La fatiga o el esfuerzo al respirar es un síntoma frecuente que puede aparecer en una amplia gama de problemas de salud y enfermedades. Identificar las causas subyacentes es crucial para garantizar el bienestar de los niños. En este sentido, la astenia es el término médico para el cansancio, y se añaden otros síntomas menores, muy variables de unos enfermos a otros.
Este artículo explorará las causas más comunes de cansancio en niños sin fiebre, ayudando a padres y cuidadores a entender mejor cuándo buscar atención médica.
SÚPER AYUDA #299 Solución Al Síndrome de Fatiga Crónica
Causas Respiratorias
Las causas más frecuentes de fatiga en niños están relacionadas con el sistema respiratorio. La mayoría afecta a la vía respiratoria superior (nariz, boca y garganta), siendo las infecciones víricas la causa más común. Estas infecciones son originadas por un gran número de virus diferentes que se transmiten rápidamente de persona a persona a través del aire, del contacto directo y tocando superficies contaminadas que puedan tener gérmenes.
Son comunes en los menores de cinco años. La mayoría de los niños desarrolla de tres a ocho resfriados o problemas respiratorios cada año. Este número puede ser mayor en niños que acuden a guarderías o son expuestos al humo de tabaco u otros irritantes.
Síntomas de Infecciones Respiratorias Superiores
- Congestión nasal
- Estornudos
- Dolor de garganta
- Tos seca mediana o moderada
- Fiebre no elevada (generalmente menor de 38°) durante uno o dos días
- Pérdida de apetito
En algunas ocasiones la inflamación de la vía aérea desciende hasta la laringe y tráquea (laringitis, crup) provocando:
- Tos ronca o afónica, “tos de perro”
- Respiración ruidosa
- Afonía
Afecciones del Sistema Respiratorio Inferior
La afectación del sistema respiratorio inferior incluye los tubos bronquiales y los pulmones. En los menores de 5 años, los síntomas de una infección respiratoria baja son generalmente más severos que aquellos que afectan la parte alta.
Entre las enfermedades que afectan al sistema respiratorio inferior se encuentran:
Bronquiolitis
La bronquiolitis es causada por una infección vírica que afecta los bronquiolos. La causa más frecuente es el virus sincitial respiratorio (VSR). Afecta sobre todo a los menores de dos años durante los meses de frío.
El contagio se produce a través de la mucosidad o la saliva de una persona infectada. Se propaga fácilmente en el seno de la familia, en las guarderías y en las salas de los hospitales o centros sanitarios.
Signos y Síntomas de Bronquiolitis
Los primeros síntomas suelen ser iguales a los de un resfriado común. Estos síntomas duran uno o dos días, y son seguidos de una inflamación de los bronquiolos que producen moco, dificultando el paso de aire a los pulmones. Esto agrava la tos y se produce dificultad al respirar.
En algunos casos, se desarrollan dificultades respiratorias severas:
- Respiración rápida y poco profunda.
- Retracción o hundimiento de los músculos del cuello y pecho al respirar (tiraje).
- Ruidos en el pecho (como “pitos” o “silbidos”).
- Ensanchamiento de las fosas nasales (aleteo nasal).
- Irritabilidad.
- Dificultad para respirar y signos de fatiga o letargo.
Es importante que padres y cuidadores sepan reconocer los sígnos y síntomas de dificultad respiratoria para adelantar la cita con su pediatra o acudir a un centro sanitario.
Niños con Mayor Riesgo de Afección Grave
- Niños prematuros.
- Menores de tres meses.
- Afectos de una enfermedad pulmonar, cardiaca o neuromuscular crónica previa.
- Sistema inmunológico debilitado por enfermedades o medicamentos.
- Niños expuestos al humo del tabaco.
Tratamiento de la Bronquiolitis
La mayoría de los casos de bronquiolitis son leves y no requieren tratamiento específico. Los antibióticos no son útiles, porque esta es causada por una infección viral y los antibióticos solo son efectivos en las infecciones bacterianas.
