Muchos se preguntan cómo es este viaje del espermatozoide desde la eyaculación hasta la fecundación. El objetivo final de un espermatozoide es fecundar al ovocito. Sin embargo, el viaje del espermatozoide hasta el óvulo no es fácil.
Para llegar hasta él, el espermatozoide ha de atravesar un largo y costoso recorrido que puede durar desde treinta minutos hasta varias horas. Por este motivo, es necesario una gran cantidad de espermatozoides móviles para que al menos uno de ellos sea capaz de superar todas las barreras y poder fecundar el óvulo.
Coloquialmente se entiende el camino hacia la fecundación como una carrera en la que solo el espermatozoide más hábil será capaz de llegar a la meta y ganar el campeonato. Pues, efectivamente, es algo así: muchos espermatozoides inician la carrera, pero solo uno es el elegido para fecundar el óvulo.
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El Recorrido del Espermatozoide
El recorrido del espermatozoide hasta el óvulo se puede dividir en dos grandes etapas:
- Aparato reproductor masculino: el recorrido de los espermatozoides en el hombre va desde los testículos hasta el exterior.
- Aparato reproductor femenino: desde la vagina, donde de deposita el semen, hasta las trompas de Falopio, donde se encuentra el óvulo.
No hay que olvidar que a lo largo de estas fases del camino, el espermatozoide se encuentra con ciertos obstáculos. A continuación, os contamos cuáles son.
Trayecto desde el testículo hasta la uretra
Los espermatozoides se desarrollan en los testículos, concretamente en los túbulos seminíferos y, a continuación, pasan por el epidídimo donde alcanzan la maduración final. Los espermatozoides tardan unos 90 días en desarrollarse y adquirir la maduración necesaria para poder ser expulsados en la eyaculación. El nacimiento de los espermatozoides tiene lugar en los túbulos seminíferos de los testículos y posteriormente pasan al epidídimo.
Los túbulos seminíferos son las estructuras internas del testículo donde se forman los espermatozoides. El epidídimo es una estructura alargada que conecta el testículo y el conducto deferente.
En el momento del coito, una gran cantidad de espermatozoides (alrededor de 250 millones) sale del epidídimo y atraviesa los conductos deferentes y la uretra. En este camino, los espermatozoides se recubren de los fluidos liberados por las vesículas seminales y la próstata. De esta forma, se forma el semen, también conocido como esperma.
La función principal de estos fluidos es facilitar la entrada de los espermatozoides a la vagina. Los espermatozoides saldrán disparados de la uretra a través del pene hasta que entran al aparato reproductor femenino, en concreto en la vagina.
Cambios en los espermatozoides
Durante este recorrido, es decir, desde el testículo hasta el exterior, el espermatozoide adquiere la forma exacta que le permite fecundar el óvulo. Los cambios que se producen en esta etapa final de la maduración del espermatozoide son:
- Compactación del ADN para permitir que la cabeza (donde se almacena el ADN) sea lo más pequeña posible y pueda moverse mejor. Además, esto ayudará a atravesar la zona pelúcida (cubierta del óvulo).
- La cola adquiere el diseño perfecto para que el espermatozoide tenga una gran resistencia y velocidad.
- La pieza media posee una elevada cantidad de mitocondrias para mantener la energía en alto nivel. Esto ofrece al espermatozoide una gran eficiencia en el consumo de energía.
Recorrido en el aparato reproductor femenino
En el proceso de eyaculación, los espermatozoides salen del hombre y entran en la vagina. Aquí es donde los espermatozoides inician la segunda parte de su recorrido hasta la fecundación.
Durante este camino, los espermatozoides se encuentran con una gran cantidad de obstáculos o barreras que dificultarán su llegada a las trompas de Falopio, donde se encuentra el óvulo.
Todo este trayecto es de aproximadamente entre 15 y 18 cm y el tiempo va en contra. Los espermatozoides no pueden demorarse mucho, pues el óvulo, una vez ha salido del ovario (es decir, tras la ovulación), tiene una vida media de unas 24 horas. El tiempo de supervivencia del óvulo es corto comparado con el de los espermatozoides, que son capaces de vivir entre 2 y 5 días en el aparato reproductor femenino.
Tras la eyaculación, empieza una carrera de los espermatozoides, no solo de velocidad sino también de resistencia. Los espermatozoides defectuosos y/o con mala movilidad quedarán en el camino.
¿Qué barreras tienen que atravesar los espermatozoides?
Algunas barreras con las que se topan los espermatozoides son las siguientes:
- pH de la vagina: la vagina tiene un pH ácido, en el cual no todos los espermatozoides son capaces de sobrevivir.
- Acción inmunológica: los glóbulos blancos de la mujer detectan los espermatozoides como células poco amigas e intentan destruirlos.
- Moco cervical: las secreciones del cérvix y el flujo vaginal varían su consistencia y textura a lo largo del ciclo femenino. En el momento de la ovulación, este fluido es más líquido y menos denso para permitir el paso de los espermatozoides. Sin embargo, fuera del periodo de ovulación, es un fluido denso y viscoso que complica el avance de los espermatozoides.
- Barreras físicas: la anatomía interna del órgano reproductor femenino (vagina, cérvix, útero, trompas de Falopio) resulta en sí misma un obstáculo para los espermatozoides. Hay numerosas cavidades conocidas como criptas en las que muchos espermatozoides quedan varados.
Pese a ello, no todo son dificultades en el viaje de los espermatozoides. El óvulo intenta allanar el camino a los espermatozoides liberando moléculas y mandando señales. Las trompas de Falopio y el útero ejercen una fuerza de succión por medio de contracciones rítmicas y el moco cervical se vuelve menos denso permitiendo que los espermatozoides naden mejor.
Por su parte, el líquido seminal que acompaña a los espermatozoides neutraliza el pH y ofrece azúcares al espermatozoide. Este fluido le sirve de escudo protector ante los glóbulos blancos.
Llegada a las trompas de Falopio
Una vez superadas la barrera vaginal, cervical y uterina, nos encontramos con la parte más estrecha del recorrido: la unión uterotubárica. Hasta aquí solo llegan unos pocos miles de los 250 millones de espermatozoides que había de media en el esperma recién eyaculado.
A lo largo de todo el recorrido, los espermatozoides más fuertes, es decir, los que han sido capaces de superar los obstáculos femeninos, adquieren una habilidad extraordinaria: la capacidad de fecundación. Esto es lo que se conoce como hiperactivación del espermatozoide. Desde este momento, su cola se mueve con mucha más fuerza y energía, permitiendo un movimiento vigoroso que facilita la llegada al óvulo.
Una vez llegan a las trompas de Falopio, muchos espermatozoides se quedan adheridos a las paredes, agotados y sin capacidad de seguir el recorrido.
En este punto, son pocos los espermatozoides que quedan en la carrera, pues la gran mayoría se han ido perdiendo por el camino. De las pocas decenas de espermatozoides que quedan ante la atenta mirada del óvulo, solo uno logrará atravesar la gruesa puerta de entrada al óvulo: la zona pelúcida.
El espermatozoide elegido, el más fuerte y capacitado, al contacto con la zona pelúcida, inicia la llamada reacción acrosómica.
Etapa final del espermatozoide: reacción acrosómica
Como hemos comentado anteriormente, cuando el espermatozoide más hábil ha llegado al óvulo se produce la reacción acrosómica. Se trata de la liberación del contenido del acrosoma compuesto por una serie de enzimas. El objetivo de esta liberación enzimática es debilitar la zona pelúcida del óvulo y facilitan la penetración.
El acrosoma es una estructura situada en la cabeza del espermatozoide que sirve de depósito a las enzimas y demás sustancias que el espermatozoide necesita para atravesar la zona pelúcida.
Esta reacción "despierta" al óvulo, que libera los gránulos corticales, unos orgánulos que impiden que ningún otro espermatozoide pueda penetrar. Es como si el óvulo plantara una bandera indicando al resto de espermatozoides de su alrededor que ya ha sido conquistado por el espermatozoide ganador y, por tanto, que las puertas de su reino están cerradas.
Una vez el espermatozoide penetra el ovocito, los núcleos de ambos se fusionan. Esto es lo que conocemos como fecundación. Si quieres saber los detalles sobre cómo entra el espermatozoide al óvulo y cómo se forma el nuevo ser, puedes consultar este enlace: ¿Cómo ocurre la fecundación?
Fecundación: El Encuentro Final
Para que se produzca un nuevo ser, es necesario que el óvulo y el espermatozoide se fusionen. A este proceso se le denomina fecundación. Un momento mágico y lleno de misterio.
El óvulo es fecundado en la trompa (1 día) y luego avanza hacia el útero (entre 2 y 5 días). "El semen, depositado en la vagina, atravesará el útero y llegará a las trompas de Falopio. Sin embargo, de los varios millones de espermatozoides, solamente unos cientos llegarán hasta el óvulo y solo uno podrá atravesar la membrana plasmática del óvulo y producirse la fecundación. Todos los demás espermatozoides se quedan por el camino y se destruyen, sobre todo los defectuosos, con poca movilidad..."
Los expertos en fertilidad llaman "capacitación del espermatozoide" a los procesos y modificaciones que se producen en la estructura de los espermatozoides cuando viajan hacia la trompa de Falopio para encontrarse con el óvulo. Son unos cambios necesarios para que pueda penetrar en el óvulo y que se produzca la fertilización.
Así, el espermatozoide puede atravesar la membrana que protege al ovocito y fecundarlo. "En el momento de la ovulación, el ovario se presenta parcialmente recubierto por las fimbrias, una especie de "pelillos", de la trompa, las cuales captan el ovocito liberado y se encargan de trasportarlo en dirección al útero.
La corona radiada es un conjunto de células que envuelven al óvulo, y la zona pelúcida consiste en una membrana traslúcida que también rodea al óvulo. De los 200 o 300 millones de espermatozoides depositados a través de la vagina, solamente entre 300 y 500 llegan al punto de fecundación. En esta etapa se produce la dispersión de las células que conforma la corona radiada.
Esta segunda barrera es atravesada con ayuda de unas enzimas, llamadas espermiolisinas, liberadas por el acrosoma. En conjunto estos cambios constituyen el llamado proceso de activación del espermatozoide.
Unas sustancias difundidas desde el óvulo y otras liberadas por el acrosoma del espermatozoide desencadenan este proceso. En parte del acrosoma comienza a crecer el llamado filamento acrosómico, que se desarrolla en los espermatozoides activados.
El espermatozoide mediante los movimientos de su flagelo empuja el filamento acrosómico para que haga contacto con la membrana celular del óvulo. Después de la penetración de uno de ellos, la permeabilidad de la membrana se modifica por un proceso llamado reacción de zona o cortical.
La unión del primer espermatozoide a la membrana plasmática del óvulo desencadena tres hechos: en cuanto el espermatozoide entra en contacto con la membrana del ovocito, se fusionan las dos membranas plasmáticas y se forma el cono de fertilización. Gracias a esta especie de veta entra en el citoplasma ovocitario la cabeza, pieza intermedia y cola del espermatozoide.
¿Qué ocurre después?
Unas vesículas que se encuentran debajo de la membrana del óvulo y que se llaman gránulos corticales expulsan su contenido. Esta reacción impide que otros espermatozoides penetren al óvulo.
Una vez dentro el espermatozoide, el ovocito termina su maduración (llamada meiosis II). que consiste en la reducción del número de cromosomas.
El espermatozoide, que ya ha penetrado, avanza hasta quedar junto al pronúcleo femenino, se hincha su núcleo y forma el pronúcleo masculino, con otros 23 cromosomas. Cuando ambos pronúcleos se encuentran, se fusionan y los cromosomas se juntan: nace así un nueva célula con 46 cromosomas en total.
Se forma así el cigoto humano. Mientras tanto se divide, primero en dos células. Ya no es un cigoto. sino un embrión.
Factores que Afectan la Fertilidad
Existen un gran número de factores que pueden afectar a la fertilidad femenina y masculina.
La salud del hombre en general puede afectar a la calidad del esperma y, por lo tanto, a su capacidad para llegar al óvulo y fecundarlo. Un estilo de vida saludable (con horas de sueño apropiadas y una adecuada gestión del estrés), con una alimentación sana y rica en vitaminas, no fumar y un consumo mínimo de alcohol contribuyen a que la calidad del esperma sea mejor y, por ende, a mejorar las posibilidades de una concepción exitosa. Por último, evitar radiaciones, temperaturas excesivas en la zona genital y contaminantes ambientales también ayuda.
La edad es un factor que también afecta a la calidad del semen y al contaje de los espermatozoides. Pero si tienes relaciones sexuales frecuentes y no has logrado tener descendencia en un año (6 meses, si la mujer es mayor de 35 años), consulta con especialistas en reproducción asistida porque pueden ayudarte a aumentar las probabilidades de éxito en el embarazo.
Tabla Resumen del Viaje del Espermatozoide
| Etapa | Ubicación | Eventos Clave | Obstáculos |
|---|---|---|---|
| Desarrollo y Maduración | Testículos y Epidídimo | Espermatogénesis, adquisición de motilidad | - |
| Eyaculación | Uretra | Mezcla con fluidos seminales | - |
| Ascenso en el Tracto Femenino | Vagina, Cérvix, Útero, Trompas de Falopio | Capacitación, Hiperactivación | pH vaginal, Glóbulos blancos, Moco cervical, Barreras físicas |
| Fecundación | Trompa de Falopio | Reacción Acrosómica, Penetración del óvulo, Fusión de núcleos | Zona pelúcida |
