Muerte Materna por Accidente de Tráfico: Un Riesgo Silencioso

Los accidentes de tráfico suponen la causa de mortalidad más frecuente en adultos jóvenes (entre 15 y 30 años). Y en esta afirmación las mujeres embarazadas no son una excepción ya que por asociación, la mayoría de las embarazadas se encuentran en el mismo rango de edad. Habitualmente no aparece en las estadísticas de mortalidad materna, ya que no es una causa directa de causa médica, sino de causa ambiental.

La alta frecuencia de los accidentes de tránsito impone un reto para las instituciones de salud cuando estos involucran mujeres gestantes, debido a la mayor vulnerabilidad ante lesiones y complicaciones que ponen en riesgo la viabilidad del embarazo y al feto.

El Riesgo Aumentado Durante el Embarazo

Según afirma un artículo publicado en Canadian Medical Association Journal, el embarazo se asocia con un mayor riesgo de accidente de tráfico grave con atención médica de emergencia durante el segundo trimestre. Los autores del estudio analizaron 507262 embarazadas para averiguar si los síntomas propios del embarazo como son las náuseas, fatiga, insomnio y distracción pueden aumentar el riesgo de accidente de tráfico por un error humano.

Durante los 3 años previos al embarazo, las mujeres sufrieron 177 accidentes al mes mientras que en el segundo trimestre de embarazo, esas mujeres sufrieron 252 accidentes mensuales. Por tanto, según las estadísticas, 1 de cada 50 mujeres embarazadas sufrirá un accidente de tráfico durante su gestación mientras conducen un coche.

Estos accidentes suponen, tanto para la madre como para el bebé, riesgo de muerte fetal, discapacidad crónica y atención médica de urgencia.

Gestante y conducción

Impacto del Trauma en Gestantes

Los efectos del trauma por accidentes de tráfico en gestantes pueden poner en riesgo la vida del binomio materno-fetal. Las implicaciones obstétricas varían según el trimestre de gestación.

En un estudio realizado en Medellín, Colombia, se identificaron 125 gestantes involucradas en accidentes de tránsito, con un 48% en el segundo trimestre. El automóvil y el rol de pasajero fueron el medio de transporte y rol más frecuentes. El trauma más común fue el contuso. El 35,5 % de las mujeres reportó dolor osteomuscular generalizado. El sangrado vaginal ocurrió en el 4,8 %, hubo actividad uterina en el 2,4 %, ocurrió un parto pretérmino, un aborto y ninguna muerte materna. Las complicaciones obstétricas postrauma más frecuentes fueron, en el primer y segundo trimestre, el sangrado vaginal, y en el tercero la actividad uterina.

Complicaciones y Riesgos Asociados

Para el autor del estudio, el embarazo como proceso natural no debe limitar las actividades habituales, como, por ejemplo, la conducción, si bien "una embarazada que conduce y tiene un accidente de tráfico no corre nada menos riesgo que una mujer no gestante, pero sí que se pueden producir complicaciones directamente asociadas a su estado. El riesgo más grave para el feto, en estos casos, es la defunción materna que traería como consecuencia, casi segura, la muerte del mismo. En el primer trimestre, el principal peligro de sufrir un siniestro es que éste provoque un aborto espontáneo.

Además en impacto en las zonas corporales concretas pueden ser diferentes y en el caso de las embarazadas el más peligroso sería el del abdomen materno. Estos traumas directos son amortiguados por el líquido amniótico que se encuentra alrededor del bebé y le protege, pero evidentemente traumatismo es de alta como puede ocurrir tráfico, esto puede ser insuficiente.

Además en el embarazo la desaceleración que se produce en el momento del impacto que detiene el movimiento va a generar un compromiso importante a nivel placentario. La placenta que se encuentra unida a la cara interna uterina puede ser “despegada” en este momento de desaceleración. Evidentemente esta posibilidad es más probable a mayor velocidad del impacto.

