconvenientes que tiene el uso del chupete, para que la decisión que tomes esté fundamentada. También te explicamos cuándo es mejor ofrecer y retirar el chupete, cómo deben ser los chupetes que des a tus peques y qué hacer si tu peque no quiere renunciar al chupete.

Durante los primeros meses de vida, los bebés tienen una necesidad imperiosa de succionar para relajarse, tranquilizarse, calmarse. Es la succión no nutritiva o succión afectiva, que no les sirve para alimentarse. En bebés amamantados, generalmente esta necesidad de succión se cubre con el pecho. Cuando la madre no está disponible, el chupete puede ser un aliado para cubrir esta necesidad. En bebés alimentados con biberón, esta necesidad no se ve satisfecha, por lo que se recurre al chupete.

ESTE es el chupón ideal para tu bebé ( Ventajas y Desventajas) Joana Campolargo

Ventajas y Desventajas del Uso del Chupete

La ventaja fundamental del uso del chupete está clara: calma a los bebés. Pocas cosas hay, al margen del pecho materno, que les ayuden más a relajarse e incluso a dormirse en momentos de llanto o tensión. El motivo es que el instinto más desarrollado en los bebés desde su nacimiento es el de succión. Es un instinto vital, puesto que es el que les permitirá alimentarse. Por eso es tan fuerte y a la vez placentero.

El chupete es un gran aliado para tranquilizar a los bebés entre las tomas y para ayudarles a conciliar el sueño. También para los momentos en los que su madre no puede atenderlos. Evidentemente, nada como los brazos y el pecho materno, pero a nadie se le escapa que a veces es imposible ofrecérselos las 24 horas a un bebé.

Además, la Academia Americana de Pediatría ha vinculado el uso de chupetes durante el sueño con una reducción de las probabilidades de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante. Por otro lado, en algunos bebés, el instinto de succión es tan grande que si no se les ofrece chupete lo más probable es que se aficionen a chuparse el dedo. Una adicción que puede provocar problemas bucodentales y que es más difícil de superar que la del chupete. Ten en cuenta que el chupete puedes quitárselo, cueste lo que cueste, pero el dedo no.

Sin embargo, no todo son ventajas. Su uso precoz en bebés amamantados, su uso excesivo y su uso prolongado (sobre todo más allá de los 24 meses) puede provocar algunos ya conocidos riesgos para la salud del bebé:

  • Puede interferir en la instauración de la lactancia materna. Por ello se recomienda no ofrecer hasta que la lactancia materna esté bien establecida, aproximadamente alrededor del mes de vida.
  • Su uso durante las primeras semanas de vida incrementa los los problemas de instauración de lactancia por la confusión entre pezón y chupete (ya que su succión es diferente).
  • Si el bebé reduce las tomas de pecho porque su necesidad de succión no nutritiva se ve satisfecha con el chupete puede haber un descenso de la producción de leche y en consecuencia reducción de la ganancia de peso. También se ha asociado a un aumento de riesgo de destete precoz.
  • Problemas de maloclusión dentaria si hay un uso excesivo y prolongado. Puede alterar la mordida (mordida abierta o cruzada posterior) y puede deformar el paladar (lo hace más ojival, alto y abovedado, que puede comprometer la respiración).
  • Aumenta el riesgo de infecciones de oído (otitis media aguda).
  • Dificulta el desarrollo del lenguaje: problemas en el habla y la articulación de las palabras.
  • Aumento de infecciones en la boca (candidiasis).
  • Caries si se endulza.
  • Necesidad de chupete para dormir y re-dormirse en los despertares.

Además del uso del chupete, es recomendable que los padres sigan algunas recomendaciones para evitar la SMSL, entre las que se encuentra el hecho de que los niños sanos duerman en posición supina (boca arriba) o lateral durante el sueño, ya que la probabilidad de padecer una muerte súbita durmiendo en decúbito prono (boca abajo) es de 3,5 y 9,3 veces superior que durmiendo en cualquier otra postura.

