Se han edificado muros de silencio alrededor de la muerte, para huir de la experiencia vital del dolor emocional. La vivencia de pérdida por fallecimiento, si bien es universal, resuena en cada persona de manera particular y única.
Muchas de las situaciones de pérdida por fallecimiento se enmarcan dentro de un proceso de duelo autorizado y compartido, con la organización de un ritual de despedida como, por ejemplo, un funeral, donde la recuperación del equilibrio psíquico no tiene fecha límite y las emociones pueden expresarse. Otras situaciones comparten el punto de partida, la pérdida, pero la trama y el desenlace van por un camino diferente.
A estas situaciones “especiales” les ocurre lo contrario; les acompañan un deseo de recuperación exprés, parece que no existe un proceso sino un hecho que ha de asimilarse y olvidarse pronto, es frecuente que se produzca cierta negligencia ante el dolor ajeno, y una falta de comprensión por aquello que no pudo ser y que parece que no existió.
👼🏻🤰🏼DUELO PERINATAL. ¿CÓMO AFRONTAR LA PÉRDIDA? || Baby Suite by Pau
¿Qué es la pérdida gestacional?
¿Sabes a qué nos referimos cuando hablamos de la pérdida gestacional? Los profesionales de la salud hablamos de aborto cuando la pérdida del bebé sucede antes de la semana 20 de gestación; de muerte fetal cuando la pérdida es a partir de la semana 20 de gestación y hasta el parto; y le llamamos muerte neonatal a la pérdida del bebé nacido y hasta 28 días después del parto.
Esta muerte inesperada causa un impacto emocional brutal. Hay muchas mamás, muchos papás, y muchas familias que han visto desvanecerse uno de los proyectos más deseados de sus vidas y una interrupción brusca de su proyección. En el momento de la muerte, el bebé ya tenía identidad en forma, por ejemplo, de nombre; el vínculo ya estaba establecido como mínimo con la madre gestante; y muy a menudo y aún sin haber nacido, tú ya formas parte de la familia, de mi historia y de anhelo. Y en cuestión de nada todo se desvanece. neonatal, es trágico. Un evento, por cierto, nada infrecuente.
Infografía sobre la muerte fetal.
Sentimientos comunes tras la pérdida
Muchas veces aparecen sentimientos de culpa por parte de la mamá por algo que no ha hecho o ha hecho mal, según cree, y que hubiera podido participar en la causa de la muerte. Causa que a menudo no se encuentra, al menos, en nada evitable. La pregunta ronda las mentes, una y otra vez ¿Por qué? Sin resolverse acaban en bucles obsesivos.
En todas las situaciones de pérdida gestacional, incluso en los casos de abortos espontáneos ocurridos en las pocas semanas de gestación, se hace necesario un proceso de elaboración de la pérdida. abanico de emociones y sentimientos. emocionales? desesperanza, falta de ilusión? con el dolor, permitir que exista y se manifieste. Porque es real. de los objetivos de la ayuda psicológica.
El plano real y simbólico del duelo perinatal
Lo que ocurre en un duelo perinatal es que las personas se mueven en dos planos: uno real y otro simbólico. Este segundo no se contempla, razón por la que muchas veces se piensa que si no se ha conocido o convivido con el bebé, la pérdida es menos dolorosa o incluso inexistente. Esto se ve claro en los casos de abortos, donde la pérdida de lo que no pudo ser no es comprendida.
Creo que somos torpes ante el sufrimiento ajeno y desde nuestras mejores intenciones, buscamos palabras de consuelo que dejan perplejos a los afectados. ¿Qué tal si permitimos que ellos sientan lo que necesitan sentir? ¿Qué tal si hacemos de soporte de su dolor sin necesidad de hablar o de dar consejos?
Por suerte hoy en día existen muchas instituciones, asociaciones y personas que sí ofrecen un apoyo y un acompañamiento excelente en los casos de pérdida gestacional. Pero ¿qué pasa cuando no hemos podido hacer un buen cierre, un ritual de despedida? ¿Qué pasa cuando tu recuerdo no cuadra en mi biografía y me produce mucho dolor? No podemos dejar que “el tiempo lo cure”, no.
La importancia de un ritual de despedida
¿Por qué un ritual de despedida? Un ritual en sí mismo es sanador. Es como una ayuda extra para superar las emociones que acompañan a la pérdida. Cuando estás embarazada y de repente dejas de estarlo, te queda una sensación de confusión enorme; ¿ya está?, ¿ya no estoy embarazada?, ¿qué le pasaba a mi bebé?, ¿por qué ha ocurrido esto?, ¿y ahora qué?, ¿he hecho algo mal?… Son muchas las preguntas, los miedos, la culpa que se amontonan en tu cabeza como una bola de nieve que no para de crecer.
De repente todo ese mapa dibujado de un futuro próximo (bordado con ilusiones, emociones, deseos), se borra de un plumazo, como si nada. Y eso hay que encajarlo, y digerirlo. Los expertos dicen que cuando se produce una pérdida, nuestro cerebro debe procesar mucha información en muy poco tiempo, lo que suele provocar un bloqueo emocional, en el que se sufre mucho. Yo diría que es devastador.
