Meningitis en Bebés: Consecuencias a Largo Plazo y la Importancia de la Prevención

La meningitis sigue siendo una enfermedad grave, especialmente para los niños pequeños, con altas tasas de mortalidad y efectos neurológicos duraderos en los supervivientes. La meningitis contribuye a tasas de mortalidad infantil superiores a las estimadas por la OMS, según un nuevo estudio de la red CHAMPS y liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), institución que cuenta con el apoyo de la Fundación ”la Caixa”.

La enfermedad meningocócica invasiva (EMI) afecta, principalmente, a niños menores de cinco años. La meningitis es causa de hospitalización. La enfermedad causa una inflamación de las membranas que cubren el cerebro y puede dejar secuelas a largo plazo en un 20 % de los afectados.

Diagrama de la meningitis bacteriana, mostrando la inflamación de las meninges. Fuente: CDC

¿Qué es la Meningitis?

La meningitis es una inflamación de las meninges - membranas que recubren el cerebro y la médula espinal- y es causada por una infección de microorganismos bacterianos, víricos e incluso micóticos. Es la inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Su origen puede ser vírico, que suele ser benigna y de consecuencias leves o de origen bacteriano, la más peligrosa.

Tipos de Meningitis

  • Meningitis bacteriana: Suele estar causada por varios tipos de bacterias localizadas en las vías respiratorias que, en un momento determinado, infectan a las meninges ocasionando el cuadro clínico. Esta infección puede estar provocada por:
    • Neumococo: es la bacteria que con mayor frecuencia produce meningitis en los niños.
    • Meningococo: existen varios serotipos, siendo el B el más grave si ocasiona una enfermedad invasiva cuyo resultado suele ser fatal o dejar graves secuelas. El serotipo C, con la vacunación ha disminuido su frecuencia. Para el resto de serotipos, como el A, B, W e Y existe vacunación aunque no está incluida en el calendario vacunal actual.
    • Haemophilus influenzae: escasa, gracias a que disponemos de vacuna en nuestro calendario vacunal.
    • Listeria o Escherichia coli: puede aparecer, sobre todo, en el periodo neonatal por contagio de la madre a través del canal del parto.
  • Meningitis vírica: Suele ser leve y se denomina “benigna” al no ocasionar mortalidad. En líneas generales, está causada por algún enterovirus presente en el moco, saliva o heces y se puede transmitir por contacto directo con una persona infectada o un objeto infectado. Otros virus que pueden ocasionarla son:
    • Varicela Zoster (varicela).
    • Influenza (gripe).
    • Paramyxovirus (paperas).
    • Herpes simple tipo 2.
  • Infecciones fúngicas: Aunque raras, pueden afectar a las meninges. La forma más común de meningitis fúngica está causada por el hongo criptococo neoformans, encontrado principalmente en la suciedad y los excrementos de pájaros.

Factores de Riesgo

Los riesgos de padecer una meningitis pueden estar relacionados con:

  • La edad: Los neonatos y lactantes pequeños tienen mayor riesgo por la inmadurez de su sistema inmunitario, y pueden verse infectados durante el parto, a través de la madre, o de forma tardía mediante ingreso hospitalario y por contagio de otros niños con esta patología infecciosa.
  • El entorno comunitario: Los niños que van a escuelas infantiles o con hermanos mayores tienen mayor probabilidad de contraer infecciones por contagio y, por tanto, mayor riesgo de contraer la enfermedad.
  • Los viajes: Especialmente en la adolescencia y al visitar zonas como África subsahariana o las regiones de peregrinación a la Meca.
  • Algunas patologías de base que afecten al sistema nervioso central.
  • El empleo de procedimientos quirúrgicos: en algunos casos, pueden aumentar el riesgo de padecer la enfermedad.

Síntomas de la Meningitis

En general, sus síntomas se presentan entre los tres y los siete días tras el contagio y varían en función de la edad del niño:

  • En neonatos: La meningitis cursa de forma rápida y fulminante con una afectación importante del estado general. En este caso, sus principales síntomas son:
    • Decaimiento o irritabilidad.
    • Rechazo del alimento.
    • Coloración ictérica (amarilla) o cianótica (azul) de la piel.
    • Posibilidad de hipertermia o hipotermia.
    • Fontanela abombada.
    • Dificultad respiratoria.
  • En lactantes: Si la fontanela anterior no se ha cerrado, esta puede aparecer abombada e incluso pulsátil. Junto a este hecho, pueden aparecer otros síntomas como:
    • Fiebre.
    • Vómitos.
    • Irritabilidad o decaimiento.
    • Síntomas respiratorios.
    • Convulsiones.
    • Petequias: pequeñas manchas hemorrágicas en la piel, que pueden tener una dimensión variable y que no desaparecen bajo la presión del dedo.
  • A partir del año y medio o dos años: Pueden aparecer dos signos característicos de la meningitis:
    • Signo de Kerning: aparece cuando el paciente se queja de dolor de espalda tras la extensión pasiva de las rodillas, estando los muslos flexionados.
    • Signo de Brudzinsky: consiste en la flexión involuntaria de los miembros inferiores al flexionar pasivamente el cuello.
  • En niños de mayor edad: La sintomatología es más específica y se caracteriza por:
    • Dolor de cuello y rigidez.
    • Cefalea.
    • Vómitos.
    • Fiebre elevada.
    • Decaimiento importante.
    • Fotofobia.
    • Dolor abdominal inespecífico.
    • Petequias.

Síntomas comunes de la meningitis. Fuente: Redacción Médica

Consecuencias a Largo Plazo

Uno de cada tres niños que sufren meningitis bacteriana vive con discapacidad neurológica permanente debido a la infección, según se desprende de un nuevo estudio epidemiológico dirigido por el Karolinska Institutet de Suecia y publicado en la revista médica ´JAMA Network Open´. Los resultados muestran que las personas diagnosticadas de meningitis bacteriana, presentan sistemáticamente una mayor prevalencia de discapacidades neurológicas como deterioro cognitivo, convulsiones, discapacidad visual o auditiva, discapacidad motora, trastornos del comportamiento o daños estructurales en la cabeza.

Incluso con un tratamiento adecuado, la meningitis bacteriana neonatal puede causar complicaciones graves. Entre las secuelas más comunes se encuentran:

  • Daño neurológico: Convulsiones recurrentes, parálisis cerebral o dificultades en el desarrollo cognitivo.
  • Pérdida auditiva: La meningitis puede dañar el nervio auditivo, provocando hipoacusia o sordera.
  • Hidrocefalia: La inflamación puede obstruir el flujo del líquido cefalorraquídeo, lo que genera acumulación de este en el cerebro.
  • Retrasos en el desarrollo: Tanto motores como cognitivos, que pueden requerir atención especializada durante años.

Más del 50% de los pacientes respondieron que sufren efectos físicos continuos, principalmente cicatrices y amputaciones que limitan sus perspectivas laborales. “Los pacientes y familiares se encuentran una situación precaria con muchas dificultades para adaptarse a una nueva realidad. No hay implicación por parte de las administraciones para que los afectados y sus familias reciban apoyo psicológico, las prótesis necesarias, implantes cocleares… salvo que la familia afectada tenga los medios económicos necesarios”, subraya la presidenta de la AEM.

La meningitis tiene un índice de mortalidad del 10 por ciento y deja secuelas en más del 20 por ciento de los supervivientes, sobre todo déficits o pérdidas sensoriales (principalmente en la audición) o lesiones cerebrales causantes de epilepsia, según datos que ha arrojado la Sociedad Española de Neurología (SEN), en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Meningitis.

MENINGITIS - Qué es, DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO y PREVENCIÓN

Prevención

La mejor prevención frente a la meningitis es la adopción de hábitos saludables y la vacunación, fundamentalmente, si esta es sistémica y abarca a la mayor parte de la población infantil.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan:

  • Lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente, por al menos 20 segundos, en especial después de cambiar pañales o de ir al baño
  • Evitar el contacto cercano (como tocar o dar la mano) con las personas que estén enfermas
  • Limpiar y desinfectar las superficies que se tocan frecuentemente
  • Quedarse en casa si está enfermo y no mandar a los niños a la escuela cuando estén enfermos

“Una de las maneras de prevenir que una persona desarrolle una meningitis es la vacunación adecuada. Cada vez disponemos de mejores vacunas y podemos prevenir vacunas de diferentes gérmenes para los que antes no existía vacunación. Ahora se está promoviendo la vacunación frente a gérmenes como el meningococo o el neumococo, que son probablemente las bacterias que con más frecuencia producen meningitis bacterianas, y tenemos vacunas que, de alguna forma, cubren la mayoría de los neumococos y los meningococos.

En España, la vacuna contra el serogrupo B no se encuentra incluida en el Calendario Nacional de Vacunación. Únicamente está incluida en cuatro comunidades autónomas (Canarias, Castilla y León, Andalucía y Cataluña, con la próxima incorporación de Galicia) lo que genera una preocupante brecha de desigualdad.

10 Consejos para prevenir la meningitis

  1. Adopta hábitos de vida saludable.
  2. Lávate bien las manos.
  3. Tápate la nariz y la boca.
  4. Asegúrate de mantener la casa ventilada.
  5. Huye de los espacios muy concurridos.
  6. No compartas alimentos ni bebidas.
  7. Extrema las precauciones si estás embarazada.
  8. Controla el calendario vacunal de tu hijo.
  9. Actúa ante los primeros síntomas.
  10. Consulta a tu médico si has estado expuesto a la enfermedad.

Diagnóstico y Tratamiento

Para detectar una meningitis se tienen en cuenta, en primer lugar, los síntomas que el paciente manifiesta en urgencias o en consulta. Para diagnosticar la meningitis lo que habría que hacer es una punción lumbar, que es una prueba que consiste en extraer un líquido que tenemos en el cerebro y que discurre a través de la columna. Se extrae ese líquido a nivel lumbar y se estudia.

“El tratamiento de la meningitis es con antibióticos y la clave está en el diagnóstico lo más precoz posible y el inicio de tratamiento lo más rápidamente posible. Se sabe que son enfermedades que se asocian a mortalidad si no se tratan precozmente.

El tratamiento de la meningitis es siempre hospitalario y de entrada en una unidad de cuidados intensivos, ya que suele precisar tratamiento agresivo, monitorización completa y ventilación asistida en muchos casos. Dicho tratamiento será el adecuado para mantener todos los parámetros hemodinámicos del paciente en los mejores valores, y el empleo de antibióticos dependerá de la bacteria causante y la evolución presentada.

La calidad de los cuidados médicos durante el embarazo y el parto es esencial para minimizar el riesgo de meningitis bacteriana neonatal. Cuando estas prácticas no se llevan a cabo de manera adecuada, no solo se pone en peligro la vida del recién nacido, sino que también se incurre en una responsabilidad médica que puede derivar en acciones legales. Por otro lado, las negligencias, ya sea en la etapa prenatal o neonatal, pueden marcar la diferencia entre un tratamiento oportuno y el desarrollo de complicaciones graves.

Tabla: Patógenos Comunes Asociados a la Meningitis y su Prevalencia

Patógeno Prevalencia Comentarios
Neumococo Alta Causa frecuente de meningitis en niños.
Meningococo (Serogrupo B) Variable Principal causa en Europa.
Haemophilus influenzae Baja Disminuida gracias a la vacunación.
Streptococcus agalactiae Neonatos Común en meningitis neonatal.
Escherichia coli Neonatos Otra causa común en meningitis neonatal.

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