La historia de Volodímir Oleksándrovich Zelenski es una de notables transformaciones y desafíos. Desde sus inicios en la comedia y el entretenimiento hasta su inesperada ascensión a la presidencia de Ucrania, Zelenski ha demostrado ser un líder resiliente y adaptable. Su vida, marcada por la guerra y la política, es un testimonio de su capacidad para enfrentar la adversidad y unir a su nación.
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania.
Infancia y Juventud en Krivói Rog
Volodímir Oleksándrovich Zelenski nació en Krivói Rog, Ucrania, el 25 de enero de 1978. Esta ciudad, ubicada al sur de Kiev, era conocida por su carácter industrial. En medio de Kryvyi Rih, una ciudad sin centro, o más bien con varios centros, hay un bloque de edificios de 12 plantas típico de las metrópolis industriales del este de Ucrania.
Su padre, Alexander Semiónovich Zelenski, es un profesor de cibernética y hardware informático, doctor en ciencias, profesor y director del departamento de Informática y Cibernética de la Universidad Estatal de Economía y Tecnología de Kryvyi Rih. Su madre, Rimma Vladimirna Zelenska, es ingeniera de formación.
Antes de comenzar la escuela primaria, vivió cuatro años en Mongolia, en la ciudad de Erdenet, donde su padre trabajaba en la construcción de una fábrica de extracción y tratamiento de cobre. Allí estudia hasta primero de Primaria, antes de instalarse en Kryvyi Rih, en la escuela número 95.
Como cualquier niño educado a la manera soviética, practica múltiples actividades: lucha grecorromana y halterofilia principalmente, una pasión que jamás abandonará -como presidente, adora subir selfies a Instagram en el gimnasio-. Colecciona sellos, estudia piano y bailes de salón, juega al baloncesto, para lo que su baja estatura no supone ningún impedimento. También toca la guitarra.
En aquella época, no era fácil hablar de sus orígenes judíos: desde el complot de los médicos que estalló bajo el gobierno de Stalin en 1953, el antisemitismo es una realidad muy arraigada. Zelenski crece sobre las «tierras de sangre» que el historiador americano Timothy Snyder describe en su magistral obra sobre esta parte de Europa donde, entre 1933 y 1953, colisionaron dos totalitarismos: el estalinismo y el nazismo.
Ascenso a la Fama como Comediante
En 1995 se unió al equipo de su ciudad de KVN, un famoso concurso de televisión nacido en la época de la Unión Soviética en el que estudiantes universitarios tenían que dar respuestas divertidas a una serie de preguntas. Vadim Pereverziev, amigo de juventud de Volodímir Zelenski, confirma: "Kryvyi Rih era una ciudad criminal, violenta y nosotros aparentábamos ser diferentes, más bien rockeros. A Vova (diminutivo de Volodímir en ruso), lo conocí en el instituto, en clase de inglés y nos hicimos amigos fumando pitillos juntos".
Ese mismo año creó y dirigió la productora Kvartal 95 que más tarde se transformó en el equipo de comedia Kvartal 95. La pandilla del instituto migra a la facultad de Derecho de Kryvyi Rih, pero se implica mucho más en los espectáculos del grupo que en estudiar los textos legales. Zelenski y su pandilla sueñan con participar en KVN, el concurso de televisión más famoso de la era soviética y del periodo de transición, conformando el equipo que representará a su ciudad.
En 2002, Kvartal 95 es semifinalista de la gran competición del KVN. Zelenski y sus amigos se instalan durante un tiempo en un apartamento en Moscú y se hacen famosos en la mayoría de los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), la organización política intergubernamental creada por el Kremlin para conservar una aparente unidad entre las exrepúblicas soviéticas.
En 2003, Kvartal 95, la productora creada por Zelenski, comenzó a producir programas para el canal de televisión ucraniano 1+1, y en 2005 el equipo se mudó a otra cadena. Su carrera como cómico, guionista, productor… le ha llevado desde doblar al osito Paddington hasta ganar en 2006 la versión ucraniana de Dancing with the stars , junto a su pareja de baile Olena Shoptenko; o protagonizar series cómicas y películas como Love in the Big City, su secuela Love in the Big City 2, las películas ruso-ucranianas Andreasyan Office Romance y 8 First Dates o el filme ruso Rzhevsky Versus Napoleon, donde interpretó a Napoleón. Y otras cintas como 8 New Dates y The 8 Best Dates.
Mientras que Zelenski se convertía en el rey de la comedia de Ucrania, Putin se hacía con el título oficioso de nuevo zar de Rusia.
En 2015, Zelenski se convirtió en la estrella de la serie de televisión Servidor del Pueblo, en la que interpreta el papel de presidente de Ucrania. En ella da vida a Vasyl Petrovych Holoborodko, hombre amable y distraído, profesor de Historia en un instituto. Un día en clase, hablando con otro profesor, lanza un alegato contra los candidatos que se presentan a las elecciones y que seguirán “robando”. Un alumno lo graba a hurtadillas, lo cuelga en redes, el vídeo moviliza a la población y el profesor se convierte en presidente de Ucrania sin haberse presentado al puesto ni hacer campaña.
Servidor del pueblo es el fenómeno televisivo de 1+1, el canal por excelencia para las sitcoms en Ucrania... Sin embargo, juega la baza del humor, de la ironía, de los buenos sentimientos más primarios. Toda una novedad para un producto audiovisual ucraniano y el premio gordo para la productora dirigida por Volodímir Zelenski.
La serie se apoya de lleno en los clichés ucranianos, reflejados con una precisión quirúrgica y presentados en sketches que dan en el blanco. Bien hilada, a pesar de las reticencias de los más intelectualoides. Ocho millones es el número medio de espectadores que reúne Sluga Naroda a lo largo de las tres temporadas emitidas entre 2015 y 2019. El mayor éxito audiovisual ucraniano moderno.
Desbordado por la actualidad del día a día, el pueblo necesita respirar, reír un poco. La sitcom se sitúa desde el principio en una Ucrania utópica, atemporal, imaginaria.
Para aquellos que sueñan con un país moderno, europeo, que mira hacia el futuro, es difícil mirarse en un espejo que muestra un mundo inocente, a veces mediocre, una sociedad apática que espera la llegada de un salvador. Difícil sobre todo cuando este salvador se presenta en una simple bicicleta blanca.
Y es que Zelenski y su banda de guionistas y actores son expertos sociólogos de lo cotidiano. La trama de la serie integra hábilmente las innumerables dificultades a las que deben hacer frente los ucranianos, ciudadanos de un país con grandes desigualdades donde la clase media apenas comienza a emerger. Vasyl Goloborodko (el protagonista) es la figura de un presidente ideal para esta población que se queja de los oligarcas y de la corrupción.
Volodímir Zelenski en la serie "Servidor del Pueblo".
Transición a la Política y Elección como Presidente
Ante la grave crisis que vivía Ucrania y el desprestigio de la clase política, en 2018 decidió meterse en política y se presentó como candidato a las elecciones presidenciales de 2019. En marzo 2018 creó un partido político, Servidor del Pueblo, con personas de su productora de televisión, que había creado una serie con el mismo nombre que el partido.
El 31 de diciembre de 2018, viendo el éxito que tenía en su rol y aprovechando la creación del partido político ‘Servidor del pueblo’, el ahora mandatario anunció su candidatura. Zelenski hizo campaña para la presidencia consciente del poder político de las redes sociales, saltándose las entrevistas y los mítines tradicionales en favor de clips publicados en Internet que buscaban resaltar su encanto realista.
Volodímir Zelenski derrotó en abril de 2019 a Poroshenko en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con más de dos tercios de los votos, lo que supuso la mayor victoria electoral de la historia del país desde su independencia de la Unión Soviética.
Zelenski fue elegido presidente de Ucrania el 21 de abril de 2019. En su ascenso recibió el apoyo del oligarca Ilhor Kolomiskyi. También de pequeños empresarios que querían una revolución electoral. "La gente quería caras nuevas en la política. Zelenski se convirtió en la novedad en la que confiaron millones de ucranianos. En su ascenso recibió el apoyo no solo del oligarca Ihor Kolomoiskyi, cuyos recursos mediáticos contribuyeron mucho a su victoria en las elecciones. También hubo pequeños empresarios que querían una revolución electoral. Además, la gente corriente participó activamente en la campaña electoral”, señala el autor del retrato sobre el presidente ucraniano.
