Hace 50 años, el mundo de la música hispana se vistió de luto con la trágica partida de Luis Manuel Ferri Llopis, conocido artísticamente como Nino Bravo. El cantante, con tan solo 28 años, falleció en un accidente de tráfico cuando se dirigía de Valencia a Madrid por motivos profesionales. Su legado, sin embargo, permanece intacto, resonando en cada una de sus canciones, especialmente en temas como "Cartas Amarillas".
Los Primeros Pasos de una Estrella
Luis Manuel Ferri Llopis nació el 3 de agosto de 1944 en Aielo de Malferit, Valencia. Desde joven, mostró una inclinación por la música. En otoño de 1961, fundó el grupo Los Hispánicos con sus amigos Félix Sánchez y Salvador Aranda. Tras este primer intento, se unió a Los Superson, quienes le acompañaron a lo largo de su carrera artística. En 1968, hizo su presentación como solista en el Festival de Cantantes Noveles del Ayuntamiento de Vall D'Uxo.
La casa discográfica Fonogram le contrató, lanzando su primer sencillo con canciones de Manuel Alejandro: "Como todos" y "Es el viento". En 1970, cosechó su primer gran éxito con el tema "Te quiero, te quiero" de Augusto Algueró. A esta canción le sucedieron "Voy buscando" (1969), "Esa será mi casa", "Puerta de amor", "Perdona" (1970), "Mi gran amor" (1971), "Noelia", "Mi querida mamá", "Cartas amarillas", "Un beso y una flor" o "Carolina" (1972).
El Ascenso a la Fama y Eurovisión
El cantante saltó a la fama en verano de 1969 con "Te quiero, te quiero", canción que escribió el compositor Augusto Algueró y con la que consiguió gran popularidad, pues el tema se convirtió rápidamente en número uno en España.
Precisamente, el valenciano participó con "Esa será mi casa" en la selección para el Festival de Eurovisión en 1970, que ganó Julio Iglesias y su Gwendolyne. Lo volvió a intentar al año siguiente, donde quedó en tercera posición, siendo Karina la ganadora con "Un Mundo Nuevo".
"Cartas Amarillas": Un Clásico Inolvidable
Si vas a ir a cualquiera de estos conciertos, te conviene conocer otras canciones del gran artista de Aielo de Malferit (Valencia) que sin haber tenido tanto éxito, son igual de grandes que Un beso y un flor, América o la archiconocida Libre.
La primera de ellas es "Cartas amarillas", que aparecía en el tercer álbum del artista y quizá el más famoso: "Un beso y una flor", publicado en 1972. Del maestro Juan Carlos Calderón, la canción recurre a la temática habitual en Bravo del recuerdo de amores pasados tras el paso del tiempo y el final de la juventud.
Juan Carlos Calderon, el otro protagonista de nuestras “Cartas amarillas” nació en Santander en 1938, empezó su carrera musical formado parte de un cuarteto de jazz en su tierra natal en 1960. Tres años más tarde se traslada a Castellón donde graba su primer disco y en 1968 publica «Juan Carlos Calderón presenta a Juan Carlos Calderón» con el que gana el Premio Ondas. Tras éste éxito se convierte en arreglista para varias canciones de Joan Manuel Serrat, Luis Eduardo Aute y por supuesto para Mocedades con los que la música vocal en catellano alcanzaría uno de sus mayores exponentes, como olvidar aquel “Eres tú” de Eurovisión. Compagina su trabajo de compositor con su banda de jazz. Durante estos años acompañó a músicos de la talla de Donald Byrd, Stephn Grapelli o Bill Coleman. En 1969 actuó en el Palau de la Música de Barcelona con la banda de 17 músicos Jazz Tet, con Pedro Iturralde como solista.
En "Esa será mi casa" Nino Bravo vuelve a la nostalgia para repasar las cosas que quedarán cuando él se haya ido. Con esta canción, Bravo optó a representar a España en Eurovisión, si bien, finalmente, el representante fue Julio Iglesias.
"Mis noches sin ti" es otro temazo del de Aielo. Nuevamente, recurre a amores pasados "que no han de volver". Aparecía en el disco Nino Bravo, publicado en 1971.
En ese mimos disco había otra de las canciones míticas y que abría el disco. No podía ser de otro modo al llamarse "La puerta del amor". Una mezcla de recuerdos oníricos algo inconexos y por qué no, psicodélicos.
"Mi tierra" dio nombre a un elepé y fue el tema que interpretó Nino Bravo en el VII Festival de la Canción de Río de Janeiro donde quedó empatado a puntos con el representante de Estados Unidos y solo el voto de calidad del presidente del jurado impidió que se trajera el trofeo a casa. No era para menos siendo una canción compuesta por el maestro Augusto Algueró. En Mi tierra, al igual que en otras canciones del fabuloso artista hay alusiones constantes a la libertad, lo cual en el año 1972, cuando se publicó éste, su último disco, no deja de ser atrevido. La canción es un himno a España con mención especial a su patria chica porque "tiene naranjos" y "tiene palmeras".
En el elepé de "Un beso y una flor" (1972) hay una de las declaraciones de amor más bonitas que se hayan cantado y que sin duda habrá facilitado el camino a todos aquellos que alguna vez han pretendido a alguna Noelia.
En el disco "...y volumen cinco" publicado después de la muerte del gran artista había una balada tranquila dedicada a una mujer a la que por su fría sonrisa y su belleza llamaban "Mona Lisa"
En el mismo disco póstumo editado unos meses después del fatal accidente de Bravo encontramos dos temazos más. uno de ellos es "Vuelve", un llanto de amor, una plegaria junto al mar. "Cantaré" era otra de las canciones impresionantes, si es que alguna no lo es, en un disco que nunca llegó a ver editado. Y nuevamente, la presencia del mar es una constante en todos sus discos.
En "Mi querida mamá", Nino Bravo versionea el tema "My Yiddishe Momme" del compositor americano Lew Pollack y que en el enlace canta, gracias a la tecnología, junto a Tom Jones, dueto que nunca se produjo por la temprana muerte del valenciano, pero que sirve para comparar ambas voces y decantarse por...
La última sugerencias en esta lista de canciones menos conocidas es "Mi gran amor" del elepé "Un beso y una flor", nuevamente de Juan Carlos Calderón.
En cualquier caso, y tratándose de la mejor voz de la canción ligera española, no está de más conocer los cinco discos editados (uno de ellos, póstumo).
Libre: Un Himno de Libertad con Historia
Durante esta cuarentena, diversos himnos contra la adversidad han musicalizado los balcones. Entre ellos, "Resistiré" del Dúo Dinámico, "Color Esperanza" del argentino Diego Torres, "I Will Survive" de Gloria Gaynor, "Volveremos a brindar" de la española Lucía Gil y, cómo no, "Libre" del recordado Nino Bravo. "¡Libre! Como el sol cuando amanece, ¡yo soy libre como el mar!", suele sonar por las calles del centro de Madrid y en diversos vídeos de Instagram.
Hace 48 años Nino Bravo popularizó "Libre". Uno de sus temas más exitosos -junto a "Un beso y una flor" y "Cartas amarillas"-, con el que llegó al número uno en España y en numerosos países latinoamericanos. De hecho, el tema tomó potentes matices políticos al otro lado del océano. Por ejemplo, en Chile, después de que Bigote Arrocet se arrodillara frente al público del Festival de Viña del Mar -con el dictador Augusto Pinochet en el palco- y decidiera cantarla emocionado, a cinco meses del golpe de Estado. Toda una declaración de intenciones, de acuerdo con numerosos historiadores, que señalan que el cómico utilizó la canción como una "oda anticomunista". Asimismo, Cuba prohibió que "Libre" se escuchase en la isla.
Sin embargo, la composición original poco tenía que ver con España, Cuba o Chile. Al contrario, nació a raíz de un hecho sucedido en Alemania. Es la historia musicalizada de Peter Fechter, el primer mártir caído al intertar cruzar el Muro de Berlín.
Tras el asesinato de Fechter, su imagen se volvió motor de resistencia en contra el Muro de Berlín, además de convertirse en inspiración para diversos artistas que abogaban por la libertad. Como los autores de "Libre", quienes siempre comentaron el origen de su éxito. Aun así, Nino Bravo no solía hablar sobre la inspiración del tema que le dio fama internacional.
Un Legado que Trasciende el Tiempo
Las canciones que hicieron a Nino Bravo leyenda, tratan de temas que hoy en día siguen vigentes. Canta a la libertad en tiempos de opresión ("Libre"), a lo que él entiende que es la vida ("Vivir"), a la dificultad de tener que partir de su tierra hacia un futuro mejor ("Un beso y una flor"), o a lugares que por distintos motivos le sugieren grandes sensaciones ("América", "Raíces"). Pero principalmente lo hace al amor en todas sus vertientes: amor apasionado ("Te quiero, te quiero"), desamor ("Como todos"), amores imposibles ("Noelia"), amores soñados ("La puerta del amor"), pero sobre todo al amor perdido y añorado ("Amanecer", "Esta será mi casa", "Mis noches sin ti", "Cartas amarillas"). Quizá sea por eso por lo que todos en algún momento nos sentimos tan cercanos a ellas.
Aunque todas son importantes y muy conocidas, la más auténtica y personal fue "Vivir", compuesta por el propio Nino Bravo. En ella nos transmite sus propios sentimientos a través de lo que él entiende que es vivir con plenitud, a pesar de las dificultades e incomodidades que eso entraña. Pensar, hablar, soñar, llorar, luchar, reír, sentir, amar, sufrir, soñar lo que fue nuestro, beber en las pasiones, caminar siempre adelante aunque tengas que sufrir, eso es vivir.
AniversarioTal día como hoy hace medio siglo un trágico accidente de tráfico acabó con la vida de una de las mejores voces españolasLuis Manuel Ferri, universalmente conocido y querido como Nino Bravo, murió un 16 de abril, tal día como hoy de hace 50 años.
Una de las mejores voces de España enmudeció entre las retorcida carrocería de su BMW 2800 en una curva de la N-III, en el kilómetro 95, localidad de Villarrubio, en Cuenca. El cantante iba a Madrid con su coche nuevo. Hasta el último momento tenía previsto ir en avión, pero cambió de opinión. Su coche se salió en esa fatídica curva y dio varias vueltas de campaña. Hasta un año después no fue obligatorio el cinturón de seguridad en las carreteras españolas. A la vista de cómo quedó el coche, posiblemente el cinturón le hubiera salvado. Tenía 28 años y estaba esperando a su segunda hija, Eva.
Ahora, cuando se cumplen cincuenta años de aquella fecha, queda su legado en forma de canciones que serán eternas. Algunas son auténticos himnos que han ido atravesando generaciones. Otras, menos conocidas, son incluso mejores.
Su voz de tenor hubiera entorpecido sin duda la carrera de otras grandes figura de la canción melódica española que hoy no serían quienes son. Algunos de ellos actuaron en el macroconcierto homenaje que se ofreció en la plaza de Toros de Valencia en septiembre de 1973. Cincuenta años después, los homenajes se suceden, como el que se celebrará el próximo 27 de abril en el Palau de Les Arts de Valencia y que se programó después de que el pasado 14 de febrero, las entradas para otro concierto de estas características en el Teatro Principal de Valencia se agotaran en un minuto.
También habrá conciertos homenaje en los centros de mayores de la ciudad y un gran concierto gratuito en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia el 12 de abril a las 17 horas.
Aunque nos parezca mentira hubo en nuestra vida un tiempo anterior al teléfono móvil, en el que las cartas jugaban un papel fundamental, alejado de las frías notificaciones bancarias y la propaganda inútil. Puede que su pasión por la música se la transmitiera su abuela materna, que si bien nunca se dedicó profesionalmente a la canción, sí amenizó algunos festivales benéficos. En cualquier caso, la idea anidaba en su cabeza desde sus años mozos. Hijo de un vendedor de seguros, sus primeros pasos laborales los daría en una joyería a la que se incorporó en calidad de aprendiz tras abandonar sus estudios. En poco tiempo era pulidor de diamantes, aunque la auténtica gema que había que moldear era él. Por entonces a Luis Manuel, su verdadero nombre, le llamaban Manolito y, en el otoño de 1961, junto a otros dos jóvenes, formaba su primera banda, Los Hispánicos, escogiendo un tema de The Platters, «Only You», para hacer su presentación en sociedad. No les iría mal, pese a que Manolito no lograría superar el examen necesario para obtener el carnet profesional de artista. En 1963, Los Hispánicos ponían fin a su aventura y Luis Manuel se refugiaba en Los Superson, el grupo en el que su amigo Vicente López oficiaba de bajista. Entraba en calidad de sustituto temporal del solista, pero pronto quedó claro que si querían alcanzar la gloria, debía ser con él. Aquello le hundió, hasta el punto de plantearse abandonar para siempre su sueño. Rescatado gracias al empeño de Vicente, consiguió un mánager que dio con el nombre con el que pasaría a la posteridad: Nino Bravo. Probó suerte con RCA, que le desechó, para posterior escarnio de la discográfica, y terminó firmando un contrato con Fonogram. Había nacido una estrella .
Para el primer disco, Fonogram reclutó a Manuel Alejandro, un compositor que ya había firmado temas para Raphael y que le entregó a Nino Bravo «Como todos» y «Es el viento». Especial cariño le tendría siempre al primero de ellos el cantante. La fórmula funcionaba bien y le serviría para pasar por varios festivales. Entonces llegó el gran salto. Televisión Española le reclutó para «Pasaporte a Dublín», un concurso del que habría de salir el representante español para el Festival de Eurovisión. Cayó ante Karina, pero el nombre de Nino Bravo recorrió España de punta a punta. El 20 de abril de 1971, Nino Bravo se casaba con María Amparo Esther Martínez Gil, la única novia que se le conocería y con la que, un año después, tendría a su primera hija, Amparo. Con ellas pasaría los días más felices de su vida, con giras por España y América Latina y el lanzamiento de dos nuevos discos, «Un beso y una flor» y «Mi tierra». El último, «volumen 5», no tendría tiempo de verlo publicado, como tampoco de conocer a su segunda hija, Eva María, nacida el 27 de noviembre de 1973, siete meses después de la muerte del cantante. Para entonces aún no se habían apagado los ecos del apoteósico homenaje que le rindieron en la Plaza de Toros de Valencia compañeros de profesión como Julio Iglesias, Manolo Escobar, Víctor Manuel o Mari Trini.
Analizo a NINO BRAVO - CARTAS AMARILLAS (en vivo) | *Porcayo*
| Año | Álbum |
|---|---|
| 1970 | Te quiero, te quiero |
| 1971 | Nino Bravo |
| 1972 | Un beso y una flor |
| 1972 | Mi tierra |
| 1973 | ...y volumen 5 (álbum póstumo) |
