Características Faciales de los Bebés Recién Nacidos: Una Guía Detallada

Lo primero que llama la atención del recién nacido normal es un aspecto general peculiar con la cabeza grande, el abdomen voluminoso, las extremidades cortas y una postura con los brazos y las piernas flexionadas. Los primeros días de vida de cualquier bebé están caracterizados por conllevar muchos cambios físicos. Su piel, pelo, genitales, respiración o extremidades sufrirán grandes cambios nada más nacer.

La primera vez que los padres ven al recién nacido les puede sorprender. Hay algunos detalles que pueden parecernos raros y ser totalmente normales. Durante todo el embarazo el feto ha ido madurando para poder afrontar con éxito la vida fuera del útero materno. El nacimiento es todo un reto para el recién nacido y el primer contacto con el mundo exterior.

Aspecto General y Piel del Recién Nacido

El peso, de un bebé que nace en la fecha prevista, puede oscilar entre los 2500 y 4000 gramos y medir unos 50 cm. Un recién nacido que nace entre las 37 y 42 semanas de gestación se llama recién nacido a término; si nace antes de las 37 semanas se llama pretérmino y después de las 42, postérmino.

Su cuerpo es tibio y la piel está cubierta de una sustancia grasa y blanquecina que se llama vérnix caseosa (es producida por la piel del feto en la última etapa del embarazo y sirve para proteger la piel). Al nacer, el bebé recién nacido está cubierto de una grasa blanca llamada unto sebáceo o vérnix caseosa. Está formada por las secreciones de sus glándulas sebáceas, y ha protegido su piel durante el embarazo. No es necesario ni conveniente quitarla, pues también le sirve de abrigo y protección mientras se adapta a la vida fuera del útero.

Presentan también una fina capa de vello en brazos, piernas y espalda llamado lanugo. Especialmente en hombros, espalda y frente, suele observarse un vello suave y fino llamado lanugo, que se cae a los pocos días de nacer. Son los restos del vello que les cubría el cuerpo desde el quinto mes de embarazo y que empieza a desprenderse poco antes de nacer. Por eso, es más abundante en bebés prematuros. Tanto la vérnix caseosa como el lanugo irán desapareciendo con el tiempo.

El color al nacer puede ser ligeramente azulado, irá volviéndose rosado durante los primeros minutos. Las manos y los pies pueden tener un tono blanquecino o azulado durante unas horas más. Es muy habitual observar un color azulado (cianosis) en sus manos y pies durante los dos primeros días de vida. Es importante mantener bien abrigado al recién nacido y mantener un contacto piel con piel con la madre (es la mejor fuente de calor para el bebé); como son tan frágiles todavía no saben a regular la temperatura y pueden enfriarse muy rápido.

La piel del recién nacido es muy roja por la gran cantidad de glóbulos rojos. A partir de las primeras 24 horas de vida, empieza a disminuir el enrojecimiento y, con frecuencia, aparece una coloración amarillenta (ictericia) por el aumento de la bilirrubina que, generalmente, no tiene importancia, pero que debe ser valorada por el pediatra por si fuera preciso la determinación analítica de los niveles de bilirrubina. La piel, que también se está adaptando a un entorno diferente que el útero materno, suele descamarse durante los primeros días, en forma de pequeñas láminas.

En la cara pueden aparecer unos puntitos blanquecinos que se llaman millos que desaparecerán al cabo de unos días. En las encías estos puntos también pueden estar presenten y se llaman perlas de Ebstein.

¿Cómo cuidar la piel del bebé? ¿Qué cuidados especiales requiere?

La Cabeza del Recién Nacido

La cabeza corresponde a una cuarta parte de la talla del recién nacido, mientras que en el adulto representa una octava parte. Es proporcionalmente más grande que el resto del cuerpo.