En su discurso de investidura, prometió que había “intentado hacer todo lo posible para que los ucranianos sonrieran” y que ahora quería “hacer todo lo posible para que los ucranianos no lloren”.
Primeros Años de Gobierno
A pesar de sus promesas de llevar personas profesionales a la política, la gran mayoría de sus nombramientos estuvieron marcados por la polémica. Desde el abogado de un oligarca que, según a ley ucraniana, no podía ocupar cargo público, hasta sus colaboradores en la productora de televisión.
Hay muchos ciudadanos que no confían en Zelenski y que creen que no es la persona adecuada para guiar al país en un momento tan crítico como el actual. Olga Rudenko, editora jefa del medio ucraniano The Kyiv Independent, señalaba en un análisis publicado por The New York Times que “la realidad ha desenmascarado a Zelenski, el empresario y artista, y ha revelado que el presidente es desesperadamente mediocre”.
“Después de sus casi tres años en el cargo, queda claro cuál es el problema: la tendencia de Zelenski a tratar todo como un espectáculo. Para él, los gestos son más importantes que las consecuencias. Los objetivos estratégicos son sacrificados por los beneficios a corto plazo. Según relata Rudenko, los escándalos y la tolerancia a la corrupción han socavado la popularidad de Zelenski: “El 62% de los ucranianos no quiere que se postule para una reelección y, si se llevaran a cabo unas elecciones el día de hoy, conseguiría alrededor del 25% de los votos, en comparación con el 30% que obtuvo con facilidad en la primera ronda de las elecciones de 2019.
Zelenski ha tenido que hacer frente a la crisis del coronavirus y ha mostrado firmemente su apoyo a la integración de Ucrania en la OTAN y en la Unión Europea, pero no ha cumplido su promesa de campaña de erradicar la corrupción, y mucho menos la de acabar con la guerra en el este de Ucrania, que finalmente -como consecuencia de la invasión rusa- se ha extendido a todo el país.
En una entrevista en diciembre de 2018, Zelenski declaró que, como presidente, trataría de poner fin a la guerra en curso en el Donbás mediante la negociación con Rusia. Dado que consideraba que los líderes de la República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk eran los «títeres» de Rusia, «no tendría sentido hablar con ellos». No descartó la celebración de un referéndum al respecto.
Liderazgo Durante la Guerra con Rusia
Volodímir Zelenski, el sexto presidente de Ucrania desde que el país se independizó de la Unión Soviética, se enfrenta ahora a una guerra con Rusia después de que el mandatario ruso, Vladímir Putin, ordenara una "operación militar especial" contra el país.
El presidente estadounidense y su Administración llevaban meses advirtiendo de que Rusia atacaría Ucrania e incluso fijaron el 16 de febrero como la fecha prevista para la invasión rusa. Finalmente no ocurrió en esa fecha, que fue declarada como el Día de la Unidad por las autoridades ucranianas en respuesta a las informaciones que anunciaban que comenzaría entonces el ataque.
El Gobierno de Kiev era consciente de la presencia en la frontera de más de 100.000 soldados rusos -que se convirtieron en más de 150.000-, pero no querían darse por enterados de los avisos que llegaban desde Washington. Zelenski llamó a Occidente a no alentar el "pánico" y advirtió de que no se puede decir que "la guerra será en febrero". "Es algo psicológico. Creo que Rusia solo quiere que la gente crea que están ahí", indicó el mandatario.
"Hoy Rusia ha comenzado la invasión de Ucrania. Putin ha declarado la guerra a Ucrania y a todo el mundo democrático", afirmó el presidente ucraniano después de que el mandatario ruso anunciara en la madrugada de este jueves una "operación militar especial". De esta forma, Zelenski, quien llegó a la presidencia con el compromiso de unificar el país, se ha convertido en el líder de un gabinete que está en guerra con Rusia.