En algunos casos, se administran medicamentos para ayudar a abrir las vías respiratorias del niño. Los bebés que tienen problemas para respirar, están deshidratados o parecen fatigados siempre deben ser evaluados por un médico requiriendo en algún caso hospitalización.
Neumonía
La neumonía es una infección bacteriana del pulmón. Produce afectación del estado general, fiebre, tos, dificultad respiratoria. Se trata con antibióticos.
El niño debe permanecer en su domicilio hasta su recuperación. En algunos casos requiere ingreso hospitalario.
Alergias
Alergias Respiratorias y Asma
Los niños con alergias tienen las vías respiratorias sensibles y se irritan con facilidad cuando están expuestos a ciertos desencadenantes -como virus, alérgenos, humo del tabaco, irritantes químicos, frío o polución ambiental- las vías respiratorias se inflaman produciendo exceso de moco y contracción de los músculos del aparato respiratorio dando lugar a obstrucción del paso del aire a través de los bronquios.
Los síntomas que producen son:
- Estornudos.
- Ojos llorosos o con picazón.
- Tos, especialmente por la noche.
- Dificultad respiratoria.
- Sibilancias (sonido como pitidos en el pecho).
- Falta de aire al hacer ejercicio o jugar.
Alergias a los Alimentos
A los niños con alergia alimentaria, el contacto con ese alimento puede causarles una variedad de signos y síntomas, que pueden afectar a varios órganos del cuerpo:
- Piel: enrojecimiento, ronchas, irritación o eccema.
- Tracto gastrointestinal: nauseas, vómitos, diarrea.
- Tracto respiratorio: estornudos, rinitis, problemas para respirar (asma).
Algunas alergias -incluidas las picaduras de insecto, látex, medicinas y alimentos- pueden causar una reacción con riesgo vital llamada anafilaxia, que puede provocar la muerte en cuestión de minutos si no es tratada a tiempo. En estos casos se administrará adrenalina autoinyectable, para casos de emergencia.
Otras Causas de Fatiga
Inhalación de un Cuerpo Extraño
Los cuerpos extraños, como juguetes y alimentos, pueden ser inhalados accidentalmente a cualquier edad, pero esto ocurre con más frecuencia entre los dos y los cuatro años. Consulte rápidamente a su médico si sospecha la inhalación de un cuerpo extraño.
Enfermedades Cardíacas
Pueden provocar fatiga o dificultad respiratoria. Niños con cardiopatías siempre deben ser evaluados por un pediatra.
¿Qué Hacer Ante Síntomas Respiratorios en el Centro de Atención Infantil?
Si solo tiene síntomas de vías respiratorias altas con buen estado general sin dificultad respiratoria ni problemas en la alimentación:
- Postura semiincorporada, elevando un poco la cabecera de la cuna.
- Ofrecerle agua en pequeñas cantidades.
- Verificar que el bebé se alimenta correctamente. Las tomas/comidas deben ser más pequeñas y más frecuentes.
- Realizarle lavados nasales con suero fisiológico y aspiración de secreciones, sobre todo antes de alimentarlo y de dormir.
- Vigilar la respiración del bebé, su temperatura y la aparición de vómitos y diarrea.
- Informe a los padres del estado de salud del niño
Consulte con el médico inmediatamente o acuda al Servicio de Emergencias si:
- Tiene un resfriado que empeora repentinamente.
- Presenta dificultad respiratoria.
- Presenta un color azuloso en la piel, las uñas o los labios.
- Comienza a respirar muy rápido.
- Experimenta aleteo nasal o retracciones de los músculos del cuello y pecho al respirar.
- Se encuentra cada vez más cansado.
- Presenta dificultades con la alimentación.
- Presenta vómitos constantes, fiebre elevada.