La cabeza del bebé tampoco debe quedar cubierta con ropa de cama mientras duerme, ya que los estudios demuestran que entre un 16 y 22% de los niños víctimas de la muerte súbita tienen su cabeza cubierta. Es conveniente que los pies del bebé contacten con el límite de la cuna. El niño debe estar en una atmósfera libre del humo de los cigarrillos, antes del nacimiento y después. Está demostrado que si la madre fuma durante el embarazo y durante el primer año de vida del bebé, el riesgo del SMSL se incrementa en 4,09 veces.

Del mismo modo, se recomienda ofrecer el chupete al niño al ponerlo a dormir boca arriba y no reintroducirlo en la boca una vez que el niño se haya dormido.

¿Cuándo Ofrecer y Cuándo Retirar el Chupete?

La mayoría de los problemas que se han vinculado al uso de chupetes se pueden evitar con una utilización adecuada de los mismos. Si vas a darle a tu peque lactancia materna, lo ideal es no ofrecerle el chupete al menos hasta que haya transcurrido un mes del nacimiento. Así habrá tenido tiempo suficiente de practicar y dominar la succión del pecho sin que ningún otro tipo de succión interfiera en el proceso.

Lo adecuado es limitar desde el principio el uso del chupete a momentos puntuales. Por ejemplo, cuando todos los demás recursos para calmarle fallan, cuando mamá se tiene que ir a algún lado o a la hora de dormir. No acostumbres a tu peque a tener el chupete todo el día en la boca porque después te costará retirárselo.

¿Y cuándo es el momento de retirar el chupete? Algunos pediatras y odontólogos recomiendan que se empiece por retirar el chupete por el día a partir de los seis meses, que es cuando los peques empiezan a ser capaces de encontrar otras formas de calmarse y distraerse. Para las noches, se recomienda retirarlo a partir del año, que es cuando se reduce el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante.

Como edad tope, los dos años. Es un momento complejo del desarrollo de los peques y mejor que lleguen a él sin la dependencia del chupete. A partir de los dos años será más difícil conseguir que lo dejen de buena gana y además su uso prolongado es el que puede provocar problemas permanentes en el desarrollo normal de la dentición.

Mi Hijo es Adicto al Chupete: ¿Cómo Retirárselo?

No te vamos a engañar, si tu peque ha usado el chupete de forma continuada y frecuente durante más de dos años, la tarea de quitárselo no va a ser fácil.

  • Entre los seis meses y el año y medio, la mejor táctica es la distracción. En esos momentos, los peques son todavía bastante impresionables y es relativamente fácil conseguir que se olviden del chupete que piden si les distraemos con algún juguete, un cuento o una sesión de cosquillas.
  • Entre el año y medio y los dos años, podemos empezar a razonar con él o ella. Es bueno explicar bien con antelación que es hora de dejar el chupete porque el peque se ha hecho mayor.

Una táctica que suele funcionar para ayudar a tu peque a dejar el chupete es eliminar primero todas las demás tetinas. Por ejemplo, dejar de darle la leche en biberón o en vaso de aprendizaje y empezar a usar pajitas. Esto les suele hacer bastante más ilusión y es un primer paso para superar el hábito de la succión.

Si tu peque usa el chupete durante todo el día y por la noche, puedes empezar a retirárselo poco a poco. Por ejemplo, empieza por quitárselo durante el día, que está más distraído y deja para más adelante la noche.

Cuando llegue el momento de la retirada definitiva del chupete, avísalo con antelación y procura que lo entienda. No se lo quites de sopetón y sin explicaciones. Establecer algún ritual suele ayudar. Por ejemplo, darle todos los chupetes a algún bebé de la familia, dejárselos a los Reyes Magos a cambio de los regalos…

Lo importante es que, una vez tomada la decisión de retirar el chupete, te mantengas firme y no te eches atrás, por mucho que tu peque te lo reclame. Atiende a sus emociones y hazle sentir que las comprendes, pero hazle entender que dejar el chupete es lo mejor para él o ella en ese momento. Como siempre, el cariño y la paciencia serán tus grandes aliados.

Tipos de Chupetes: Cómo Elegirlos

En el caso de que hayas elegido ofrecer el chupete a tu peque, ten en cuenta que la seguridad y la higiene son dos aspectos fundamentales a la hora de elegirlo. Las diferencias fundamentales son en cuanto a la forma de la tetina y al material de la misma.

Por su forma, los chupetes pueden ser de cereza o redondos, anatómicos o fisiológicos. Los primeros son los de toda la vida y se recomiendan en los primeros meses de vida. Entre anatómicos y fisiológicos, hay opiniones encontradas. Hay odontopediatras que prefieren los primeros y otros que son más favorables a los segundos. Los anatómicos imitan la forma del pezón y hay que tener en cuenta que solo tienen una posición correcta, por lo que hay que girarlos si el bebé les da la vuelta. Los fisiológicos son más cómodos, porque son planos y se usan igual en cualquier posición.

Por su material, encontrarás tetinas de caucho o látex y tetinas de silicona.

¿Qué Requisitos Debe Cumplir el Chupete que Elija para Mi Peque?

No hay chupete ideal, sino menos malo. La evidencia es muy controvertida, y todavía no hay una certeza clara en la elección del chupete. La atención se focaliza principalmente en la tetina, ya que es la parte del chupete que altera el desarrollo de la boca y por tanto problemas a nivel de la succión, masticación, respiración y habla.

  • Debe cumplir las normas europeas.
  • Material resistente, antialérgico y no tóxico.
  • Tetina:
    • Material: preferiblemente de SILICONA.
    • Forma: FISIOLÓGICA. Cuanto más aplanada y flexible, más fisiológica con la boca del bebé.
    • Talla: PEQUEÑO. 0-6 meses. A más pequeña la tetina, menos invasiva. No aumentar el tamaño con la edad: “La boca del bebé crece, el chupete no”.
    • Dureza: lo más FLEXIBLE posible, para que no ejerza presión en el paladar.
  • Cuello (unión tetina-carcasa): Lo más fino y flexible posible. El grosor de la unión tetina-escudo debe ser delgada, ya que es donde apoyan los dientes, y de este modo no perjudicar la posición dental.
  • Escudo: Flexible (para evitar que se lo enclave si hay una caída o golpe), ligero, no debe separarse de la tetina y con nariz libre con buena ventilación (dos orificios).
  • Evitar cadenas/chupetero: El peso del mismo hará que el bebé deba succionar con más intensidad para mantenerlo en la boca, y por tanto habrá más riesgo de alteraciones.

Otros Consejos

  • Sobre su inicio: No ofrecer en amamantados hasta que la lactancia esté bien establecida.
  • Sobre las características del chupete: forma fisiológica, con el cuello muy fino, flexible y talla 0-6. Preferiblemente de silicona.
  • Sobre su uso:
    • Uso responsable.
    • Limitarlo al mínimo tiempo posible, usándolo en momentos puntuales cuando no podamos sustituir la demanda de otra manera.
    • Si lo usamos para calmar al bebé, una vez calmado retirarlo.
    • No es necesario volver a colocar el chupete si se cae durante el sueño.
    • Buscar alternativas al uso del chupete.
    • No fijar a la ropa, pues así lo usará más a menudo.
    • No untar el chupete en soluciones dulces ni miel.
  • Sobre sus cuidados:
    • Cambiarlo con frecuencia. Cada mes y medio, o antes si se deteriora.
    • Lavarlo con agua y jabón, y aclarar con abundante agua.
    • No es necesario esterilizar continuamente.
  • Sobre su retirada: Empezar a retirarlo idealmente entre los 12 y 18 meses de edad. No más tarde e los 24 meses, pues las alteraciones que provoca en la dentición por encima de esta edad son más difíciles de corregir.

Chupetes Suavinex® Fisiológicos: Una Opción Saludable

Los chupetes son una parte fundamental en la vida de muchos bebés, y como padres, queremos asegurarnos de elegir la mejor opción para el desarrollo y bienestar de nuestros pequeños. En este artículo, exploraremos en detalle los chupetes Suavinex® fisiológicos, una opción innovadora y respaldada por expertos que promete respetar el desarrollo oral natural de los bebés.