Desde que Rusia comenzó a desplegar tropas en la frontera con Ucrania en noviembre de 2021, Zelenski no ha dejado de reunirse con los líderes de países occidentales y también se ha mostrado muy activo en las redes sociales, herramienta que utiliza para dirigirse a los ucranianos para afirmar que se quedará en el país para liderar la resistencia. "Estamos aquí. Estamos en Kiev. Estamos defendiendo Ucrania", indica Zelenski en uno de sus vídeos.
Independientemente de lo que ocurra en este conflicto, Volodímir Zelenski pasará a la historia como el mandatario ucraniano, que un día fue actor, y que se enfrentó a la Rusia de Vladímir Putin.
Su respuesta “necesito munición, no un viaje” sería el comienzo de la construcción de una leyenda. La segunda noche de la guerra, el presidente Zelenski grabó un vídeo rodeado de un pequeño grupo que incluía entre otros al primer ministro y su jefe de gabinete. Todos llevaban indumentaria tacticool. La voz de Zelenski sonó especialmente serena y fue nombrando a cada uno de los presentes con la fórmula “está aquí”, dando a entender que cada uno de ellos se había quedado en la capital para seguir trabajando. Era un ucraniano más. La fórmula del pequeño vídeo grabado en formato selfi repetía las tácticas empleadas durante la campaña electoral que ganó Zelenski por la productora Kvartal 95. El vídeo corto, sencillo, honesto y directo era munición para las redes sociales.
La historia del antiguo cómico sobrevenido en presidente en guerra era un material demasiado bueno para los medios, que empezaron a indagar en el abundante material de su carrera artística. Para los ucranianos los sucesivos discursos de Zelenski resultaron inspiradores y reconfortantes.
La inesperada resistencia presentada por Ucrania a la invasión de la Rusia de Putin, un país con tres veces más población y una economía casi diez veces más grande, se vio acompañada de errores de planificación, coordinación e inteligencia de las fuerzas armadas rusas.
El presidente ruso podrá exhibir poderío militar o músculos, pero no se le conoce coraje personal. Podrá ser temido o admirado, pero no querido o respetado como el presidente Volodímir Zelenski ha logrado en esta guerra. La duda es si Volodímir Zelenski está siendo él mismo o simplemente decidió interpretar el personaje del presidente que todos en Ucrania necesitaban.
La revista ‘Times’ nombraba a Volodímir Zelenski, de 44 años de edad, personaje del año, 2022, por el liderazgo ejercido durante la invasión rusa de Ucrania. Este liderazgo lo puso de manifiesto desde las primeras horas de la invasión cuando, contrario a los consejos de sus aliados extranjeros de retirarse a un terreno más seguro, dijo en un vídeo grabado en las calles de Kiev: “Todos estamos aquí. Todos protegemos nuestra independencia y nuestro país, y seguirá siendo así.
A pesar de su escasa trayectoria e inexperiencia como gestor público, sabe moverse con acierto en los medios de comunicación y, tras meterse en política, ganó las elecciones a la presidencia ucraniana en 2019. En estos tres años, la popularidad de Zelenski ha ido creciendo hasta dispararse a máximos en apenas una semana tras la invasión del ejército ruso. Una encuesta realizada el fin de semana por la agencia Rating de la que se hace eco Financial Times revela que el 91% de las 2.000 personas encuestadas dijeron estar satisfechas o muy satisfechas con la gestión actual del presidente, frente al 60% antes de la invasión.
Zelenski durante la guerra con Rusia.
"Tiene resiliencia, pasión y amor por su gente", dijo Andy Hunder, presidente de la Cámara de Comercio Estadounidense en Ucrania, que opera desde la ciudad occidental de Lviv. "Llegada la hora, surge el hombre".
Vida Personal
Está casado desde septiembre de 2003 con Olena Kiyashko, arquitecta y guionista de 44 años a la que conoce desde que eran niños , ya que nacieron en la misma ciudad y fueron juntos al colegio. Más tarde se reencontraron en la Universidad donde él estudiaba Derecho y ella Arquitectura.
Tienen dos hijos: Oleksandra y Cyri.