- Avise a los padres
Prevención de la Transmisión de Enfermedades Respiratorias en Centros de Cuidado Infantil
Los gérmenes pueden diseminarse en pequeñas gotas de fluido de la nariz y la boca de una persona infectada. Estas pueden ser trasladadas por el aire cuando la persona estornuda, tose o se ríe, y también pueden quedar sobre los objetos que la persona ha tocado, como pañuelos usados o juguetes.
- Mantener aireadas las habitaciones.
- No intercambiar biberones, chupetes, cubiertos…
- Usar pañuelos desechables.
- Mantener una adecuada higiene de manos antes de ocuparse del bebé.
- Mantener una adecuada higiene y desinfección de platos, biberones y de las áreas comunes (cambiadores, mesas, lavabos…).
- Lavar o retirar los juguetes contaminados de niños con síntomas respiratorios.
- Mantener a los bebés alejados de aquellos que están resfriados o tienen tos.
- Si algún cuidador tiene una rinitis viral, es aconsejable llevar una mascarilla.
- No darle besos al bebé si se tiene rinofaringitis o bronquitis.
- No fumar en las instalaciones de la guardería.
Astenia: Del Síntoma a la Enfermedad
La astenia es un síntoma frecuente en la práctica pediátrica, manifestándose como motivo de consulta, especialmente en adolescentes, pero también en niños y lactantes. La etiología de este síntoma es muy amplia, desde situaciones banales hasta hallazgos sorprendentes.
La definición inicial de fatiga es la sensación de falta de energía y motivación, de agotamiento o cansancio. No es somnolencia. Somnolencia y apatía pueden ser síntomas de fatiga. Este síntoma puede ser normal tras el esfuerzo físico o la falta de sueño. Si no se alivia durmiendo bien, y con poco estrés, debe ser valorada médicamente.
Causas Comunes de Astenia
Las causas más frecuentes de astenia son:
- Actividad excesiva y desorden en el sueño.
- Infecciones.
- Anemias.
- Depresión.
No debemos olvidar las causas cardíacas y oncológicas por su gravedad, la ingesta de drogas y alcohol, la depresión y el embarazo en adolescentes, el síndrome de apnea obstructiva del sueño y el maltrato tanto a nivel escolar como familiar.
Estrategias para Recuperar la Energía en Casos de Fatiga Postviral
Para reducir la fatiga postviral y favorecer una recuperación óptima, se recomienda:
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en proteínas, vitaminas y minerales esenciales.
- Priorizar el descanso y asegurar un sueño reparador.
- Realizar actividad física de forma progresiva, adaptándola al nivel de energía.
- Hidratarse adecuadamente, ya que una hidratación deficiente puede agravar la fatiga.
¿Cuándo Llevar a Nuestros Hijos a Urgencias?
Lo más importante es que los padres se guíen siempre por el “estado general del niño”. Algunos aspectos en los que debemos fijarnos son:
- El niño esté muy decaído o muy irritable, mal estado general o coloración de piel.
- Que tenga dificultad respiratoria (disnea).
- Alteraciones en el color de la piel, que generalmente se corresponden a problemas circulatorios (azulado o palidez intensa).
- Presente vómitos o diarreas con sangre.
- Cualquier tipo de intoxicación.
- Heridas abiertas y profundas.
- Fiebre y lesiones en la piel.
- Fiebre en menores de 3 meses.
- Fiebre de más de 72 horas de evolución.
- Fiebre que se acompañe de dificultad respiratoria.
- Traumatismo craneoencefálico en menores de 1 año hayan o no tenido pérdida de conocimiento.
- Caída con deformación de alguna extremidad o que se acompañe de pérdida de conciencia en mayores de 1 año.
- Traumatismo craneoencefálico en menores de 2 años hayan o no tenido pérdida de conocimiento.
- Síntomas de alergia/urticaria con hinchazón cara, labios, ronquera, dificultad para tragar o babeo.
Es crucial recordar que los signos aislados como la fiebre, la tos, los vómitos o la diarrea, deben evaluarse en conjunto con el estado general del niño.