Por eso, los rituales de despedida sirven. La evidencia científica (no es magia, ni misticismo) ha demostrado que los rituales son una herramienta que ayuda al cerebro a reprocesar toda la información, y facilitan que a nivel neuronal se realicen las conexiones necesarias. Por eso, son utilizados habitualmente en terapia desde los años 70.
¿Para qué sirve un ritual de despedida en la pérdida gestacional?
- Para despedir al bebé, ya que en nuestra sociedad no hay un lugar ni un momento para esta despedida trágica.
- Para otorgar al bebé una identidad y un lugar en la familia y en la sociedad.
- Para ayudar a digerir emocionalmente la situación.
- Para elaborar el duelo, y esto me parece especialmente importante pues si la madre no se permite vivir el duelo y la pérdida (haciendo quizás como si no hubiese ocurrido nada), quedará como en un limbo, con la sensación de que algo quedó a medias, sin acabar, sin cumplir, con todas las repercusiones que esto puede tener para su forma de ser y de estar en el mundo.
Ritual de plantar un árbol.
¿Cómo debe ser un ritual de despedida?
En un ritual de despedida no hay nada preestablecido, aunque lo mejor es que sea algo sencillo. Cada uno/a puede elegir lo que más le nazca: velas, incienso, aceites aromáticos, música para el ambiente, un lugar al aire libre, o en la intimidad del hogar, con más familiares y amigos, o en soledad, preparar un ritual religioso, o algo simbólico como plantar un árbol,…
Y no importa hacer sólo una cosa, pueden ser varias en diferentes días, o varias a la vez. Cada persona debe encontrar aquello que realmente le ayude a despedirse, poner en su sitio el pasado y las emociones y pensamientos que le acompañan, para poder así vivir el presente y poder apreciar el regalo que ese bebé no nacido ha traído.
Creando una caja de recuerdos
Cuando muere un familiar, solemos tener fotografías y recuerdos con esa persona, cuando muere un bebé en el seno materno no hay recuerdos ni fotografías. Queda quizás el test de embarazo, las ecografías, algo de ropita que nos han regalado o hemos comprado,… Para mí ha sido importante guardar todas estas pruebas de su existencia y crear una caja de recuerdos.
Compré una caja de madera de pino para guardar sus cosas antes de nuestro viaje a Oslo. Sin embargo no ha sido hasta septiembre que he podido crearla. He necesitado un tiempo para atreverme a hacerlo. Me apetecía mucho decorarla yo misma. Así que un día especial en el que pude dedicarme a ello, primero la pinté de blanco, luego sentí que quería ponerle más color y le di algunos brochazos de tonos cálidos, y después me dejé llevar con el rotulador en la mano (los que uso para pintar en piedras), y esto es lo que salió… La verdad es que el proceso de crear esta caja de los recuerdos ha sido algo casi celestial, lo he hecho en soledad y en absoluto silencio y he podido conectar con el amor que Leo me ha traído.
Y en ella he metido además de las cosas que tenía de él, un dibujo que le hizo Sunflower un día espontáneamente, una colcha de ganchillo que empecé para él, y que ha quedado en un trocito pequeño pero suficiente para cubrir su pequeño cuerpecito, y una carta, escrita desde el corazón de su madre.
Ejemplo de una caja de recuerdos.
¿Qué hacer con la caja de recuerdos?
Esto es algo muy personal, pero creo que no importa que sea una caja cerrada, podemos tenerla guardada, y de vez en cuando abrirla y recordar con cariño a ese ser que estuvo un tiempo en la familia, como hacemos con los álbumes familiares de fotos.
El ritual de la carta
Escribir una carta al bebé a través de la que despedirnos, agradecerle el tiempo que pasó entre nosotros, darle permiso para marcharse, expresarle el enfado por no haberse quedado más tiempo, comunicarle lo que se le ha amado y amará… La verbalización de los sentimientos facilita la toma de consciencia de la situación y dejar las emociones en el pasado.
Para mí escribir la carta de despedida a mi hijo ha sido una de las cosas que más me ha servido, las palabras que le he escrito han salido de lo más profundo de mi alma.
¿Y después de escribirla qué hacer con ella?
Lo que quieras, puedes guardarla y releerla tantas veces como necesites, quemarla y esparcir las cenizas, lanzarla al aire con un globo de helio, o en una botella al mar,… Una de las propuestas que me gusta especialmente es hacerla trocitos, meterlo todo en una bolsa bonita que vaya contigo en el día a día, e ir tirándolos poco a poco en diferentes lugares especiales hasta que no quede nada. Es un acto simbólico pero me parece muy significativo.
De momento la tengo guardada en su caja de los recuerdos y quizás lo haga más adelante, aunque seguramente la quemaré (al menos una parte) y la esparciré donde enterramos su cuerpo.
Después de todo esto, ¿cómo saber que una mujer ha transitado con éxito el duelo gestacional? Expertas como M.
Apoyo psicológico
Muchas familias no precisan una ayuda más allá de la que les pueden proporcionar los profesionales, sus familiares y amistades que les acompañan en estos momentos tan duros. Sin embargo, la psicoterapia puede ser un espacio buscado por muchas personas para las que encajar esta experiencia no está siendo fácil. Buscar ayuda significa querer cuidar y cuidarse haciéndolo lo mejor posible.
Si te interesa profundizar más sobre tipos de rituales, hay libros publicados que hablan de ello, aquí te mencioné dos que me han gustado especialmente y que me han servido también para este post, pero ahora te contaré de qué manera me he despedido yo de mi segundo hijo, de Leo.
La experiencia de Chrissy Teigen
«No tenía ni idea de cuándo estaría preparada para escribir esto». Con estas palabras comienza la conmovedora y desgarradora carta publicada por la modelo Chrissy Teigen tras la pérdida de su bebé en el quinto mes de embarazo. En un ejemplo de valentía, la bellísima pareja de John Legend ha hecho acopio de fuerzas para dar las gracias por cada muestra de apoyo y cariño recibida desde que hace un mes tuvo que dar a luz a un niño sin vida, relatar su durísima experiencia y poder seguir con su vida.
Sin tapujos y con naturalidad, reconoce que ha sentido un dolor tan profundo del que solo había escuchado hablar y aunque se imaginaba a sí misma encontrando la paz necesaria para escribir frente a una manta y un vaso de vino, el momento le llegó después de una noche de confidencias y «pollo frito» con sus amigos. Es una carta de agradecimiento pero también es una carta llena de vida y de amor a la persona que no pudo llegar a ser. «Jack siempre será amado, le hablaremos de él a nuestros hijos y seguirá existiendo en el viento y en los árboles y en las mariposas», confiesa.
Chrissy Teigen explica al detalle como sufrió el aborto. El embarazo no avanzaba bien, por un desprendiemiento de la placenta por lo que los médicos le recomendaron reposo, confiando en que de esta forma pudiera llegar a la semana 28 de embarazo. Las hemorragias eran habituales. Permanecía hospitalizada, soñando con que todo acabaría finalmente bien hasta que un día el doctor le confirmó lo que en el fondo ya sabía. El bebé no podría superarlo y, de seguir así, quizás ella tampoco.
Así que recorrió los pasillos de la zona de maternidad del hospital rumbo al quirófano, viendo al resto de la gente feliz, «vitoreando y animando» sin saber que ella iba a dar a luz al quinto miembro de su familia «simplemente para decirle adiós unos minutos después». «Lloro cuando me enfado conmigo misma por estar demasiado feliz. A veces leo cosas que me hacen reír, o veo una publicación de Instagram divertida y olvido que ya no estoy embarazada. Me sujeto la tripa mientras camino.
Sin embargo, aclara que hay espacio para los demás en su corazón. «Me preocupa que la gente se sienta incómoda compartiendo su felicidad conmigo. La felicidad tras un resultado positivo en el test de embarazo después de someterse a un tratamiento de fertilidad se ve truncada muchas veces por un aborto. Un aborto no significa que pueda haber problemas en otros embarazos y la mayoría de los embarazos frustrados van seguidos de otros tranquilos que dan lugar a niños totalmente sanos.
Aspectos médicos y recomendaciones
El momento de mayor riesgo para sufrir un aborto es durante el primer trimestre del embarazo, ya que durante esta fase es cuando se forman la mayor parte de los órganos del embrión. El síntoma más frecuente de un aborto es la metrorragia, que consiste en la pérdida de sangre a través de la vagina. En cualquier tipo de aborto, el tratamiento es la expulsión de los restos ovulares. En muchos casos y sobre todo en los más tempranos, esta expulsión se suele producir de forma espontánea.
¿Cómo afrontar la situación?
- Hacer frente a la tristeza, rabia e impotencia ante un aborto tras mucho tiempo de búsqueda no es fácil para una pareja y puede convertirse en un problema si no se supera.
- Tiempo para recuperarse. El aborto es un duelo que tiene sus fases y es necesario pasar por cada una de ellas.
- Buscar apoyos en el entorno.
- Buscar apoyo psicológico. Si no puedes superar la situación, consultar con un psicólogo con experiencia en estos temas puede ser de gran ayuda para entender y afrontar la pérdida.
- Cuidarse: es una situación dura pero no por eso hay que dejar de comer, ni de dormir. El cuerpo de la mujer se recupera del aborto aproximadamente en uno o dos meses, dependiendo del tiempo de embarazo hasta el momento del aborto.
Un embarazo demasiado temprano, con los cambios hormonales que implica, podría causar mucha ansiedad. También puede pasar que, tras un aborto, algunas parejas piensen que lo ocurrido es culpa suya, que ya no podrán tener más hijos y sienten pánico con solo pensar en intentarlo de nuevo.
