Es común que los bebés en sus primeros seis meses de vida, o niños entre cuatro y cinco años, pasen por un proceso patológico dentario llamado caries de biberón. Este tipo de caries suele producirse en la dentición o cuando se da el reemplazo de las primeras piezas dentales por las definitivas, afectando generalmente a los incisivos superiores y, en ocasiones, a los molares.
Aunque a simple vista parezca que no supone un gran riesgo, es más peligrosa de lo que aparenta, no solo porque se trata de un tipo de caries muy agresiva y progresiva, sino porque los daños se producen con mucha rapidez y deben ser tratados a tiempo antes de causar secuelas de cara al futuro.
Las caries en dientes de leche son una forma temprana de deterioro dental que afecta a los dientes temporales de los niños. Si no se controlan a tiempo, afectan seriamente la salud bucodental. Por ello, es esencial comprender que las caries en los dientes de leche no son inofensivas. Muchas personas piensan que los dientes de leche no requieren tanto cuidado porque eventualmente se caerán.
La caries de la infancia temprana se observa con una elevada prevalencia en los centros escolares españoles. Actualmente, es la enfermedad crónica más frecuente en niños pequeños.
A continuación, exploraremos en detalle las causas, el tratamiento y la prevención de la caries en bebés lactantes.
¿Qué Daños Provoca la Caries de Biberón?
Cada pieza dental de leche desempeña ciertas funciones importantes en la boca y su pérdida prematura puede desencadenar:
- Dificultades en el habla, fonación o deglución.
- Deficiencia en la estética dental del niño.
- Alteración y dificultades en la erupción de las piezas dentales definitivas.
- Procesos infecciosos.
- Maloclusiones.
Lo más recomendable es acudir a las revisiones y consultas tempranas efectuadas por el dentista, para así descartar y tratar a tiempo posibles patologías o afecciones.
¿Cómo se Produce la Caries de Biberón?
Actualmente, las caries de biberón suelen desarrollarse debido a dos factores principales:
Higiene Bucodental Deficiente
Cuanto más tiempo esté el bebé sin recibir una adecuada limpieza bucodental, más posibilidades habrá de que la caries se extienda con rapidez. Por ello, los dentistas enfatizan en la necesidad de inculcar a los pequeños de la casa el hábito de una limpieza oral diaria.
No solo es importante cepillarse los dientes, sino que, además, se debe evitar ciertos malos hábitos dentales que repercuten directamente en la formación de estas caries u otras patologías mucho más graves.
Ingesta de un Alto Contenido de Carbohidratos Fermentables
Cuando el niño recibe alimentos con alto contenido en carbohidratos y se duerme, los restos se acumulan alrededor de sus dientes, actuando como medio de cultivo para los microorganismos acidógenos.
Durante las horas de sueño, los niveles de secreción salival disminuyen, con lo que la posibilidad de desarrollar caries se eleva con mucha rapidez. La saliva tiene unas funciones cruciales para la salud oral, entre ellas, mantener el pH de la boca neutro. Por eso, su segregación contribuye a eliminar dichas bacterias.
No obstante, si el hábito es diurno, perjudicará a la zona de los molares mandibulares, provocando la aparición de caries y ocasionando una devastación progresiva de la pieza dental afectada e, incluso, de la zona gingival.
Factores de Riesgo de la Caries en Bebés
Entre los factores de riesgo asociados podemos distinguir cuatro grandes grupos:
- Relacionados con la ingesta de alimentos: Tipo y frecuencia de ingesta de hidratos de carbono. Mayor riesgo para la salud oral ante una dieta altamente cariogénica, es decir, un alto contenido en azúcares libres. Utilización del biberón con sustancias que contengan azúcar por mucho tiempo (introducción tardía del vaso) y muchas veces al día. Además, la costumbre del bebé de dormir con el biberón sin quitárselo una vez se queda dormido. Lactancia materna a demanda y prolongada, por sí sola es difícil que genere CTI, pero cuando se combina con la ingesta de otros carbohidratos en la dieta, y ante ausencia de higiene oral, puede ser altamente cariogénica. No hay que olvidar, que todas las leches animales, tienen su contenido de azúcar aunque no sea el mismo para todas.
- Factores de riesgo relacionados con la higiene: Presencia de placa bacteriana y Ausencia de hábitos de higiene bucal. No hacer una limpieza de dientes y encías después de cada comida, o hacerla de manera incorrecta, proporciona el medio idóneo para que las bacterias de la boca puedan desarrollarse y formar la placa bacteriana.
- Características concretas del bebé o niño: La cantidad y calidad de saliva presente en las encías del bebé, sobre todo si se tiene en cuenta que su fluido disminuye durante el sueño. Sin duda, hay que manejar una buena higiene al momento de acostarse. Patrón de erupción-calcificación de los dientes. Un diente recién erupcionado es más vulnerable a la afectación de los ácidos. Las alteraciones estructurales de los tejidos duros del diente, por ejemplo, la hipoplasia del esmalte. Pacientes con discapacidad física y/o mental por la dificultad para realizar una higiene de forma adecuada.
- Factores de riesgo por falta de información o medios económicos: Falta de presencia de flúor en el medio oral. Necesidad de utilizar la cantidad de flúor adecuada por la edad y el riesgo de caries dental individual de cada niño. Nivel socioeconómico que dificulte el acceso a información y a los productos de higiene necesarios.
Además de esto, el consumo de alimentos ricos en azúcar es otro factor determinante en la caries infantil. Tengamos en cuenta que la fortaleza del esmalte en dientes de leche es menor, más fino y frágil que en los dientes permanentes, además de ser unos dientes mucho más pequeños. Por lo tanto, el desarrollo de la caries en dientes de leche avanza mucho más rápido y, por ende, estamos hablando de una afección grave que hay que vigilar periódicamente de la mano de un/una Odontopediatra (dentista especializado en dientes de leche y la infancia).
Síntomas de las Caries de Infancia Temprana
Sin duda, el primer signo que aparece es la mancha blanca. La primera señal es la aparición de un cambio de color en el diente que se vuelve blanquecino y sin brillo.
A este nivel, podemos conseguir remineralizar el diente con la aplicación de flúor y cambiar los hábitos presentes de dieta y de higiene-prevención, para eliminar los riesgos.
En una fase más avanzada, se observa un borde amarillo, marrón o negro a nivel de la zona cariada. Después, la mancha blanca progresa a las cavitaciones. Lo ideal es llevar al niño a ser visitado temprano en la vida. Además, en casa, los papás pueden levantar el labio para observar las superficies de los incisivos.
Referente a las caries de la primera infancia, ECC o CIT, cualquier signo de caries en cualquier superficie del diente (ya sean superficies oclusales con surcos y fisuras, o caras lisas como las delante y detrás de los incisivos) indican CIT severa en menores de 36 meses (3 años). En cambio, para aquellos niños de tres a cinco años de edad, la CIT severa nos la indica la caries de una o más superficies y/o si el niño ha perdido ya un diente primario debido a la caries.
La CIT puede comenzar muy poco después de que salgan los dientes. Afecta por lo general a los dientes superiores de leche o primarios. Aparecerá en superficies lisas (caras bucales y caras linguales de los incisivos). La velocidad de progresión es muy elevada y va destruyendo rápidamente los dientes. Para mirarlo hay que levantar de tanto en tanto el labio superior de los bebés. Idealmente, hay que visitar al odontopediatra tempranamente para que haga los controles, diseñe y explique, las pautas de prevención en cada momento del desarrollo del bebé.
Detección de caries:
- La primera alarma debe saltar si vemos aparecer una mancha blanca en el diente es el primer síntoma de la caries, que indica la descalcificación del esmalte, suelen aparecer con mucha frecuencia cerca del contacto con la encía.
