Cambios de Humor en el Embarazo y su Impacto en la Pareja

El embarazo es un proceso único que los padres viven intensamente durante los nueve meses de gestación. La mujer lleva al bebé en su interior y todo se centra en ella porque es quien debe mantener todos los cuidados recomendados, pero el papel del padre también es importante para crear un vínculo familiar sólido. Ahora, la tendencia de la parentalidad igualitaria ha permitido la inclusión del padre en todo el proceso del embarazo. Desde mantenerse informados, acudir a las revisiones o acompañar a las visitas prenatales. Los padres ahora son más conscientes y sensibles de todos los procesos físicos y emocionales de la gestación.

Cambios de Humor en la Embarazada

La mayoría de mujeres embarazadas presenta cambios de humor de forma brusca, pasando de la alegría a la tristeza en solo unos minutos. Además, las embarazadas se caracterizan por presentar una mayor irritabilidad, siendo mucho más sensibles a situaciones que antes no les afectaban tanto.

¿Es normal tener cambios de humor durante el embarazo?

Sí. Los cambios de humor durante el embarazo son principalmente consecuencia de la combinación de dos factores. Y en segundo lugar los aspectos psicológicos ya que, a pesar de ser una buena noticia en la mayoría de los casos, la gestación produce unos cambios muy importantes en la vida de una mujer provocando muchas incertidumbres.

Cerebro de embarazada: ¿cómo cambia el cerebro de la mujer durante el embarazo y la maternidad?

Las emociones pueden cambiar según el trimestre en el que te encuentres. Desde el momento en que conoces tu embarazo, hasta el momento de ser madre, lo que provoca tanto alegría como ansiedad. Los sentimientos más comunes son la emoción, el amor, el miedo, la tristeza y la irritabilidad, a veces manifestados todos en el mismo día. Las hormonas pueden intensificar las reacciones emocionales.

El Papel del Padre y el Síndrome de Couvade

El embarazo es un momento único en la vida de una pareja por lo que suele ser una etapa llena de ilusión y felicidad. Los padres también sufren un torrente de emociones y sentimientos durante el embarazo. Suelen estar en un segundo plano, dejando el protagonismo a la madre, quien lleva el peso físico y emocional de la gestación.

El Síndrome de Couvade es un tipo de trastorno psicológico que provoca en algunos hombres síntomas similares a los del embarazo cuando su pareja va a tener un bebé. Los hombres que sufren el Síndrome de Couvade también llegan a experimentar cambios hormonales, como una caída de los niveles de testosterona (la hormona masculina). Suele aparecer en los padres primerizos y suele ser más frecuente cuando el embarazo es de riesgo o gemelar, por mayores inquietudes y temores ante el nacimiento del bebé.

El Síndrome de Couvade no está considerado como un problema grave y no supone un peligro importante para la salud de los hombres que lo padecen. El nombre del síndrome no pertenece a ninguna persona, sino que deriva del francés ‘couver’ que significa incubar.

En 2018 se publicó en Ginekologia Polska el estudio Psychosomatic symptoms of the Couvade syndrome in Finnish and Polish expectant fathers. Analizaban en dos grupos de hombres polacos y finlandeses la aparición de estos síntomas. El 78% de los polacos experimentó un aumento de peso y un 80% trastornos gástricos. Y un buen número refirió cambios de humor, trastornos del sueño... Suelen empezar a aparecer a partir del tercer mes de gestación y acentuarse al final en el tercer trimestre.

De la misma forma que la mujer sufre toda una revolución hormonal, el organismo de los futuros padres que experimentan el síndrome de Couvade experimentan cambios hormonales, como una caída en los niveles de testosterona, la hormona masculina, y al mismo tiempo “un aumento de estrógeno y prolactina”, explica Ángela Rodríguez. Recuerda que el estrógeno es una hormona que en el embarazo segrega la placenta y se encarga de que el cuerpo de la mujer se adapte al embarazo. La prolactina por su parte estimula la producción de leche en el pecho para luego alimentar al bebé.

Cómo mitigar los síntomas del Síndrome de Couvade

  • Expresar las emociones.
  • Buscar apoyo profesional: Si a pesar de todo el futuro padre no logra desprenderse de la angustia, se puede solicitar el apoyo de un especialista como los psicólogos perinatales.
  • Involucrarse en el embarazo: Acompañar a la embarazada a las consultas médicas, los cursos de preparación a la maternidad y aprender todo sobre la crianza del bebé pude ayudar a reducir la incertidumbre.

Mejorando la Comunicación en Pareja Durante el Embarazo

La pareja está formada por dos personas con sus similitudes y diferencias, que no tienen porqué coincidir totalmente en sus ideas. Por el contrario, una mala comunicación con tu pareja puede poner en peligro la relación y hacer que la convivencia sea destructiva. En ocasiones, los problemas de comunicación con la pareja se deben a que una o ambas partes no cuentan con las habilidades necesarias para aprender a expresar lo que piensa y siente de manera adecuada.

Sabemos que todo es nuevo, y para los padres primerizos, asumir y comprender los cambios que la madre está experimentando a lo largo de los meses de gestación, puede resultar difícil. Por eso, para evitar que la mujer embarazada sienta que su pareja no le apoya, es importante saber escucharla, ser atento, y tratar de empatizar con las nuevas sensaciones y sentimientos de la futura mamá.

Consejos para una Comunicación Efectiva

  • Haz una escucha activa: Cuando mantenemos una discusión, nos centramos más en cómo rebatir al otro que en escuchar lo que nos está diciendo. La escucha activa te ayudará a comprender mejor lo que tu pareja quiere decir y a ver tus argumentos desde otro punto de vista.
  • Evita las suposiciones: Si quieres saber qué piensa tu pareja o cómo se siente sobre un asunto concreto, pregúntaselo abiertamente. Tampoco esperes que te lea la mente y haga suposiciones sobre lo que piensas.
  • No malinterpretes: En ocasiones la tensión y las emociones nos impiden entender bien el mensaje que nuestra pareja nos quiere transmitir y nos lleva a interpretarlo erróneamente. Si no estás seguro de lo que quiere decir, haz las preguntas que necesites para tener más claridad.
  • Evita las descalificaciones: Nunca recurras al insulto, la agresión o el menosprecio. Esto es propio de personas que no saben comunicarse más que atacando o estando a la defensiva.
  • Deja atrás el pasado: Nunca aproveches una discusión para traer a colación temas del pasado que no estén zanjados. No dejes que el resentimiento se acumule y si hay algún tema pendiente, trátalo con calma en una conversación ad hoc.
  • No hables ‘en caliente’: Cuando estamos muy enfadados, resulta difícil moderar el tono y escoger bien las palabras, por lo que terminamos diciendo cosas de las que nos arrepentimos. Espera a estar calmado antes de iniciar cualquier conversación delicada.
  • Escoge el mejor momento: A veces la urgencia por aclarar un tema nos lleva a iniciar una conversación difícil en momentos y lugares inapropiados que pueden generar gran tensión. No fuerces la conversación, ya encontrarás el momento de aclarar el tema en un momento cómodo para los dos.
  • No intentes ser siempre el centro: compartir experiencias personales con la pareja es muy enriquecedor. Si tiene la necesidad de hablar contigo sobre alguna vivencia concreta y profundizar en ella, préstale la máxima atención y no intentes monopolizar la conversación sacando a colación constantemente tus propias vivencias. Céntrate en tu pareja y en entender lo que quiere expresar, especialmente en momentos críticos del embarazo. Cuando haya terminado, comparte con ella experiencias similares que hayas podido vivir.
  • Utiliza las ‘palabras mágicas’: cuando nos equivocamos, es importante reconocerlo y decírselo a nuestra pareja. No siempre es fácil decir ‘perdón’ o ‘lo siento’, pero son palabras mágicas que pueden ayudar a restablecer una buena comunicación.
  • Convierte el diálogo en una rutina: la comunicación no es cosa de un día, sino que debe practicarse y alimentarse para que sea parte de la rutina.

Cambios Emocionales por Trimestre

Evidentemente todos estos cambios no ocurren a la vez, sino que se van sucediendo en el tiempo dependiendo del momento del embarazo:

Primer trimestre

Primera etapa caracterizada por una gran inseguridad emocional y estrés; muchas de las mujeres experimentan una sensación de felicidad inmensa y, a la vez, como efecto rebote, un clima de duda, desconcierto y temor. Aparecerán dudas sobre la realidad del embarazo, sobre de si éste llegará a término o no. Todas estas dudas y sensación inicial de desconcierto irán disminuyendo, atenuándose a medida que la gestación avance. La primera visita al obstetra será muy importante para dar confianza y resolver aquellas dudas que en estos momentos tanto le preocupan.

Esta etapa también irá acompañada por deseos de dormir más de lo habitual (hipersomnia), de fatiga y de falta de fuerza o astenia, que estarán producidos por un aumento de los requerimientos energéticos que comporta el comer para dos. Simplemente recibiendo una nutrición adecuada, descansando después de las comidas y disminuyendo la actividad física, podremos controlar esta sintomatología. También es corriente en esta etapa una disminución del deseo sexual.

Segundo trimestre

Este es un período caracterizado por la estabilidad, adaptación y seguridad. Empieza la comunicación entre madre e hijo. Aparecerán los "antojos" y se producirá un aumento de los deseos sexuales respecto al primer trimestre. La mujer disfruta plenamente del embarazo; mediante los controles ecográficos observa con detenimiento el desarrollo de su bebe, se le dice el sexo de su criatura, la barriga no es aún lo suficientemente grande como para producirle incomodidades físicas, empieza a notar los movimientos, etc... Es por todo esto que esta etapa se caracteriza por la estabilidad, la felicidad y la plenitud.

Tercer trimestre

Este período se caracteriza por la sobrecarga. En sus inicios persiste la sensación de tranquilidad observada en el segundo trimestre, pero a medida que nos acercamos al momento del parto, vuelven a aparecer los temores. Preguntas como si será o no parto vaginal, temor a una cesárea, temor a que el bebé sufra, etc..., empiezan a rondar por la cabeza de la madre. También es corriente que la mujer suela sentirse poco atractiva y le preocupe no gustar a su pareja. En este período de la gestación también se produce un descenso de las relaciones sexuales.

El Papel de la Pareja

El papel de la pareja es muy importante para la mujer gestante. Es por lo tanto vital que los dos participen del embarazo, que acuda a las visitas gestacionales, que participe de las ecografías de su hijo, que decidan conjuntamente la necesidad de técnicas de diagnóstico prenatal. De esta manera, el apoyo y comprensión por un lado y la alegría de compartir un hijo representará una de las situaciones más bonitas de este mundo.

Recomendaciones Finales

Apoya tu bienestar emocional centrándote en un buen descanso, manteniendo hábitos saludables, aprendiendo sobre su situación futura y hablando con tus seres queridos. Si tienes dificultades, consulta a profesionales sanitarios. Ellos te puede ofrecer un gran apoyo y ayuda. Recuerda que no estás sola. El embarazo es una experiencia muy emotiva.

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