En España, la hostelería lidera el sector de traspasos y en 2018 había 244.088 locales tradicionales de hostelería incluyendo bares, pubs, hoteles y restaurantes. Esto significa que en hostelería hay más competencia que nunca. Ante esto, la diferenciación se convierte en algo fundamental. Por eso, apostar por la compra de cambiadores de bebés para instalar en los aseos de nuestro local de hostelería, puede marcar la diferencia.
No son pocas las voces que se están alzando exigiendo que en todos los espacios públicos haya habilitados cambiadores de bebés pero lo cierto es que, por el momento, son absolutamente opcionales. Entonces, ¿Por qué tener este tipo de servicios para bebés? Es de sobra conocido que la afluencia de familias a los bares, restaurantes y otros negocios de hostelería es cada vez mayor. De hecho, son un sector muy importante por lo que, ¿Por qué no ofrecerles un valor añadido a su visita?
Te damos ideas para tu negocio de hostelería y, en este caso, ofrecer un plus para los más pequeños de la casa. Incluir cambiadores para bebés es una de las muchas estrategias que se pueden seguir ya que atraeremos a un público inmenso y que, además, suele dejar gasto en nuestros locales de hostelería. Si queremos convertir nuestro establecimiento en un lugar “familiar” podemos complementar los cambiadores de bebés con zonas y menús infantiles, que serán elementos definitorios para las familias con hijos.
Y es que, ¿Qué padres de familia no prefieren un bar, hotel o restaurante en el que los más pequeños también se diviertan y relajen? Al fin y al cabo, todas las acciones que se llevan a cabo son para proporcionar mayor comodidad a quienes llegan a tu local de hostelería. Por ejemplo, imagínate que en tu hotel hay instalados cambiadores para bebés en una serie de habitaciones específicas para las familias. ¿No sería esto un valor adicional que mencionar en el momento de describir tus servicios? A este respecto, la creatividad a la hora de ofrecer comodidades es una de las mejores bazas para que, a largo plazo, obtengas clientes fieles.
Todo servicio adicional que ofrecemos a nuestros clientes es una prueba del respeto que les profesamos. Los establecimientos en los que hay una conciencia social y de comunidad en los que los clientes se sienten en casa son los que se mantienen a largo plazo, a pesar de la dura competencia. Los clientes no solo van a tu local porque puedan utilizar los cambiadores para bebés pero sí por lo que eso significa.
Estarás de acuerdo en que, para los padres, disponer de un cambiador de bebé en hostelería es un servicio necesario más que se ofrece al cliente. La salud de tu pequeño es lo primero. Los niños necesitan ser atendidos a cualquier hora y en cualquier sitio.
cambiadores inclusivos v22
Requisitos para un Cambiador de Bebé en Hostelería
Te habrás dado cuenta de que cada vez existen más establecimientos que tienen un cambiador de bebes para baños. El cambiador debe cumplir una serie de requisitos para resultar aceptable en su uso, tanto doméstico como de hostelería:
- Seguridad para el bebé.
- Confortabilidad.
- Facilidad en la limpieza.
- Impermeable.
- Durabilidad.
- Cumplimiento de la normativa de la Unión Europea.
- Diseño ergonómico y que evite juntas donde se pueda depositar la suciedad.
Hay que buscar un producto resistente y fácil de limpiar, pues el cambiador de bebé en un bar va a ser utilizado varias veces cada día, por lo que debe estar siempre en perfectas condiciones de higiene, seguridad y mantenimiento.
Nuestro modelo de cambiador BOKSI es perfecto para el uso doméstico, pero también para disfrutar de su servicio en establecimientos de hostelería como cafeterías, restaurantes e incluso hoteles.
Limpieza de Cambiadores de Bebé
Se deben evitar los productos agresivos o que contengan alcohol, pues pueden quedar residuos en el cambiador que irriten la piel del bebé. Lo ideal es que puedas contar con cambiadores impermeables que puedan lavarse con un paño húmedo y jabones neutros e hipoalergénicos y que para su limpieza se utilicen paños suaves que no dañen la superficie.
Ir un Paso por Delante de las Regulaciones Estatales
En los últimos años se está debatiendo mucho acerca de la necesidad de promulgar leyes en las que sea obligatorio que haya cambiadores para bebés. De hecho, la Xunta de Galicia ya ha aprobado esta ley para todos los establecimientos de uso público y nueva construcción en 2019. ¿Estamos ante una nueva tendencia similar a la de La Ley Antitabaco?
Poner cambiadores para bebés en tu establecimiento será un impulso para ampliar tu target y que consigas más ventas. La férrea competencia puede hacer que no tengamos el suficiente tirón entre nuestros clientes.
La Arquitectura y el Diseño Inclusivo
La arquitectura juega un rol fundamental, no solo en la creación de espacios accesibles, sino también en el diseño de ambientes que promuevan la dignidad y el cuidado de todas las personas. Dentro de este contexto, surge el concepto del cambiador inclusivo, una innovación que está transformando cómo entendemos y diseñamos espacios públicos. Más allá de ser simplemente mejoras técnicas de los baños, estos nuevos espacios higiénicos representan un compromiso profundo con la dignidad humana.
En el diseño arquitectónico, los espacios accesibles son un tema recurrente, pero a veces es necesario desafiar nuestras percepciones para rediseñar nuestras creencias. Si ya existen cambiadores para bebés, ¿por qué no hay cambiadores diseñados para personas de edad avanzada que también usan pañales o para adolescentes con necesidades similares? Este tipo de cuestionamientos impulsa la innovación y revela lagunas en la accesibilidad actual. Los cambiadores inclusivos emergen precisamente de estos interrogantes, abordando una necesidad que, hasta hace poco, había sido significativamente desatendida.
A menudo, los baños accesibles estándar no cuentan con las herramientas necesarias para que personas con grandes o complejas necesidades de asistencia puedan utilizar un lavabo de manera digna y autónoma. Estos espacios son cruciales para personas con movilidad reducida, personas de avanzada edad, personas ostomizadas o aquellas que requieren apoyo en su higiene personal. Para estas personas, sus familias y los profesionales del cuidado, la falta de un entorno adecuado puede resultar en situaciones de vulnerabilidad y pérdida de privacidad, lo que pone en riesgo su dignidad.
Un espacio limpio y seguro, de aproximadamente 12 metros cuadrados, diseñado específicamente para facilitar la higiene personal de personas que requieren de hasta dos personas de asistencia. Un nuevo concepto de baño que cuenta con una serie de elementos esenciales que transforman la experiencia de cuidado: grúa de techo para movilizar a personas, cama de ducha regulable en altura, inodoro y lavabo ajustables en altura, ducha, mampara de privacidad, que, junto con otros componentes, garantizan un ambiente digno y seguro. Cada uno de estos elementos está pensado para eliminar barreras, no solo físicas, sensoriales o cognitivas, sino también emocionales y psicológicas, permitiendo que las personas tengan cubiertas sus necesidades en condiciones de respeto y dignidad.
La incorporación de estos elementos en el diseño arquitectónico no solo requiere una atención minuciosa a las normativas y estándares de accesibilidad, sino que también demanda un enfoque que vaya más allá de los requisitos básicos. La norma europea EN 17210:2021, por ejemplo, establece requisitos claros para garantizar la accesibilidad y funcionalidad de los entornos construidos. El concepto de cambiadores inclusivos es una de las incorporaciones destacadas como un nuevo tipo de baño que, junto con los modelos habituales de baños, debe existir. Una recomendación clave que nos abre a cuestionarnos el futuro de los servicios higiénicos.
Esta normativa no solo estandariza las dimensiones y características de estos espacios, sino que también subraya la importancia de su implementación en grandes núcleos de transporte, hospitales, áreas de servicio, centros comerciales y de ocio, entre otros. La presencia de estas instalaciones en espacios públicos no es solo una cuestión de cumplimiento legal, sino una declaración de compromiso con el respeto a la diversidad humana.
Aquí es donde la intervención de profesionales y especialistas en diseño inclusivo se vuelve indispensable. La complejidad de incorporar todos estos elementos de manera efectiva y armoniosa requiere conocimientos específicos y una profunda comprensión de las necesidades de las personas usuarias. Contar con expertos en accesibilidad desde las primeras etapas del proyecto asegura que cada decisión de diseño esté orientada a crear espacios que no solo cumplan con las normativas, sino que también respondan a las necesidades reales de las personas que los utilizarán. Además, es crucial que las empresas fabricantes evolucionen hacia diseños menos ortopédicos, que ofrezcan calidez y confort sin comprometer la funcionalidad.
La incorporación de este nuevo concepto de baño en el diseño arquitectónico no solo mejora la accesibilidad, sino que también aporta beneficios significativos al diseño general de edificios y espacios públicos. Al integrar estos espacios desde la fase inicial del diseño, se optimiza el uso del espacio, se mejora la experiencia del usuario y se garantiza que todas las personas puedan participar plenamente en la vida pública. Además, es crucial actuar en los entornos ya construidos y aprovechar las reformas de los edificios existentes para introducir elementos diferenciadores. Este enfoque no solo beneficia a las personas directamente afectadas, sino que también enriquece el entorno construido, al hacerlo más acogedor y respetuoso.
Para ilustrar el impacto de los cambiadores inclusivos, basta con mirar ejemplos internacionales como el Reino Unido, donde se han instalado más de 2.500 changing places desde que el concepto fue incluido en la normativa en 2009. Estos espacios han sido implementados en una variedad de contextos, desde grandes aeropuertos hasta centros comerciales y espacios naturales, demostrando su versatilidad y su importancia en la creación de un entorno verdaderamente inclusivo para todas las personas. La experiencia del Reino Unido destaca cómo la integración de estos espacios puede transformar la vida de miles de personas, permitiéndoles participar en actividades cotidianas que muchos dan por sentadas.
Sin embargo, el concepto de cambiador inclusivo va más allá del concepto changing places, abordando otros aspectos de la accesibilidad como la accesibilidad emocional, un aspecto clave que a menudo se pasa por alto en el diseño de espacios. La accesibilidad emocional se refiere a la creación de entornos que no solo sean física, sensorial o cognitivamente accesibles, sino que también respeten y apoyen la dignidad y el bienestar emocional de las personas. Elementos como la mampara de privacidad de un cambiador inclusivo son un ejemplo claro.
El espejo de cuerpo entero con cortina que hay en un cambiador inclusivo es otro ejemplo claro de atención a necesidades emocionales. Ofrecer a las personas el poder de decidir cómo enfrentarse a su propia imagen. Una persona con demencia, con Alzheimer, mastectomizada, con trastornos de alimentación o de conducta… ¿Qué impacto tiene en la salud mental y emocional de las personas poner una cortina o una mampara?
Imaginemos por un momento una situación que muchas personas han vivido: estar en un espacio público con un familiar (no bebé) que necesita un cambio de pañal. Sin un cambiador inclusivo, esta simple tarea puede convertirse en una experiencia humillante y estresante. La ausencia de un lugar adecuado obliga a soluciones improvisadas y poco dignas, como cambiar a una persona en el suelo de un baño o en un banco del parque, exponiéndola a la mirada de extraños y a la incomodidad de una situación que debería ser privada. Estas experiencias no solo afectan a la persona que necesita cuidado, sino también a sus cuidadores, quienes se enfrentan a la falta de apoyo y a la incomprensión de un entorno que no está preparado para sus necesidades.
Estos nuevos conceptos de espacios higiénicos son, por tanto, una respuesta a una necesidad urgente de dignidad en el diseño de espacios públicos. Son una herramienta para combatir lo que se ha denominado "cuidadismo", un término que describe la discriminación y violencia hacia las personas que cuidan o son cuidadas. La existencia de cambiadores inclusivos es una declaración de que todas las personas merecen ser tratadas con respeto, ampliando el concepto de usuarios de espacios higiénicos.
En la práctica, la implementación requiere no solo un compromiso con las normativas, sino también una apertura a nuevas formas de pensar y diseñar. Los profesionales de la arquitectura y el diseño deben estar atentos a las soluciones innovadoras que están surgiendo en el campo de la inclusión y los cuidados, apoyándose en quienes pueden proporcionar el conocimiento y la experiencia necesaria para superar los desafíos y garantizar que las soluciones implementadas sean efectivas. El trabajo conjunto y multidisciplinar son claves para transformar los proyectos.
La arquitectura para el cuidado, ejemplificada en los cambiadores inclusivos, nos muestra el camino hacia un futuro en el que todos los espacios estén diseñados con la dignidad y el bienestar de todas las personas en mente. Es un recordatorio de que cada decisión de diseño tiene el potencial de cambiar vidas y de que la verdadera inclusión solo se logra cuando todas las personas, sin excepción, pueden participar plenamente en la sociedad. Al avanzar en esta dirección, estamos construyendo no solo edificios y espacios, sino una sociedad más justa.
La Perspectiva de la Hostelería Gallega
La hostelería gallega comprende e incluso valora positivamente la intención de la Xunta de obligar a los establecimientos públicos de nueva apertura a facilitar el acceso de los cambiadores de pañales para bebés a hombres y mujeres sin discriminaciones por razón de género, norma planteada dentro de la futura Lei de Impulso Demográfico de Galicia.
Luis Latorre, presidente de la Asociación Lugo Monumental, estima que aunque la norma afectará solo a los locales públicos de nueva construcción, podría condicionar la apertura de nuevos negocios en espacios reducidos. En todo caso, el presidente de los comerciantes de la zona monumental de Lugo señala que preferiría que la dotación de cambiadores para niños sea voluntario, aún entendiendo que es necesario activar normas que igualen los géneros y pongan coto a la discriminación.
Una postura similar plantea Javier Outomuro, presidente de la Unión de Hosteleros de Ourense, que avanza que muchos negocios no podrán adaptarse a la norma por falta de espacio, aunque sean de nueva creación. Plantea por ello el representante hostelero ourensano que se permita instalar los cambiadores en los baños adaptados para discapacitados, para aprovechar su mayor dimensión y no tener que reservar un nuevo hueco del local.
Actualmente, no existe en España ninguna normativa a nivel estatal que garantice cambiadores en los baños masculinos. La única excepción se encuentra en Galicia, donde la Ley 5/2021 garantiza un lugar accesible tanto para hombres y mujeres para usar el cambiador en los nuevos edificios públicos.
En cambio, en países como Estados Unidos, este anacronismo está solventado desde 2016, cuando la Administración Obama impulsó la Ley de Baños Accesibles (BABIES Act). Según esta Ley federal, todos los edificios públicos, incluidos los juzgados y los edificios para los servicios postales debían garantizar la existencia de cambiadores tanto en los baños para hombres como para mujeres.
Javier Márquez (Huelva, 1981) es padre desde el pasado mes de marzo y reconoce que en este aspecto los padres todavía juegan a contracorriente: “Todavía tenemos que elegir entre entrar al servicio de mujeres, con la incomodidad que esto pueda generar para las usurarias, o cambiarlos de cualquier manera en el de hombres”.
