Celos en el Hermano Recién Nacido: Síntomas, Causas y Tratamiento

Los celos son una respuesta afectiva natural que implica una mezcla de emociones y que afecta a toda la familia. Generalmente, se producen porque uno de los hijos se siente desplazado respecto al otro u otros. En la base de los celos se esconde el miedo, y el niño teme perder el cariño o la atención de sus padres.

¿Cuándo Aparecen los Celos?

La mayoría de los investigadores afirman que los celos infantiles no aparecen antes del primer año y medio de la vida, prolongándose durante toda la primera infancia hasta alrededor de los siete años. Esta etapa evolutiva es especialmente importante porque en ella tiene lugar el desarrollo de ciertas habilidades que aumentan la autonomía comportamental y personal del niño. A los 18 meses, el desarrollo cognitivo es más que suficiente para hacerse cargo de su posición afectiva en el ámbito de la propia familia, ya ha aparecido la marcha y el control de esfínteres y se dispone de un mínimo de lenguaje socializado.

Lo más frecuente es que el nacimiento de un nuevo hermano sea el factor desencadenante del comportamiento celoso, aunque en ocasiones los celos pueden aparecer sin estar vinculados a este factor. Pueden producirse también cuando alguno de los hermanos hace algo nuevo y se lleva todas las miradas de atención, como por ejemplo empezar a hablar o caminar.

Síntomas de Celos en Niños

Los celos infantiles se pueden manifestar de varias formas en función de las características de los niños:

  • Rabietas
  • Pegar al hermano pequeño
  • No hacer caso a lo que se le dice
  • Negarse a compartir juguetes
  • Llantos
  • Aislamiento
  • Pesadillas o alteraciones de sueño
  • Regresiones a estadios previos (por ejemplo, volver a chuparse el dedo o volver a hablar como un niño más pequeño)

El objetivo final de estos síntomas será generalmente el de llamar la atención de los cuidadores.

Causas de los Celos Infantiles

Muchas son las causas que pueden disparar los celos. En la infancia es habitual la aparición de celos tras el nacimiento de un hermanito. En cierto modo, el niño se protege y reclama seguir teniendo la misma atención que se le dispensaba antes y que ahora tiene que ser compartida. Por tanto, puede tener un cierto valor adaptativo. No obstante, en muchas ocasiones, la respuesta de celos es exagerada, prolongada en el tiempo y cursa con gran malestar y deterioro en las relaciones familiares.

Normalmente, se atribuyen las causas de los celos infantiles, en especial en aquellos que se dan entre hermanos, a factores ambientales y evolutivos. Sin embargo, hoy sabemos, de la existencia de ciertas características del temperamento en niños que van ser muy relevantes en la posible aparición de la conducta celosa. Algunos estudios avalan la hipótesis de que los niños de temperamento sensible, detallista, metódico, con esquemas bastante rígidos y poca tolerancia a los cambios (de casa, de escuela, de educadores, etc.), a veces con poca capacidad para expresar con palabras sus sentimientos (en el caso de los niños mayores de 4 años), tendrían más posibilidades de desarrollar un trastorno de celos ante la llegada de un hermano.

Además de esto, también influyen:

  • Los favoritismos y preferencias de los padres.
  • La excesiva dependencia o necesidad de uno de los padres por parte del niño.
  • El sentimiento de inseguridad y de inadaptación.
  • Dinámicas familiares. La forma en que los padres reparten la atención y el afecto entre los hijos influye mucho.

En cierto modo, el niño se protege y reclama seguir teniendo la misma atención que se le dispensaba antes y que ahora tiene que ser compartida. Por tanto, puede tener un cierto valor adaptativo.

Tratamiento y Manejo de los Celos Infantiles

Un error común es intentar evitar a toda costa que los celos infantiles se produzcan. Muchos padres intentan prestar más atención al hijo que tiene celos o le reprimen de alguna manera cuando los expresa. Aun así, se puede aprender y enseñar a los hijos a gestionar mejor esa respuesta para que no se mantenga con el tiempo.

Nuestra primera recomendación como psicólogos es “acoger” la emoción, validarla, ponerle nombre y hacerle frente de una forma natural. Adaptándose a la edad y nivel de comprensión del niño, explicarle que lo que está sintiendo se llama celos, que es normal sentirlos cuando aparece una nueva persona con la que compartir a los que queremos. Asegurar después que nuestro amor hacia él/ella no ha disminuido lo más mínimo, sino todo lo contrario. Admitir ciertas evidencias que el niño está viviendo: “es cierto que últimamente pasamos poco tiempo juntos”, si es el caso. Dejarle hablar y expresar su malestar, en vez de defendernos de sus palabras.

Para manejar los celos, resulta útil:

  • Asegurarles amor y atención dedicando momentos individuales a cada niño, especialmente si ha habido cambios familiares como la llegada de un hermano.
  • Fomentar la empatía mediante juegos de rol o historias.
  • Promover su independencia animándolos a desarrollar sus propios intereses.
  • Establecer reglas claras sobre cómo expresar las emociones sin recurrir a la agresión física o verbal.

Estrategias Adicionales

Aquí hay algunas estrategias adicionales que pueden ayudar a manejar los celos infantiles:

  1. Enseñar a expresar emociones: Enseñar a expresar sus emociones de forma adaptativa, sin gritar y sin pegar. Esto les ayudará a poder transmitir a los demás cómo se sienten y a poder gestionar conflictos de una manera respetuosa con los demás.
  2. Escucha empática: Dejarles hablar y escuchar de manera empática. Muchas veces tienen cosas muy importantes que decir y si nos limitamos a castigar y reprimir cuando empiezan a expresarse, estaremos desaprovechando una oportunidad magnifica para saber qué les pasa y cómo podemos gestionarlo. Pregúntale directamente cómo se siente y por qué hace lo que hace.
  3. Calma ante comportamientos desadaptativos: Cuando lleven a cabo comportamientos desadaptativos, como gritar o pegar, será fundamental mantener la calma y actuar con tranquilidad. Es importante no dejarnos llevar por nuestras emociones, ya que probablemente en ese momento experimentaremos rabia, frustración, culpabilidad…
  4. Refuerzo positivo: Reforzar su comportamiento cuando se comporta como a nosotros nos gustaría y especificar muy claramente porque se le está reforzando. Por ejemplo: “¡Cómo me gusta cuando juegas con tu hermana tranquilo y le dejas tus juguetes!”.
  5. Involucrar en el cuidado: Para motivar ese comportamiento deseado, podemos implicarle en algunas tareas sencillas que impliquen el cuidado del hermanito/a, como ayudar a darle el biberón o a vestirse, pero sin saturarle en exceso, y reforzarle por hacerlo.
  6. Evitar comparaciones y etiquetas: Es muy importante no comparar entre hermanos, ni poner etiquetas (por ejemplo, el mayor es el responsable y el pequeño es el despistado) ya que puede influir de manera importante en su autoestima y generar o mantener los celos.
  7. Tiempo exclusivo: Dedicarle un tiempo en exclusiva a solas con cierta frecuencia (sin saturarnos nosotros ya que sabemos que sacar momentos así cuando se tienen varios hijos, puede ser complicado) y que vean que tienen toda nuestra atención.

Es importante ser consciente de que es natural y lógico que aparezcan los celos. Se trata de un proceso de adaptación y maduración en la evolución normal de los niños. Mediante éstos, el niño está tratando de expresar que percibe ese cambio y que tiene miedo de sentirse desplazado, de perder el protagonismo y las atenciones exclusivas de las que había estado disfrutando hasta el momento.

Tabla Resumen de Estrategias

Estrategia Descripción Beneficios
Validar emociones Reconocer y aceptar los sentimientos del niño. Ayuda al niño a sentirse comprendido y seguro.
Tiempo individual Dedicar tiempo exclusivo al niño mayor. Refuerza el vínculo y asegura su importancia.
Involucrar en cuidados Permitir que el niño ayude en tareas sencillas del bebé. Fomenta la responsabilidad y la conexión.
Evitar comparaciones No comparar a los hermanos entre sí. Protege la autoestima y reduce la competencia.
Refuerzo positivo Elogiar los comportamientos positivos y generosos. Incentiva la cooperación y el cariño.

En general, si los padres procuran hacerlo bien, conseguirán que los episodios de celos y envidias den paso a una relación de amistad, colaboración y ayuda mutuas. Unos celos infantiles corregidos a tiempo generan relaciones sanas entre hermanos, hermosas relaciones para toda la vida.

¿Se pueden evitar los celos entre hermanos?

Publicaciones populares: