La llegada de un cachorro recién nacido a la casa es una experiencia maravillosa y llena de alegría para todos los miembros de la familia. Sin embargo, es importante que los dueños de mascotas estén preparados para enfrentar algunos problemas de salud. Uno de ellos es el hecho de que a veces los cachorros recién nacidos no quieren comer.
Aunque hay pocas cosas más adorables que una camada de cachorros recién nacidos, ocuparse de todas estas nuevas vidas puede resultar una tarea abrumadora. Pero no tienes de qué preocuparte. Aquí exploraremos las posibles causas y ofreceremos soluciones para asegurar que tu cachorro reciba la nutrición adecuada.
Causas Comunes de la Falta de Apetito en Cachorros Recién Nacidos
Hay muchas razones por las que un cachorro recién nacido puede rechazar la comida. Estas son algunas de las principales razones:
- Estómago lleno: A veces, el cachorro simplemente se siente lleno y se niega a comer. Si han transcurrido menos de 4 horas desde su última toma, lo más probable es que no tenga hambre.
- Gases: Los gases son muy comunes en los cachorros, especialmente si se les alimenta con biberón. Esto le puede provocar una falta de apetito, malestar y hasta explicaría por qué lloran los cachorros recién nacidos.
- Cachorros prematuros: Si el cachorro nació prematuramente o sufre una malformación en la nariz, garganta o mandíbula, puede que se nieguen a comer o que le sea imposible.
- Enfermedad: Puede darse el caso de que uno de los cachorros haya nacido con problemas de salud y no pueda mamar por sí mismo. Si observas algún signo extraño, como fiebre, diarrea, debilidad muscular y/o frío, es posible que lo que le ocurre es que este enfermo. Acude al veterinario de inmediato.
- Frío o debilidad: Si ha estado separado del resto de cachorros y de la madre, puede que por lo que no quiera comer sea porque tiene frío, ya que es incapaz de regular su temperatura. El frío puede debilitar y deshidratar al pequeño en muy poco tiempo, e incluso sufrir una hipoglucemia, una brusca bajada de azúcar que pondrá en riesgo la vida del cachorro. Si su temperatura es inferior a 34ºC, su sistema digestivo se ralentizará y no funcionará correctamente.
- Nivel de azúcar bajo: Si observas que el cachorrito tiene una temperatura adecuada, pero presenta debilidad, letargo, no mama e incluso tiene convulsiones o temblores anormales es muy probable que lo que esté sucediendo es que sufra una hipoglucemia.
- Rechazo de la madre: Puede ocurrir que la madre rechace a uno o varios de los cachorros y decida dejar de alimentarles, ya sea por razones patológicas o por instinto. Si tu pequeño no se acurruca junto a su madre y el resto de los cachorros, estará en peligro de no obtener el alimento y calor necesarios para su supervivencia.
Signos de Alarma
Si los cachorros recién nacidos no se alimentan bien se deshidratarán, lo que puede provocar que mueran rápidamente, pues no tienen reservas de energía como los perros adultos. La debilidad de los cachorros recién nacidos puede aparecer en tan unas horas si estos no consiguen alimentarse o recibir el calor de su madre.
No obstante, ¿cómo podemos saber si nuestro pequeño está en peligro? A continuación te mostraremos algunos signos de alarma que no deben ignorarse:
- El cachorro recién nacido no quiere comer y está decaído.
- Podemos observar la musculatura débil.
- Los cachorros presentan vómitos o diarrea.
- El cachorro está frío y su hocico está también muy frío y seco.
- Observamos una secreción extraña e inusual del cordón umbilical.
- El cachorro recién nacido no quiere comer, solo dormir.
- Imposibilidad de mamar o reflejos débiles al intentar mamar.
- Los cachorros recién nacidos lloran mucho.
Si has observado uno o varios de los síntomas mencionados es probable que te preguntes qué hacer cuando un cachorro recién nacido se está muriendo. En la mayoría de ocasiones la progenitora se ocupa por completo de los pequeños, no obstante, en algunos casos va a ser necesario que ayudemos a la perra a cuidar a sus cachorros, especialmente cuando uno no consigue mamar, cuando les rechaza u observamos algún problema de salud.
¿Qué Hacer Si Tu Cachorro No Quiere Comer?
Si su cachorro recién nacido no quiere comer, hay algunas cosas que puede hacer para ayudarlo. Estos consejos pueden ayudar a su cachorro recién nacido a comer mejor.
- Estómago lleno: Espera un tiempo para ofrecerle la siguiente toma. Los cachorros suelen comer cada dos o cuatro horas, por lo que quizás sea demasiado pronto.
- Gases: Si a pesar de que el perro no come, este se encuentra bien y no presenta ningún signo de preocupación, además de la panza un poco hinchada, puedes ayudarle a expulsar los gases acariciando con delicadeza su estómago para que eructe o estimular con un trapo tibio y mojado su ano para ayudarle a defecar.
- Frío o debilidad: Cuando observamos que el cachorro recién nacido no deja de llorar podemos sospechar que padece frío o debilidad. Recuerda que debes mantener al pequeño caliente. Puedes abrigarlo y colocarlo sobre tu pecho para que reciba calor o utilizar una bolsa con agua tibia/caliente (no hirviendo) y colocar al cachorro sobre una toalla encima de esta bolsa para que se caliente gradualmente. No uses una almohadilla o cojín térmico, ya que esto podría sobrecalentar al cachorro o subir su temperatura demasiado rápido, lo que le provocaría problemas graves. Si observas que el cachorro jadea es tiene demasiado calor. Baja un poco la temperatura. Cuando el cachorro recupere su temperatura ideal, deberá mostrar interés por alimentarse. Si no mejora, llévale al veterinario para que lo revise.
