¿Cada cuánto dar leche materna? Recomendaciones y beneficios

Comenzamos el año con grandes propósitos, y qué mejor que hablar del primer mes de lactancia materna, un período donde un buen comienzo es fundamental.

De este inicio dependerá que la lactancia se establezca adecuadamente, logrando que sea eficaz, satisfactoria y placentera, aunque requiera esfuerzo.

Es primordial un inicio precoz de la lactancia materna, favorecido enormemente por el contacto piel con piel inmediatamente tras el parto o la cesárea. También es crucial asegurar que el recién nacido realice un buen enganche desde el inicio para evitar problemas como grietas y alteraciones del vaciamiento mamario, que pueden evolucionar a mastitis y abscesos si no se tratan eficazmente.

Estos primeros pasos ocurren en la maternidad, donde la madre recibe apoyo del personal sanitario.

Lactancia materna a demanda

Tras este inicio, viene la etapa más complicada: la lactancia en casa. Son días de cansancio e incertidumbre.

La lactancia debe ser a demanda, con múltiples tomas durante el día y la noche (aproximadamente cada tres horas, aunque este tiempo es variable). Ofrece un pecho hasta que el bebé quiera, dándole su tiempo, y luego ofrécele el otro pecho. Cada bebé marcará su ritmo de succión. En la siguiente toma, comienza con el otro pecho.

Recuerda que tu bebé tiene un estómago pequeño y los primeros días necesita calidad, no cantidad. La succión frecuente estimula la producción y el establecimiento adecuado de la lactancia materna.

En esta etapa se necesita apoyo. La matrona del centro de salud, el médico de cabecera, el pediatra y los grupos de apoyo de lactancia pueden resolver dudas y vigilar que todo vaya bien. Apóyate también en la familia, ya que tú necesitas cuidarte y descansar.

Consulta ante cualquier problema que surja. Las grietas, la ingurgitación mamaria, el dolor deben valorarse lo antes posible para evitar alteraciones más severas.

Estas primeras cuatro semanas representan una curva de aprendizaje que, aunque difícil, será muy satisfactoria. Después será más fácil y las tomas se regularizarán.

¡Mucho ánimo, mamá!

Beneficios de la lactancia materna

La leche materna es el alimento más completo para un bebé, conteniendo todos los nutrientes necesarios para su desarrollo y bienestar. La lactancia materna es salud para el bebé y para la madre, además de fortalecer el vínculo afectivo.

Existen múltiples estudios que demuestran estos beneficios.

Duración de la lactancia materna

Sabemos que no hay nada comparable a ofrecer el pecho a un bebé instantes después del parto; sin embargo, sí hay controversia y variedad de posturas en lo que se refiere a la duración del hábito: ¿hasta qué momento debe prolongarse la lactancia materna?

Al menos, no parece darse demasiada importancia a la lactancia materna prolongada, como si gran parte de población general no fuese consciente de los beneficios asociados a ella. Y eso que las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud no pueden ser más contundentes.

La lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia y del sistema de atención de salud.

Lactancia materna prolongada en la historia y en el mundo

La lactancia materna es una práctica tan antigua como la especie humana. Sin embargo, las costumbres han cambiado de manera considerable a lo largo de la historia. Hoy nos parece normal -o cuanto menos frecuente- que un bebé deje de tomar pecho a los seis meses de edad; pero esto no había ocurrido nunca de forma común hasta la segunda mitad del siglo XX.

Según ciertos estudios antropológicos, en civilizaciones antiguas como las de Babilonia, Egipto o Roma era poco habitual el destete antes de los 2 o 3 años de edad. Incluso en la Europa Medieval se producía entre el primer y el tercer año de vida. Y ya a mediados del siglo XX, en algunas sociedades orientales todavía era corriente mantener la lactancia incluso más allá de los 4 años.

Nada que ver con lo que ocurre en la actualidad.

Según datos de UNICEF publicados en el año 2016, un 74% de los niños del mundo disfrutan lactancia materna al cumplir un año de edad, pero sólo un 46% al llegar a los dos. El problema es que estos porcentajes están sostenidos por las tasas elevadas de los países con las rentas más bajas. En Europa Occidental se calcula que apenas un 20% de niños alcanza los doce meses de edad manteniendo lactancia materna. En lugares como Reino Unido esa cifra cae por debajo del 1%. La edad media de abandono en España está en torno a los 6 o 7 meses.

Las razones para no prolongar la lactancia materna varían notablemente en función del país; pero en cualquier caso, en muchos rincones del planeta los hábitos están lejos de las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Beneficios de la lactancia materna prolongada

Es posible que sea necesario un esfuerzo especial por difundir los beneficios de la lactancia materna no ya en general, sino como práctica prolongada, de acuerdo con las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud. Porque la leche materna no sólo es altamente nutritiva en las primeras semanas de vida, sino que conserva sus increíbles propiedades inmunológicas mientras la madre mantiene activa su producción. Por eso contribuye a reducir la mortalidad infantil. Además, se ha comprobado que los niños que reciben lactancia materna durante más de 6 meses tienden a responder mejor a las vacunas.

La lactancia materna impulsa el desarrollo cognitivo, favoreciendo de forma muy especial a bebés prematuros. Algunos estudios han detectado una asociación entre duración de la lactancia materna y el cociente intelectual de los niños: cada mes de lactancia podría aportar alrededor de 0,32 puntos. Conviene puntualizar, en todo caso, que existen factores sociodemográficos y de estilo de vida que pueden atenuar esta asociación. La lactancia materna prolongada, por otra parte, contribuye a la prevención de la obesidad infantil y fomenta un desarrollo emocional y socioafectivo saludable.

La lactancia está llena de mitos y de consejos erróneos que en vez de ayudar ponen trabas a las madres que desean amamantar.

Aquí te presentamos una lista de los mitos más comunes:

  • Amamantar con horarios es la manera más sencilla de que la lactancia se vaya al traste.
  • Los bebés lloran por muchas cosas y no siempre es por hambre. Por otro lado, si pensamos que el bebé no come suficiente, el llanto no es un buen sistema para averiguarlo.
  • Amamantar no duele; es un mito que el dolor forme parte de la lactancia.
  • No es necesario despertar al bebé para que mame, que si tiene hambre ya se despertará.
  • El chupete no es una necesidad del bebé, es una necesidad de los padres.
  • Las madres lactantes no se pueden poner enfermas.
  • La cantidad que sacas con el sacaleches es indicativo de la cantidad de leche que produces.
  • La madre lactante debe seguir una dieta estricta y eliminar grupos de alimentos.
  • Hay alimentos o bebidas que aumentan la producción de leche.
  • Si bebes agua mientras amamantas, la leche se volverá aguada o producirás un exceso de leche.
  • Hablar mal delante de los hijos no es buena idea, ya que ellos copian todo lo que hacemos y deberíamos ser un modelo a seguir ante la vida.
  • La leche dentro del pecho solo se puede congelar si se congela a la madre entera.
  • La leche dentro del pecho se puede estropear si tomas el sol.

En muchos casos, la lactancia fluye y todo va genial, ¡ideal! Pero la lactancia no es instintiva, hay que aprender a dar el pecho y es necesario entender y saber qué está pasando en cada momento.

Otro mito que no tiene sentido es que el color de los ojos no es definitivo hasta el destete. El color de los ojos se determina por la genética.

Es cierto que gran parte de la leche materna es agua, y eso es así siempre, pero nunca deja de alimentar.

Las retenciones de leche u obstrucciones se producen por vaciar poco la glándula mamaria, pero no porque el bebé haya soplado.

La leche dentro del pecho no se puede estropear, es perfectamente posible tomar el sol.

Lactancia mixta: lo que necesitas saber más 3 consejos prácticos | Dr. Carrera Pediatra

Publicaciones populares: