Se estima que 1 de cada 6 parejas en edad reproductiva experimenta problemas para conseguir el embarazo. La infertilidad se ha convertido en una preocupación de salud a nivel global, afectando cada vez a más personas en el mundo. Es importante tener claro a qué nos referimos cuando hablamos de infertilidad.
Técnicamente podemos definir la infertilidad como la incapacidad o las dificultades que puede tener una pareja para llevar a término un embarazo, es decir, en algunos casos, se logra la gestación, pero no se consigue llevarla a término. En este sentido, habría que diferenciarla de la esterilidad. Este último concepto se utiliza para referirse a la incapacidad para lograr el propio embarazo.
En la sociedad se tiende a creer que cuando las parejas presentan problemas de infertilidad, se debe sobre todo a fallos en el sistema reproductivo de la mujer. Pero esto dista mucho de la realidad, ya que hoy en día, en aquellas parejas que acuden a clínicas de reproducción asistida, en el 40% de los casos se debe a infertilidad masculina.
Una vez que entendemos qué es la infertilidad, es necesario profundizar en sus causas. Lo cierto es que puede tener su origen en factores masculinos, femeninos, una combinación de ambos, o puede ser de causa desconocida (idiopática). De acuerdo con esto, tenemos dos tipos de Infertilidad: primaria y secundaria.
- La infertilidad primaria es la que se da en aquellas parejas que nunca han conseguido un embarazo exitoso.
- La esterilidad primaria se produce cuando una pareja no consigue embarazo tras seis, si se es mayor de 35 años, o doce meses o más de relaciones sexuales habituales y sin protección alguna.
Es fundamental entender que la infertilidad es una condición compleja, y en muchos casos, las causas pueden ser multifactoriales, lo que significa que pueden involucrar una combinación de factores.
Infertilidad Masculina y Femenina | Dr. Salvador García Aguirre - Reproducción Asistida
Causas de Infertilidad Femenina
En el contexto de la infertilidad femenina, es importante destacar que la determinación de sus posibles causas requiere una evaluación minuciosa por parte de un equipo de especialistas, dado que diversos factores intervienen en el proceso reproductivo.
Cuando hablamos de causas de infertilidad femenina, hay aspectos muy concretos y bien identificados que están provocando problemas a la hora de que la mujer decida ser madre. Se considera que aproximadamente el 3% de mujeres que sufren problemas de infertilidad o pérdida recurrente del embarazo pueden estar asociadas con una forma irregular del útero o con anomalías congénitas del mismo, siendo las anomalías congénitas (también llamadas malformaciones Müllerianas) las más frecuentes.
Entre las causas más comunes de infertilidad femenina, encontramos:
- Edad materna avanzada: A partir de los 35 años el potencial reproductivo disminuye y después de los 40 años, la posibilidad de embarazo es menor del 10%. La causa principal del aumento de la infertilidad en nuestra sociedad es el retraso en el deseo de maternidad. La incorporación de la mujer en el mundo laboral y el esfuerzo por desarrollar una carrera profesional sin duda han contribuido a que se aplace el momento en el que la mujer se plantea tener descendencia.
- Lesiones en las trompas de Falopio: Que es donde óvulo y espermatozoide se encuentran y se forma el embrión.
- Endometriosis: La OMS define la endometriosis como una enfermedad crónica que afecta en gran medida a la calidad de vida de las pacientes. Cursa con dolor intenso durante la menstruación, las relaciones sexuales, al defecar o al orinar. Además, provoca dolor pélvico crónico, distensión abdominal, náuseas, fatiga y, en ocasiones, depresión, ansiedad e infertilidad. Esta última se produce como consecuencia de los probables efectos de la endometriosis en la cavidad pélvica, los ovarios, las trompas de Falopio o el útero. Entre el 30 y el 50% de las mujeres que sufren esta dolencia son infértiles.
- Enfermedades de transmisión sexual y enfermedades crónicas como la diabetes.
- Anomalías o malformaciones uterinas: Tales como la presencia de miomas, adherencias u otras alteraciones de la anatomía del útero. Los fibromas uterinos, también llamados miomas, son los tumores sólidos benignos más frecuentes en mujeres en edad reproductiva.
- Trastornos alimentarios: Como la obesidad o la anorexia.
- Alteraciones de la glándula tiroides.
- Trastornos de la coagulación.
- Alteraciones de la ovulación: Como el síndrome de ovario poliquístico. Según la Sociedad Española de Fertilidad, el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) es la patología endocrino-ginecológica más frecuente, presentándose en hasta un 10% de mujeres en edad reproductiva. Se trata de otra de las causas más frecuentes de infertilidad femenina. Cuando el problema está en los ovarios solemos encontrarnos ante casos en los que no hay ovulación o esta es muy irregular. Esto ocurre normalmente por problemas hormonales.
- Insuficiencia ovárica primaria: La insuficiencia ovárica primaria es la causa más común de infertilidad femenina y afecta al 40% de las mujeres con problemas de infertilidad. Ocurre cuando los ovarios de una mujer dejan de funcionar antes de cumplir los 40 años; esto ocurre en 1-3% de las mujeres y aunque muchos tienen un origen desconocido puede deberse a enfermedad autoinmune o factores genéticos. En este sentido, un grupo del Centro de Investigación del Cáncer, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad de Salamanca, ha identificado una variante de un gen específico como responsable causal de dicha enfermedad.
- Estilo de vida: Consumo de tabaco y alcohol, y el sedentarismo.
Además, la fragmentación del ADN espermático es una de las causas más frecuentes de infertilidad masculina y se asocia a un incremento en el tiempo para conseguir un embarazo y mayor riesgo de aborto.
Causas de Infertilidad Masculina
En el caso de los hombres, las causas de infertilidad pueden ser diversas y afectar la producción o el transporte de los espermatozoides.
Entre las causas más comunes de infertilidad masculina, encontramos:
- Alteraciones del tracto genital: Que imposibilita depositar el semen en el fondo de la vagina durante el coito.
- Problemas de erección.
- Alteraciones en la producción del semen: (disminución de la calidad y la cantidad del semen).
- Situación anómala del meato urinario, curvaturas muy pronunciadas del pene o una gran disminución del mismo.
- Obesidad, tabaquismo y estilo de vida poco saludable. El estilo de vida influye directamente en la cantidad y calidad de espermatozoides que produce el hombre.
Otras causas incluyen:
- Varicocele: El varicocele es una dilatación de las venas que drenan el flujo sanguíneo del testículo: algo parecido a una variz. Por razones anatómicas, el varicocele es más frecuente en el testículo izquierdo.
- Obstrucciones de los conductos: Las obstrucciones de los conductos por donde pasa el esperma pueden bloquear total o parcialmente la salida del líquido seminal.
- Causas genéticas: El 30% de las causas de infertilidad son de origen genético y se deben a alteraciones en la estructura o secuencia del ADN, dando lugar a anomalías numéricas o estructurales de los cromosomas o a mutaciones en uno o más genes de nuestro genoma.
Durante los últimos años, ha aumentado la infertilidad masculina en cuanto a los principales parámetros espermáticos. Tanto la concentración de los espermatozoides como su movilidad han disminuido y la morfología se observa alterada, por lo que cada vez más hombres son diagnosticados de una alteración seminal.
No se conoce exactamente cuál es la causa de este descenso de la calidad espermática, aunque todo apunta a que no interviene un único factor. El ritmo de vida, los hábitos poco saludables y los contaminantes ambientales (incluso en el periodo fetal cuando se están desarrollando los testículos) pueden haber propiciado esta situación.
Infertilidad de Origen Desconocido (EOD)
También hay situaciones en las que no se consigue descubrir la causa de la infertilidad, es decir, situaciones en las que no se encuentran problemas de fertilidad ni en el hombre ni en la mujer. Se trata de la infertilidad o esterilidad de origen desconocido (EOD).
Tratamientos de Reproducción Asistida
Hasta en un 90% de los casos, la infertilidad se trata con protocolos médicos y la ayuda de la medicina reproductiva. La medicina ha avanzado mucho en las últimas décadas en este ámbito. Sin embargo, a medida que aumentan los casos de infertilidad, mejoran las técnicas de reproducción asistida, lo que permite a muchas personas lograr su sueño de convertirse en padres.
Los tratamientos de reproducción asistida han aumentado hasta un 28% en los últimos años en España, de acuerdo con el último registro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Cabe destacar que los tratamientos para la infertilidad pueden ir desde medicamentos destinados a inducir la ovulación, y las relaciones programadas hasta las técnicas de laboratorio más complejas.
La técnica de laboratorio más utilizada en reproducción asistida es la fecundación in vitro que consiste en reproducir en laboratorio las condiciones para la unión de los dos gametos (espermatozoides y óvulos). De forma natural, el espermatozoide más veloz es capaz de penetrar en el ovocito y fecundarlo. A la simulación de este proceso en el laboratorio se le conoce como FIV convencional.
Existen casos en los que un embriólogo prepara cada uno de los ovocitos y los microinyecta para provocar la fecundación, es lo que se conoce como ISCI o inyección intracitoplasmática de embriones.
Recomendaciones para la Fertilidad
Sí, hay una serie de recomendaciones generales a seguir para intentar evitar los problemas de fertilidad. En la actualidad, alrededor de 800.000 parejas españolas sufren problemas de infertilidad. Sin embargo, los trastornos reproductivos no son un problema exclusivo de la mujer.
Algunas recomendaciones generales incluyen:
- Seguir una dieta equilibrada y cardiosaludable.
- Mantener un estilo de vida saludable, evitando el consumo de tabaco y alcohol.
- Considerar la preservación de la fertilidad mediante la vitrificación de ovocitos si se va a postergar la maternidad.
Cuándo buscar ayuda
Por tanto, debemos acudir a un centro de reproducción asistida cuando no hayamos conseguido el embarazo y llevemos al menos 12 meses manteniendo relaciones sexuales sin protección, o 6 meses en el caso de las parejas en las que la mujer tiene más de 35 años.
Si llevas tiempo intentando quedarte embarazada y no lo consigues, quizás te estés preguntando cuándo acudir a la reproducción asistida para ser madre. Si este es tu caso, no lo dudes y consulta con un especialista.
En los países occidentales, aproximadamente un 15 % de la población en edad reproductiva tiene problemas para conseguir una gestación. No obstante, lo más preocupante es que este dato tiene una tendencia creciente.
Tabla resumen de las causas de infertilidad
| Causas de infertilidad femenina | Causas de infertilidad masculina |
|---|---|
| Edad materna avanzada | Alteraciones del tracto genital |
| Lesiones en las trompas de Falopio | Problemas de erección |
| Endometriosis | Alteraciones en la producción del semen |
| Anomalías uterinas | Varicocele |
| Alteraciones de la ovulación | Causas genéticas |
