Los pañales facilitan la higiene y los cuidados de los recién nacidos, pero para responder a la pregunta de con qué frecuencia cambiar el pañal de tu bebé, hay que tener en cuenta distintos factores.
- La edad del niño.
- La cantidad de orina.
- La frecuencia con la que hace caca.
- El tipo de piel que tiene.
Antes de ser madre o padre, nunca habíais imaginado que el pañal pudiera generar tantas preguntas, ¿verdad? Pese a tener que cambiar a tu bebé hasta ocho veces al día, sigues teniendo un montón de preguntas sobre cómo cambiar el pañal. Entre posibles escapes, irritaciones o incluso dermatitis...
Cambiar el pañal al recién nacido. Meri Poveda, matrona.
¿Cuándo cambiar el pañal?
No es tanto una cuestión de cada cuántas horas se debe cambiar el pañal al bebé como de tener un control lógico. Lo más recomendable es cambiar el pañal del bebé cada vez que este hace pipí.
No obstante, esto puede resultar misión imposible, especialmente si se tiene en cuenta que los recién nacidos hacen una media de 20 pipís al día, y los bebés de menos de un año, unas siete veces.
El mejor indicador de cada cuánto cambiar el pañal del recién nacido es comprobar antes de cada toma si el pañal está seco o húmedo. En el caso de que el pañal esté seco podemos cambiarlo después de dar el pecho o el biberón o en la siguiente toma.
Si la regurgitación del bebé es algo habitual en tu chiquitín, es recomendable cambiarle antes de comer. De lo contrario, es mejor hacerlo después.
Respecto a las heces, hay que estar mucho más pendiente del bebé para no dejar que lleve el pañal sucio mucho tiempo. Él mismo te hará saber cada cuánto cambiar su pañal porque es probable que empiece a llorar cuando se sienta incómodo, pero confía en tu intuición y olfato para saber reconocer el momento.
Poco a poco irás conociendo los momentos en los que tu bebé suele miccionar o expulsar las heces y acabarás descubriendo cada cuánto cambiarle el pañal.
Durante las primeras semanas un bebé recién nacido puede llegar a miccionar 20 veces al día, mientras que los bebés menores de un año lo hacen aproximadamente unas 7 veces. Es importante estar pendiente, pero es imposible saber el momento justo en el que el bebé va a manchar el pañal.
En Denenes, sabemos lo importante que es realizar este proceso correctamente y con los productos adecuados para garantizar la comodidad y bienestar de los más pequeños.
Cuando pensamos en los cuidados de un bebé recién nacido siempre nos viene a la mente la inevitable imagen del cambio de pañales. Y no es para menos porque, si estás embarazada, ya sabes que cambiar el pañal al recién nacido es una actividad que vas a realizar muy a menudo.
Sobre todo, los papás, mamás y cuidadores primerizos tienen miedos y dudas en las primeras semanas ¿cómo saber cuándo cambiar los pañales a un bebé? ¿cómo colocar el pañal correctamente?
Estamos convencidos de que terminaréis siendo unos grandes expertos en el arte del cambio de pañal, pero para todo tiene que haber una primera vez.
Es importante estar pendiente, pero es imposible saber el momento justo en el que el bebé va a manchar el pañal. No es tanto una cuestión de cada cuántas horas se debe cambiar el pañal al bebé como de tener un control lógico.
Para eso, se recomienda cambiar el pañal antes o después de la toma.
Si estamos fuera de casa, buscamos que dure 2 o 3 horas máximo. Después se cambia aunque no esté lleno.
Por higiene y por su salud, no dejes a tu bebé de forma habitual más de 3 horas con el mismo pañal.
Yo recomiendo cambiar el pañal de un bebé recién nacido, como mucho, cada dos horas si no se ha hecho caca. Esto no quiere decir que si cambias el pañal cada hora u hora y media esté mal o el pañal tenga algún problema. Cada niño es diferente y con un bebé recién nacido es muy normal usar 10-12 pañales al día.
Yo animo a las familias a tantear el pañal a cada poco, meter un dedo por dentro del body y tocar el absorbente a ver si está muy mojado o aun seco. Siempre y cuando no se haga caca claro.
Cuando nuestro bebé se encuentra entre las 0 y las 48 horas, deberemos cambiarle el pañal cada 4-8 horas, unas 4 o 6 veces al día.
Cuando nuestro bebé alcance las 48 horas, se lo cambiaremos cada 2 o 3 horas, unas 11 veces al día y así será hasta los 2 meses de vida.
Llegados a este punto, cambiaremos a nuestro bebé durante los siguientes 4 meses, al menos cada 3 horas, es decir, unas 8 veces al día.
A partir de los 6 meses, lo recomendable es cambiarle el pañal durante el día cada 3 o 4 horas, más un pañal nocturno que aproximadamente durará 12 horas.
Hay diferentes frecuencias de sobre cada cuánto cambiar el pañal y va variando según los meses.
Hay que procurar que el culito del bebe esté el menor tiempo posible en contacto con el pis y las heces para evitar irritaciones e infecciones.
En este caso sí que es importante cambiar el pañal cuanto antes sin tener en cuenta el tiempo que haya llevado el bebé el pañal.
Es importante estar pendiente, pero es imposible saber el momento justo en el que el bebé va a manchar el pañal.
No es tanto una cuestión de cada cuántas horas se debe cambiar el pañal al bebé como de tener un control lógico.
Para eso, se recomienda cambiar el pañal antes o después de la toma.
El tipo de pañal también influye en la duda de con qué frecuencia cambiar el pañal de tu bebé. Por ejemplo, los pañales desechables suelen tener una mayor capacidad de absorción que los de tela, por lo que pueden aguantar más tiempo sin mojar la piel del bebé. Aunque esto no significa que sea adecuado dejar el mismo pañal durante mucho tiempo, o toda la noche.
Entonces, nuestros ancestros cambiaban a sus bebés cada vez que hacían un pis? La respuesta es SI. Aunque no fuera a salir el pis al exterior su instinto les decía que era mejor cambiarlos. (Una vez más, el instinto es un buen consejero).
El pañal, independientemente del material que este hecho, deberíamos cambiarlo tal y como veamos que lo ha ensuciado. No necesitamos encontrar un pañal que podamos tener puesto 4-6h sin que fugue al exterior (para uso diurno, claro).
La teoría del cambio de pañal, independientemente que sea de tela o desechable, debería ser:
- Lo cambiamos en cuanto se ensucia.
En el caso de las noches con recién nacido para mi es más que aceptable que un pañal dure 5 horas. los bebés recién nacidos se despiertan varias veces en la noche y debemos aprovechar esos despertares, en la medida de lo posible, para cambiar el pañal...
Cuando el bebé crece por una parte va aguantando más tiempo seguido sin hacer pis y por otra ya usamos pañales más grandes que retienen mayor cantidad, por ello decimos que un pañal de tela funciona correctamente si aguanta tres horas. Esto no quiere decir que haya que cambiarlo estrictamente cada este tiempo ni mucho menos, a veces será antes a veces será más tarde...
Un buen pañal nocturno unitalla puede aguantar hasta 12 horas, pero eso no quiere decir que tenga algun problema si no siempre las aguanta, los bebés tienen diferentes fases, pasan noches bebiendo mucha agua o tomando mucha t3ta, hacen menos pis en verano que en en invierno...
Al igual que los adultos, los bebés hacen pis al despertar por la mañana, mucho pis, y en ocasiones el nocturno cala justo en ese momento.
Se va a irritar si no le cambio de noche el pis? No debería, porque si de día mantienes regularmente su higiene, su piel resistirá sin problema la noche mojada. Si es un pañal de tela se mantendrá incluso mejor, porque como explicaba más arriba, circula el aire y por eso retiene menos la temperatura, retrasando la formación de bacterias y hongos.
Y qué pasa si mi bebé se hace caca en el pañal de noche y sigue dormido? Los primeros días siendo mamá o papá están llenos de incertidumbre. Y aunque el instinto se vuelve una gran ayuda para saber qué hacer en cada momento, hay ciertos temas sobre los que nunca antes nos han hablado y que pueden ser motivo de duda. En el post de hoy hablamos de uno de ellos.
Si tienes dudas sobre los primeros cuidados de tu bebé, o te gustaría contar con un asesoramiento profesional, puedes pedir una cita con Ana Matrona. Soy matrona a domicilio en Granada. Te acompaño durante el embarazo y el post-parto para que disfrutes más y mejor de estos momentos tan especiales.
¿CADA CUÁNTO TIEMPO DEBO CAMBIAR EL PAÑAL DE TELA? ¿Cada cuánto tiempo te gustaría que te cambiasen a ti el pañal de tela? En mi opinión la respuesta más natural sería “con cada pis”, al menos lo es en mi caso.
Cambiar el pañal de un recién nacido es un momento esencial en la rutina diaria del cuidado del bebé.
Para limpiar eficazmente el pañal de tu bebé, necesitaremos, primero de todo, un pañal limpio, el cual sustituir por el sucio. Es interesante tener toallitas, para poder limpiar y asear bien a tu bebé. Una loción hidratante como la de Denenes Baby puede servirte para hidratar a tu bebé y aportar para una hidratación adecuada.
Para cambiar a tu bebé, lo ideal será crearle un ambiente relajante para que esté tranquilo. Trata de crear un hábito para tu pequeño, es decir, cambiarlo siempre en el mismo sitio y de la misma manera para crearle una rutina. Ten un juguete cerca tan solo para este momento, esto le creará curiosidad y distracción. Trata de cambiarle el pañal a tu bebé las veces necesarias en función del tiempo que tenga. Aplícale los productos necesarios para que esté tranquilo y relajado junto a un ambiente ideal para él. Asegúrate de crearle una rutina cómoda y eficiente para que tenga normalizado el momento del cambio de pañal y sea todo más llevadero.
¿Cómo realizar el cambio de pañal?
Lo ideal para cambiar pañales de la mejor manera, tanto para ti como para tu bebé recién nacido, es realizarlo en un cambiador que esté a la altura adecuada, evitando tener que doblar la espalda. Te recomendamos nuestro cambiador plegable de bebé gris, que es apto para cualquier superficie por su confortable acolchado y que es un imprescindible para los paseos ya que podrás utilizarlo en los cambiadores públicos.
Coloca al bebé sobre una cubierta limpia y ten a mano todos los artículos necesarios: pañales nuevos, nuestro pack toallitas para bebé Aqua Care 99% agua, el nuevo pack Pomada Protectora Reparadora, para prevenir y aliviar cualquier irritación o rojez, una bolsa para desechar el pañal usado y ropa limpia por si acaso se ha manchado. Así no tendrás que desplazarte y podrás poner toda tu atención en tu bebé.
Limpia el área sucia del bebé con una toallita o trapo húmedo, siempre de delante hacia atrás, para evitar posibles infecciones.
Abre el pañal limpio y colócalo bajo tu bebé, despliega la parte delantera y colócala por delante cubriendo los genitales.
Durante el cambio de pañales del recién nacido es normal que tu peque se mueva o se muestre impaciente o juguetón. Lo mejor es convertir esta rutina en un momento especial para compartir con tu bebé con mimos, cariños y juegos, creando un ambiente agradable.
También evitarás infecciones y escozores manteniendo una ventilación regular de las partes del bebé, ya que la humedad, la poca ventilación y la fricción del pañal pueden provocar dermatitis.
La mejor prevención es cambiar frecuentemente el pañal y dejar un rato al niño para que se airee y se seque solo.
Además, para evitar este tipo de fricción y poca ventilación, es aconsejable optar por la talla de pañales que se ajuste a la edad y el peso del bebé.
Entre posibles escapes, irritaciones o incluso dermatitis... Revisa que todos los productos y accesorios que vayas a utilizar te queden al alcance de la mano para poderle prestar al bebé toda tu atención.
Una vez tengas limpia la zona del pañal, sécala dándole suaves toquecitos con una toalla.
¿Te parece algo más que pequeñas rojeces? Una vez tengas al bebé limpio y seco, puedes ponerle un nuevo pañal y ropa limpia.
Juega al cucú con una toalla, dale besitos en el cuello, hazle cosquillas o incluso dale un masaje. Confía en tu instinto, pero, sobre todo, ¡pruébalo! En el peor de los casos, a tu bebé no le gustará, pero, no te preocupes, te quedan muchos cambios de pañal más para probar otras opciones. Y, ¿quién sabe? La frecuencia de cambio será muy superior durante los primeros meses y se irá reduciendo según el bebé crezca.
Antes de empezar el cambio de pañal comprueba que tienes todo lo que necesitas preparado y a mano (pañal nuevo, toallitas, crema protectora, toalla o pañuelo de papel).
Una vez retirado el pañal limpia toda la zona bien con una toallita o con una esponja húmeda, puedes utilizar un poco de jabón en caso de que sea caca, como el Gel Bebé de Caléndula 2 en 1. En el caso de las niñas es importante que se haga de adelante hacia atrás para evitar contaminar con heces la zona genital.
Después seca bien la zona prestando especial atención a los pliegues.
Cómo utilizar una crema protectora para la zona del pañal
Una vez has retirado el pañal, limpiado y secado la zona, aplica una capa de la crema sobre la piel.
Para limpiar eficazmente el pañal de tu bebé, necesitaremos, primero de todo, un pañal limpio, el cual sustituir por el sucio. Es interesante tener toallitas, para poder limpiar y asear bien a tu bebé. Una loción hidratante como la de Denenes Baby puede servirte para hidratar a tu bebé y aportar para una hidratación adecuada.
Para cambiar a tu bebé, lo ideal será crearle un ambiente relajante para que esté tranquilo. Trata de crear un hábito para tu pequeño, es decir, cambiarlo siempre en el mismo sitio y de la misma manera para crearle una rutina. Ten un juguete cerca tan solo para este momento, esto le creará curiosidad y distracción. Trata de cambiarle el pañal a tu bebé las veces necesarias en función del tiempo que tenga. Aplícale los productos necesarios para que esté tranquilo y relajado junto a un ambiente ideal para él. Asegúrate de crearle una rutina cómoda y eficiente para que tenga normalizado el momento del cambio de pañal y sea todo más llevadero.
Pañales de tela vs. Pañales Desechables
El tipo de pañal también influye en la duda de con qué frecuencia cambiar el pañal de tu bebé. Por ejemplo, los pañales desechables suelen tener una mayor capacidad de absorción que los de tela, por lo que pueden aguantar más tiempo sin mojar la piel del bebé. Aunque esto no significa que sea adecuado dejar el mismo pañal durante mucho tiempo, o toda la noche.
Cuando le pones un pañal desechable al bebé, en cuanto hace un pis, el líquido pasa a través del material hasta llegar a la celulosa que trae dentro, y de unos bolitas (poliacrilato de sodio), y en poco más de un minuto el bebé tiene la sensación de tener el culito seco. Solo es la sensación, pues la descomposición de la orina empieza en ese mismo momento y está completamente en contacto con su piel, sólo qué, por la característica del tejido que hay en contacto con la piel no da la sensación de estár ahí.
Cuando le pones un pañal de tela a tu bebé, cuando hace pis, el líquido se absorbe por el material y se reparte poco a poco, si es un pañal Stay Dry el bebé no se nota mojado, si es un pañal de fibras naturales se mantiene la sensación de humedad. En cualquiera de las dos opciones, al igual que en un pañal desechable la orina sigue ahí en contacto con su piel, aunque en una de las dos opciones no lo sienta por la característica del Stay Dry.
Desde cuándo tenemos constancia de la existencia de pañales para bebé? Desde el mismo momento que la propia humanidad. Hay documentos e imágenes de pañales hechos con pieles de animal rellenos de hierba, que cambiaban cada vez que el bebé lo ensuciaba.
Por este motivo, los bebés que utilizan pañales de tela, son menos propensos a sufrir dermatitis de pañal, porque aunque su capa exterior impermeable, permite que el aire circule.
Dermatitis del pañal
Porque la orina modifica los niveles de pH de la piel y esto hace que las bacterias y los hongos crezcan con facilidad. Además, cuanto más impermeable es un pañal, menos circula el aire, y se crea un ambiente caliente y húmedo, donde las bacterias y los hongos campan a sus anchas, y es caldo de cultivo para una dermatitis de pañal.
La dermatitis del pañal es una inflamación de la piel que se manifiesta con enrojecimiento, picor, ardor y a veces ampollas o grietas en la zona cubierta por el pañal. Es una afección muy común en los bebés y suele deberse a una higiene inadecuada, un cambio de pañal infrecuente o una reacción alérgica al material o al perfume del pañal.
También evitarás infecciones y escozores manteniendo una ventilación regular de las partes del bebé, ya que la humedad, la poca ventilación y la fricción del pañal pueden provocar dermatitis.