Los chupetes fisiológicos Suavinex son dispositivos diseñados específicamente para respetar el desarrollo bucodental del bebé. Estos chupetes están pensados para no invadir la cavidad oral y proporcionar al bebé una sensación lo más parecida posible a su estado natural cuando no lleva chupete.

Características Principales de los Chupetes Suavinex Fisiológicos:

  • Tetina con forma plana y simétrica.
  • Cuello más fino que permite cerrar la boca casi completamente.
  • Cabeza más corta y plana que deja espacio para que la lengua repose naturalmente.
  • Silicona fina ultra-suave con acabado arenado.

Diferencias entre Chupetes Fisiológicos y Convencionales

A diferencia de los chupetes convencionales, los chupetes fisiológicos Suavinex® están diseñados teniendo en cuenta las particularidades bucodentales del bebé, cuyo maxilar y mandíbula están en pleno desarrollo. Algunas diferencias clave son:

  • Forma de la tetina: Los chupetes fisiológicos tienen una forma plana y simétrica, mientras que los convencionales suelen ser más redondeados.
  • Espacio para la lengua: Los chupetes Suavinex permiten más espacio para que la lengua se mueva naturalmente.
  • Cierre de la boca: El cuello más fino de los chupetes fisiológicos permite un cierre casi completo de la boca.
  • Presión sobre el paladar: Estos chupetes están diseñados para ejercer una presión mínima sobre el paladar del bebé.

Beneficios de los Chupetes Suavinex Fisiológicos

  • Promoción del desarrollo oral saludable: Los chupetes Suavinex fisiológicos están diseñados para promover un desarrollo oral saludable en los bebés. Al respetar la forma natural de la boca y permitir un movimiento más libre de la lengua, estos chupetes pueden ayudar a mantener una posición más natural de la lengua, reducir la presión sobre el paladar y los dientes en desarrollo, y fomentar un patrón de succión más similar al de la lactancia materna.
  • Reducción de la interferencia con la lactancia materna: Uno de los beneficios más significativos de los chupetes fisiológicos Suavinex es su capacidad para reducir la interferencia con la lactancia materna. La forma y textura de la tetina, que se asemeja más al pezón materno, puede ayudar a mantener una técnica de succión similar a la utilizada durante la lactancia, reducir la confusión del pezón, y facilitar la transición entre el pecho y el chupete.
  • Comodidad y aceptación por parte del bebé: La textura suave y la forma ergonómica de los chupetes Suavinex fisiológicos los hacen más cómodos para los bebés.

Tipos de Chupetes Fisiológicos Suavinex

Suavinex® ofrece una gama de chupetes fisiológicos diseñados para adaptarse a las diferentes etapas de desarrollo del bebé:

  • Chupetes para recién nacidos (0-6 meses): Tamaño más pequeño adaptado a la boca de los recién nacidos, tetina extra suave para mayor comodidad, diseño que permite una fácil transición entre la lactancia y el chupete.
  • Chupetes para bebés de 6-18 meses: Tetina ligeramente más grande para adaptarse al crecimiento de la boca, mayor resistencia para soportar los primeros dientes, diseños que fomentan la exploración y el agarre.
  • Chupetes para niños mayores de 18 meses: Tetinas más resistentes para soportar el uso prolongado, diseños que pueden ayudar en el proceso de destete del chupete, formas que continúan respetando el desarrollo oral en esta etapa crucial.

Materiales: Silicona vs Látex

Suavinex ofrece chupetes tanto en silicona como en látex, cada material con sus propias ventajas:

  • Silicona: Transparente y sin olor, más fácil de limpiar y esterilizar, más duradera y resistente al desgaste.
  • Látex: Más suave y flexible, puede ser preferido por algunos bebés por su textura, natural y biodegradable.

Guía de Uso y Cuidado de los Chupetes Suavinex

Para mantener el chupete en condiciones higiénicas:

  • Lavar el chupete con agua tibia y jabón suave antes de cada uso.
  • Esterilizar regularmente, especialmente en los primeros meses:
    • En agua hirviendo durante 5 minutos.
    • Utilizando un esterilizador de microondas.
    • Con el sistema de esterilización en frío de Suavinex®.
  • Dejar secar completamente antes de usar o guardar.

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