A menudo la cabeza del bebé es ligeramente puntiaguda como resultado del paso a través del canal de parto y la presión que ha soportado al pasar a través del cuello uterino. En los partos sin cesárea la cabeza puede adoptar una forma alargada debido al paso del bebé por el canal del parto. En unos días recuperará su forma normal. La cara puede estar un poco hinchada, sobretodo los ojos y los labios que poco a poco disminuirán su volumen.

La forma de la cabeza inmediatamente después del nacimiento suele ser ovalada ("apepinada") debido al acabalgamiento transitorio de los huesos del cráneo (de los parietales). Esto recibe el nombre de amoldamiento y es posible gracias a que las suturas que unen los huesos del cráneo permiten una cierta movilidad para facilitar su paso a través del canal del parto.

En el bebé, las suturas o bandas fibrosas que conectan los huesos del cráneo permiten cierta movilidad para facilitar su paso a través del canal del parto. Esta superposición de huesos del cráneo se palpa como un relieve y cede espontaneamente. En algunos casos las suturas craneales pueden estar acabalgadas, debido a que el cráneo se ha amoldado durante el paso por el canal del parto. Todo vuelve a la normalidad en unos días.

También se pueden palpar en la cabeza unas zonas blandas de forma romboidal llamadas fontanelas. En su cabeza se pueden palpar también unas zonas más blandas de forma romboidal, llamadas fontanelas: una más grande que se encuentra en el centro del cráneo (fontanela anterior), y otra posterior más pequeña. Hay una fontanela anterior de mayor tamaño (su tamaño es variable pero, generalmente, mide 2x2 cm), y otra fontanela posterior más pequeña. Esto es así porque el cráneo no se ha cerrado completamente (se cierra por completo a los 18 meses de vida). No es peligroso tocarlas.

Es frecuente encontrar una tumefacción discreta en la cabeza del neonato, causada por la presión que ha soportado al pasar por el canal del parto. Se llama tumor del parto o "caput succedaneum" y desaparece en pocos días. Aunque menos común, puede aparecer en el niño una acumulación de sangre en la superficie externa del cráneo, que recibe el nombre de "cefalohematoma". Es causada por la fricción del cráneo con los huesos pélvicos durante el proceso del parto. La protuberancia generalmente se presenta sólo en un lado de la cabeza. Otras veces es debido al uso de instrumentos (vacuo) en los partos que necesitan esta ayuda.

El cabello del bebé es fino y suave y cae progresivamente durante las primeras semanas de vida.

La Cara del Recién Nacido

La cara en las primeras horas de vida está abotargada con los párpados hinchados. Es normal encontrar los párpados hinchados en el bebé recién nacido. Al principio los ojos también pueden estar un poco hinchaditos por el esfuerzo del parto. Pero en pocas horas la hinchazón desaparece y cada minuto que pasa notarás que la carita de tu bebé está cada vez más relajada.

Con frecuencia, en la zona blanca del ojo o conjuntiva se aprecian hemorragias subconjuntivales que desaparecen espontáneamente en pocas semanas sin dejar secuelas. A veces, los cambios de presión que sufren en el parto producen una hemorragia en la conjuntiva, observándose una pequeña mancha en forma de hoz de color rojo en la parte blanca del ojo, rodeando la córnea.

Es frecuente encontrar pequeños puntos amarillentos llamados quistes sebáceos en la cara, sobre todo en la nariz, que reciben el nombre de millium facial. En las mejillas y el mentón, pero sobre todo en las alas de la nariz, muchos bebés recién nacidos tienen unos puntos nacarados de tamaño pequeño.

La boca presenta unos labios gruesos y, en el labio superior, casi todos los recién nacidos presentan una zona endurecida que se conoce como "callo de succión".

Los ojos tienen un aspecto azulado, aunque el color definitivo no lo podremos saber hasta los 6-12 meses. La mayoría de recién nacidos no conjugan la mirada, es decir, que los dos ojos no van a la una y puede parecer que son bizcos. Con los días madura la visión y la mirada ya es normal.