- Rechazo de la madre: Si este es el caso, puede que sea necesario que compres fórmulas de lactancia especiales para los cachorros rechazados y se la ofrezcas a los cachorros con un biberón. Debes llevar un control y una vigilancia exhaustiva en estos casos. Puede ser necesario que le coloques un bozal a la perra para evitar que les haga daño si muestra problemas de comportamiento.
Alternativas a la Leche Materna
Aunque lo ideal es que el cachorro (o los cachorros) reciban tanto el calor de la madre como su leche materna, pues este alimento es imprescindible para desarrollar su sistema inmune, en algunas ocasiones esto no se puede cumplir, ya sea por rechazo, incapacidad, enfermedad, dolencia e incluso muerte de la progenitora.
Si la posibilidad de estar con la madre se ha descartado o después de un rato junto a ella el pequeño no ha podido rejuntarse a ella y alimentarse, será momento de disponer de leche maternizada de reemplazo, también conocida como leche maternizada artificial.
Podemos encontrar leche para cachorros en tiendas de mascotas y en clínicas veterinarias, no obstante, nosotros te recomendamos visitar a un veterinario para que pueda explicarte cuánta leche toma un cachorro dependiendo de su edad y el estado de salud que presente.
Para ofrecérsela, sigue los siguientes pasos:
- Elige una fórmula adecuada para tu cachorro, que además sea de buena calidad.
- Utiliza una jeringuilla o biberón, siempre en función del tamaño del cachorro.
- Asegúrate de estar utilizando el tamaño de jeringuilla o tetina adecuada para el tamaño del cachorro, si tienes dudas consulta con tu veterinario de confianza.
- Sigue las indicaciones para preparar la leche y dásela tibia, no demasiado caliente.
- Los pequeños, junto a su madre, se alimentan continuamente. Por ello, debemos alimentar al cachorro desamparado incluyendo las noches cada tres o cuatro horas.
- No utilices leche de vaca u otros sustitutos, ya que puedes provocar problemas digestivos en los cachorros.
Por último, no debemos olvidar estimular la zona genital del pequeño abandonado para ayudarle a orinar y defecar:
- Frota delicadamente algodón mojado con agua tibia sobre la zona genital del pequeño.
- Limpia la región genital una vez defeque u orine con un papel o algodón limpio.
Si alguno de los pasos anteriores no funciona u observas algo anormal durante el proceso, lleva al cachorro recién nacido al veterinario para que evalúe la situación.
Cuidados Adicionales
Los cachorros recién nacidos pasarán sus primeras semanas en la misma cama o lugar en el que nacieron, por lo que es importante elegir bien a la hora de preparar el nacimiento. El espacio debe ofrecer suficiente amplitud para que la madre pueda tumbarse y estirarse completamente sin aplastar a los cachorros, y debe poder entrar y salir libremente mientras mantiene a los cachorros dentro. Durante los primeros días, la madre limpiará los excrementos de las crías, pero si se trata de una camada muy numerosa, podría necesitar ayuda para hacerlo.
Durante sus primeras semanas, los cachorros dependen exclusivamente de su madre para cubrir sus necesidades nutricionales. Como indica Web Consultas, la lactación precisa gran cantidad de energía, de modo que la dieta de la madre resulta de vital importancia para el proceso de lactancia y, además, afecta a la calidad de la leche que toman los cachorros. Para garantizar que tanto la madre como los cachorros reciben una nutrición adecuada durante la etapa de lactancia, la madre debe recibir varias raciones de un alimento de calidad para cachorros a lo largo del día. Es importante controlar el peso de los cachorros durante este tiempo.
Los cachorros jóvenes son propensos a enfermedades e infecciones, por lo que tendrás que vigilarlos de cerca. Los cuidados del cachorro recién nacido deben incluir inspecciones periódicas para detectar signos de infección o mala salud. Como indica Tienda Animal, los cachorros son mucho más vulnerables a las pulgas y parásitos que los perros adultos, por eso es fundamental que consultes a tu veterinario para saber cómo desparasitarlos y cuándo hacerlo. Aunque los anticuerpos que reciben durante la lactación les ayudarán a protegerse de las enfermedades en las primeras semanas, estos anticuerpos desaparecen alrededor de las seis u ocho semanas, momento en el que tendrán que recibir su primera ronda de vacunas.
Hacia la cuarta semana, los cachorros están preparados para empezar a socializar con humanos y otros perros. Como indica Zooplus, el periodo de socialización es la fase de desarrollo más importante de la vida de un cachorro. En función de la raza, puede extenderse desde la cuarta hasta la decimosexta semana. Este primer periodo sensible es decisivo para el aprendizaje. Todos los estímulos del entorno y animados (congéneres y otros seres vivos) que conozca el cachorro positivamente en este periodo los registrará como normales en su memoria. Estos estímulos de protección lo ayudarán a abordar nuevos estímulos o situaciones con confianza. Los cachorros mal socializados tienden a convertirse en perros ansiosos que pueden tener problemas de comportamiento.
El cuidado de un cachorro recién nacido conlleva mucho trabajo, pero estas primeras semanas pasan en un abrir y cerrar de ojos. Si los cachorros acaban siendo adoptados, no tardarás en despedirte de ellos, un acontecimiento que suele ser agridulce.