- Si tu hija o hijo presenta dolores, sobre todo después de comer alimentos dulces o alimentos muy fríos o calientes.
- Sus dientes empiezan a oscurecerse un poco hacia un tono amarillento.
- Detectas que hay alguna mancha inusual en sus dientes o muelas que puede parecer un agujero.
¿Cómo se Puede Prevenir la Caries de Biberón?
La prevención de la caries de biberón es sencilla y precisa, solamente tendrás que aumentar de manera progresiva las rutinas de higiene y descartar ciertos hábitos dentales.
La prevención consiste en evitar dejar al bebé con biberones en la boca con líquidos azucarados. Sobre todo, a la hora de ir a dormir, es más conveniente dejar un biberón con agua antes que con leche. Recordar también que la tetina del biberón puede producir alteraciones ortodóncicas, al igual que el chupete, si se succiona muchas horas al día.
🦷Cuándo y cómo cepillar los Dientes a tu Bebé: pasta dental, prevención de la caries en niños
La medida de prevención más importante es la higiene diaria desde la aparición de los primeros dientes. Educar a los niños en una buena higiene bucodental es la clave para que los pequeños de la casa aprendan a cuidar sus dientes.
La información más importante con la que te debes quedar en esta lectura es que la caries es 100% prevenible. y también los hidratos de carbono. Estos alimentos pasan mucho tiempo en la boca y favorecen a la creación de placa bacteriana a la vez que debilitan el diente. Si nuestro hijo o hija todavía toma biberón es importante evitar que se quede dormido con él en la boca ya que esto puede dañar el esmalte de los dientes.
A continuación, algunas medidas preventivas adicionales:
- Evita que el bebé duerma con el biberón en la boca: Este mal hábito suele repetirse de generación en generación, sin embargo, lo ideal sería reemplazar la leche o el zumo por agua, para evitar el contacto prolongado de las piezas dentales con cualquier sustancia azucarada.
- Inculca buenas rutinas de higiene: Si consigues que el niño perciba la limpieza bucodental como un juego y te implicas con él, acabará adquiriendo este hábito de manera natural. Es fundamental que comprenda la importancia de mantener una boca sana desde una edad temprana.
- Cepíllales sus piezas dentales y zona bucal completa: Cepilla su dentadura completa con un cepillo dental infantil, de manera suave y efectuando movimientos circulares, sin olvidar higienizar también sus encías y lengua. En caso de que tu bebé no haya comenzado con su primera dentición, entonces, higieniza su cavidad bucal pasando una gasa humedecida con agua tras cada toma.
- Supervisa su técnica de cepillado: Cuando el niño tenga la edad suficiente (a sus dos o tres años) para encargarse de su cepillado sin ayuda, supervisa que lo esté haciendo de manera correcta para que la limpieza sea efectiva. Una vez que puedan utilizar pasta de dientes, compra una infantil para que contenga niveles de flúor adecuados y no dañe el esmalte o provoque enfermedades dentales externas.
- Acude a revisiones con el odontopediatra: La primera visita está recomendada al año y, más adelante, bastará con una revisión anual en caso de que todo esté correcto. No obstante, en caso contrario, será recomendable acudir de manera trimestral.
- Acostumbra al niño a comer bien: Una dieta equilibrada, que no abuse de alimentos con alto contenido en azúcares, ayuda a fortalecer sus piezas dentales y minimizar la incidencia de este tipo de lesiones cariosas.
Además, para evitar la caries de biberón, sigue estos consejos:
- Nunca uses un biberón como chupete.
- Procura no acostar a tu bebé con un biberón. Si tienes que hacerlo, asegúrate de que contenga abundante agua en lugar de leche, zumo o fórmula.
- No des a tu bebé un chupete que haya estado sumergido en miel o azúcar.
Tratamientos para Sanar la Caries de Biberón
La elección de un tratamiento u otro va a variar y a depender del grado de afección y la situación actual en la que se encuentre el niño:
- Empastes: Se empasta la caries con composite, se remueve el tejido cariado y se reconstruye la pieza dental afectada. De este modo, se evita que siga penetrando hasta llegar a influir en el nervio o, en el peor de los casos, ocasionar la pérdida del mismo.
- Pulpectomía: En caso de que la caries haya llegado a afectar a la dentina, el nervio o la cámara pulpar, se deberá realizar la supresión del nervio dental dañado o infectado. Posteriormente, tendrá que someterse a un empastado dental para mejores resultados.
- Extracción temprana: Este tratamiento es el más utilizado en casos graves o severos, cuando la caries ha perjudicado de manera total al nervio a nivel subgingival, causando una gran destrucción o decapitación dentaria que imposibilita su vida pulpar. No obstante, la extracción puede producir movimientos involuntarios en las piezas dentales adyacentes y subyacentes, provocando inconvenientes del espacio requerido para la erupción de los definitivos.
Para el tratamiento de la caries, el odontólogo tendrá en cuenta el grado de la lesión en el diente. Pide cita en una clínica dental con especialidad dental pediátrica, es decir, un/una especialista en odontopediatría para llevar a cabo una evaluación de los dientes y la boca. El/la especialista te dirá con exactitud qué procedimiento se llevará a cabo según la edad del niño o niña y la gravedad de la caries que tenga. Lo más usual en dientes de leche es que se lleve a cabo un empaste o una pulpectomía, que significa eliminar la pulpa dañada para poder conservar la pieza y su funcionalidad.
La manera de curar cada caries en los dientes de leche dependerá del tipo de caries. Por ello, si se desarrolla una caries que no afecta a la pulpa o nervio del diente del bebé, el proceso que utilizamos para la curación se denomina restauración previa eliminación del tejido enfermo con bacterias producidas por caries. En cambio, si la aparición de la caries afecta al nervio sería una pulpotomía o pulpectomía o endodoncia infantil, dependiendo de la cantidad de tejidos infectados en la estructura interna de cada diente.
Empastar caries en dientes de leche es una de las dudas más frecuentes entre los padres, dado que son piezas temporales que acabarán cayéndose. Sin embargo, la respuesta desde la odontología pediátrica es clara: sí, es necesario tratar las caries en los dientes de leche. Una caries no tratada puede progresar rápidamente en los dientes temporales, ya que el esmalte es más fino que en los dientes definitivos.
La obturación (empaste) se indica cuando la caries no ha afectado la pulpa dental, es decir, cuando el daño es superficial o intermedio.
El Rol de los Padres en la Prevención
El rol de los padres en la prevención de caries en dientes de leche es fundamental para garantizar una salud bucodental adecuada desde la infancia. Los hábitos que los niños adquieren en casa y la actitud de los adultos ante la higiene oral son determinantes en la prevención de caries.
Muchos padres desconocen que la prevención debe comenzar incluso antes de la erupción del primer diente. A partir de la aparición del primer diente, es esencial cepillarlos dos veces al día con una pequeña cantidad de pasta fluorada. Hasta los 6-7 años, los niños no tienen la destreza para cepillarse solos correctamente, por lo que la supervisión de un adulto es imprescindible.
Una de las principales causas de caries tempranas es la transmisión de bacterias cariogénicas de padres a hijos; sobre todo por compartir cubiertos, soplar la comida o limpiar el chupete con la boca. Los padres también deben vigilar el consumo de azúcares en la dieta del niño. No solo importa cuánto azúcar se ingiere, sino con qué frecuencia. Es preferible que el consumo sea ocasional y acompañado de comidas principales.
Establecer rutinas de higiene dental, como cepillarse juntos en familia o usar canciones, ayuda a que el niño lo vea como algo positivo.