Toda mujer cuando ha sufrido un accidente de tráfico debe ser valorada para estabilizar su estado médico, priorizando su salud. Y cuando se encuentra estable resulta imprescindible que la salud fetal sea valorada mediante un registro cardiotocográfico al que puede sumarse la realización de una ecografía. Con ello se pretende establecer si existen despegamientos placentarios secundarios.

Aunque las complicaciones para el embarazo se han descrito y pueden ocurrir, la probabilidad real es bastante baja, por lo que la mayoría de las mujeres en esta situación serán dadas de alta a casa siguiendo unas recomendaciones fáciles y observación domiciliaria para poder detectar los síntomas mencionados previamente de forma precoz.

El Uso Correcto del Cinturón de Seguridad

Un buen cuidado prenatal debe incluir también una conducción segura. El médico y autor principal del estudio, Donald Redelmeier, explica que las embarazadas suelen dar poca importancia a los accidentes de tráfico, pese a los elevados riesgos para la salud. Estos resultados no indican que la mujer deje de conducir, sino que lo haga con más cuidado. Se debe evitar el exceso de velocidad y las distracciones, se debe respetar siempre la señalización vial y utilizar el cinturón de seguridad.

Muchas mujeres utilizan mal este dispositivo durante el embarazo. Colocan la banda diagonal por detrás de la espalda o por debajo del brazo, se sientan sobre la banda pélvica o usan una pinza para mantenerla holgada. Estas prácticas suponen numerosas carencias de seguridad por lo que se recomienda utilizar un cinturón especializado durante la gestación que proteja a la madre y al bebé. Algunas empresas han diseñado cinturones de seguridad especiales para embarazadas, que se adaptan mejor a su anatomía y, por tanto, reducen el impacto en un accidente de tráfico.

El Dr.Carlos Martín, médico de familia de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFIC) e investigador del Instituto de Investigación en Atención Primaria (IDIAP Jordi Gol) señala algunas normas sobre el uso del cinturón de seguridad en el coche que hay que tener presentes: "Las embarazadas se deben colocar correctamente el cinturón, tanto en las plazas delanteras como en las posteriores. Como norma básica los cinturones no deben oprimir el vientre. Se colocó con la banda inferior por debajo del abdomen sobre los muslos y ajustarlo al máximo sobre las caderas ciñendo la pelvis, y la banda frontal o diagonal debe pasar sobre la clavícula y entre las mamas, rodeando el abdomen y nunca por delante de este ".

Igualmente, el Dr. Martín destaca la necesidad de consultar siempre con el ginecólogo en caso de alguna pequeña colisión para descartar cualquier tipo de complicación en la madre o problema en el feto. Del mismo modo hace hincapié en que "la gestante con antecedente de abortos o con síntomas de una posible amenaza de aborto no debe viajar en coche y menos aún conducir"

Estadísticas y Prevención

Según la Fundación Mutual de Conductores, en España los accidentes de tráfico ocasionan la interrupción de entre 200 y 700 embarazos cada año. Un estudio liderado por Doctor Donald Redelmeier ha desvelado que 1 de cada 50 mujeres embarazadas es implicada en un accidente de tráfico durante su embarazo.

Jeanne Picard Mahaut delegada de Stop Accidentes en Galicia aconseja que “la mejor manera de reducir estos accidentes es reducir la velocidad, ya que es el primer factor que influye en la gravedad de los accidentes.

En colaboración con los profesionales, el grupo de seguros Halo ha creado una guía para ayudar disminuir los riesgos para las mujeres embarazadas cuando cogen el coche. Ernesto Suarez fundador de Halo señala que “todas las mujeres embarazadas que estén en condiciones de conducir deberán estar totalmente aseguradas en los seguros del automóvil.

Factor Recomendación
Velocidad Reducir la velocidad para disminuir la gravedad de los accidentes.
Cinturón de seguridad Utilizar correctamente el cinturón, con la banda inferior debajo del abdomen y la diagonal entre las mamas.
Distracciones Evitar distracciones al volante.
Consulta médica Consultar con el ginecólogo tras cualquier colisión, incluso leve.

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