Mamas y Genitales del Recién Nacido

Entre los 8 y 15 días de vida, independientemente del sexo, los recién nacidos pueden presentar una intumescencia mamaria (aumento del tamaño de las mamas) provocado por la acción de las hormonas maternas durante el embarazo. Al nacer, tanto los niños como las niñas pueden presentar signos debidos a la influencia que durante el embarazo ejercieron en ellos las hormonas maternas. El más característico es la hinchazón de sus mamas o intumescencia mamaria, de las que a veces incluso sale un poco de leche. Es importante no pretender vaciarlas, pues podría causar una infección.

En algunas ocasiones pueden producir un poco de leche conocida popularmente como "leche de brujas", lo cual es completamente normal. Nunca deben exprimirse las mamas pues se corre un importante de riesgo de infección. La intumescencia mamaria cede espontáneamente.

En los niños es frecuente encontrar fimosis, adherencias entre el prepucio y el glande e hidrocele (acumulación de líquido en el escroto). Son circunstancias que en grados menores se consideran fisiológicas. También es normal que presenten erecciones, sobre todo, cuando tienen la vejiga urinaria llena.

En el caso de los genitales, en las niñas, la prominencia de los labios menores y del clítoris es normal al nacer. La inflamación de la vulva desaparecerá durante el primer mes de vida. En la vagina de las recién nacidas se observa un flujo blanquecino y cremoso, en ocasiones incluso sanguinolento, debido a la influencia de las hormonas maternas.

Otras Características

  • Extremidades: Suelen estar flexionadas, el recién nacido está como acurrucado, en posición fetal, durante las primeras semanas de vida. Los pies y las manos pueden tardar más que el resto del cuerpo en adquirir un color rosado tras el nacimiento. Las uñas son finas y muy frágiles. Las uñas de las manos del recién nacido suelen ser largas y frágiles. Podéis cortarlas con unas tijeritas de punta redonda pasadas dos o tres semanas, para evitar que se arañen. Hay recién nacidos que nacen con las uñas de las manos muy largas; para prevenir que no se arañen la cara se les puede poner unas manoplas.
  • Tórax y abdomen: Debido a las hormonas de la madre, algunos recién nacidos tienen una inflamación de la glándula mamaria, incluso puede observarse alguna gotita de leche; no tiene mayor importancia y desaparece con los días. En la barriga el cordón umbilical está sujeto con una pinza de plástico. Cuando caiga, en una o dos semanas, dejará una cicatriz que es el ombligo.
  • Respiración y pulso: Los recién nacidos respiran muy deprisa y de manera irregular. Hacen unas 40 respiraciones al minuto. El corazón también va muy deprisa, entre 80 a 180 latidos por minuto (en función si está dormido o despierto).
  • Orina y heces: La primera micción del recién nacido debe ser en las primeras 24 horas, es un signo de que sus riñones funcionan bien y de que está recibiendo el alimento adecuado. Las primeras heces son muy negras y pegajosas (como alquitrán o brea) y se llaman meconio. El primer meconio debe producirse en las primeras 48 horas; está formado por moco, sales biliares y restos epiteliales que el bebé ha ido tragando dentro del útero materno. Una vez que haya expulsado todo este contenido, las heces tendrán un color entre amarillo y verde, grumosas y líquidas.

Tabla Resumen de Características del Recién Nacido

Característica Descripción Duración Típica
Vérnix Caseosa Sustancia grasa blanquecina que cubre la piel. Se absorbe en pocas horas/días
Lanugo Vello fino en hombros, espalda y frente. Desaparece en semanas
Cianosis Coloración azulada en manos y pies. Primeros días
Ictericia Coloración amarillenta de la piel. Requiere evaluación pediátrica
Fontanelas Zonas blandas en la cabeza. Cierre completo a los 18 meses
Millium Facial Puntos blanquecinos en la cara. Desaparecen en días
Intumescencia Mamaria Hinchazón de las mamas. Desaparece espontáneamente

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